5. Pequeña Bluey.

Capítulo cinco: Pequeña Bluey.

Al salir de la preparatoria con una sonrisa tonta en mis labios,estaba tan absorta en mis pensamientos que no me dí cuanta que alguien venía en mi dirección haciéndome chocar con esa persona y que caigan todos mis libros.

- ¡Ay! - exclamé. Me agacho para recoger rápidamente mis libros cuando veo unas grandes manos ayudarme,sin mirarle a la cara vuelvo a hablar – yo.. lo siento..fue mi culpa,venía distraía y no me dí cuen.. - cuando dirigí mi mirada a la persona con la que había chocado mi sonrisa desapareció junto con mi habla también. Después de unos cuantos segundos sin decir nada ninguno de los dos vuelvo a hablar - ¿Qué haces aquí? - trato de ocultar mi ansiedad y forjo una sonrisa

- ¿No estás contenta de verme? - preguntá haciendo puchero – pensé que estarías contenta al venirte a buscar al trabajo

- Daniel.. - mi labio inferior tiembla mostrando claramente mi irritación – sabes que odio que no me contesten cuando hago una pregunta – mi voz salió mas irritada de lo que pensé. Suspiré hondo tratando de tranquilizarme

- Lo siento Bluey – al escucharlo pronunciar ese apodo mis ojos se abrieron abruptamente y mi mandíbula cayó al suelo. Bluey,bluey,bluey,mi menté se quedó en ese apodo. Hace tanto que no escuchaba ese apodo. Mis ojos se llenaron de lagrimas al recordar a la persona que me llamó por primera vez así,dolía recordarlo,dolía su recuerdo. Mi menté me llevó a esa primera vez que me llamó de esa manera,esa vez que inventó ese absurdo pero tan hermoso apodo.

FLASHBACK

Tarareaba la letra de una canción mientras miraba el mar,como siempre,mi mente estaba en las nubes. Mi mamá dice que siempre ando en un mundo de imaginación,en mi propio mundo de imaginación, y que eso le gustaba de mí,aunque sé que en realidad no es algo que le gusta sino que le preocupa. Porque por mas que sea una niña avanzada para mi edad,casi no tengo amigos y se supone que una niña de casi tres años debería de interactuar con otros niños,que debería tener muchos amigos,pero en mi caso yo nunca logro hacerlos. Y no es que no quiera sino que no logro entenderme con los niños de mi edad y cuando intento hacerme amiga de niños mas grandes me dicen que soy muy rara que siempre se queda en las nubes,además de mi temperamento no es el mejor,mis padres también se preocuparon por mi temperamento pero después se dieron cuenta que es algo de familia por lo que tranquilizaron un poco.

Se acercaba mi cumpleaños número tres y estaba muy emocionada porque sabía que iba a ver a mis abuelos en mi fiesta de cumpleaños y eso era lo que mas deseaba en el mundo. Mis abuelos y yo,o mejor dicho:“Nana” y “Nono”,como les digo yo,no nos vemos mucho ya que por lo que me dijeron mis papás,ellos viven algo lejos pero aún así somos muy unidos y cada que los veo pasamos mucho tiempo juntos,tan solo faltaban unos días para mi cumpleaños,unos días para volver a ver a mis nonos y eso me ponía tan contenta.

Mi rostro se reflejaba a través del agua,mechones negros sobresalían de mi coleta alta,mis mejillas regordetas y rosadas, mis ojos redondos y de un color azul,labios en forma de corazón.. Y es ahí cuando me doy cuanta que una sonrisa se había formado en mis labios haciendo que unos pequeños pero notables hoyuelos se hicieran presente al final de mi sonrisa.

-¿Qué haces? - me sobresalté al escuchar una repentina voz – Ey,ey,soy yo. Tranquila – miré por detrás de mí y al darme cuenta que solo era Aron me tranquilicé. Aron se sentó a mi lado y después de unos cuantos segundos corté el silencio

- ¡Vamos! Solo dilo – le animé a Aron recibiendo por su parte una mirada de confusión pura – ¡Vamos Aron! Solo dilo de una vez - volví a hablar aumentando su confusión,pero esta vez me expliqué – sé que quieres preguntarme algo,te conozco perfectamente,así que hazlo de una vez – ruedo los ojos. Aron desvió su mirada de mi para dirigirla al mar. Después de unos minutos,largó un un suspiro para después decir.

