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Capítulo 04

IV

La policía inundó el instituto.

No pasaron ni diez minutos cuando estaban desalojando las aulas de clases. Los profesores sacaron a sus estudiantes lo más rápido que pudieron, los colocaron en filas y por grupos frente a las redes de seguridad que rodean nuestra casa de estudios mientras buscaban lo que ocasionó la activación de la alarma.

Un candado roto. Una chica desaparecida. Y, un cadáver.

Se rumoreaba que Zoe estaba haciendo un espectáculo para obtener más seguidores en el twitter de la emisora radial que manejaba, pero luego de ver como sacaban el cuerpo inerte del vigilante de las instalaciones por la puerta con una herida de bala en la cabeza el silencio reinó. Algunas chicas sollozaban, otras giraban la cara para no ver la bolsa negra siendo transportada a la ambulancia y estaban las parecidas a mí, esas a las que nos picaba la curiosidad y no nos importaba tener pesadillas horribles a mitad de la madrugada con tal de saber con lujo de detalles toda la historia.

Kyle, era lo más parecido a un amigo que tenía justo el primer día de clases y por ello estaba a un lado respirando profundo, desde donde me encontraba podía percibir el miedo brotando por cada uno de sus poros. Los demás compañeros y la profesora Sonia se encontraban concentrados en sus cosas o al menos eso parecía, Alice y Sol se fueron con Drew y Rew a tomar asiento cerca de las redes.

Shane y los otros chicos del equipo de fútbol miraban el trasero de las animadoras, de las cuales la mayoría sollozaban asustadas y tres de ellas: Leidy, Erika y Belinda tomaban fotos para su álbum de instagram. Carlos y Tomás, los bromistas del salón se quedaban mirando a los grupos que nos rodeaban en busca seguro de alguna víctima para ridiculizar, por último pero no menos importante la banda de metal que vende en youtube cual está integrada por: Harry, Theo, Masón, Tina y Patty.

Ellos no hacían más que conversar en voz baja sus problemas mientras observaban a los uniformados caminar de un lugar a otro, preguntando a los profesores lo que realizaban al momento de que la alarma sonara.

Nuestro salón no constaba de tantas personas, cuando mucho de un máximo de veintidós personas de las que hoy parecían haber venido todas.

— ¡Señores!— llamó la atención un hombre de mediana edad con uniforme de policía, placa en pecho y arma a un costado — Pasaremos lista de los estudiantes presentes de esta sección, sólo en caso de que pueda faltar alguien más y de ser así deseamos lo comuniquen de inmediato.

La profesora Sonia, se veía muy bajita a su lado. Su cabello rojo carecía de brillo y sus labios estaban resecos, de seguro por el miedo que debía de tener en momentos como estos, se colocó recta y sacó una hoja de su folio dejándola en manos del oficial a cargo de nuestra seguridad.

—Muy bien, ¡Presten atención! — comunicó el hombre antes de iniciar con la mención de los nombres.

— 1-Leidy Medina —Aquí, respondió la chica desde las lejanías. Luego nombre tras nombre se hacían presentes cada uno.

2- Erika Rondón. 3-Belinda Palencia. 4- Alice Crow.

5- Sol Arenas. 6- Drew Mckoy. 7- Rew Mckoy. 

8- Harry Barrios. 9- Theodoro Perez. 10- Masón Rapatoni. 

11- Tina Robins. 12- Patty James. 12- Carlos Medina. 

13- Tomás Fernández. 14- Kyle Volkov. 15- Lana Roswell. 

16- Santiago Cruz. 17- Shane Rodriguez. 18- Alana Sullivan. 

19- Zoe Sprous. 20- Marco Torres. 21- Oliver Tylor.

22- Elizabeth Bith. 23- Norma Casadiego.

Las miradas confusas no se hicieron esperar. Todos mirábamos de un lado a otro, revisando nuestros rostros y buscando a la persona faltante, hasta que un valiente el cual fue Tomás alzo su mano por sobre todos y lanzo la granada directamente.

—Señor, Soy Tomás Fernández y hablo por mí no sé los demás pero...— Quedo en un silencio incomodo cuando volteamos a ver al chico que por lo general actúa como el payaso de la clase.

— ¿Dime?— indagó el uniformado tratando de encontrar alguna falla en la cara seria del chico.

—Pues es que... Esa tal Elizabeth Bith estuvo en la sección A-2 el año pasado y este año no llegó.

Los murmullos empezaron.

Los otros salones nos miraban y comentaban entre ellos.

No había que ser un genio para darse cuenta que daba mala espina el tener dos desaparecidas en el mismo salón pero ¿Tres?, eso es mucho peor y más si son chicas tan opuestas en lo físico y sociable. El grupo de amigos con el que ellas suelen estar no se la llevan incluso me atrevo a decir que tenían riñas entre sí, los de la radio no trataban a las animadoras y ambos grupos no se llevan con los del periódico escolar.

—Llamaremos a sus padres, ustedes en cambio serán retirados por esta semana a sus casas donde estén a salvo.— Dicho eso dio media vuelta y llamó a una oficial, le comentó unas instrucciones y la joven morena se puso en marcha con otro compañero en la unidad automovilística.

—Supongo que deberé llamar a los representantes para que vengan por ellos— Murmuro Sonia al Director que vino caminando a nosotros con una mirada vacía, como esas que se tienen cuando vez algo tan desagradable y horrendo que te deja fuera de sí.

—Si...— fue lo único capaz de responder.

Su traje color café tenía pequeñas manchas de sangre que parecían haber sido limpiadas hace poco, su cabello canoso que por costumbre lleva peinado con cuidado hacia un lado hoy iba en un completo desorden y su rostro lo tenía pálido.

— ¿Me dan un aventón? —Pregunto Kyle, muy cerca de mi oído alterando aún más los nervios y causando un hormigueo en mi vientre. — Estoy seguro que a papá no podrán darle el permiso por haber tomado las vacaciones sin consentimiento de su jefe.

Asentí alejándome un poco de él y en efecto luego de unos minutos llamaron a su padre y fue justo como dijo, no le permitieron salir pero Kyle comentó que mi madre lo llevaría y que, al llegar a casa informaría de inmediato desde el teléfono de su hogar.

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