Carmen González¿Qué estaba haciendo? Yo, una médica, allí para cuidar a un paciente, me derretía entera solo con el roce de aquel hombre que debería estar moribundo. ¿A dónde estaba llevando mi mano?—Sr. Matteo... —intento concentrarme en mi deber para escapar de esa trampa sensorial.—Olvida el "señor". Llámame Matteo... —sopló él, con la voz cargada de una urgencia sombría—. No quites la mano, por favor. Continúa lo que ibas a hacer.—Esto es una locura. No puedes hacer esfuerzos, se te pueden abrir los puntos...Su mano subía por mi pierna; sus dedos posesivos me apretaban la carne, ascendiendo en dirección a mi trasera. Sentí que mi cuerpo se incendiaba.El aire acondicionado al mínimo era incapaz de enfriar el calor que emanaba de donde me tocaba.—Sigue moviendo la mano, Carmen. Me estás volviendo loco con esa boca, tu cuerpo, esta piel...Subió la mano y me dio un apretón firme y lujurioso en la nalga, clavando los dedos. Intenté rescatar la cordura, pero era difícil ser fuer
Última atualização : 2026-09-18 Ler mais