-¿Sabes? Aveces me sorprende la facilidad con la que puedes hablar con tan solo casi tres años – me dió una sonrisa cálida. Mi labio inferior empezó a temblar mostrando mi clara irritación de que no vaya al grano. Aron al notarlo empezó a reír – otra cosa que me sorprende de tí es lo fácil que logras irritarte y esa manía que tienes de hacer temblar tu labio inferior cuando lo estás. Tienes casi tres años y te irritas mas que un anciano – volvió a reír haciendo que yo rodara los ojos – ademas de que eres demasiado seria – me crucé de brazos - ¡Ni siquiera tienes sentido del humor! - chilló

- Aron.. - dije arrastrando la O. Mostrando claramente mi irritación de que nunca vaya al grano

-Ya,ya,tranquila doña gruñona – rodó los ojos – solo déjame decirte que serás toda una anciana gruñona si sigues así

-¡Aron! ¡¿Puedes por favor ir al grano de una vez?! - chillé ahora enojada. Aron levantó sus manos en forma de inocencia para después bajarlas poco a poco mientras soltaba un suspiro cansado

- yo.. yo solo quería saber como estabas después de lo que pasó con aquellos hombres – su voz se iba apagando con cada palabra que salía de su boca y aunque no me estuviera mirando sabía perfectamente que sus ojos se inundaron de lagrimas.

-Aron.. - lo llamé en un susurro,pero no me miró. Un suspiro cansado salió de mis labios. Sabía por qué estaba así y no quería que se sintiera de esa manera – Aron – volví a llamarlo levantando un poco la voz pero aún así siguió sin mirarme.

-Aron – volví a decir entre susurros,esta vez agarrando su mentón en mi mano. Cuando por fin logré que su mirada conectara con la mía,una lagrima rodó por su mejilla – ay,Aron – lo abracé intentando que se calmara – yo.. lo siento,no quería que te sintieras de esa manera ¡lo lamento tanto! - apreté mas el abrazo – te prometo que no va a volver a pasar,te prometo que no me voy a separar de tí nunca mas – mi voz se cortó y lagrimas cayeron por mi mejilla. Ahora era yo la que estaba llorando. Aron al escuchar que mi voz se cortó,se separó un poco de mí para después agarrar mi rostro en sus manos y limpiar mis lagrimas mientras hacía caricias en mi mejilla.

-pequeña,la que lo debe sentir acá soy yo,no tú. Lo lamento princesa,yo debí protegerte ante esos hombres,jamás me perdonaría si te llegara a pasar algo – me dió una sonrisa triste – doy gracias a dios que nada llegó a pasarte porque te juro que me muero – se acercó a mi oído y me susurró – y no es una metáfora,lo digo enserio – se alejó un poco de mí y se puso serio – te prometo que nunca mas te volverá a pasar algo y si pasa,yo siempre voy a estar para defenderte – se paró rápidamente para hacerse el que luchaba con una espada mientras yo solo podía reír. Cuando terminó de “defenderme” se acercó de nuevo a mí con una mirada de picardía que tanto lo caracterizaba – mira nomas,me tienes embrujado – bromeó – una cosa más que debo agregar a las cosas que me sorprenden de tí, y es que con esos ojitos puedes hacer que te traiga la luna si me lo pidieses – sonreí como toda una tonta por su comentario y corrí a abrazarlo haciendo que él me diera vueltas por el aire mientras nuestras carcajadas llenaban el lugar – eres muy importante para mí Bluey y quiero que lo tengas siempre presente – me bajó lentamente para después depositar un beso en la coronilla de mi cabeza.

- tú también lo eres para mí Aron – sonreí. Pero al darme cuenta del apodo extraño por el cuál me había llamado,mi sonrisa se borró para ser reemplazada por una llena de confusión - ¿cómo me llamaste?..¿Blue qué? - pregunté

-Bluey,te llamé Bluey – me sonrió – dime que no te queda perfecto ¿ah? - esta vez sonrió mostrando sus diente. Yo sien embargo no entendía a que se debía su nuevo apodo. Desde que tengo noción de mi memoria Aron me a llamado Princesa siempre y nunca me quejé por ello. Pero Bluey es un apodo extraño,nunca lo había escuchado,aunque bueno,con tres años es obvio que no escuché todos los apodos del mundo. Al ver que no me explicaba a que se debía ese apodo y sin poder aguantar más decidí preguntarle.

- ¿A qué se debe ese nuevo apodo? ¿De dónde salió? ¿Qué significa o qué?

