V

El grupo de exploradores del espacio con los tres recién integrados acordaron establecer una agenda de vigilancia acorde a los intereses de la misión y a la forma en que se estaban suscitando los acontecimientos en la tierra; establecieron dos equipos de trabajo, el equipo alfa vigilaría desde el crepúsculo hasta la alborada, este grupo estaba formado por Emäzer, Pexeèr y Ebrephazor, la nave estaba estacionada en la pista adjunta al observatorio espacial por lo que no era necesaria la presencia de los pilotos empero solo para el mantenimiento de las redes eléctricas internas, sin embargo, por si se presentará cualquier contingencia al equipo alfa se sumaba Erex y Henqèph pasó a integrar el grupo beta formado por Wokår, Olgÿn y Kievlïa ellos observarían desde la alborada hasta cuando el sol estuviera en el cenit del cielo de Ganimedes, en los espacios libres  se dedicarían a compartir en grupo en la residencia asignada  u otras actividades que surgieran con los moradores de Berabarej o del mismo Centro de Observación Espacial pero dejando habilitadas la captación de imágenes llegadas desde la tierra, la comunicación con la Comandancia Central de la Misión seguiría siendo por el mismo método utilizado mientras que Erex mantendría fluida la comunicación con el Comandante General en Ciudad Cristal a través del aparato comunicador ajustado a su cintura y utilizado cuando fuera necesario solicitar nuevas indicaciones; bajo este esquema de trabajo la Misión Rescate Tierra continuo el seguimiento de los acontecimientos bélicos suscitados en la lejanía planetaria degenerada.

-la Alemania se ha declarado en guerra de manera oficial con Rusia, ante dicho evento Alemania respondió, por otro lado la Francia, una vieja aliada de Rusia ha declarado la guerra a Alemania en un fuego cruzado; se espera que más pueblos de la tierra se involucren en este conflicto-, dijo Olgÿn sentada alrededor de la mesa de cristal tornada junto a sus otros compañeros con la intención de tomar su ración alimenticia, -tus conocimientos sobre la tierra y sus moradores son admirables al igual que tu asistente, puedo observar cómo brindan  detalles en la elaboración de los informes-,elogió Emäzer mientras servía la mesa, -ha sido bastante tiempo estudiando la tierra, descifrando las señales captadas por los satélites enviados desde Andrómeda además de leer archivo tras archivo almacenado por grandes investigadores espaciales nuestros-, expresó Olgÿn orgullosa, Pexeèr sonrió complacida, -eso me consta-,dijo,            -nuestra compañera es una exhaustiva estudiosa de la cultura universal y con mayor énfasis la terrícola además de las extintas civilizaciones, no en vano, dirige y presenta los programas de investigaciones espaciales que son transmitidos en toda Andrómeda, ya contamos con el proyecto de retransmitirlo a las civilizaciones alienadas nuestras existentes en este sistema, en algún momento vamos a presentarle al encargado de las radiocomunicaciones interplanetarias para que hablen con él-, acotó  mientras acariciaba su larga cabellera platinada, -no te apresures querida-, intervino Olgÿn,-la estancia en esta ciudad alejados de nuestros quehaceres y entregados a la causa terrícola será bastante larga contrario a lo que pudieran pensar los mismos habitantes de la tierra que la lucha sea corta y no tan prolongada como la proyectan en la central de la misión-concluyó inclinada sobre la mesa,-esta mañana me habló el Comandante General de la Misión para preguntarme sobre nuestro acogimiento en esta luna y la forma que los moradores nos perciben, fue una comunicación amena  convirtiéndose en  jovial, nuestro líder siempre se preocupa por sus colaboradores contrario a lo que nos narran los investigadores sobre los terrícolas, donde te utilizan mientras te necesitan una vez que caes en desuso te dan golpes en la espalda hasta arrojarte al precipicio-, narró Erex haciendo una pausa; unos rayos de sol se estrellaban contra el ventanal fraccionando, la luz que reflejaba diferentes colores  entraba con libertad hasta la sala de la morada.

