Gris vs Rosa
Gris vs Rosa
Author: Buyithoox
Hoy Será Un Gran Día

         Era el primer día de clases para Ariel. Ingresaba a primer año de teatro en la universidad. Un delgado joven despeinado dormía plácidamente en su cama cuando sonó la alarma de las 6 de la mañana. Como en su rutina habitual, pacíficamente pone ésta en silencio, se sienta en su cama para poder estirarse y toma un trago de agua del vaso que deja cuidadosamente cada noche en su velador antes de dormir. –Hoy será un gran día –Dice sonriendo mientras estira los brazos hacia arriba. Luego de ese proceso se dedica a arreglar las cosas para el desayuno y enciende el hervidor para que se caliente el agua para el café mientras toma una ducha, pero antes de entrar al baño toma un contenedor plástico que contiene el alimento de Flo, su conejo angora que hasta ahora ha sido su único acompañante desde que se mudó de casa de sus padres hace tres meses. –Buen día Flo, ¿Dormiste bien? –Dice el chico mientras acaricia a su mascota. Luego de salir del baño mira la hora, 6:20am. –¡Perfecto! –Exclama

agarrando una parte de la toalla que descansa en sus hombros para secarse el pelo rosa pastel con mechones lilas. Enciende la tostadora y saca la botella de jugo de naranja de la nevera. Mientras espera por las tostadas revisa su itinerario.

8:00am bienvenida a los nuevos estudiantes, auditorio principal; 10:00am Expresión corporal, sala 207; 11:30 inscripción a actividades extra programáticas, patio principal; 12:00am hora de colación; 13:00hrs clases hasta las 16:00hrs. –Me toca un día ligero, para las 05:00pm ya estaré en casa. –Suspira mientras saca las tostadas para untarles queso crema. Al terminar su desayuno camina hacia su habitación para mirase al espejo una última vez y confirmar que esté todo perfecto con su apariencia, Ariel siempre cuida hasta del más mínimo detalle de cada cosa que lo rodea. Su departamento no es muy grande pero con el suficiente espacio para una persona y su conejo angora. Gracias a que Ariel mantiene un orden estricto y a la decoración minimalista que escogió para cada habitación, el departamento se ve casi como un pent-house. En el espejo se refleja un joven no muy alto, piel blanca, labios gruesos y grandes ojos almendrados, con un corte de pelo común de al menos diez centímetros, parece un idol coreano como esos que tanto le gustan. El reloj marca las 7:00am y Ariel se dispone a salir del departamento no sin antes despedirse de Flo.

            Al otro lado de la ciudad, un despreocupado joven duerme en su cama envuelto en las sábanas y mantas de ésta con un brazo y una pierna colgando como si quisiera alcanzar algo en las profundidades más abajo del piso, la alarma sonó hace poco más de una hora pero la dejo sonar y no le dio importancia. No fue hasta que su teléfono sonó descontroladamente que por fin el joven despertó. Un brazo aparece por entre las sábanas para alcanzar el celular y contestar. –Aló –Dice el chico con una voz floja mientras bosteza. –¡Estúpido Sean!, ¡Otra vez te quedaste dormido! ¿Cuándo vas a cambiar?, ni siquiera porque es nuestro primer día de clases haces el esfuerzo. Apresúrate, ya estoy llegando a tu edificio. –Se

podían oír los gritos saliendo del teléfono desde una distancia considerable.

Sean se alejó el celular y lo puso frente a su cara para ver la hora, 7:11am –¡Mierda! Llegaré tarde a mi primer día de clases. Lo siento Adam, bajaré enseguida. –Decía mientras intentó pararse rápidamente de la cama, pero solo logró caerse por enredarse entre las sábanas. –¡Auch! –Gemía

mientras se sobaba el trasero. –¡Sammy!, ¿Por qué no me despertaste? –Grita

el chico corriendo por todo el apartamento mientras buscaba su ropa pero no hubo respuesta alguna. Se apresura a entrar a la ducha para tomar un baño, al salir, un chico delgado de cabello corto y negro vistiendo ropa oscura ocupa su cama. –Me

rendí al décimo intento pero no escuchaste ni tus alarmas.
–Dice

Sammy, respondiendo la pregunta de hace unos minutos atrás. –Ok, ya no importa. -Sean se prepara un sándwich de mantequilla de maní y mermelada de damasco y lo come mientras se viste. Corre por todo el apartamento buscando sus zapatillas. Se las pone dando saltos con el pan en la boca, toma su mochila y sale corriendo, al llegar a la puerta grita –¡Las llaves! –En la mesa de la cocina. –Responde Sammy. –¡Gracias! Adiós, volveré en la tarde. –Grita

Sean nuevamente. –No

olvides la comida de Pat.
–Grita Sammy, pero Sean no escuchó ni una palabra.

