FAZER LOGINEl hombre intentó abrir la puerta, pero tampoco pudo, a todo eso Camila estaba muy callada y ahora era él quien estaba muy desesperado por salir. Le volvió a acusar de ser la cómplice de la supuesta chica a la que le pagaron, y también le exigió que le llamara a ella para que les viniera a abrir la puerta.
Pero, ¿Qué va a saber la inocente Camila quien fue la persona que los encerró?
Luego de que el hombre insistiera tanto y Camila le alegara diciéndole que no sabía nada al respecto, él llamó a alguien y esa persona le dijo que debajo de la alfombra que está en la puerta, se encuentra la llave y que la otra se la había quedado él cuando los encerró.
—¡Se fija, viejo, imbécil, que no era yo la que lo tenía encerrado!— le gritó Camila mientras se va alejando de él, ya para la salida de la misma discoteca en la que estuvieron de fiesta la noche anterior.
—Lárguese por su camino y espero no volver a ver su asqueroso rostro nunca más en mi vida—. Gritó el hombre, pero la chica apenas le escuchó porque ya estaba muy lejos.
Camila llegó a su casa y como siempre, nadie se interesó por saber la razón del porqué llega hasta esas horas de la mañana. Todos están en la sala viendo la televisión, ¡claro! La mayoría de días no quieren trabajar y se la pasan de holgazanes, pues solo están atenidos a que ella les dé dinero para la comida de la semana y los gastos personales de cada uno de ellos.
Y aunque sus padres sean crueles con ella, pero no le duele ayudarles económicamente porque fueron ellos los que le dieron la vida y le brindaron alimentación cuando era una niña; entonces de una u otra forma siente que es su obligación ayudarles con lo poco que gana de sueldo.
Pero no le gusta que hasta para los gustos de su hermana mayor tengo que estar trabajando, y todo por el simple hecho de que ella dice que no nació para trabajar y darle el pulmón a otro, que mejor prefiere estar durmiendo en la casa antes de ser la empleada de alguien, y lo que más le duele a Camila es que su padre la alcahuetea como si fuera una niña, prácticamente en esa casa se hace lo que su hermana mayor quiere y ordena.
Después de darse un merecido baño, se vistió con el traje de oficina y se fue a trabajar. Como lo dije anteriormente, ella es la gerente general en una pequeña empresa de venta de telefonía móvil, y aunque a su jefe no lo conoce nadie allí, pero aseguran que es un magnate millonario del rubro hotelero y otras marcas de tiendas y empresas bajo su responsabilidad.
Al llegar a la oficina se puso a trabajar callada, a ninguno de sus compañeros de trabajo les dirigió la palabra cuando entró, y aunque ellos le saludaron, no les contestó y se hizo como si no les escuchó.
—¡Buenos días, mi querida jefa! —saludó uno de los jóvenes que acaba de pedir autorización para entrar.
—¿Hay alguna novedad? —le preguntó Camila de forma brusca.
—Si la hay, sucede que la jefa, hoy ha venido de malas pulgas, y nosotros como grupo de compañeros de trabajo y amigos, queremos saber qué es lo que le sucede.
—¿Amigos dices? —Cuestionó, colocándose las manos en la cintura como señal de indignación y se puso de pie para amedrentarlo, ya que ella es un poco más alta en estatura que él.
—Eso es lo que somos jefa, más que un equipo de trabajo, somos amigos. —responde el chico en un completo desafío.
—Los amigos no dejan abandonada a una de sus integrantes del grupo, y ustedes eso fue lo que hicieron conmigo anoche. —le reprochó negando con la cabeza.
—¿Pero de qué habla jefa? Si usted misma nos mandó a decir con Karely, que no la esperáramos porque se había encontrado con su novio y se marcharía junto con él.
—¿Karely les dijo eso? —preguntó muy confundida, y es que le cuesta creer que esa muchacha que se ve tan humilde haya sido capaz de inventarse algo como eso.
—Sí, jefa, cuando usted se fue para el baño, ella salió detrás de usted y luego regresó para darnos esa noticia.
—¿Así que fue ella la que me hizo esa trampa? —dijo en voz baja tratando de que el joven no le escuchara, pero al parecer sí lo hizo.
— ¿Cuál trampa, jefa? —preguntó el joven, quien ahora se nota muy confundido por lo que acaba de escuchar. —¿De avisarnos que usted se marchó a pasar el resto de la noche con su novio? —sigue interrogando el muy desgraciado.
—Pero si ustedes saben que yo ni siquiera tengo novio. ¡No puedo creer que sean tan idiotas y le hayan creído a ella! —exclamó muy molesta, y le ordenó que de inmediato le diga a esa muchacha que se presente a su oficina.
Ella estaba furiosa, pero más furiosa se pondrá cuando reciba una visita inesperada que pondrá su vida de cabeza.