Después de  la comida Wokår y Kievlïa fueron a caminar al centro de la ciudad encriptada mientras sus compañeros decidieron permanecer en  la habitación descifrando unos expedientes relativos a culturas perdidas en el universo; Wokår y Kievlïa caminaron por las amplias calles color de acero de Berabarej, en sus miradas había una complicidad que paulatinamente venía creciendo con el contacto permanente en la nave espacial o en los aposentos compartidos por órdenes estratégicas emanadas desde la Comandancia Central de la Misión; Kievlïa estaba en su ciudad y podría habitar en la vivienda asignada por el superintendente lunar, -aquí todos me conocen como la mujer seleccionada para integrar la misión que rescataría la tierra-, dijo Kievlïa orgullosa mientras pasaban frente a una plaza engalanada con figuras exóticas talladas en bronce y gigantescos maceteros de flores color violeta, -deben considerarte una heroína del espacio, una especie de diosa como comenta Olgÿn que se imaginan los terrícolas a los habitantes de otros mundos-, replicó Wokår, -nuestra civilización es muy evolucionada casi como la vuestra-, dijo Kievlïa entregada a la risa, la tarde lucía fría iluminada por los rayos del sol llegados a través del sistema de rendijas construidos encima de la ciudad, entre bromas, risas y conversaciones serias la pareja llegó a una casa blanca redonda con un techo de forma triangular, amplios ventanales de cristal y cortinas colgantes fabricadas de un material verde esmeralda, -esta es la vivienda que me asignó el superintendente, aquí es algo diferente a las lunas de Andrómeda donde todo es de todos y nadie tiene nada; a nosotros se nos otorga sabiendo nosotros que son de la luna y no nuestra-, explicó Kievlïa mientras empujaba la pesada puerta metálica, -¿pero logran desarrollar ese sentido de pertenencia y propiedad particular como los terrícolas?-, preguntó Wokår, -de ninguna manera, bien sabemos  que solo es un inmueble asignado, no es de nadie, si alguien la necesita puede utilizarlo mientras no estemos o podemos albergar y compartir morada, es diferente al egoísmo  y a la necesidad de lucro personal existente en la tierra según narra Olgÿn, esos son vicios producidos por una  amoralidad incorporada a la estructura de vida-, replicó Kievlïa, -nosotros estamos conscientes que toda región del universo habitada por las civilizaciones alineadas a nuestra estructura de vida establece sus propios mecanismos de control evitando caer en vicios que atenten contra sus cohabitantes, pues todos somos hermanos unidos en la misma línea cósmica y no existe razón alguna para privar, ultrajar  o explotar a los hermanos por bienes o servicios que a todos nos pertenecen-, acotó Wokår sentándose en un amplio sillón de una tela parecida a seda color azul profundo con hebras de oro, Kievlïa se acomodó a su lado en actitud provocadora, -es  momento de hablar  de nosotros, casi nunca tenemos espacio-, dijo Wokår abrazando y acurrucando la jupiterina, afuera se escuchaban los chasquidos del silencio disperso en el vecindario de la ciudad, los habitantes estaban en su trabajo colectivo y parecía que ninguna especie viva se revelaba interrumpiendo mientras dos ciudadanos de distintas galaxias se entregaban a las pasiones unidas a universo en su primera vez como pareja intergaláctica.

Los integrantes del grupo  alfa se habían retirado a la estación espacial para la vigilancia nocturna cuando aparecieron Wokår y Kievlïa radiantes e iluminados por una catarsis interna a la cual los compañeros de misión no pudieron estar ajenos, -se advertía, la química entre ustedes era más que obvia, nos alegramos por ustedes que hayan consumado la atracción sentida-, dijo Henqèph sonriente ante la mirada atónita de Kievlïa, -los andromedanos tenemos la virtud de conocer las intimidades de nuestros semejantes es imposible que nos mientan porque podemos leer el interior y ahondar en sus más íntimos secretos, la mentira es inexistente como tal debe ser cualquier preocupación de parte tuya querida jupiterina porque no se ha cometido ninguna infracción solo han recurrido a la mayor expresión de entrega entre dos seres vivos como ocurre en toda la naturaleza universal-, expresó Olgÿn imponente con los rasgos masculinos dibujados en todo su ser, -la magia entre nosotros es exquisita, la entrega fue absoluta-,agregó Wokår estirando los brazos,  -es fenomenal que celebremos por este triunfo carnal-, dijo Henqèph con una botella en las manos dispuesto  a brindar, en las calles la población lanzaba luces de diferentes colores en un derroche de algarabía por el anuncio del paso de un gigantesco asteroide en el cielo exterior de la ciudad.

