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capitulo 8

el búho se posó frente a la puerta de la casa del culpable convirtiéndose en una hermosa mujer, la casa estaba cerrada, no había forma de entrar a ese lugar, busco a su al redor alguna entrada para ingresar pero no encontró nada, su única entrada era cruzar por debajo de la puerta, cambio su forma a la de una pequeña serpiente blanca, entro a la casa y sintió que algo no estaba bien, se deslizo por toda la casa buscando a su presa, vio la puerta de una habitación y se acercó de espacio, escucho gemidos de dolor que venía de la habitación,  sintió que esa persona estaba agonizando de dolor,  en ese momento recordó que su hermana había mencionado  que una chica la había salvado, por el gemido que salía de la persona era evidente que era una mujer  imagino que esa era la persona que Ana había mencionado, se arrastró bajo la puerta, entro a la habitación y sintió el cuerpo de alguien acostado en el piso, regreso a su forma humana y busco encender una luz en la habitación, encontró una pequeña lámpara la encendió y vio a una chica sobre el suelo, su rostro estaba cubierto por sangre, de manera inconsciente Beatriz llevo su mano a su boca en señal de asombro, ella tenía los ojos cerrado y no podía abrirlo por la hinchazón, Beatriz se agacho para levantarla, la arrastro hasta   a la cama y la coloco sobre ella, la chica se quejaba por el dolor, tomo el pulso de su muñeca y de pronto noto algo que la dejo sorprendida, la cantidad de golpes en su cuerpo era para que una persona estuviera muerta pero ella estaba viva.

 tenía un pulso estable y fuera de peligro, Beatriz escucho paso acercarse a la habitación  apago la luz inmediatamente y volvió a  cambiar de forma  a una serpiente se arrastró fuera de la habitación, vio al hombre que estaba  de pies sacando una caja donde estaban las pertenecías de Ana su bolso y su teléfono entre otras cosas estaban ahí dentro, el  hombre estaba desarmando el teléfono de su hermana para no ser rastreado,  sentía como la rabia y la ira comenzaban a fluir dentro ella las ganas de matarlo aumentaba a cada segundo que pasaba, decidida a matarlo comenzó a acercarse en silencio, de repente el teléfono del sonó y ella se volvió a esconder

-qué bueno que llamaste necesito tu ayuda

Dijo el hombre en un tono nervioso y fuera de control, puso el teléfono en alta voz sin darse cuenta

-ya se la estupidez que cometiste Ernest por eso te estoy llamando

El daba vuelta en círculo como una bestia enjaulada era obvio que estaba paranoico y asustado, sus manos temblaban y su mirada delataba su pánico

-¿a qué estupidez te refiere?

-secuestraste y abusaste de Ana Blanchett la menor de las hijas de los Blanchett me puedes decir ¿qué diablos te paso por la cabeza? Secuestraste a una de las hijas de la cuarta familias más poderosa de esta ciudad, la violaste y fuiste tan imbécil de dejarla escapar con vida

Beatriz se sorprendió con las palabras de este hombre, pero lo que de verdad la intrigaba era la voz de la persona detrás del teléfono sentía que conocía esa voz, le era familiar de algún lugar

-no era mi plan dejarla viva, le di la droga era lógico que debería estar inconsiente cuando fuera a robarle su magia pero inesperadamente, algo fallo ella estaba consiente, y peor aún me dio pelea

-¡¿Qué?! ¡¿es una maldita broma verdad?!

Dijo el sujeto del otro lado del teléfono se notaba sorprendido y confuso con su tono de voz

-se supone que la droga la hace perder la conciencia

El hombre pasó la mano por su cabeza en señal de frustración. Mientras hacías movimientos descoordinado con su cuerpo

-¡ya lo sé! Pero no es lo peor, Katina la ayudo a escapar ella me noqueo y la saco de la casa

-valla parece que tu mujer comenzó a revelarse te has vuelto blando Ernest, se te escapa una niñita y tu esclava se revela contra ti

El hombre se lanzó sobre el sofá que estaba frente a él pasando la mano por su cara

-tengo la situación controlada ya le enseñe una lesión a esa perra

-deberías matarla

-¡no! Katina aún es útil ha sido la única sobreviviente a esta droga aparte de la niña que escapo, tenemos que reunirnos con Claudette para saber dónde está la falla del producto, esto jamás había sucedido antes

La persona del otro lado de la línea se escuchaba molesto y muy estresado

-bueno entonces será mejor que domestique bien a esa perra, hemos hecho un gran avance y no podemos perder todo por esa mujer, si otra vez intenta escapar mátala