El chico se dirige rápidamente hacia el ascensor, mientras bajaba los diez pisos, arreglaba su cabello gris que tapaba parcialmente sus ojos mirándose al espejo del ascensor. Se abrieron las puertas y comenzó a correr por el lobby para llegar a la entrada e ir al automóvil de su amigo. –Gracias

Adam, por esperarme. –Decía suspirando mientras se abrochaba el cinturón de seguridad. Cuando miró a su amigo, se asustó de la mirada que éste le daba. –No es necesario que te enfades, no fue mi intención quedarme dormido. –Se disculpaba con una risa nerviosa, tratando de calmar a su amigo. –Los actores son puntuales y organizados, cómo esperas surgir en la universidad si llegas tarde a tu primer día de clases –Gritaba Adam dándole un golpe en la frente –¡Auch! Ya te dije que no fue mi intención quedarme dormido, no me regañes. –Ya son las 7:30, tienes suerte de que sólo toma veinte minutos en llegar a la universidad desde aquí, no me importa que llegues tarde pero yo soy el encargado de dar la bienvenida a los nuevos estudiantes este año, así que no puedo atrasarme.

Adam ha sido su mejor amigo desde la infancia y desde que murió el padre de Sean hace 10 años tomó un rol más sobreprotector con él, ya que es dos años mayor y tiene mejor estado físico, además de ser muy guapo. Adam lo visita cada día sin falta para verificar que esté todo bien, ya que Sean es muy despistado y desordenado. Sean es delgado con rasgos faciales finos, cualquiera diría que no tiene más de 15 años cuando en realidad tiene 19. Es esto lo que hace a Adam proteger tanto a Sean, y a Sean le gusta sentirse protegido por su mejor amigo. Tanto así que ya empieza a confundir sus sentimientos por él, no quiere alejarse, aparte de su amor por el cine, esa fue una de las razones por las que Sean finalmente decidió estudiar teatro.

            Llegando a la universidad, Sean se mostraba sorprendido por lo concurrido del lugar, muchos jóvenes con sus bolsos y mochilas caminaban hacia el gran salón que tenía un cartel que decía “Bienvenidos estudiantes de 1° año” –Entra por esa puerta y busca un asiento, yo iré a estacionar el auto. Te buscaré cuando acabe la presentación. –Decía Adam señalando la entrada ubicada a la izquierda del edificio principal, Sean sale corriendo a tropezones del auto para apresurarse a llegar. Mientras, casi en la entrada un arreglado chico de cabello rosa detiene su caminata dando lentamente una vuelta para apreciar el paisaje. –¡Cuidado! –Se oye un grito antes de chocar con un descuidado joven que venía corriendo justo hacia él. –¡Lo siento! No pude verte a tiempo –Decía Sean mientras se apresuraba a levantarse del piso y extendiendo una mano para ayudar al joven golpeado. –¿Estás bien? Al parecer hoy no es mi día. –Continuó el joven con cara de preocupación. –Sí pero, ¿qué te pasa? deberías tener más cuidado, hiciste que ensuciara mi ropa. –Contestó el joven del cabello rosa con un tono molesto mientras se sacudía el polvo. –Lo siento, ya lo dije, estaba apurado y mi cabello no me dejaba ver. Emm… Soy Sean por cierto, ¿Cuál es tu nombre? ¿Este también es tu primer año en la universidad, verdad? ¿A qué carrera ingresaste? ¿Vienes sólo? ¿Quieres sentarte junto a mí en la bienvenida? –Preguntaba sin perder el aliento. –¡Wow! Una pregunta a la vez, primero, no es de tu incumbencia conocer toda mi vida en solo un instante. –Respondió el joven de labios gruesos. –Segundo, no me interesa conocer a alguien tan descuidado. Para la próxima deberías cortarte ese cabello que no te deja ver. –Decía con una voz calmada. ¡Ahora vete! Arruinaste mi momento. –Sólo traté de ayudarte y ser cortés, no era necesario ser tan antipático. –Dijo Sean alejándose. Entró al edificio encontrando los últimos tres asientos disponibles, se sentó en el más alejado del pasillo. Al rato entró Ariel, al ver que solo quedaban dos asientos se apresuró a tomar uno. –Ese está ocupado –Al darse cuenta que tomó el asiento de al lado de Sean los dos chicos se miraron con desprecio y Ariel se corrió al de al lado dejando el de en medio libre. –No quería sentarme a tu lado de todas formas. –Decía el chico de cabello rosa haciendo un desprecio.