En el vehículo espacial Emäzer revisaba cada  una las imágenes llegadas desde la tierra con la interpretación limitada de  Pexeèr que aún desconocía algunas interioridades de los terrícolas más sus conocimientos generales parecían suficientes a la Comandancia Central de la Misión,  Ebrephazor se limitada a prestar  la asistencia necesaria a sus compañeros incluyendo a  Erex quien vigilaba el funcionamiento interno de la planta de energía solar y el sistema de comunicaciones, era aquel un grupo básico surgido por la urgencia de la guerra desatada en la tierra; las fotografías mostraban que el conflicto se intensificaba en el continente europeo, cada vez más pueblos de la región asumían una posición política respecto a la lucha. –Nuestra misión nunca imaginó encontrarse con este incidente, planificamos el viaje pensando caer en tierra y comenzar la filtración cultural y genética, ahora estamos en esta encrucijada con la labor de supervisión a larga distancia-, dijo Erex plantado frente a la pantalla de la sala de tecnología, -¿fue este un error de la alta comandancia al no prever los acontecimientos?-, preguntó Emäzer, -los lineamientos estratégicos están trazados de acuerdo a la hoja de ruta definida en los intereses cósmicos, recuerda que percibir las intenciones de los terrícolas a través de nuestros sistemas de filtración tiene un alto  grado de dificultad, nuestro equipo de especialistas en física universal está mejorando ese campo; lo poco que se logra captar es procesado en la sala de proyecciones universales del observatorio espacial ubicado en las afueras de Ciudad Cristal, allí los proyectistas logran descifrar las señales captadas y el rumbo que van a tomar, pero esos pronósticos son realizados sobre la base de la captura que muchas veces llegan en forma tardía, de allí esta inconveniencia, esperamos que cuando se haya perfeccionado los diferentes sistemas en diseño podamos estar adelantados  en las unidades de medición galáctica de  los terrícolas y así predecir sus acontecimientos mucho antes que ellos ocurran, de momento debemos operar de esta manera y vigilar lo que está sucediendo entre ellos-, concluyó Erex  con la certeza de haber convencido a su amigo y compañero jupiterino, -nosotros estamos satisfechos por habernos incorporados a la misión y colaborar, sabemos, que esta experiencia nos ayudara para la conquista proyectada de la tierra-, dijo Emäzer antes de enviar el primer informe de la oscura noche que cubría el cielo nublado de Ganimedes.

