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Capítulo 7

Sofia:

La semana siguiente fue muy tranquila. Marcos no se había vuelto a meter conmigo. Mat se nos unía a veces en el almuerzo o en algun descanso. Irene y Jason seguían siedo ellos,  James y yo teníamos que poner paz o eran capaces de derribar la escuela.

Además había otro chico nuevo e Irene no le quitaba ojo desde que lo vió llegar. Para nuestra gran sorpresa siempre estaba con ese chico tan raro del cual seguía sin saber el nombre. Era muy frustrante porque el había confirmado mis sospechas de conocernos pero no quería decirme de donde. Tenía la esperanza de darme cuenta yo solita. Él y el chico nuevo parecían muy buenos amigos.

_ Ese rubio está lo que le sigue de bueno. _ Aseguró Irene sacudiéndome del brazo. Ya había perdido la cuenta de todas las veces que me lo dijo.

Miré al chico en cuestión que se encontraba sentado un par de mesas más allá junto a su amigo y aunque mi amiga exageraba tuve que admitir que feo tampoco era. Sus ojos verdes eran muy bonitos, además de tener ese aire despreocupado.

_ No es para tanto_ bufó James a nuestro lado.

_ ¡¿Que?!_ gritó Irene mirándolo con los ojos abiertos.

_ Pues caramelito es un chico con cualquier otro._ Opinó Jason.

_ ¡Pero es rubio!_ Se quejó

_ Ellos también._ señalé a los gemelos encogiéndome de hombros. Irene se llevó la mano al pecho ofendida.

El martes era mi cumple, 18 de octubre. Siempre era algo íntimo solo entre mis mejores amigos y yo, pero para mi es lo mejor del mundo.

Esa mañana me levanté pero al bajar las escaleras casi me desmayo, ¡mis padres estaban ahí!. Quizás se habían acordado de mi cumple y por eso habían venido.

_ ¿Mamá, papá?._ Saludé aún sorprendida._ ¿Pensaba que no volverían hasta el próximo mes?

_ Surgió un imprevisto en la empresa, volamos de urgencias y llegamos en la madrugada._ Aclaró mi padre sin siquiera levantar la vista del periódico.

_ Ah de acuerdo._ Dije algo decepcionada, ellos nunca lo recordaban así que estaba acostumbrada.

Aún así por unos segundos tuve la esperanza de que estuvieran ahí por mi. Cuando era más pequeña soñaba con que llegaría a casa y tendría una gran fiesta sorpresa pero nunca sucedió. Luego solo anelaba un abrazo de su parte o al menos un: Feliz cumpleaños hija, pero tampoco llegó.

Seguramente en unas horas alguna de sus secretarias llamaría recordándoles que era mi cumpleaños y me regalarían algo. Eso hacían todos los años, a veces los regalos llegaban semanas después. Respiré pronfundo y sonreí, no quería que me estropearan el día.

_ Me voy al colegio, adiós._  Ni siquiera esperé respuesta y me dirigí a la puerta.

En cuanto llegué al colegio los chicos prácticamente me saltaron arriba, me abrazaron, me felicitaron y James me levantó por los aires como una princesa.

Esa tarde saldríamos todos y luego nos quedaríamos a ver pelis y comer palomitas en el sótano de los gemelos. Ese lugar era nuestro escondite cuando teníamos unos 14 años, nos encantaba estar ahí. Con los años solo ibamos días especiales como este.

En una de las clases que compartía con Mat, nos escuchó hablando de los planes para la tarde en lo que esperabamos al profesor. En cuánto le dijeron que era mi cumpleaños saltó de la silla a abrazarme y felicitarme. Se había convertido en un amigo para todos y decidimos invitarlo.

La mañana pasó volando, para mí al menos. En cuánto llegó la hora de irse le dije a Irene que quería dejar un par de libros que no iba a necesitar, que me esperaran en el auto.

_ Hola Sof._ Saludó el chico sin nombre, en cuanto cerré la puerta. Me llevé la mano al pecho por el susto.

_ ¿Quieres matarme de un infarto?_ Pregunté mirándolo con los ojos entrecerrados. Seguía apoyado en los lokers, con las manos en los bolsillos y el pelo revuelto. Mirándolo bien era un chico muy guapo.

_ Para nada solo quería felicitarte por tú cumple._ Se encogió de hombros.

_ Mm vale, pues gracias._ Dije poniendo el candado. _Espera.¿Cómo sabes que es mi cumple?_ Me giré de repente en su dirección sorprendida.

_ Aún no me recuerdas Sof._ Negó con la cabeza, sus hermosos ojos claros se veían algo decepcionado.

_ ¿Por qué me llamas Sof?, todos me llaman Sofi o Sofia._ Pregunté omitiendo su comentario pues sabía que no iba a responderme si le preguntaba.

_ A mi me gusta Sof y me gusta ser el único que te llame así, eso me convierte en alguien especial.

Flashback

Nueve años antes...

_ ¿Por qué lloras?_ Escuché que me preguntaban. Alcé la vista y vi a un niño de pelo negro y ojos claros parado frente a mi.

_ Hoy es mi cumpleaños y nadie se ha acordado._ Sorbí por la nariz, llevaba un buen rato escondida bajo las escaleras del colegio.

_ ¿Y tus amigos?._ Preguntó.

_ No tengo amigos._ Respondí con ganas de llorar nuevamente.

_ A partir de hoy yo soy tu amigo. Me llamo Alejandro de la Vega._ El chico se sentó a mi lado y me tendió la mano.

_ Sofia Stefano._ Dije estrechadola.

_ Mmm con que Sofia._ Se quedó pensativo unos segundos._ Pues voy a llamarte Sof._ Me regaló una bonita sonrisa. Yo hice una mueca mientras limpiaba mis ojitos para verlo bien.

_ ¿Por qué Sof?, todos me llaman Sofia o Sofi._ Quise saber.

_ A mi me gusta Sof y me gusta ser el único que te llame así, eso me convierte en alguien especial._ Rospondió muy orgulloso.

_ Entonces para mi eres Álex._ Sonreí, aquel niño tan extraño ahora era mi nuevo amigo y me gustaba la idea.

_ Trato hecho._ Me guiñó un ojo._ ¡Felicidades amiga!

Casi comienzo a llorar de nuevo, pero esta vez de la felicidad, era la primera persona que me había dicho eso en todo el día y posiblemente la única

Fin del Flashback.

No, no, no.

¡ES IMPOSIBLE!

Esas palabras... solo había una persona en toda el mundo que me llamaba Sof. No sé cómo no me di cuenta antes. Soy una total idiota.

¡Por todos los santos, es que no podía ser!

_ ¿Álex?

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