Bienvenidos queridos estudiantes –Se escuchaba por los parlantes mientras todos fijaban su vista al escenario del salón para poner atención. –Soy el Sr. Lambert. –Siguió la voz. –Soy el decano de esta universidad, mi trabajo aquí es administrar esta institución aparte de velar por su bienestar y seguridad. Durante éste semestre, estaré disponible en mi oficina para resolver cualquier tipo de problema que se pueda presentar. Ya sabrán donde queda, no tengan miedo de venir a mí por ayuda, estaré siempre disponible. Bueno, vamos al grano, ustedes están aquí porque han ingresado a una de los tres departamentos que ofrece esta institución. Economía, Pedagogía y Artes. Al término de esta reunión habrá tres stands departamentales donde se entregará información más personalizada a cada uno de ustedes seguido de un coffee-break para que puedan interactuar con sus futuros compañeros de clases. Ahora sin más preámbulos, los dejo con los tres estudiantes encargados de cada departamento. Amy Ryder, Economía; Amber Carpender, Pedagogía; y Adam Miller, Artes. –Las Tres personas nombradas subieron al escenario, se presentaron y dieron su discurso. Primero Amy, luego Amber, y finalmente cuando fue el turno de Adam comenzó con una frase.

“La vida no es más que un interminable ensayo de una obra que jamás se va a estrenar” Frase de una célebre película llamada Amélie. Nos explica que la vida es una constante aventura a base de ensayo y error. Cada persona es diferente y cada uno tiene un montón de historias por contar. Soy Adam Miller estudiante de tercer año de teatro y hoy soy el encargado de darles la bienvenida a los estudiantes del departamento de artes. –Mientras Adam daba su discurso, los dos jóvenes que se habían conocido por accidente estaban sentados tranquilamente cuando Ariel se fijó en el escenario, especialmente en Adam y desesperadamente comenzó a murmurar. –Wow, teatro, ese Sénior es muy guapo, ¿Será gay?, ¿Tendrá novio?, ¿Estará disponible? Si es así lo conquistaré. –¡Ya calla! No me dejas escuchar. –Wow estás poniendo atención a algo, no me lo habría imaginado. –Responde Ariel burlándose de Sean. –¡Qué tipo tan molesto! No creas que él te tomará en serio, él nunca se fijaría en ti. –Decía Sean riendo. ­–¿Y eso por qué? ¿Él te lo dijo? –Responde Ariel irónicamente, él nunca se imaginó que Adam y Sean se conocieran. Luego de que Adam terminara su discurso aparece en el escenario el decano nuevamente, dando información acerca de las instalaciones y el personal de la universidad. Al pasar alrededor de cinco minutos llega Adam y toma asiento entre los jóvenes enojados. ­

¿Cómo lo hice? –Excelente –Responden ambos al unísono. –Mmm ¿Quién es tu amigo Sean? –No es mi amigo Adam, tú sí. –Responde sonriendo tiernamente. –No le hagas caso, Soy Ariel, primer año de teatro, mucho gusto. –Adam Miller, tercer año de teatro, mucho gusto. Si necesitas ayuda en el futuro con tus estudios puedes consultarlo conmigo, también doy tutorías a un precio asequible, puedes consultar por mis tutorías en cualquier momento. –Gracias Adam, lo tendré en cuenta. –Decía Ariel mientras Sean lo miraba con desconfianza. –Adam, ¿Vendrás a casa esta tarde? –Pregunta Sean a su amigo solamente para jactarse de su relación mientras Ariel chasqueaba la lengua y ponía los ojos en blanco en señal de desaprobación. –Ya sabes que voy todas las tardes a tu casa Sean, no es necesario que lo preguntes. –Decía el joven revolviéndole el cabello. Escuchar eso hace que a Ariel le hierva la sangre.

Después de terminar de entregar la información, el decano da la señal a los estudiantes para indagar más en los stands que ahora están ubicados a las afueras del edificio junto a una gran mesa llena de comida. Ariel se acerca al stand de Arte dramático y se pone en la fila a esperar su turno. A diez metros del stand se encuentran Adam junto a Sean conversando, no se puede escuchar lo que dicen pero a Ariel no le importa la conversación sino que lo que le importa es que puede ver a Adam más de cerca. De verdad su corazón quedó flechado en el instante que lo vio en el escenario dando su discurso. ­–Es tu turno –Se podía oír a lo lejos pero Ariel no parecía escuchar ya que estaba perdido en sus pensamientos. –Disculpa, es tu turno –Decía una adorable chica al otro lado del mesón con una sonrisa en la cara –¡Oh! Disculpa, estaba distraído –No te preocupes, solo fue un momento. Permíteme decirte que realmente amo tu cabello, ¡Luces tan adorable! Decía la chica. –Muchas gracias, también me gusta tu cabello. –Gracias. –Decía la joven mientras se tocaba su largo cabello castaño que caía uniformemente sobre sus hombros.