Los turnos establecidos siguieron la rutina según fueron planificados, el grupo de andromedanos se acoplaron sin ninguna dificultad a la vida en la ciudad encriptada de Berabarej como estaban acostumbrados a los diferentes ambientes del universo conocido, los jupiterinos colaboraban con   su misión y fuera de ella, existía poco espacio para socializar más en los pequeñas oportunidades lo hacían con los vecinos, era aquella una vigilancia sin tregua con un monitoreo constante y prolongado, las imágenes captadas por la réplica de la nave espacial entraban en forma intermitente en la pantalla principal para ser analizadas por las expertas en cultura terrícola, una mañana sin sol visible en la estación, una fuerte imagen alteró los ánimos de la misión de turno, la ciudad francesa de Verdún era bombardeada, las fuerzas alemanas avanzaron un poco pero las caídas francesas eran enormes,  la propuesta del general Von Falkenhayn al Kaiser estaba muy envalentonada,     -vaya, he aquí una lucha de larga data como seguirán apareciendo en este gran conflicto, es una guerra que está costando millares de muertos a los pueblos involucrados-, exclamó Olgÿn mirando hacia la pantalla, -da la impresión que los anglosajones se han puesto en contra de los germánicos y están unidos al bloque de los aliados-, agregó señalando el territorio británico en el mapa europeo desplegado en la pantalla, -¿crees que la lucha se extienda por toda la tierra?-preguntó Wokår con la mirada bajo sus mechones rojos revueltos que cubrían la pálida frente, -es posible-, respondió Olgÿn,-no tienes la menor idea del grado de degeneración de esa raza, es un ego muy bien arraigado en la necesidad de ser superior al otro y no solo serlo sino también demostrarlo, existe entre ellos la primicia de gobernar e imponerse ante el semejante llámese prójimo o no en su conceptualización ontológica, es una civilización impredecible  y difícil de comprender para nosotros los que estamos fuera de ese mundo-, concluyó Olgÿn exhibiendo su conocimiento terrenal, -tenemos trabajo extendido, el Comandante General de la Misión Rescate Tierra se comunicó con Erex y dictó órdenes precisas de no descuidar la vigilancia terrestre como tampoco se estará abandonando la idea de viajar a la tierra e infiltrarlos, es nuestra meta y estamos imbuidos en este proyecto, dijo el comandante-, narró Henqèph a espaldas, Kievlïa regresaba con una botella de bebidas estimulantes de la cocineta instalada  en el interior de la nave.

Los acontecimientos bélicos se fueron incrementando en la tierra ante la mirada y el análisis agudo de las misiones establecidas en el centro espacial de una de las ciudades encriptados de Ganimedes quienes estaban entregados a plenitud a la causa, las dentelladas de luz y las oscuridades pasaban una tras otra en la luna de júpiter sin esperanza para los andromedanos y jupiterinos incorporados en regresar a la tierra como tampoco regresar a Ciudad Cristal o abandonar Berabarej en alguna otra dirección.

-Esta corriente de agua se está tiñendo de sangre y su caudal debe oler a muerte-, dijo Pexeèr mostrando el río Somme en el mapa desplegado en la gigante pantalla, las imágenes eran nítidas y mostraban la cantidad de soldados caídos en combate,-estoy empezando a sentir ansias por ver el desenlace final de este conflicto desatado entre terrícolas-, dijo Emäzer mirando con sus profundo ojos azules y acariciando su larga melena rubia con la punta de sus dedos, -es la primer gran guerra que se tiene conocimiento entre ellos, era de esperarse a medida que se expandan y se globalicen con seguridad surgirán otras-, respondió Pexeèr con su hermoso rostro sombrío, su cabellera platinada brillaba en todo su esplendor con las luces internas proyectadas en la cavidad del artefacto  espacial, -las fotografías  muestran que los frentes establecidos se estancan a lo largo de los territorios en conflicto, al parecer están utilizando la más reciente tecnología y los más sofisticados armamentos por ellos inventados así como gases venenosos de destrucción masiva-, agregó Emäzer con admiración, -sin embargo la tecnología que utilizan no es tan sofisticada al menos en comunicaciones hasta el momento, es posible que lleguen a desarrollar grandes avances pero siempre estarán con un sistema de altas y bajas debido a su proceso involutivo que entorpece su desarrollo-, dijo Pexeèr en el instante que miraba hacia la derecha identificando a  Ebrephazor que llegaba con una bandeja brillante cubierta de raciones alimenticias, -hermano solo queremos degustar algo mientras se acerca el alba y abandonar nuestras funciones más tú has traído como si fuéramos a comer doble jornada-, dijo Erex quien acababa de entrar a la sala con unas herramientas en la mano, -en todo el universo es mejor tener sobrantes no faltantes, luego llegará la misión beta para que devore-, se defendió Ebrephazor colocando la bandeja en una mesa ubicada en uno de los rincones de la sala,-allí el bueno es Henqèph quizá por sus pocas atenciones o bien por impresionar a Olgÿn-, bromeó Erex, -¿tú crees que ellos lleguen a entregarse?-, preguntó Pexeèr para luego confesar: -ella siempre ha sido retraída con ese tema, quizá por su naturaleza-; -parece que Henqèph tiene curiosidad por ambos géneros y los encuentra reunidos en Olgÿn, iremos observando que ocurre a medida permanezcamos juntos que avizorando será larga la estadía en esta nave-, dijo Erex sin querer entrar en mayores detalles.

