FAZER LOGIN_El nombre de esta mucama es Emilia, ella te ayudará a prepararte para esta noche.
el anciano me miró con nerviosismo. _¿Estas segura de esto?, aún puedes aceptar el trabajo de mucama por una semana. eres bastante joven y no... _Estoy bien, de verdad. Solo deseo terminar con esto rápido. No quiero desaparecer una semana de mi casa. Mi padrastro se volvería loco. _Entiendo. En ese caso, te dejo en manos de Emilia. _ummm... disculpe, señor... Harold. ¿Puedo llamar a mi amiga? quiero hacerle saber que estoy bien. _Por supuesto. - Harold sacó un celular de su bolsillo y me lo entregó. _Gracias. Ring Ring _¿hola? - una voz apagada al otro lado de la llamada me contestó. _Lila... _¡Ay Dios, Mika! ¿dónde estás? ¿estás bien?, ¿no te hicieron nada? _estoy bien, estoy bien. cálmate. la forma de pagar no es complicada pero si tendré que quedarme hasta mañana. ¿Puedes cubrirme? _¿Que es lo que tienes que hacer? suena sospechoso, ¿de verdad estás bien? _si te digo que lo estoy, es cierto. Por favor, confía en mí. Mañana estaré allá como si nada hubiera sucedido. ¿Bien? _e-está bien... perdóname, por mi culpa tu... _ey, ey. Basta. Sabes que lo volvería hacer, una llorona como tú no podría hacer nada ante una situación así _¡callate! - la escuché como se sorbía los mocos. _dile a Erick que me quedaré en tu casa está noche. ¿ok? _ está bien, pero si mañana no regresas le contaré todo. _jajaja no será necesario. Mañana te veo. _si... colgué el teléfono y se lo devolví a Harold. _gracias de nuevo. _no hay problema. Bien, Emilia te dará todos los detalles. Buena suerte. Me burlé para mis adentros, no creía en la suerte. Una vez que Harold se alejó de nosotras, noté cierto cambio en la actitud de Emilia haciéndola sonar más falsa. _Bien, como sea. El horario es ajustado así que tenemos que apresurarnos. _¿apresurarnos? _hay que prepararte, no pensarás recibirlo así. - me señaló de arriba a abajo, lo cual me hizo sentir ofendida. _Lo dices como si estuviera sucia. _lo estás, pero para eso hay solución. Sígueme. Las siguientes horas constaron en alternar entre baños con agua de rosas y otras esencias, masajes, limpieza profunda en partes que no sabía que se lavaban tan a fondo, peinado, maquillaje, depilación etc etc Al final terminé agotada con el cuerpo adolorido, ¿acaso querían despegarme la piel? y lo peor era que no había comido absolutamente nada. Moría de hambre. _Emilia, estoy hambrienta. _toma esto, tendrás que soportar hasta después de tu sesión. - me pasó un vaso de agua con limon. _Esto tiene que ser una broma.- me la tomé con fastidio. A las 9 de la noche, por fin había acabado todos los preparativos. vestía una lencería sencilla y un poco incómoda. El cuerpo lo sentía como si me hubieran pasado toda una turba por encima y estaba tan perfumada que era nauseabundo.¿ de verdad a ese tipo le gustaba así?. Me levanté de la gran cama que ocupaba la espaciosa habitación y con un trapo un poco mojado me froté tratando de quitarme el exceso de perfume. Mi piel gritaba por los frotes ya que estaba sensible de los innumerables baños de ese día. Logrando que el olor disminuyera, volví a recostarme y sentía el cansancio adormecerme. De repente escuché la puerta abrirse, y supe que había llegado la hora. pude haberme sentido bien todo el día, pero cuando llegó el momento los nervios si me hicieron sentir un poco de náuseas, aunque también podría ser que no había comido en todo el día. El jefe, en una bata blanca fue acercándose. su expresión casi que era la misma que tenía en el auto. Era extraño, si no le gustaba la idea pudo haberla rechazado. ¿ o acaso era gay y solo quería seguir con las apariencias? esperé a que terminara de venir hacia mi preparándome para su próximo movimiento. _es molesto todo ese perfume. _lo sé, le repetí varias veces que no me pusiera tanto. Esa simple conversación hizo que mis nervios casi desaparecieran por alguna razón. El levantó su mano y me empujó contra la cama, yo solo me dejé llevar. sabía muy bien a lo que venía.solo escuché su respiración fuerte, la misma que hacia cuando le era difícil contener la lujuria. Para mí era perfecto, solo quería que él llenará mi mente en ese momento. Levanté las caderas mostrando más mis nalgas hacia él y Shandra ya no pudo esperar más. Escuché como se bajaba los pantalones y se despojaba de todo lo que pudiera obstaculizar el contacto con nuestras pieles. Sentí su labios rozar mi espalda, y su lengua juguetear con el surco de mi columna. Lo hacía despacito saboreando los instantes sin perder el afán de consumir más. Me centré en sentir cada caricia, cada contacto. Deseaba sentirlo todo, y más porque podía percibir el deseo que el sentía y eso me hacía que subiera mi temperatura aún mas. _Shandra, tómame. -Gemí. Abrió mis piernas y se posicionó encima de mí. _Aahhh (suspiro), ¿por qué me haces esto? quería prepararte bien.- Dijo en un susurro. No lo necesitaba, ya estaba lo suficientemente mojada para sus intenciones. Su miembro se posicionó en la
