Share

Capítulo Catorce — Querer y poder

Author: Mitha Souza
last update publish date: 2026-09-19 01:24:42

Carmen González

Me desperté temprano, como ya es costumbre en mí. Dormí como un tronco, exhausta por todo lo que había sucedido. La suite donde Matteo me instaló era puro lujo y comodidad.

La cama tamaño king size parecía un océano de suavidad, con sábanas de algodón egipcio que acariciaban mi piel. Tras una ducha caliente y mis ritos de hidratación, me quedé profundamente dormida.

Al menos fue un sueño reparador; me desperté sintiéndome nueva, aunque mi mente aún intentaba procesar el torbelli
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • Acuerdo Indecente — Me Convertí en la Prometida de Un Pacien   Capítulo Treinta — ¿Qué cambia ahora?

    Matteo GiordanoAhora ya no hay vuelta atrás. Carmen se ha colado bajo mi piel de forma irreversible, y jamás permitiré que se vaya. Se ha convertido en mi adicción, mi cura y mi perdición.Cada momento a su lado es la confirmación de que ya no existe una vida posible para Matteo Giordano sin ella cerca.El vacío que ni siquiera sabía que llevaba conmigo se llenó con su presencia vibrante.—¿Crees que hay vuelta atrás después de esto? —pregunté, con la voz aún ronca, mientras permanecíamos sumergidos en el agua tibia y perfumada, tras el coito intenso y arrollador que nos brindamos el uno al otro.—No lo sé, Matteo... Apenas nos conocemos y todo esto me parece tan prematuro —susurró detrás de mí.Sentí su aliento cálido en mi cuello, provocándome escalofríos que me recorrieron toda la espalda.—Es exactamente eso lo que estamos haciendo ahora: conociéndonos de la forma más pura y real posible. Te quiero aquí conmigo, gitana. No solo como mi médica —afirmé, con la autoridad de quien no

  • Acuerdo Indecente — Me Convertí en la Prometida de Un Pacien   Capítulo Veintinueve — Totalmente entregada...

    Carmen GonzálezSentir la boca de Matteo en mis pechos, con su lengua caliente succionando mis pezones con una posesividad salvaje, me roba por completo la cordura. El vapor del baño se mezcla con el calor de nuestra lujuria.Apenas puedo procesar que estoy aquí, desnuda dentro de esta bañera, entregándome al hombre que debería ser solo mi paciente, pero que se ha convertido en mi maestro del placer.Me siento totalmente vulnerable bajo su contacto. A pesar de cargar con las inseguridades de estar por encima de mi peso —una marca dejada por el descuido tras romper con Pablo y por mi propio dolor—, Matteo parece no ver fallos.Es la primera vez, tras el traumático final con mi ex, que permito que alguien me toque de esta forma. Pablo fue mi única experiencia y las transformaciones de mi cuerpo siempre me hicieron sentir insuficiente.Cuesta creer que un hombre como Matteo Giordano, rodeado de estándares inalcanzables y mujeres como esa rubia antipática, pueda desear a una mujer de mi t

  • Acuerdo Indecente — Me Convertí en la Prometida de Un Pacien   Capítulo Veintiocho — Un poco cada vez...

    Matteo GiordanoEs imposible resistirse a esta mujer. Cada fibra de mi ser clama por su presencia, y empiezo a darme cuenta de que ella tampoco puede decir no a su propio deseo.Las manos temblorosas de Carmen tocando mi piel y su respiración descompasada delatan la verdad que sus labios intentan ocultar. Me desea tanto como yo deseo poseerla.—Entra en la bañera... prometo no hacer nada que no quieras —susurré contra sus labios, manteniendo el beso vivo, una promesa sombría y tentadora que no pretendía romper.—Esto es peligroso, Matteo. Todavía estás débil, no puedes hacer esfuerzos físicos ni comprometer tu recuperación —murmuró ella con voz vacilante, luchando contra su propio sentido común.—Yo no haré ningún esfuerzo si tú lo haces todo por mí, gitana. Solo quiero sentirte aquí, pegada a mi cuerpo, apagando este fuego —respondí, con mi voz cargada de una urgencia posesiva.Carmen dudó solo un segundo antes de comenzar a desvestirse. Me quedé paralizado, admirando cada centímetro

  • Acuerdo Indecente — Me Convertí en la Prometida de Un Pacien   Capítulo Veintisiete — Otros roces...