Un fuerte frío cubrió Berabarej esa temporada, los pobladores de la ciudad preferían permanecer en sus moradas con los sistemas de calefacción activados, eran las depresiones propias de la luna solo que esta vez se había agudizado explicó el encargado de los servicios meteorológicos aclarando que muchas poblaciones de Ganimedes eran afectadas por el fenómeno, la tripulación debió hacer frente a sus responsabilidades bajo esas condiciones, desde que se habían estacionado en el observatorio espacial en las afueras de la ciudad encriptada habían abandonado los trajes espaciales y realizaban sus funciones con ropa casual proporcionada por los vecinos de Berabarej, esos días vestían ropa propia de frío, su morada tenía un sistema de calefacción incorporado como era la norma en todas las ciudades de esa luna, Henqèph había instalado uno en el interior de la nave para realizar su trabajo sin ninguna inconveniencia, las comunicaciones con la Comandancia Central en Ciudad Cristal eran fluidas y constantes, una tarde mientras permanecían en la morada se dejó escuchar la voz del Comandante General en el aparato comunicador de Erex, -es la dirección de Rescate Tierra tratando de establecer contacto con la tripulación asentada en Ganimedes-, dijo el Comandante,          -Rescate Tierra escucha y atentos a sus palabras, aquí están con nosotros los dos jupiterinos y la hermosa Pexeèr-, respondió Erex a mitad de la sala, los compañeros de Ciudad Cristal se acercaron para escuchar la comunicación ansiosos, se había perdido el  contacto con la Comandancia Central de la Misión y de alguna forma extrañaban escuchar la potente voz del mayor conductor, -espero que todo marche bien entre ustedes en esa hermosa luna, no crean que los hemos descuidado solo sabemos que están en un lugar seguro sin riesgo alguno, siempre recibimos sus comunicaciones junto a las imágenes y así logramos  tener una mejor prospección de la evolución del conflicto armado terrícola-, expresó el comandante, -por aquí excelente solo con bastante trabajo en el seguimiento de la guerra desatada en el planeta objetivo, no tenemos novedades adicionales que esas y el terrible frío que azota esta región de Ganimedes-, respondió Erex, -la buena noticia es que el conflicto bélico esta por desvanecerse, según nuestra sala de proyecciones universales estamos cerca de un desenlace final en la tierra, he decidido contactarlos para compartir esta excelente nueva con ustedes, bajo ninguna circunstancia debemos abandonar la observación y cuando la tempestad bélica haya concluido estaremos girando nuevas instrucciones-, dijo el Comandante Central de la Misión, los miembros originales de la tripulación unidos a los integrados se miraron entre sí, en sus rostros se había iluminado la esperanza de salir de aquel limbo espacial, más la interrogante inmediata fue, ¿hacia dónde?, regresarían a la tierra, irían antes a Ciudad Cristal o permanecerían en Berabarej, la incertidumbre opaco los destellos de ansia dibujada, --¿de cuantas unidades espaciales  estaríamos hablando comandante?-, pregunto Erex con su melena blanca revuelta por la tensión,    -recordemos como la forma de medir el movimiento cambia en todo el universo, para la tierra tal vez sean un par de lo que ellos conocen como años, para nosotros podría ser un instante galáctico y para ustedes allí serán espacios quizá amplio intergalácticos-, respondió el capitán, -es una guerra sin precedentes con diferentes frentes en acción en toda la extensión de lo que Olgÿn llama Euro Asía, África y con algún involucramiento del nuevo continente-, respondió Erex , -en definitiva- dijo el capitán, -los expertos aquí nos informan que es la máxima expresión del egoísmo y la soberbia terrícola, el racismo entre sí mismos, el terror a los extraños y la intolerancia  sumado a la incapacidad de poder resolver conflictos a través del diálogo sin sucumbir a la fuerza y a la destrucción entre si-, concluyó el capitán, -esperaremos el desenlace de los acontecimientos para recibir vuestras instrucciones-, dijo reverente Erex, -estamos siempre en contacto-, respondió el capitán despidiéndose.

