CAPÍTULO 3

 —preciosa.. —volvio hablar esbozando media sonrisa haciéndome tragar en seco.

—l-lo siento —tartamudeé reaccionando ante esa sonrisa que hiba bien con su mirada fria. —buscaba a mi amiga pero ella..

Ambos volteamos a ver hacia la puerta que estaba mi costado derecho de donde solo se escuchaban fuertes gemidos.

—entiendo... —dijo para verme de nuevo.

—¿y usted viene acompañada?.

—este... no,.. yo.. vine con ella para conocer las instalaciones.

—¿segura? —pregunto con inocencia.

—s-si, bueno, ya me tengo que ir...

—¿cual, es la prisa?. —dijo con malicia viéndome fijamente mientras se acercaba a mi haciéndome retroceder.

—ya... es.. tarde y me quiero ir.. —balbuceé apuras penas ya que lo tenía demasiado cerca.

—bueno.. a mi me gustaría conversar con una mujer tan hermosa.

—será.. en otra vez, porque ya no soporto este vestido. —volví a bajarme la falda del vestido.

—¿porque? Te queda hermoso, además con ese vestido. —pasó sus dedos por en medio de mis pechos de arriba abajo y yo sin creerlo se lo permití. —resalta mejor tu cuerpo. —coloco su mano izquierda en la pared acorralandome, cuando lo mire a los ojos estos se tornaron rojos.

—p-por favor déjeme ir. —intente irme pero el no me lo permitió, ya que coloco su mano derecha en la pared quedando frente a mi.

Vi como me miraba de una manera lujuriosa, luego lamió sus labios mientras se acercaba hasta mi oído haciendome sentir su aliento tibio.

—yo puedo mostrarle sin interrupción alguna.. las instalaciones. —susurro y luego sentí que lamió mi oreja haciendo que un suspiro saliera de mi.

—es que...

—¿acaso le da miedo estar a solas conmigo. —dijo en tono seductor haciendo que me quedara muda sin dejar de temblar.

No se que demonios pasaba con mi cuerpo, gritaba por dentro por no poder salir corriendo pero parecía hipnotizada por él.

bajó una de sus manos, y pensé que me estaba dejando ir, pero no, ya que sentí que tomó mi cadera y apegó mi cuerpo contra el suyo haciendo que un gemido saliera de mis labios.

—preciosa..—susurro en mi oído..

—tienes ... hermosas piernas —agregó mientras su aliento acariciaba mi cuello.

Nose que le pasaba a mi cuerpo, parecía querer que este hombre me tomara ahí mismo, o tal vez sea porque era la primera vez que alguien tan atractivo me alagaba sin descaro pero formalmente.

sin perder tiempo me besó ferozmente introduciendo su lengua en mi boca, me tomó por sorpresa porque nunca me habían hecho eso, había tenido un novio anteriormente pero nunca antes me metió su lengua, ya que yo creía que sería asquero, pero.. la manera en como este vampiro se movia dentro mi boca me hacia querer más de este beso.

Jadeé al sentir su manos en mi muslo mientras subia más arriba mi vestido ajustado, tomo mi trasero mientras tomaba mis manos para que enredara mis brazos en su cuello, trate de seguirle el beso salvaje pero era imposible ya que parecía que el me estaba enseñando a mi.

Había tenido muchos encuentros con extraños y cuando se me insinuaban los golpeaba en su parte baja, pero extrañamente,... con este vampiro parecía sentirme segura en sus brazos.

Su lengua dejó de recorrer mi boca para recorrer mi cuello hasta bajar a mi escote mientras me alejaba de la pared; un fuego ardiente invadió mi cuerpo haciendome enarcar mi espalda hacia atrás mientras su mano derecha estaba en mi espalda sosteniendome.

—¡te haré mía! —gruñó sobre mi cuello.

—por favor... —gemi sin pensar con claridad.

 si estuviera cuerda me hubiera negado de inmediato, pero quería más de lo que este vampiro me estaba dando a probar, y que al parecer prometía volverme loca de placer. el y yo no nos conocíamos porque era nuevo en el pueblo, así que decidí disfrutarlo ya que tal vez despues que me vuelva a ver ni siquiera me mirará como lo hace ahora.

......

Empecé a parpadear un par de veces y al ver la luz del sol entrar por la ventana me desperté de inmediato ya que mis padres me matarían cuando se den cuenta que no estaba en mi habitación.

—vaya, por fin despiertas —Hillary salió del baño con una toalla envuelta en su cuerpo, mire a mi alrededor y me sorprendí de estar en mi habitación.

"Vaya, solo fue un sueño"

Pero, para ser un sueño me pareció tan real.. uff, menos mal no perdí mi virginidad con un extraño.

—bruck, mueve tu trasero, si no llegaremos tarde al examen —exigió haciendome reaccionar para que me levantara.

—dame cinco minutos. —me levanté de mi cama, pero al hacerlo cai de rodillas al sentir un dolor inmenso en mi parte baja.

—¡que demonios...ahh! —me quejé tratando de pararme de nuevo pero el dolor me lo impedía y Hillary me tuvo que ayudar.