Disculpa, deja presentarme. Mi nombre es Giselle pero todos me dicen Gis. Soy de segundo año de teatro. –Hola

Gis, mi nombre es Ariel, primer año de teatro. Mucho gusto. –Decía con una gran sonrisa –¿Qué tipo de información deseas recibir? Tenemos folletos de las distintas clases que se imparten, talleres de teatro como dramas, comedias e infantiles. También ofrecemos información acerca de los docentes, infraestructura y convenios que tiene la universidad entre otro tipo de información. –Decía la delgada joven. –Me gustaría tenerlo todo. –Dijo Ariel mirando de reojo a su enamorado. –¿Todo, para ti? –Dijo Gis con una sonrisa burlesca. –Sí, me gusta estar al tanto de todo, soy muy organizado y me gusta analizar mis opciones meticulosamente. –No me refería a eso. –Dijo la joven riendo mientras notaba que un joven Ariel miraba a Adam.

Gis comenzó a ordenar y seleccionar los folletos para entregarlos a Ariel pero antes tomó un post-it para anotar algo y lo pegó en el folleto que estaba encima del montón. –Aquí está toda la información que necesitas. ­­–Dice guiñando un ojo. –Muchas gracias Gis, espero nos volvamos a encontrar pronto. –¿Aun no lo has notado verdad? –Pregunto ella. –¿El qué? –Respondió Ariel dudoso. Gis hizo una señal con sus ojos hacia los folletos y sonrió –Sí, cualquiera se distraería mirándolo a él. –Ariel toma el Post-it y lo lee. “Instagram: @ADAMantiu-M” –Hey… Yo no estaba… Yo… –Tratando de formar una oración y escondiendo una roja cara entre su pecho. –Gracias. ­–Terminó diciendo con una dulce y tímida sonrisa. –Como ya sabes, su nombre es Adam Miller, de tercer año de teatro. Es muy amable e inteligente además de guapo, es el partido perfecto. Pero creo que alguien se te ha adelantado. –Haciendo una señal hacia Sean. Ariel chasqueó la lengua –Ni me lo digas… ¿Crees que podría tener una oportunidad con él? Desde el momento en que lo vi dando su discurso en el escenario caí rendido. –¡Por qué no! Eres guapo y pareces ser simpático, además eres extremadamente adorable. –Haces que me sonroje. –Dijo el joven sonriendo. –¿Lo ves? Demasiado adorable para este mundo. –Le sonríe. –¡Oh! ¿Ya tienes con quien almorzar? –No conozco a nadie aquí realmente así que no. –Dijo el joven con un tono un poco triste. –¡Bien! Luego de la inscripción a las actividades extra programáticas nos encontraremos aquí para ir a almorzar juntos. Te presentaré a mis amigos. ¡Son un encanto! Decía la chica sonriendo amablemente.

Mientras todos estaban ocupados en el coffee-break, una serie de golpes a la pared se podían oír en el pasillo sur, Dos jóvenes comiéndose apasionadamente a besos en el tercer cubículo del baño sur se oían desde afuera. El joven más alto le agarraba las nalgas al que estaba pegado a la pared acercando sus caderas a las de él mientras el otro lo abrazaba con fuerza. Pareciera que ambos jóvenes necesitaban un par más de brazos para poder sujetarse el uno al otro. Con movimientos un tanto rápidos y bruscos los jóvenes continuaron con su acto. Se chupetearon las bocas, se acariciaban las caras, se enredaban los dedos en las cabelleras del otro. –¡Matt! Ya estoy listo. –Decía el más bajo jadeando con una cara roja llena de placer. Con solo un movimiento Matt gira a su pareja poniendo éste las manos en la pared. Matt saca un condón de su bolsillo y se lo pone en su duro pene, le baja los pantalones a su amante y dice: –Ok Pher, aquí voy. –Matt comienza a penetrar a Pher. Primero delicadamente para no hacerle daño pero luego de unos instantes comienza a penetrarlo duro. Pher comenzó a gemir cada vez más y más fuerte hasta que Matt tuvo que taparle la boca con una mano. Pher se aprovechó de la situación y comenzó a chuparle los dedos, lo que hizo que Matt se calentara más. Matt se acercó y comenzó a besarle la nuca de una forma tierna pero a la vez salvaje. Continuaron así por unos minutos hasta que ambos explotaron de placer. Al finalizar, ambos se arreglaron y salieron del baño como si nada hubiera pasado. A pesar de que pareciera que a ellos no les importaba la posible audiencia que pudieran haber tenido, no mucha gente transitó por el pasillo donde se encuentra el baño donde estaba la pareja. –Nos vemos para el almuerzo. Dijo Pher mientras se alejaba en dirección opuesta a Matt. Este puso dos dedos en su frente y los alejo en señal de respuesta y despedida.

