Capítulo 8

Punto de vista de Alfa Ezra.

Yo vi a mi compañera marcharse, ella sin saber que yo era su compañero. Sabía que su familia ocultaba algo, algo que yo estaba ansioso por descubrir. Si ella no fuera mi compañera, podría haber reconsiderado dejarlos entrar en la manada.

Sin embargo, algo no estaba bien, ya que dejaron la segunda manada más fuerte, una manada en la que nacieron sus padres. Cuando recibí la solicitud, me quedé un poco sorprendido, pero también me cegó el hecho de que podía quitárselos a Jackson.

Nuestra enemistad se remonta a generaciones atrás, así que dada la oportunidad, la aproveché. Su Beta era muy respetado y su pareja también, sin embargo, nunca escuché que tuviera una hija y me dio curiosidad por saber por qué ella era un secreto.

Podía oler que ella era fuerte, que sus genes eran fuertes, pero también había algo raro en ella.

"Ella es tu compañera, ¿no es así?", pregunta mi Beta Mateo. Él era mi mejor amigo desde que teníamos edad para caminar, siempre estuvo a mi lado y yo con él. Suspiré ya que no tenía sentido mentirle, él me conoce mejor que yo mismo la mitad del tiempo.

"Sí y hasta que ella se dé cuenta quiero mantenerlo en secreto", le digo y él asiente con los ojos brillando de picardía.

"¿Qué?", le pregunto mientras él cruza los brazos sobre el pecho y se inclina hacia atrás.

"Nada, ahora sé por qué te negaste a venir a la casa de p*tas conmigo. Ella ya te tiene azotado y ni siquiera sabe quién tu eres para ella", dice riéndose. Yo lo fulmino con la mirada. "No estoy atado".

"Como sea hombre, entonces por qué bloqueaste a Madeline. La vi salir corriendo de tu habitación la otra noche llorando", dice él.

"Ella no es mi compañera", le digo sin palabras.

"Eso nunca te detuvo antes".

"Sí, antes de encontrarla, ahora solo la quiero a ella. Lo entenderás cuando encuentres a la tuya", le digo.

"Entonces, ¿cuál es tu plan, seguir dándole detención?", dice él riéndose.

"Bueno, arruinaste eso, ¿no es así? Esperaba pasar tiempo con ella", le digo molesto porque él se demoró cuando podía ver claramente que yo quería estar a solas con ella.

"¿Por qué no les has ordenado a sus padres que te digan por qué se fueron realmente?".

"Porque no quiero enfadar a sus padres, ellos tienen influencia sobre ella y ella confía en ellos. Si empiezo a discutir con ellos, ella me odiará", le digo y él suspira.

"¿Bueno, y ahora qué?".

"No sé, la verdad es que no tengo un motivo para estar cerca de ella sin parecer un asqueroso", le digo.

Mateo parece pensar por un segundo. "¿El jueves por la noche?", dice él. "El recorrido en manada es el viernes después de la escuela, la mayoría de los niños de la manada eligen quedarse en la casa de la manada".

"Los excusé por la primera semana", le digo.

"Tú eres el Alfa, no los dejes faltar, diles que Katia tiene que quedarse como el resto de los adolescentes".

"Sí, pero quedarse en la casa de la manada no es obligatorio, solo los que quieran quedarse", le digo.

"Diles que quieres echarle un ojo para ver cómo se lleva con el resto de la manada".

"Mmm podría funcionar. Bien, iré a verla en el campo", le digo. Mateo asiente y también se levanta.

"¿Vienes?", pregunto y él tiene una sonrisa traviesa en la cara.

"¿Qué has hecho?".

"Oh, nada, pero Angie me estaba cabreando así que la emparejé con Katia para entrenar", dice.

Lo vuelvo a fulminar con la mirada. "¿Estás tratando de cabrearme?", le digo.