--hoho..., si que te dio duro. —se río mientras me llevaba hasta al baño.

No. debe ser una broma, fue solo un sueño, porque si hubiera sido real no estaría aquí si no con un desconocido sabrá dios donde.

 —¿oye Hill, ....ayer tú... tuviste sexo?.

—pregunte preocupada de su respuesta.

—claro que sí, —se burló para luego emocionarse. —lo más sorprendente es que él resultó ser mi mate y mira que me hizo un oral que uff..

—¡que! —no salía de mi sorpresa al ver que si fue real todo incluyendo aquel chico de unos veinticinco años.

—¡no te parece genial!, y no sabes. —se mordió su labio inferior recordando lo de anoche. —fue tan delicioso que me dejó con ganas de mas.

Palideci por completo al darme cuenta lo que había hecho, quería que me mataran ahora mismo por haberme entregado a un vampiro.

—¡apresurate!. —repitió al ver que no me movía

Cuando logre estabilizarme me bañé y me prepare rápido para despues irnos a clases, escuché a mi mamá llamarnos para desayunar pero le dije que comeriamos algo en el camino, porque no quería que mi madre viera que caminaba extraño.

Empecé acostumbrarme mientras caminaba hacia el instituto y el dolor en mi parte baja desapareció, pero tenía un dolor de cabeza que no podía soportar.

—¿ qué te pasa? —me miró sam al ver que sostenía mi cabeza con ambas manos.

—aah, es que no aguanto el dolor de cabeza.

—es normal ya que estabas muy ebria anoche.

—nadie me dijo que el ponche tenía alcohol. —reproche.

—bueno por algo le dicen ponche, bruck..

—gracias por decírmelo hasta ahorita

 —dije sarcástica y ella solo se río fingiendo inocencia.

Cuando llegamos vimos como muchos chicos nuevos salían del enorme edificio donde eran los dormitorios mientras caminaban por el sendero que llevaba a las instalaciones de Hollowway que estaba a cuatro diez metros dentro del bosque.

pero uno de los nuevos universitarios se dirigió hacia a nosotros y luego alzó a Hillary mientras la besaba. Lo mire detenidamente y era guapo, cabello castaño algo rubio ojos achocolatados, alto, algo robusto y de piel palida.

—hay que asco, no quiero ver esto —dijo sam adelantándose.

—¿y ella es?.. —dijo al verme a mi.

—ella es mi mejor amiga bruck, —me presentó y le ofrecí mi mano y el la tomó pero me asusté al principio ya que la besó. —y el chico un poco achinado que se fue hace unos segundos era Sam.

 —bueno, solo pasé para darte los buenos días, tengo que ir a clases, nos vemos

—besó sus labios de nuevo despidiéndose de ella.

El en un parpadeo desapareció dejandome muy sorprendida por la velocidad que poseía.

Al estar a solas mire a hill y ella parecía muy pensativa, y es raro ya que debía estar feliz por tener a su mate.

—hill, —llamé. —ya no pareces contenta.

 —pase mi mano frente a ella para que me viera.

—me atemoriza un poco. —susurró viendo sus pies. —siento que estuviera fingiendo esa amabilidad cuando esta conmigo.

Pensé que era la única que se había percatado de eso, pero al parecer hill también lo notó.

—tal vez sea.., tu imaginación. —traté de calmar su angustia.

Hillary parecía demasiado preocupada ya que apesar de ser muy extrovertida, teníamos algo en común y es que deseábamos que nuestros mate sean chicos dulces, amables, amorosos y sobre todo detallista.

 y su mate parecía ser lo contrario a todo eso aunque su actuación de chico dulce fuera perfecta.

......

Ya había pasado ocho días y no volví a ver aquel vampiro desde esa vez. Como era fin de semana Llamé a mi amiga para salir pero me dijo que pasaría el día con su mate, bufé molesta ya que nos abandona por su mate.

Estaba por cerrar la puerta de la entrada cuando escuché que mi celular vibró y vi que era un mensaje de Sam.

"Lo siento, no podre acompañarte esta vez tengo que acompañar a mi hermana a la ciudad"

—genial —murmure molesta ya que pasaría la tarde sola

 Mientras daba mi recorrido aburrida por no tener con quien conversar, decidí ir al sendero que hiba hacía al bosque donde terminaba en una banca al otro lado del bosque con una hermosa vista. nunca lo recorri de noche pero al estar sola decidí hacerlo.

—vaya que es hermoso —mire el paisaje frente a mi viendo como el sol se terminaba de ocultar.

Me di la vuelta mientras patinaba de espaldas admirando a la Aurora en el cielo al volver a darme la vuelta choque con alguien y cai sentada sobre el pavimento.

—¡acaso no tienes otro lugar mejor donde quedarte parado! —me queje pero me caye al ver quien era.

—¿usted?..

—hola preciosa...

Me ofreció su mano ayudándome a levantarme y la acepte admirando el verde de sus ojos, eran tan.. hipnotizantes que me perdía en ellos.

—acaso la dejé sin habla por lo de la otra noche...

