Compartilhar

Capítulo 2

Autor: Fénix Vm
last update Data de publicação: 2025-06-22 01:35:07

~Alana~

Sus palabras se clavan como un puñal en mi corazón, destrozando mis ilusiones. ¿Cómo fue que todo esto sucedió? ¿Quién quería que esto pasara y por qué?

—Damien…— imploré, y esta vez fui callada con una fuerte bofetada que me hizo escupir sangre.

—Eres el peor error de mi vida. Me das asco, Alana. No me dejaste tocarte nunca, pero a esos mugrosos sí les abriste bien gustosa las piernas. La Diosa sí que se equivocó contigo.

—No— negué inmediatamente, acercándome lo mejor que pude a él, las cadenas tensando mis movimientos y haciéndome sentir más dolor. —Eso no es verdad…

—Yo, futuro Alfa Damien Carter, te rechazo a ti, Alana River, como mi compañera y Luna. Ahora acepta mi rechazo, ¡HAZLO DE UNA VEZ!

Rugió con furia, sus ojos ardiendo de rabia, su lobo presente, sus puños apretados a tal punto que tenía los nudillos blancos.

Ya no sabía si mi dolor físico se debía al rechazo o a todo lo que me estaba pasando. En dado caso, si muero, ya nada importa; al menos podré ir con mi hermana.

—Yo… Alana River… acepto tu rechazo.

Cerré los ojos, permitiendo que aquel dolor abrumador me ahogara, apretando mi pecho hasta que me faltaba el aire. Lo escuché gruñir y luego alejarse.

Eso fue todo. Toda mi vida se desmoronó por mentiras. ¿Quién hizo esto? ¿Quién? No teníamos enemigos; no entiendo qué sucede.

Oigo un par de tacones golpear el suelo. El aroma inconfundible de la madre de Damien, la Luna Margaret, me anuncia su presencia.

¿Qué es lo que quiere? Nunca me llevé mal con ella, pero definitivamente ahora debe odiarme como los demás.

Se detiene frente a mí. La ignoro, sigo soportando el dolor del rechazo de su hijo y las heridas en mi espalda. No necesito más, no hoy.

Las llaves suenan detrás de mí; siento manos manipular las cadenas que me atan al poste y, con un clic, estas caen pesadas contra la madera.

No me dan tiempo de nada; soy levantada de forma brusca, obligándome a mirar el rostro de la mujer frente a mí. No me gusta lo que veo, no me gusta ese brillo en sus ojos; es cruel y desmedido, lo sé.

—Me alegra mucho que mi hijo me haya hecho caso y haya rechazado a una mujer como tú. Nos hace un favor a todos.

Un carro se aproxima; las luces están apagadas y los vidrios son oscuros. Se detiene cerca; la puerta del pasajero de atrás se abre, revelando a un hombre en su interior.

Luna Margaret se acerca, toma mi mentón con una risa burlona en sus labios, estudiando con cuidado mi rostro.

—Aquí nadie te quiere, ni siquiera tus padres, y es por eso que te irás de esta manada con un viejo amigo. Nadie va a extrañarte y nadie se dará cuenta que no estás. De todos modos, ya tenemos lo que queríamos.

¿A qué se refiere? Comencé a forcejear, buscando una forma de liberarme del agarre del hombre a mi espalda.

Grité y pateé hasta que estuve frente al carro negro.

Fui empujada a su interior; el hombre adentro intentó agarrarme, pero me giré hacia la puerta, que fue cerrada de golpe.

Me sujetaron por la espalda y colocaron un paño sobre mi nariz; el aroma fuerte fue adormeciendo mi cuerpo. Mis ojos querían cerrarse, pero no podía.

La imagen que tenía frente a mí me estaba rompiendo en pedazos. Damien estaba parado junto a su madre, permitiendo que me llevaran. Había dolor en sus ojos y, aun así, cuando el carro se puso en marcha, no hizo nada.

*****

Desperté lentamente con el sonido de la lluvia golpeando el carro en el que aún iba. Mis ojos, medio abiertos, podían ver a través del cristal los árboles meciéndose con la brisa; todo era iluminado por los destellantes relámpagos que cruzaban el cielo.

Mi garganta se siente seca, mi loba gime intentando levantarse después de todo lo que nos han hecho. Siento el cuerpo pesado, las extremidades entumecidas, supongo, por la droga que nos hizo dormir.

Giré la cabeza lentamente; a mi lado iba aquel hombre con los ojos cerrados, recargado en el respaldar del asiento. Él que conduce no parece notar que desperté.