Mis gritos eran tan fuertes como me lo permitía mi garganta, y mi rabia se traducía con la destrucción de los objetos que decoraban la habitación. Jarrones, sillas, almohadas, cualquier cosa que pudiera calmar mi ira era azotado o desgarrado. Viane abrió la puerta de inmediato aterrada por los estridentes ruidos y al verme, trató de detenerme aunque fuera en vano sus acciones. Incluso el espejo del tocador donde cada mañana me peinaban también fue víctima, pues en una fracción de segundos, mi puño ya había impactado hacia él. La sangre fluía por mi brazo, y aun así no pude sentir ningún tipo de dolor. ¿Acaso mi madre lo había logrado? ¿me había roto al punto de ya no poder sentir nada? apreté mi puño ensangrentado con la intención de dar otro golpe a los vidrios ya astillados, aunque justo antes del segundo impacto, sentí una mano fuerte deteniendome. Forcejeé en un intento de soltarme pero era como si me tuviera fija una cadena. _¡Sueltame!- grité. Pero Shandra solo me atrapó
Al final opté por hacer otro anuncio, pero más que para alimentar el chisme, solo lo hice para reafirmar mi primera publicación. No me importaba si completos desconocidos le tenían lastima a mi madre y me despreciaban o hablaban mal de mi, lo único que me importaba era que Loisa no me utilizara más para su beneficio. Y la realidad fue que funcionó bastante bien, pues al no seguir con el drama, muchos se aburrieron de no obtener nada nuevo de mi parte, y aunque algunos otros seguían insultandome, tampoco iba a cambiar mi forma de actuar. Loisa encontró otra manera de conseguir dinero; a través de la lastima, pues abrió una página de donaciones en la cual subía videos llorando sobre lo sola que estaba por mi culpa y su falta de dinero. Al inicio, aquellos que creyeron en ella, le donaron cantidades significativas, pero al pasar el tiempo y ver qué Loisa seguía con la misma historia, sus donadores fueron bajando hasta que ya no quedó ni uno. Mi silencio tampoco le cayó bien, pues casi
... _¡Esa mujer no tiene ningún tipo de vergüenza! Cuando ví el vídeo no pude evitar sentir ira, ¿cómo se atrevía a manipular tan descaradamente la historia?, era obvio que estaba determinada a ganar algo, o en su defecto, hundirnos a ambas. En internet, muchos creyeron sus palabras pues a sus oidos ignorantes, sonaban muy convincentes. La manipulación de Loisa estaba a otro nivel. _Puedo enviarle una orden legal para que retire el video por difamación, de lo contrario la demandaremos. -Explicó Harold sentado en su escritorio con calma. Me encontraba en la oficina del secretario con mis mucamas, luego de haber visto el vídeo que se había hecho viral en unas cuantas horas. El vídeo básicamente alimentaba el morbo y la curiosidad de aquellos que solo habían probado un poco desde que se filtró mi información unos meses antes. las páginas web de noticias sensacionalistas ya habían hecho artículos completos acerca de mi publicación y la respuesta de Loisa. _Dudo mucho que esa
... Continuación del capítulo 91... Una vez que supe que Erick estaba lo suficientemente lejos de la mansión, decidí ir a mi habitación a descansar un poco, aunque de alguna manera podía percibir que eso no era exactamente lo que iba a suceder. Al entrar al cuarto, Shandra me esperaba sentado, con un gesto que sabia muy bien lo que significaba. _Algo me decía que estarías aquí. - dije sin dirigirle la mirada caminando hasta mi cama. _Lo tocaste. _Para ser más exactos, lo abracé.-corregí _lo dices muy tranquila, aunque sabes muy bien lo furioso que me pone. _Fue el último abrazo, solo pensé que al menos me concederias eso.- Expliqué con suavidad. Parpadeó lentamente y vislumbré un destello malvado en sus ojos. _¿Acaso renunció a ti? _Lo obligué a alejarse. Es libre de cualquier atadura. _Entiendo. Se levantó de la silla donde estaba, dirigiéndose a mi sin apartar sus ojos. _Bien, ahora me ocuparé de llenar tu mente solo de mí.- susurró peligrosamente en mi
un hombre que había vivido una vida vacía, caminaba por un puente en una tarde nublada. Recordaba sus tareas diarias tratando de no divagar en un pasado que quería dejar atrás. Su infancia no había Sido grata, pues su padre siempre lo trató como la peste, y su madre solo se limitaba a hacerse la desentendida aunque claramente era testigo de las injusticias de su hogar. El hombre que en aquel entonces solo era una niño, cansado de una vida llena de desprecio y silencio, decidió irse en cuanto pudo tratando de encontrar la felicidad, una que nunca logró sentir al lado de su familia. Su existencia no se hizo más ligera, ni tampoco más llevadera, pues tuvo que luchar como alguien sin apoyo alguno para alcanzar sus propios objetivos. En ese puente; caminaba despacio tratando de alargar sus segundos. Habían pasado ya once años desde entonces. Con mucho esfuerzo consiguió un trabajo, que aunque era agotador, pagaban lo suficiente como para poder sortear las cuentas, y aún no había co