-Sería magnífico avanzar en la conquista del planeta objetivo, con paciencia debemos esperar la finalización de sus conflictos para reiniciar nuestro vuelo-, dijo Olgÿn parada en medio de la sala de la vivienda, -¿extrañas la vida entre soles amiga?, preguntó de improviso Pexeèr, -quisiera estar en la tierra infiltrando esa raza y alterando su material genético a fin de corregir su involución y degeneración-, respondió Olgÿn, el frío se deslizaba lúgubre por las calles de Berabarej cubriendo las moradas emblanquecidas hasta penetrarlas y obligarlas a utilizar la calefacción incorporada en la  construcción.

Envueltos en largos ropajes y con guantes de un material grueso y caliente el equipo beta observaba las fotografías enviadas desde la tierra por la réplica de la nave espacial, -era necesario hacer unas tres copias para que se dispersaran en la atmosfera terrícola y no perder ni el más mínimo detalle de esa guerra-, dijo Henqèph mientras Wokår abría las imágenes llegadas esa madrugada, -es un buen argumento a tomar en cuenta-, reaccionó Kievlïa a sus espaldas, en las afueras de la estación espacial una blanca neblina se revolvía entre los escasos arboles del sector.  –una sublevación se ha producido al oriente de Europa con precisión en la llamada Rusia-, advirtió Olgÿn descifrando la toma desplegada por Wokår en la gran pantalla,  -este evento ha permitido al ejército alemán avanzar en ese territorio-, relató ella mostrando los territorios en el mapa proyectado; -crees que ese pueblo que llamas alemán terminará venciendo a los demás pueblos en conflicto-, preguntó Wokår,     -lo dudo, a lo mejor va a ser un acuerdo negociado con seguridad los terrícolas ya no soportan el conflicto en sus mediciones y deberán someterse unos a otros, dependiendo del grado armamentista de cada pueblo, es algo bastante difícil de prever en estas instancias y máxime con las limitantes de la información registrada-, dijo Olgÿn antes de comenzar a dictar el reporte de la sucesión de imágenes recibidas. La alborada avanzaba lenta sin prometer  abandonar el frío, en las afueras de la estación espacial el silencio cubría todo deslizándose por los túneles conducentes a la ciudad encriptada de Berabarej donde todo era cubierto por una densa neblina envolvente de cada morada dormida, en la habitación de la Misión Rescate Tierra los miembros del Grupo Alfa dormían placenteros alejados de las noticias de los  fuertes acontecimientos llegadas desde la tierra.    

Las acciones bélicas continuaron desarrollándose  con mayor intensidad y presagiando un desenlace relativo, la imagen del asesinato del Zar Nicolás II y su familia en la ciudad de Ekaterimburgo llegó exhibiendo todos los  detalles a la pantalla instalada en la sala de tecnología causando una fuerte impresión en Olgÿn quien conocía a profundidad los linajes dinásticos de la tierra; en Rusia una guerra civil se desató en forma paralela al conflicto original, -pareciera que en ese planeta la belicosidad nunca terminará, los terrícolas están diseñados con el conflicto en sus genes -, dijo Wokår, -hemos dicho en más de una ocasión como esta de degenerada esa raza, la ambición y el egoísmo  transitan en sus arterias y envenenan el aire que respiran-, replicó Olgÿn.