Cuando mencionó el tema me solté de su mano alejandome de inmediato ya que su cercanía me ponía con los pelos de punta.

—fue un error — desvie mi vista de él sacudiendo mi blusa y mi chort corto.

—preciosa..—se acercó a mi con una rapidez que no me dejó siquiera parpadear

 —si a eso le llamas error, puedo hacer que lo cometas de nuevo.

El me había acorralado de nuevo y esta vez contra un árbol, acaso le gustaba acorralar a sus conquistas.

—¡sí no se aleja..

—si no me alejó..que..

Tomo mis muslos alzandome, y automáticamente mis piernas rodearon su cintura y el tenía una sonrisa llena de malicia en su rostro.

"Hay no, esto no me puede estar pasando a mi."

De la nada escuche algo ser arrancado y al sentir el aire frío en la parte baja de mi cuerpo quise gritar ya que había arruinado mi chort al romperlos.

—lindo color preciosa..

—deje de decirme preciosa. —le reproché en susurro ya que lo sentía como burla.

Como deseaba decirle gracias pero me moría de la vergüenza si se lo decía.

De pronto sentí algo duro rozarme debajo de mi y al intentar quejarme aprisionó mis labios mientras su mano libre me acariciaba por encima de mi braga de arriba abajo para luego hacerla aún lado y de una sola me penetró.

Quise gritar porque me había dolido pero poco a poco empezó a moverse hasta que me adaptara.

—¿quiere.. que me detenga?. —preguntó observandome.

—n-no. —susurré avergonzada y oculte mi rostro en su hombro y él empezó el vaivén lento.

—Estas muy apretada. —dijo entre dientes. —me gusta. —susurro y volvió a entrar en mi haciendome gemir.

—no pares..—gemi haciendolo sonreír ya que le confirmaba que lo estaba haciendo genial.

Su miembro era grande y gordo que hacía que sintiera que estaban partiéndome cada vez que entraba, estábamos a la orilla del sendero y el miedo de que nos llegasen a ver teniendo sexo hacía que me excitara más; sin dejar mis labios rompió mi camisa y braziel al mismo tiempo, dejando libre mis pezones duros y firmes por la excitación, sin detener sus movimientos dejó de besarme y tomó uno de mis pechos empezando a succionarlo y hacer círculos sobre el pezon con la punta de su lengua,

 mi excitación aumento y lo tomé de sus cabellos apegandolo más a mi para que siguiera haciéndolo, mi cuerpo estaba prendido en calor, y más cuando su miembro rozaba mi clitores en el vaivén, socava mis paredes vaginales y un gruñido salió de él haciendo una mueca que me pareció sensual. me pidió no hacerlo así que lo volví hacer

—te gusta desobedecer —balbuceo mientras jadeaba y sus movimientos fueron más rápido y bruscos

sentí que mi vagina se cotraían indicandome que estaba en mi punto sensible asi que lleve una de mis manos hacia mi clitoris trazando círculos en el.

—acaso no es suficiente, mmm...

El quito mi mano y siguió lo que yo hacía pero más rápido haciéndome llegar al clímax, el volvió a gruñir y gimio en mi oído terminando hasta que senti que su miembro palpitaba dentro de mi, deje caer mi cabeza sobre su hombro con una enorme sonrisa, de pronto el empezó a bajarme y al tocar el suelo mis piernas temblaban como gelatina asi que me apoyé en el arbol, vi que se estaba quitando su camisa y después me la dio, le di la espada para colocarmela, al darme la vuelta para agradecerle él ya se había ido.

—¡pero que le pasa! ¡acaso creé que puede venir a cogerme cuando se le dé gana!.

—balbuceé tomando mis patines.

 —maldito demonio..

Molesta me coloque mis patines de nuevo y me fui a casa, al llegar vi que mi hermano estaba afuera sentado sobre las gradas de la entrada. no podía entrar por el frente así que tuve que subir al árbol que estaba frente a la alcoba de mi habitación para entrar.

Me percaté de que no hubiera nadie antes de entrar ya que mi mamá a esta hora siempre entraba para guardar la ropa limpia.

Entre y corri para meterle seguro a la puerta luego me tiré sobre la cama pensando en lo que había hecho de nuevo. fue tan excitante mezclar adrenalina de ser descubiertos con el placer del sexo.

—que rico huele. —inhalé el perfume de la camisa que me había dado con una enorme sonrisa al sentir su perfume en mi cuerpo.

A quien no le va gustar que un universitario tan atractivo como ese vampiro te deseé... lami mis labios al solo recordar esos besos fogosos que me dio

—¡mi día no podría ser mejor!. —grite a todo pulmón por lo feliz que estaba .

—¡cállate loca!. —grito mi hermano detrás la puerta

—¡tu cállate amargado!.

Nunca antes me había sentido tan felíz en mi vida, no podía dejar de sonreír y también no podía sacarlo a él de mi mente.

Comments (1)
goodnovel comment avatar
Karin
me encanta la historia recién estoy en los 5 primero capitulos, recomiendo tener cuidado con la ortografía, suerte y felicidades
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