Cuando el reloj marcó las 11:30, los stands de información comenzaron a llenarse por los estudiantes de primer año de todas las carreras. Los stands ahora eran utilizados para la inscripción de actividades extra programáticas. –Atención estudiantes. –Decía el Sr. Lambert. –Este año todas las actividades extra programáticas están enfocadas a los niños de la comunidad. Por lo tanto ustedes trabajarán como monitores en los diferentes talleres que se impartirán. Primero, La facultad de economía ofrece los talleres de repostería y de diseño digital, la facultad de Pedagogía ofrece el taller de recreación, y finalmente, la facultad de artes ofrece los talleres de música y de pintura. Los talleres comenzaran la próxima semana con dos días de reuniones para entregarles la información necesaria y los niños llegarán la semana siguiente. Siéntanse libres de ingresar al taller que más les guste. –Mmm, ¿a cuál debería inscribirme? ¿A cuál taller te inscribirás este año Adam? –Decía el chico de cabello gris a su amigo con ojos brillantes. –Bueno, el año pasado estaba en el taller de cocina, así que creo que este año me inscribiré en el taller de repostería. –¿Repostería eh? Entonces me inscribiré también en ese taller. –Los chicos se inscribieron en el taller y se fueron a almorzar. Justo cuando la pareja abandonó el lugar, apareció Ariel para inscribirse, miro todas sus opciones, luego de pensarlo por un instante decidió que el taller de repostería era el indicado ya que era el taller que le podría servir para su vida diaria, él sabía de cocina y repostería pero siempre podría aprender a preparar platillos nuevos. Luego de inscribirse, se dirigió al stand de la facultad de artes para esperar a Gis que se estaba inscribiendo en el taller de pintura.

¡Estoy lista! –Dijo la chica firmando la hoja de inscripción. –Hola Ariel, ¿Cómo ha estado tu mañana? –Excelente. –Respondió el chico. –Ahora, si ya te inscribiste podremos ir a almorzar, me muero de hambre. –Dijo Gis sobándose el estómago. –Sí, ya me inscribí, en el taller de repostería. –¿En ese? –Exclamó la chica. –Sí, ¿cuál es el problema con ese taller? –Respondió el chico un poco asustado. ¡Oh no! Ninguno, es solo que quizás te encuentres con una sorpresa allí. –¿Sorpresa? ¿Cuál sorpresa? –Respondió el chico un poco dudoso. –Es solo que hay una posibilidad de que Adam también esté en ese taller. –Explica la chica. –El año pasado estuvimos juntos en el taller de cocina. A él le fascina cocinar así que creo que se inscribió ahí. –continuaba la joven mientras caminaban al comedor. –Mmm. Entones podría tener una oportunidad de hablarle ahí. –Decía el joven tratando de imaginar cómo sería compartir todo ese tiempo con Adam. –¡Hemos llegado! –Se detiene Gis indicando con el dedo. –Ésta es nuestra mesa. –Los jóvenes toman posición en una mesa para seis personas. Gis tomó un lugar y Ariel tomó el de enfrente. –¿Y tus amigos? –Preguntó el chico mirando a todas partes. –No tardan en llegar, deben venir en camino.

De pronto, una chica de cabello largo y negro llega y le da un beso en la mejilla a Gis. –Ariel. –Dice Gis. –Ella es Amy, mi novia, está en tercer año de negocios internacionales. –Continuó –Mucho gusto, soy Ariel, primer año de teatro. Un momento… Te conozco, eres la chica que dio la bienvenida a los estudiantes de economía, ¿cierto? –¡Wow! Si es tan adorable como dijiste Gis. –Dijo Amy mientras se sentaba junto a su novia. Ariel Sonrió y se sonrojó. –¿Quién es el nuevo?, y ¿Por qué está en mi asiento? –Se escuchó una fuerte voz detrás de Ariel. Éste se giró y se asustó de ver a alguien tan alto detrás de él. –Lo siento. –Dijo el joven mientras se cambiaba al asiento de al lado frente a Amy. –Y él es Matt, mi novio. –Dijo Gis. –¿Novio? Pero… –Decía Ariel desconcertado mirando a las tres personas junto a él. Matt se acercó a la cara de Ariel y dijo: –Ahora estás en el asiento de mi novio. –Con una cara que asustaría hasta al mismo lucifer. –¿Novio? ¿Otro? –Decía Ariel un poco confundido. ¡No entiendo! Dijo a Gis angustiado. Todos comenzaron a reír y trataron de calmar a Ariel.