El hombre cerro los ojos y agarro el puente de su nariz

-ella no lo volverá a intentar, recuerda que yo tengo a Casandra escondida, puedo chantajearla con la niña así la obligare a quedarse quieta

- bueno espero que funcione, la familia Blanchett quiere justicia

-tu puedes encargarte eres policía sabes lo que debes hacer, te recuerdo que tú también estas metido en esto si uno de nosotros cae los demás también lo harán  

Beatriz estaba sorprendía, un agente de policía estaba metido en este asunto, pero si era capaz de encargarse de este caso significa que debía ser alguien grande, dentro del departamento policial de lo contrario no tenía forma de obstruir el caso, debía saber quien era esta persona lo antes posible

- esto paso por tu culpa no me pida que haga milagro no es tan fácil esta vez, ya enviamos un hombre inocente a la cárcel antes

El hombre en el teléfono se escuchaba furioso, ella escuchaba cada palabra analizando, ¿alguien más fue antes a la cárcel? Significa que Ana no era la primera ni la última víctima, al parecer la chica de la habitación era una victimas mas ¿era esa chica una bruja también? ¿Había perdido su magia como Ana? Había muchas preguntas y pocas respuestas

-no lo se invéntate algo ella estaba drogada di que estaba confundida y que no había nada en esa dirección o que simplemente el sujeto escapo y estas tras su pista

El hombre seguía nervioso su rostro tenía una mirada de confuncion y nerviosismo que lo delataba, si algo salía al el iría a la cárcel

-hare lo que pueda, resuelve este asunto de Katina lo antes posible haz lo que tenga que hacer no me importa, si me disculpa debo concentrarme en hacer mi parte te llamare luego

La conversación con el hombre extraño había terminado, Beatriz no podía creer lo que estaba escuchando, pensó en ir hasta ese lugar para acabar con la vida del culpable del sufrimiento de su pequeña hermana sin embargo había más de un culpable en todo este asunto y era claro que Ana no fue la primera y tampoco la última víctima de este grupo de persona, no sólo era asesinar al sujeto frente a ella debía destruirlo a todos, no sólo para vengar a Ana también a las otras víctimas que habían muerto, Beatriz se arrastró fuera de la casa una vez estuvo lo suficientemente lejos de la entrada de ese lugar decidió invocar a su asistente

-¡Arthur!

Susurro ella para no ser escuchada, su asistente apareció frente a ella, con manos temblorosa tomo las manos de Arthur que estaban fría

-¡debes sacarme de aquí ahora!

Susurro Beatriz con una cara pálida y una punzada en el pecho, él se imaginó que algo andaba mal, Beatriz era una persona fría y mostraba siempre una postura firme sin embargo noto su voz temblorosa, era evidente que algo sucedió

- ¿está bien señora?

Pregunto Arthur al ver su rostro pálido y sentir sus manos temblorosa, ella asintió con la cabeza sin mencionar una palabra

- muy bien debe sujetarse de mí lo más cerca posible  

Beatriz se acercó a Arthur sujetándose de su brazo, Arthur  tenía la habilidad mágica de la transmutación podía aparecer y desaparecer de un lugar o espacio con un  pestañar.

Ambos desaparecieron del lugar como el sonido del viento, sin dejar rastros o señal de que habían estado en ese lugar, Arthur y Beatriz aparecieron en la sala de su casa, las luces estaban apagada y no había ruido dentro

-Arthur ¿pudiste hablar con Corina Emeraude del aquelarre esmeralda?

Pregunto Beatriz con una expresión sería y calmada

- Si mi señora, Corina está dispuesta a ayudarnos con lo que sea necesario

Ella se quedó en silencio unos segundo dio la vuelta y se dispuso a subir la escalera a su habitación sin decir nada más, cuando estaba a punto de subir miro atrás a donde estaba Arthur de pies

-quiero que te comuniques con Alonso Hamilton y quiero una cita con Valentine Margaos, del aquelarre Margaos

 Ella comenzó a subir la escalera sin decir nada más, Arthur se quedó confundido y preocupado, algo no estaba bien con ella, cuando fue por ella estaba temblando pero no era de miedo y tampoco frio era irá,  estaba conteniéndose para no estallar y él lo sabía la conocía bien y sabía que ella no estaba bien, esa apariencia fría y fuerte que solía mostrar sólo era una máscara que usaba para esconder todo lo que pasaba en su interior, odiaba no poder consolarla ni darle un tipo de apoyo en ese momento, sin embargo lo único útil que podía hacer en ese momento era mantenerse a su lado en todo este dilema, siempre estaría ahí para ella sin importar que necesitará su señora.

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