-La verdad es que no sé -se encogió de hombros – simplemente me salió llamarte así,pero me gusta y te queda bien - se quedó pensando – es original y no lo eh escuchado antes ¡es mejor que el típico princesa! – exclamó volviendo a encogerse de hombros - al ver que yo seguía sin entender dijo - y así es como supuestamente eres muy avanzada para tu edad – rodó los ojos,yo por mi parte le pegué en el brazo para que dejara de bromear y me explicara -mira.. Bluey es el sinónimo de Blue que en inglés significa azul por lo que Bluey vendría a significar azulada,por eso es que digo que te queda perfecto ese apodo,ya que tienes los ojos azulados ¿entiendes? - al escucharlo me quedé sorprendida ¡él tenía razón! Significaba eso y me gustaba el apodo,era extraño pero aún así me gustaba,y no solo me gustaba ¡Me fascinaba!. Una sonrisa se formó en mi rostro y mis ojos se iluminaron ante la idea de que me apodasen como Bluey - ¿Te gusta? Porque si no te gusta puedo seguir diciéndote Princesa – sonó preocupado que no me gustara el apodo. Yo me le quedé viendo por un instante para después saltar a sus brazos chillando

- ¡Me encanta! ¡Me encanta! ¡Me encanta! ¡Me encanta! - chillé emocionada - ¡Dilo! Di mi nuevo apodo – pedí entre risas

- Bluey,Bluey,Bluey,Bluey – dijo él también entre risas. Después de que lo abrazara aún mas fuerte emocionada escuchamos a alguien aclararse la garganta. Al mirar detrás de mi,vimos un David enojado con los brazos cruzados y a mis padres con una sonrisa brillante en sus rostros.

- ¡Mamá! ¡Papá! - chillé. Enseguida los brazos de Aron me bajaron y corrí a mis padres haciendo que ahora mis padre me tomara en sus brazos,mientras les decía emocionada - ¡Mamá! ¡Papá! Aron me puso un nuevo apodo ¡y es mas lindo que princesa! - tapé mi boca con mis manos haciendo que mis padres me miraran con amor

-¿Enserio cariño? - preguntó mi madre con una sonrisa mientras yo asentía repetidas veces

- Cuéntanos hermosa ¿Qué apodo te puso? - preguntó esta vez mi padre y yo miré a Aron para preguntarle con la mirada si les podía decir. Cuando el asintió con la cabeza volví a mirar a mis padres y chillé

- ¡Me a apodado Bluey! - dí pequeños saltitos en los brazos de mi papá. Mis papás al escuchar mi nuevo apodo me miraron a mí y a Aron confusos por lo que me limité a explicarles -Miren – llamé su atención – Bluey es el sinónimo de Blue,que en inglés significa azul,por lo que Bluey significa azulada o azulado (como mis ojos) – respondí seria,usando las palabras de Aron. Al verlo a él para saber si lo había explicado bien,solo me sonrió,después volví a dirigir mi mirada a mis padres quienes me miraban con los ojos como platos - ¿Y bien? ¿Qué les parece mi nuevo apodo? ¿Les gusta? - hice ojos de perrito. Mis padres al salir de su trance me volvieron a sonreír para luego decir al mismo tiempo

- ¡Nos encantó! - y fue todo lo que necesité escuchar para volver a chillar de la emoción

- ¡Mamá! ¿Por qué ellos siempre se la pasan juntos y a mí me dejan a un lado? Aron le puso un apodo a Kiara y yo nada -

chilló David con los ojos llorosos. Le hice entender a papá para que me bajara,cuando lo hizo fuí a donde estaba Dav pero antes de decir algo él se me adelantó – ni te gastes en decirme algo para hacerme sentir mejor Kiara – dijo enojado

Yo me acerqué a él aun mas y le dije – ¡ey enano! ¿cómo que no tienes un apodo? A tí te decimos Dav – me encogí de hombros pero lo único que gane con ello,es una mirada fulminante de su parte - ¡ey! No me mires así. Tu no necesitas ningún apodo porque ya eres perfecto – sonreí – eres un hermano maravilloso y un amigo estupendo. No necesitas ningún apodo para ser genial..porque ya lo eres – miré de reojo a mis padres y noté que estaban llorando. Cuando volví a dirigir mi mirada a Dav él estaba con con los ojos llenos de lagrimas,a punto de llorar. Y si,en mi familia somos muy sensibles.

Me acerqué aún mas a Dav para abrazarlo,después sentí unos brazos rodearnos a Dav y a mí,al mirar eran mis padres y Aron que se habían unido al abrazo,con una sonrisa supe que este momento iba a ser inolvidable,único y hermoso

- Los amo,los amo mucho. Son mi felicidad – dije apretando aún mas el abrazo y no fuí la única,todos hicimos lo mismo, aunque también escuché un par de sollozos así que para reírnos un poco comenté – y pueden decirme por mi nuevo apodo cuando quieran. A partir de ahora,para esta familia soy Bluey ¿de acuerdo? - y funcionó,eso fue todo para que soltemos una carcajada acompañado de un “De acuerdo” para después seguir riendo.