¿Que sucede aquí? Dice Pher quien estaba entrando a la escena con su bandeja en las manos. Poniéndola en la mesa dice: –Oh, Lo hicieron de nuevo ¿No? –Dice Pher riéndose cruzando los brazos. –Si siguen así nunca haremos amigos nuevos, ya espantaron a dos el último año. –Déjame explicarte Ariel. –Dice Gis aun riendo a carcajadas.

–Amy si es mi novia, pero Matt, él solo es mi amigo. Mi mejor amigo desde la infancia, pero tenemos que fingir que somos novios frente a sus padres porque ellos no aceptan su orientación sexual ¿Cierto cariño? –Cierto –Dice Matt Haciendo una mueca con la nariz a su amiga. –Y…

él es Pher, el novio de Matt. ¿Ves? No era nada complicado, solo te estábamos tomando el pelo. –Oh, qué alivio, es decir, no hubiera tenido problema con una relación múltiple, es solo que me tomaron por sorpresa. –Qué alivio que este grupo de simios no te haya espantado, permíteme presentarme de nuevo, Soy Pher, segundo año de negocios internacionales. Soy el novio de Matt y ese es mi asiento. –Oh Perdón.
Dijo Ariel cambiando de asiento nuevamente dirigiéndose a la cabecera de la mesa entre Gis y Matt. ¿Aquí está bien? Preguntó el chico con incertidumbre, ¿No estoy ocupando el lugar de alguien más? ¿Otro novio del que todavía no sepa? –Preguntó riendo y los demás respondieron con sonrisas burlescas. –No, el equipo está completo. –Dijo Matt con su brazo alrededor de los hombros de Pher.

Bueno, si ya no te espantamos y todavía quieres formar parte de nuestro grupo, hay una última cosa que debes saber. –Todos miraron fijamente a Ariel creando un ambiente tenso, se sintió como si todo se oscureciera, por un instante, el silencio invadió el lugar. Ariel sentía que los ojos del grupo que lo miraban fijamente se tornaban rojos. –¿Qué es? –Dijo el chico un tanto preocupado. –Tenemos un grupo de chat en Line, así que necesitamos tu número para agregarte. –Toda la oscuridad se desvaneció y el ambiente se hizo más liviano. –Uff! Solo era eso. Ya me estaban asustando. Creí que tendría que hacer algún juramento de sangre o algo parecido. –Dijo el chico respirando hondo tratando de calmarse. –Realmente adorable, tal como lo dijiste Gis. –Dijo Matt sonriendo. El teléfono de Ariel sonó, Luego de revisar su celular debido a la notificación de que ya estaba dentro del grupo llamado “GAMP”

Ariel preguntó a los jóvenes junto a él –¿Por qué ese nombre? –Son nuestras iniciales. –Dijo Amy. –Gis, Amy, Matt y Pher, GAMP. –Continuó la chica. –Esperen, lo cambiaré para agregar a Ariel. –Dijo Pher tomando su teléfono. Una notificación llegó al teléfono de todos “@Phernabus ha cambiado el nombre del grupo a “GAMPA”. –Gracias. –Dijo Ariel sonriendo. Luego recordó que ya tenía en su poder el nombre de usuario de Instagram de Adam, así que decidió buscarlo para seguirlo. Cuando lo encontró, se fijó que su cuenta estaba privada, por lo tanto Adam tenía que aceptar la solicitud, lo que significaba que él vería su nombre y sus fotos para saber quién era el nuevo seguidor para decidir si era apto para ser uno de ellos. Ariel no podía con tanta presión, comenzó a sudar helado tratando de decidir si seguirlo o no. Estaba a punto de desertar cuando… –¡Pup! –Dijo Matt apretando el botón de seguir en el teléfono de Ariel. Este puso una cara de terror cuando vio que la solicitud ya había sido enviada. Su cara enrojeció cual tomate maduro. Todos los chicos junto a él comenzaron a reír a carcajadas nuevamente.