Yo no quería a Angie cerca de mi compañera. Su encaprichamiento conmigo era la razón principal, pero estaba claro que ella odiaba a Katia porque yo estaba mostrando interés en ella. Y una cosa sobre Angie era que ella está realmente entrenada bastante bien al tener cinco hermanos contra los que competir además que son guerreros de la manada.

"Vamos, Katia es enérgica, puede con ella", dice Mateo.

"Más te vale que así sea, porque si le hacen daño, es tu trasero", le digo y su rostro cae ligeramente preocupado.

"Su mamá es una de las mejores guerreras, su padre Beta, ¿qué puede salir mal?".

Se me ocurren muchas cosas que pueden salir mal, Angie es competitiva y sé que no lucha de manera justa por haberla visto entrenar entre la manada. Yo sabía que mi compañera podía manejarse sola de esta forma. Era obvio que ella estaba en forma y tenía una buena resistencia, pero yo no estaba tan seguro en su forma de lobo, así que sería interesante verla. Además, yo estaba muy emocionado por conocer a su lobo.

Caminando hacia los campos, me senté en las gradas que daba al campo pero permaneciendo fuera de la vista. Al menos eso pensé hasta que vi a Angie saludarme. Mateo se sienta a mi lado y yo seguía molesto con él.

Veo a Shirley entrar al campo hablando con su hija o por lo que se ve, regañando a su hija. Katia se veía terriblemente pálida y estaba sudando profusamente.

"¿Está bien?, ella no se ve muy bien", dice Mateo, también pensando lo mismo. Ella tenía un aspecto espantoso mientras apoyaba las manos en las rodillas. Veo como Katia se precipita a la papelera vomitando en ella.

"¿Antes parecía estar bien?", le digo.

Shirley, su madre, era estricta, eso estaba claro, mira fijamente a su hija antes de decirle que vuelva al campo. Observo como mi compañera espera que su nombre sea llamado en la lista. Su madre, ni siquiera logra disimular su sorpresa cuando la emparejaron con Angie, quien lucía una sonrisa de satisfacción ante el emparejamiento.

Jasmine se acerca y toma el brazo de Katia con preocupación. Al menos tiene una amiga, y la verdad es que Jasmine me cae bien. Se lleva bien con todo el mundo excepto con Angie y sus compinches.

"Contrólate, Kat", le dice Shirley a su hija, quien asiente con la cabeza. Katia sacude el brazo de Jasmine diciéndole que se vaya. Jasmine se fue a regañadientes.

"¿Algo no está bien?", le digo a Mateo quien también está de acuerdo.

"No lo entiendo, ella estaba bien, ¿qué ha cambiado?", me pregunta. Bajando los escalones me sitúo en el borde mirando hacia abajo mientras veo a Katia y Angie entrar en su plaza. Angie adopta una postura mientras Katia parece no poder recuperar el aliento.

Mi lobo aúlla en mi cabeza mirando a través de mis ojos. Angie se lanza sobre Katia y Katia al verlo un poco tarde, logra agacharse pero tropieza hacia atrás aterrizando de espaldas. Angie está a punto de abalanzarse sobre ella cuando Katia levanta su pierna dándole una patada en la cara, haciendo retroceder a Angie, quien gruñe fuertemente agarrándose la nariz que estaba sangrando.

Katia se levanta y pude ver el sudor que literalmente goteaba de ella. Definitivamente, algo andaba mal.

"Acónito". Mi lobo Maddox me gruñe y olfateo el aire. No podía oler el acónito pero tenía sentido, eso te pone terriblemente enfermo, en dosis altas incluso te mata.

"Tenemos que parar esto, ella no puede pelear así, algo está mal", dice Mateo y pude ver que él estaba preocupado de que ella saliera herida, de que su futura Luna se lastimara por haberla emparejado con Angie. Asiento con la cabeza a punto de bajar las escaleras cuando Angie se transforma de repente.
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Marta susana Alonso
es divina muy emocionante
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Monica Paulina Ceme
me encanta
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Letticha Suero
concuerdo , tienes muchas razón
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