Trato de moverme; las heridas de mi espalda me sacan un gemido de dolor, llamando la atención de los dos hombres.

—Ya estás despierta. Espero que te mantengas tranquila o tendré que volver a dormirte.

Pasa una mirada por mi cuerpo; sus intenciones son obvias. El que está a mi lado se acerca y, por instinto, me arrimo más hacia la puerta, tomando la perilla.

Intento abrirla para lanzarme, de ser necesario, pero está cerrada.

—No, no vas a abrirla a menos que yo quiera. Mejor ven, vamos a jugar un pequeño juego.

Vuelve a acercarse, pero antes de hacer algo, somos impactados con fuerza por una enorme sombra oscura.

Las ruedas rechinan en el pavimento y el carro pierde el control, llevándonos directo contra un árbol.

El impacto es fuerte; mi cabeza se golpea contra el asiento de adelante, haciendo que todo se vuelva negro por unos segundos.

Oigo un pitido sordo zumbando en mis oídos. Percibo a los hombres moverse a mi lado, saliendo del carro y dejando las puertas abiertas.

Tomo la oportunidad y me arrastro hacia ellas algo mareada, sacando mi cuerpo maltrecho hacia la implacable lluvia.

Esta me golpea con fuerza; el aire frío cala mis huesos, haciendo que apriete los dientes ante el dolor lacerante de mi espalda.

Frente a mí, la imagen es diferente una vez que salgo de mi confusión. Veo lobos, muchos extendidos a lo largo del bosque y la carretera; se revuelven en una maraña de garras y dientes, peleando con una fuerza feroz.

Mi estúpido corazón cree que es Damien quien vino por mí, que se dio cuenta de su error y vino a salvarme.

No, claro que no es él; solo soy yo siendo ingenua como siempre.

No es él quien lucha allá afuera, no fue él quien golpeó el auto y no es él quien tiene el poder de hacer doblar mis rodillas.

¡No!, es ese Alfa, enorme, peligroso e intimidante; su pelaje gris, casi negro, mojado, moviéndose con gracia ante sus enemigos para acabarlos.

Su presencia por sí sola hace que quiera inclinar mi cuello en sumisión; todo mi ser quiere que me rinda a él y estoy segura de que lo haré.

Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App

Último capítulo

  • Bajo la Sombra del Alfa   Extra Final

    ~Alana~ —Ven, amor— Dominic se acercó para ayudar a sentarme, acomodando las almohadas a mi espalda. La sanadora dejó la taza en mis manos, un líquido turbio removiéndose en su interior. No podía tomarme esto sin dejar salir el estómago. —Por favor, examine su cuerpo, su poder, algo no está bien desde hace días. —Haré lo que pueda mi Rey; si. embargo, su poder va a rechazarme como siempre, no deja que la magia lo invada. Dominic asintió dando un paso atrás. Ella se acercó posando sus manos en mi pecho, justo encima de mi corazón. Cerró los ojos, murmurando palabras, sus palmas brillando sobre mi piel, enviando una energía extraña a través de mí. Al principio no sentí nada, talvez un alivio que no duró mucho. Sea lo que sea que me esté haciendo comenzaba a quemarme, como lava recorriendo mis venas de forma salvaje. Resistí lo más que pude hasta que ya no lo soporté. Grité del dolor agonizante que sentía, como si mi cuerpo estuviera rechazando una posible amenaza cuand

  • Bajo la Sombra del Alfa   Extra III

    ~Alana~ Mi pie no deja de golpear el suelo mientras espero los resultados de la doctora. Aprieto con fuerza el reposabrazo, observando las paredes blancas de este consultorio demasiado pequeño. Y no es que lo sea, es que soy yo la que siento como las paredes se cierran sobre mí. La puerta se abre a mi espalda con el típico chirrido que te hace sentir ansiosa, pero que has escuchado las veces necesarias para que el desespero comience a consumirte. —Reina Luna, ya tengo los resultados en mi mano— dice, sentándose frente a mí, ojeando lo que tiene en sus manos. —¿Y bien?— pregunto nerviosa, pasando saliva, apretando mis manos esta vez en mi regazo y me preparo para las siguientes palabras que saldrán de su boca. —El resultado es negativo, no está embarazada, creo que los síntomas que ha tenido recientemente pueden deberse al estrés o al cansancio. Desliza las hojas por el escritorio deteniéndose frente a mí. Ahí están de nuevo las negritas que conozco demasiado bien. "NEGATIVO"