    Carmen GonzálezYa no podía negar las sensaciones que se apoderaban de mi cuerpo ante semejante cercanía.El deseo que emana entre nosotros es una fuerza magnética, imposible de ignorar o fingir que no existe.Una vez que probé los efectos —aunque no hubiéramos llegado al ápice— de toda esa electricidad, mi cuerpo pasó a clamar por su contacto.Es una necesidad visceral que me asusta y me fascina.A pesar de todo lo que pasé, de la dolorosa traición de Pablo y de la decepcionante inercia de mi madre, me negué a rendirme. Incluso con la toxicidad de mi tía y de mis primas, guardé un resto de esperanza.La llegada de Matteo a mi vida, sin embargo, lo cambió todo. Trajo una conciencia mucho mayor de mi propio cuerpo, despertando deseos que mantenía guardados bajo siete llaves en mi alma.—El agua está a una temperatura estupenda —dijo él, con su voz grave resonando por el baño.Aún me miraba fijamente, como si deseara sumergirse en mis ojos y descubrir todos mis secretos.—Entonces... in

  • Acuerdo Indecente — Me Convertí en la Prometida de Un Pacien   Capítulo Veintiséis — No es solo físico, viene del alma

    Carmen GonzálezMe doy cuenta de que Matteo no se permite un solo segundo de vulnerabilidad. Puede estar físicamente frágil, con el cuerpo clamando por una tregua, pero su mente se niega a ceder, y eso le pasa una factura demasiado alta.Nadie es capaz de ser fuerte todo el tiempo sin que las grietas comiencen a aparecer. El peso de la armadura de CEO que lleva parece fundido a su propia piel, haciendo imposible separar al hombre del cargo.Tras darle de comer, lo dejé en la cama por un tiempo y fui a preparar su baño. La pesadilla lo dejó callado e introspectivo, dándome la certeza de que existen heridas escondidas en su alma que nunca llegaron a cicatrizar.—Preparé un baño de espuma con sales y aceites perfumados para que te relajes y mejores esa cara —anuncié, acercándome a la cama mientras él hacía un esfuerzo visible por levantarse.—¿Y qué cara me estás viendo, doctora? —cuestionó, arqueando una ceja, curioso y visiblemente sorprendido por mi audacia al analizarlo más allá de l

  • Acuerdo Indecente — Me Convertí en la Prometida de Un Pacien   Capítulo Veinticinco — Planes en marcha

    Matteo Giordano—Señores, gracias por la puntualidad —dije en cuanto los rostros de Otavio y Leandro aparecieron en la pantalla—. Tenemos un problema de contención de daños y debemos ser quirúrgicos.Expliqué la situación sin citar nombres innecesarios, pero fui claro sobre la amenaza de chantaje. Otavio de inmediato comenzó a trazar estrategias para neutralizar cualquier filtración en los medios.Leandro, por su parte, ya analizaba los términos contractuales de la fusión para garantizar que un escándalo personal no diera pie a cláusulas de rescisión por daños morales a la imagen de la sociedad.Los escuchaba mientras miraba hacia la puerta cerrada de la habitación. Sabía que Carmen estaba allá afuera, tal vez preparando un té o simplemente esperando a que yo volviera a ser solo su paciente.La dualidad de mi vida me aplastaba. Por un lado, su pureza y sus cuidados; por el otro, la podredumbre de Elena y la vigilancia constante de un tío que espera mi menor descuido para devorarme.—O

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status