FIN DEL FLASHBACK

Mis ojos se cristalizaron al recordar aquella tarde y me sentí impotente,impotente por no poder olvidar todo aquel el dolor y solo recordar las cosas lindas que pasé junto a él,impotente por no poder olvidar aquella tarde 15 de marzo donde mi vida dió un giro totalmente inesperado pero para nada bueno,impotente por sentirme tan vulnerable ante aquel tan absurdo pero tan hermoso apodo que hace que mi corazón se acelere y junto con él,mil recuerdos vengan a mi mente.

- No vuelvas a llamarme así - sin poder evitarlo,mi voz salió tan fría y cortante a la vez que hasta por un segundo creí no haber sido yo la que habló sino otra persona. Traté de tranquilizarme y que mi voz saliera un poco mas tranquila,pero antes de que dijera tan solo una palabra,Daniel se me adelantó

- lo siento,lo siento – se disculpó - sé que no te gusta que te llamen así,es solo que lo dije sin pensar – se rascó la nuca algo nervioso. Yo por mi parte intenté calmar mi respiración acelerada y deshacer el nudo que se formó en mi garganta.

No podía hablar,no podía formular ninguna palabra,sentía que el nudo en mi garganta se agrandaba a tal punto de querer llorar y no me iba a permitir llorar frente a nadie. Asentí dandole a entender a Daniel que no pasaba nada y me alejé lo mas rápido posible de ahí. Una vez que me aseguré que estaba sola,apoyé mis manos en mis rodillas para soltar todo el aire que no sabía que estaba reteniendo y comenzar a inhalar y exhalar repetidas veces para luego comenzar a sollozar.

Luego de un rato logré tranquilizarme pero aún sentía mis ojos rojos e hinchados,ignorándolo por completo me dirigí al bosque,esperando que por lo menos en ese lugar logre distraerme un poco de todo.

Puede que me haya pasado un poco con Daniel,pero igualmente él sabe cuanto me duele ese apodo y la persona que solía llamarme así,sabe cuanto sufrí aquel 15 de Marzo y cuanto sufro aún. Pero al parecer eso no le importó al llamarme así y eso es lo que me molestó,además de revivir aquellos tan felices pero ahora tan dolorosos recuerdos.

Me dirigí directo a la cabaña pero a diferencia de todas aquellas veces que anteriormente había ido,ahora me dirigí a aquel lugar caminando y con la mente en las nubes,como cuando era niña. Sin darme cuenta ya estaba adentrándome a aquel lugar donde siempre me dirigía para distraer mi mente y crear mi propio mundo de imaginaciones. Pero nuevamente y como sospechaba,no me encontraba sola,sino que con nada mas y nada menos que el joven Christian y su sonrisa contagiosa y esa mirada de picardía que siempre lleva consigo. Al verme,toda aquella picardía y felicidad que en ese instante tuvo, se fue en cuestión de segundos al ver mi rostro,y es que tampoco debo lucir muy bien después de haber llorado por unos largos minutos y caminado unos cuantos kilómetros. Con clara preocupación en su rostro se me acercó.

- ¿Se encuentra bien? ¿Le ha pasado algo? - se quedó a un metro de distancia observándome para ver si estaba herida.

Sin darle mucha importancia y pidiéndole a todos los santos que no preguntara nada mas. Respondí – estoy bien,no me ha pasado nada grave – intenté darle un sonrisa pero lo único que logré fue una mueca. Christian no se quedó conforme con mi respuesta,pero respetando mi decisión no volvió a mencionar nada sobre el tema.

No me había dado cuenta que llevaba consigo una canasta hasta que intentando iniciar un tema de conversación,levantó la canasta al aire y con una sonrisa gigante,tan característica de él,preguntó:

- ¿Qué le parece si hacemos un pícnic? - indagó,pero no me dió tiempo a responder cuando volvió a hablar – aunque.. bueno,ya eh traído todo lo necesario,pero.. quería preguntarle si usted quería – se aclaró la garganta,bajando las manos donde lleva consigo la canasta de mimbre blanco con doble tapa y agarre central - Señorita Kiara – pronunció mi nombre con formalidad

- ¿Le haría usted el honor a este pobre hombre de aceptar su invitación a un pícnic? - me dió una media sonrisa y levantó una ceja coqueto. Instintivamente asentí con la cabeza,no tenía idea de por qué lo había hecho,ni de por qué estaba permitiendo que este chico entrara a mi vida tan fácilmente y que no hiciera nada para impedirlo. No tenía idea de muchas cosas con respectó a él,pero si de algo estaba segura era que,definitivamente este chico,poco a poco está cambiando mi vida.

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