  • Bajo la Sombra del Alfa   Extra II

    ~Sophia~ Habían pasado dos semanas desde que Dominic había vencido a Damien, dos largas semanas de tensión y reuniones en dónde Alana parecía más distraída. Hoy decidí acercarme a ella, talvez no podría hacer mucho, pero algo es algo. —Oye, ¿que tal si damos un paseo por la manada?— tomo su brazo mostrándole el camino para salir de esta sofocante mansión. —Bien, vamos, pero mejor corramos. La que llegue de primero cocina hoy. Deja salir a su hermosa loba quien ya agarró ventaja, Cleo también me anima a darle el control y cuando lo hace, sale corriendo a toda prisa riendo. Esta es la primera vez que la siento feliz libre, disfrutando de la tierra bajo sus patas y la brisa ondeando su pelaje color marfil. Aulla fuerte a los cielos sin dejar de correr, escuchando como Kyra le responde con diversión. Esto era lo que hacíamos cuando nadie más veía, correr con la libertad de un mundo que nos podía cadenas invisibles. Los miembros de la manada se detuvieron a nuestro paso,

  • Bajo la Sombra del Alfa   Extra I

    ~Sophia~ Nada había sido igual desde que fui atrapada aquella noche donde me quedé para defender a mi hermana. Fui golpeada, drogada, encerrada en una jaula sin agua y sin comida por días. Hasta que él entró, el Alfa, aquel que se supone debía protegernos de todo, el mismo que me mandó a ese infierno. Su Luna era la más cruel, Margaret le gustaba jugar con tu mente de formas dolorosas hasta ver qué te rompías y sí no lo hacías, ella utilizaba sus garras. Así pasó mi vida por tres años. Siento torturada, violada, utilizada para el poder que yo no tenía, pero mi hermana sí. Soportaba todo lo que me hacían en esa jaula por protegerla a ella, era la única forma de no quebrarme ante cada minuto de cruel agonía. Lloraba cada vez que venía la curandera a revisarme para saber si había quedado en cinta y agradecía a la Diosa cuando me decían que no, pero cuando decían que sí, el mundo se me venía abajo. ¿Cómo podría proteger a una criatura en medio de tanto? La respuesta er

  • Bajo la Sombra del Alfa   Capítulo 67

    ~Dominic~ Me he mantenido lejos de mi manada por mucho tiempo, preparando algo diferente para ella, para que esté cómoda, sin malos recuerdos de un lugar donde pasó demasiado. Mi madre me ayuda a supervisar las cosas con calma, dando instrucciones de cómo deben quedar los muebles y demás. Ya quiero regresar con ella, la extraño, pero ya casi está todo listo aquí para poder verla. —Hijo, ¿qué piensas de los jardines? —Los he visto y creo que a ella le gustarán; le gusta despejar su mente. —Bien, entonces ya estamos dando los últimos retoques. La manada también se cambió; algunos de los antiguos miembros se fueron, otros se quedaron. Asentí sin decir mucho; contaba con eso. Creo que han visto demasiado de mi propia familia: la muerte, la esclavitud, los castigos. A ellos nada les asegura que yo, siendo de sangre real antigua, sea igual, aunque no lo sea. Mi manada por fin podrá mudarse de nuevo a una región menos sombría, llena de vida, donde puedan cazar a disposición. Estábam

  • Bajo la Sombra del Alfa   Capítulo 66

    ~Alana~ Ha pasado más de una semana desde el enfrentamiento con Damien y su padre. Las cosas marchan tranquilas, lentas, con la incertidumbre brillando en el rostro de muchos. Algunas manadas no saben qué pensar: ¿cómo será el nuevo mando? ¿Cómo será Dominic como Rey? Tienen miedo de que sea como su tío, pero yo sé que será mucho mejor. Mis botas suenan contra el suelo pulido de la mansión donde está Walker. Me dirijo con prisa a verlo. Apenas escuché que había despertado, vine casi corriendo. Escucho su voz en el pasillo, su risa, y eso, por mucho, hace que mi corazón tiemble de emoción. Realmente me alegra que haya podido salir con vida. Toco la puerta ya abierta, viendo a Walker sentado en la cama, aún con la intravenosa, sosteniendo a su cachorro en brazos. —Alana, ven, pasa. Me adentré con una enorme sonrisa, parándome justo al lado de Edward, quien me rodeó por la cintura, atrayéndome a él. No me negué; me recosté en su hombro, mirando el amor y la adoración que tiene W

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status