Los alemanes pusieron todas sus fuerzas en el intento del que sería la última ofensiva sobre el río Somme, en la ciudad de Flandes y Champagne más después de cruentas luchas reflejadas en la pantalla gigante en la sala de tecnología fueron doblegadas por la superioridad aliada en su contra.   –Este parece ser el principio del fin para los imperios del centro, miraremos como se siguen desenvolviendo los hechos-, farfulló  Olgÿn a sus compañeros, -estoy algo ansioso por saber cuál será la decisión de la Comandancia Central una vez terminado este conflicto-, expresó Wokår lanzando hacia atrás su melena roja, -hemos dialogo con Erex que no debemos hacernos tantas ilusiones, los pueblos de la tierra quedaran devastados y en términos políticos inestables no creemos que el Comandante General quiera aprobar un lanzamiento en estas condiciones, lo conocemos bien y sabemos cuál promisorio es, empero debemos esperar en paz y sin ansias-,acotó Henqèph entusiasta.

El Equipo Alfa estaba observando la recepción de imágenes fotográficas y traduciéndolas para la Comandancia Central cuando llegaron las tomas del ataque de las tropas francesas a las líneas búlgaras en Macedonia, Pexeèr lograba impresionar con sus conocimientos de la cultura terrícola, su geografía, demografía y situación política eran de total dominio,-eres tan experta como tu compañera-, dijo Erex después que ella terminara de redactar el informe enviado junto las tomas a la oficina central, -tenemos buena experiencia  trabajando en el proyecto tierra en calidad de asistente, solo que mi amiga Olgÿn nos supera a todos los del equipo, ella los conoce como su propia cultura de Bimar, un espectáculo intelectual no asequible con facilidad en todo el universo-, respondió Pexeèr ante el halago del jefe de la misión espacial.

Parece que Bulgaria comprendió que no podía resistir el frente y pidió el armisticio, el imperio otomano estaba al límite de su poderío y les parecía imposible contener el ejército de los anglosajones; ante los ojos desmesurados de la misión asentada en Ganimedes los pueblos al oeste de Asia fueron ocupados por franceses y británicos acompañados de la rendición del imperio otomano. –Poco a poco nos acercamos al final-, exclamó Wokår después de escribir el informe a enviar  a la Comandancia Central y ante la sonrisa pálida de Olgÿn, -eso parece, miraremos cómo se comportan los demás gobiernos monárquicos de la tierra-, reaccionó ella, -¿a qué se debe que la tierra tiene diferentes formas de gobierno y no una sola como en nuestros mundos?-, interrogó Kievlïa a espaldas de ambos, Olgÿn volvió a mirarla advirtiendo en ella un brillo radiante superior a la normalidad, -la humanidad terrícola está agrupada por características demográficas propias  como raza, lengua o creencias, esos grupos a la vez se subdividen y forman otros grupúsculos que buscan el poder para gobernar sus pueblos mientras otros optan por nombrar reyes dividiéndose entre nobles y plebeyos contrario a nuestras sociedades donde tenemos una gobernanza única con una jerarquía establecida pero con un alto grado de horizontalidad, desde luego sabemos las diferencias existentes entre los terrícolas y nosotros; su degeneración esta contrapuesta a nuestra elevada evolución-, expuso Olgÿn mientras acariciaba su larga cabellera negra que caís hasta las caderas; el sol brillaba en lo más alto del cielo de esa región de Ganimedes, -ha llegado el momento de salir a descansar, la jornada ha sido extenuante con diferentes acontecimientos subidos por la cámara de la nave-, dijo Wokår dispuesto a  cerrar el programa de comunicación satelital pero dejando habilitada la pantalla para la recepción de imágenes, Henqèph apagó las luces internas de  la nave y salieron. En las afueras de la estación espacial los esperaba un vehículo  piloteado a control remoto desde el observatorio adjunto a la misma estación, ellos subieron a la parte trasera del auto que sumergió en los túneles conducentes a la ciudad de Berabarej, en ella los rayos de sol filtrados iluminaban el colorido ambiente, los escasos  transeúntes encontrados levantaban las manos para saludar al equipo de andromedanos acompañados por su conciudadana que con su presencia honraban la ciudad por ser miembros de una connotada misión universal.

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