Al otro lado del comedor se encontraban Adam y Sean, sentados en una mesa para cuatro, hablando de cómo había estado la mañana de Sean en su primer día de clases. Cuando el celular de Adam vibró, éste lo sacó de su bolsillo y lo revisó. “@Ariel.B comenzó a seguirte” Adam revisó el perfil del chico, todas las fotos tenían decoración, filtros o detalles rosados. El chico que salía en las fotos parecía tener una vida perfecta y alegre pero en todas las fotos tenía una mirada algo melancólica, algo faltaba en su vida. Aunque solo alguien que se fija en los pequeños detalles se daría cuenta de aquel anhelo. Adam aceptó la solicitud de inmediato y le mostró el celular a Sean.

Mira, tu amigo comenzó a seguirme en Instagram. –¿Qué? No es mi amigo Adam, ya te lo dije. No es el tipo de persona con quien quisiera compartir… “momentos” –Decía mientras hacía comillas con sus dedos. –Él no me da buena espina, es mejor que no te acerques mucho a él. –Parecía buena persona en el auditorio cuando lo conocí. –Y ¿Cómo rayos consiguió dar con tu perfil? –Mmm… se lo debe haber dado Gis, mira él está ahí con ella. –¿Gis? ¿Quién es ella? –Es una vieja amiga, está en segundo año de teatro, solíamos estar juntos en el taller de cocina el año pasado. Ella es muy simpática, te agradará. –Los chicos continuaron su conversación por un tiempo hasta que fue hora de ir a clases. –Bueno, al final del día, cuando terminen las clases te esperaré en la entrada principal para ir al supermercado para comprar comida para hoy. Se me apetece comer palomitas de maíz y ¿a ti? ¿O quieres otra cosa? –¡Perfecto! Entonces podríamos ver una película. –Dijo Sean entusiasmado –Ok pequeñín. Ahora debemos ir a clases, yo me encargo de las bandejas del almuerzo.

Sean se dirigía a la salida del comedor pero se desvió de la ruta para ir a la mesa donde se encontraba Ariel. Se acercó a él y le dijo al oído. –Ni te atrevas a acercarte a Adam, él es mío ¿Entiendes?. Ariel solo sonrió sin decir nada y Sean se alejó. –¿Qué fue eso? –Dijo Amy asombrada. –Su competencia. –Respondió Gis. –Nuestro novato desea el corazón de Adam. –Ooh. –Replicaron todos. –¡Estamos contigo Ariel! el amor triunfará. –Dijo Matt levantándose d su asiento con un puño alzado y la otra mano en el corazón. –¿Eso fue demasiado? –Preguntó. –Sí amigo. –Dijo Gis riendo. –Bueno, ya es hora. –Interrumpió Pher. –Todos a clases. –Continuó el chico que al parecer era el cable a tierra del equipo. Ariel no parecía prestar atención a su alrededor, solo se enfocaba en mirar las fotos de Instagram de Adam suspirando hasta que se encontró con una donde salía Adam abrazando a Sean en la playa. Se notaba una conexión fuerte entre ellos pero nada afirmaba una relación amorosa. Con disgusto, Ariel cerró la aplicación y bloqueo su celular. –Sí, es mejor que nos vayamos a clases. Nos vemos luego. Ariel tomó sus cosas y se despidió de sus nuevos amigos. Luego se dirigió con Gis a la sala de clases, ya que ésta le mostraría el camino.

A paso lento pero seguro, el joven de cabello gris atravesaba la puerta del salón. Al ver que unas cuantas personas ya estaban dentro, Sean comenzó a sentir los nervios que subían desde sus pies como una enredadera que crecía y se aferraba a su cuerpo. No conocía a nadie ahí, todos ya habían formado grupos y charlaban entre ellos excepto por un solitario chico de piel muy blanca y cabello rojizo con ondas sentado en uno de los asientos delanteros. El chico usaba unos headphones color turquesa y parecía estar perdido en su celular. –¿Está ocupado ese asiento? ¿Puedo sentarme ahí? –Decía Sean apuntando al asiento de al lado del chico solitario. –¡Eh! –Respondió el otro sacándose el aparato de su cabeza y acomodándolos alrededor de su cuello. –Si es que puedo ocupar ese asiento. –Repitió Sean. –¡Oh claro! No hay problema. Soy Tommy, por cierto. –Sean. –Respondió el chico de cabello gris mientras se acomodaba en la silla.

Luego de que los chicos se conocieran un poco más, por la entrada aparecía un chico de cabello rosa que se despedía de su nueva amiga. Después de dar unos pasos, Ariel notó que uno de sus compañeros de clase era el molesto chico descuidado al que conoció en la mañana. –¡Debes estar bromeando! –Decía con desprecio sin quitarle los ojos de encima a Sean mientras lo rodeaba para llegar a los asientos de más atrás en el salón. –¿Lo conoces? –Preguntaba Tommy acercándose a su nuevo amigo. –Algo así. –Respondió. –Su nombre es Ariel. Hoy en la mañana, iba corriendo al auditorio para la bienvenida, mi cabello no me dejaba ver bien y choqué con él. Ambos caímos al piso, pero me apresuré a ayudarlo mientras pedía disculpas. Él enfureció y comenzó a hablar arrogantemente así que seguí mi camino, no me gusta meterme en problemas o tener pleitos con otras personas, aun así siempre me meto en problemas con alguien más. Soy un poco torpe. Además me he encontrado con él durante todo el día, ha sido una real molestia. –Susurraba Sean rápidamente sin pausas para respirar. –Ya veo. –Decía Tommy Asombrado por la gran habilidad de Sean de hablar. En ese momento entraba un señor con un bolso que colgaba de su hombro derecho. El hombre se presentó como el profesor Prada y comenzó a impartir su clase. Todos los estudiantes dentro del salón se acomodaron para poner atención y sacaron sus cuadernos para tomar nota a lo que éste decía.

Cuando ya eran las 16:10, Adam esperaba en la puerta del edificio principal. Un agotado joven sentado en las escaleras miraba su reloj a cada segundo esperando a su amigo. –¿A quién esperas? –Se oye una suave voz detrás de él perturbando su concentración en el reloj de su muñeca. ¡Oh! Hola Ariel, espero a mi amigo para ir a casa. –¿Amigo? –Sí, Sean, mi mejor amigo. No sé dónde podría estar, ¿no lo has visto? –El corazón de Ariel comenzó a latir rápidamente, sabiendo que si Adam y Sean no estaban en una relación, él aun tenía oportunidad. –No, quizás ya se fue por su cuenta. –No creo, le dije que lo esperaría aquí… a todo esto, ¿Cómo estuvo tu primer día de clases? –Estuvo excelente, creo que elegí la carrera adecuada después de todo. –Respondió Sonriendo. –Me alegro, entonces todo está bien. –Dijo Adam con una sonrisa. –Quizá no todo. –Dijo Ariel. –Posiblemente necesite las tutorías que me ofreciste en la mañana. No es que sienta que estoy carente de alguna habilidad pero una ayuda nunca viene mal ahora que estoy comenzando con esta nueva aventura, y menos de alguien que ya tiene más experiencia. –Decía Ariel sonriendo adorablemente.

Luego de discutir sobre los horarios y precios de las tutorías por un momento, Adam dice. –Esto no le gustará nada a Sean, pero tendrá que aguantarlo. –¿Qué es lo que no me va a gustar? –Decía Sean exhausto de tanto correr mientras descansaba sus brazos en sus rodillas. –¿Dónde estabas? Te he estado esperando por casi veinte minutos. –Ok, te cuento. –Sean toma una bocanada de aire y empieza a soltar su respuesta. –¡Aquí vamos! –Suspiró Adam. –Primero, al salir de clases me dieron ganas de ir al baño, así que fui pero no había papel, me devolví al salón de clases para pedirle a Tommy, un compañero que conocí hoy, es muy simpático, te gustará, lo tienes que conocer, pero ya se había ido, luego recordé que tenía papel en el bolso así que me fui al baño nuevamente. Después me dio hambre así que me dirigí al almacén que está en el patio trasero para comprar un chocolate, cuando venía hacia acá me distraje un minuto con una adorable ardilla que corría por el pasto hasta una árbol que creo que es su casa, le dejare bellotas mañana, recuérdame comprar un par de ellas cuando estemos en el supermercado. Finalmente me di cuenta de la hora y corrí hasta acá, luego… –¡Wow! para tu tren, hablas demasiado… apresúrate para que nos vayamos. –Un Momento, ¿Qué es lo que no me iba a gustar? –Adam suspira y responde –Que ahora los virns n podr ir a t cs. –Decía Adam entre dientes para que Sean no le entendiera. –¿Qué dijiste? –Que ahora los virns n podr ir a t cs. –Continuaba respondiendo nerviosamente. –Sigo sin entenderte, ¿Qué estas ocultando? –Que ahora los viernes no podrá ir a tu casa. Porque me dará tutorías en la mía. –Dijo Ariel Sonriendo burlescamente. La cara de Sean cambió por completo, su rostro palideció y su cabello gris ayudaba a que pareciera un fantasma. “Ni te atrevas a acercarte a Adam, él es mío” las palabras resonaron fuertemente en las cabezas de los jóvenes. –Ya lo veremos. –Dijo Ariel sonriendo y levantando una ceja. –Te lo advertí, ¡Esto es la guerra!

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