Camila se siente la mujer más feliz del mundo, tres hijos, un hogar y una familia que la ama como si fuese integrante de sangre.—Ya estoy lista, podemos marcharnos. —Le anunció a sus suegros.En la iglesia pasó algo muy curioso, nadie notó cuando un gato entró y se recostó sobre la cola del vestido de la novia.Quien sabe cuánto tiempo lleva allí porque Camila está sentada en una silla mientras el padre habla un sinfín de palabras que quizá a muchos les agrade tanto protocolo, pero a los futuros esposos no, ellos están desesperados porque el tiempo acabe rápido y poder escabullirse para comerse a besos en la privacidad de la noche.Cuando el sacerdote les hizo el llamado a los novios, Camila sintió pesado su vestido, todos rieron a carcajadas por la hazaña del felino que no se quiere levantar de su nueva y cómoda cama.Solo ese incidente hubo en la boda, finalmente todo salió bien y ahora los invitados se toman fotografías con los novios para tener de recuerdo que asistieron a tan ma
Camila colgó la videollamada, el público que se había quedado con la boca abierta porque la novia no llegaría, ahora están comentando acerca de la bonita noticia y la suerte que tuvo esa madre de dar a luz justo el día de su boda.—Esa es una señal de que el matrimonio no es bueno. —Comenta una señora amargada que seguramente su anciano esposo ya no la complace todas las noches y por eso siente envidia por la felicidad de otros.—Bueno, ya todos habéis escuchado, no habrá boda este día, ahora podéis marcharos al restaurante que hemos reservado para vosotros, os pedimos mil disculpas por el inconveniente.Anunció Nataniel, cancelando el evento, su hermano lo ha dejado solo, desde hace rato va en camino para la clínica, va con su suegra que hasta llora porque conocerá a sus primeros nietos.Finalmente y después de tres horas, las nenas nacieron y Kervin se siente el hombre más feliz del mundo por ser padre.Kervin le solicitó al sacerdote que los fuera a casar allí mismo en la clínica,
Camila pidió que trajeran la decoración y pronto aparecieron los juegos también, al final todo fue muy bonito y lo más divertido de la noche fue cuando se hizo la revelación del sexo del bebé, o mejor dicho, los bebés.Sí, son dos bebés los que van a tener y Kervin se desmayó cuando por fin se reveló ese dato. Con su primer hijo, Camila no tuvo una celebración como esa, entonces, desde el inicio del embarazo de Cristina, ella planeó esto. Le pidió al doctor que le ayudara y así fue como la pareja no sabía que serían padres de dos hermosas bendiciones que, aunque no fueron planeadas, han llegado a darles total felicidad.—Te imaginas que tú también estés embarazada de gemelos. Por Dios, eso sería maravilloso. Le comenta Nataniel a Camila.—Ni en broma lo digas, idiota, no invoques algo que no quiero que suceda. —Le regañó en tono serio, mientras el hombre ríe a carcajadas y se siente feliz por los sobrinos que su hermano le dará....Este día hay fiesta, se une en matrimonio el hijo
Horas más tarde regresó Nataniel, trae consigo mucha fruta de mangostín, su madre se ha quedado sorprendida de ver esa gran cantidad, ya que no sabe de qué se trata que él aparezca con todo eso.—¿Madre, ha salido Camila? —Preguntó, lleno de ansiedad, porque la chica ha apagado su celular.—No, ella debe de estar en su habitación. —Respondió, sin darle tiempo de preguntarle lo que se traen entre manos.—¡Amor mío! ¡Camila! —Dice Natán, tratando de despertar a la embarazada que duerme y ronca más que una marmota.—¿Qué quieres? —Preguntó con molestia.—He vuelto, te he traído tus frutas.—Ay, qué pena, querido. Ya no tengo ganas de comerlas, lo siento mucho.—¡Qué! No es posible que me hayas hecho moverme casi por todo el país buscando tus benditas frutas para calmar tus deseos y ahora me sales con que ya se te han pasado las ganas. ¡Eso no es justo! —Se quejó, fingiendo estar cansado.—Ya no las quiero, llévatelas lejos de mi vista.—Entonces me las comeré yo, pero cerraré la puerta p
Nataniel está destrozado, su mujer no cree en su inocencia y ahora está con las maletas en mano porque se quiere ir lejos de él, se lleva a sus hijos también y él no soporta el hecho de perder a su familia amada.Kervin se siente el principal culpable, él quiso evitar que su hermano fuera víctima de burlas en redes sociales y al final la cosa salió peor porque aquella loca se metió a la cama con él y para acabar de ajustar ahora se está separando su pareja favorita.—Amor, se nos ha pasado por alto un detalle muy importante, revisar la cámara de seguridad del pasillo que da a nuestra habitación, por favor, veámosla juntos para que salgamos de dudas y ver la manera en que tu hermana ingresó a la habitación. —Sugirió Nataniel.Camila aceptó, ella ama a ese hombre y separarse de él es muy duro, además, no había señal de que hubiera pasado algo entre ellos, ya que, Nataniel aún estaba con su ropa de la fiesta, ni siquiera su corbata se había quitado y su hermano confirma que el hombre est
Nataniel aprovechó la oportunidad de que un sinfín de personas están reunidas en el salón de su mansión, les anunció que Camila y él se van a casar dentro de dos meses, así lo ha decidido la pareja.Son las once de la noche y Nataniel ha cumplido con lo que le dijo a su mujer, él está hasta el tope de borracho y ya no se puede ni mantener de pie. Al verlo así, su hermano decidió llevarlo a la habitación para que duerma antes de que se le ocurra andar molestando a los presentes o que alguien malintencionado le tome video o fotografía y luego lo suban a las redes sociales para burlarse del empresario Kaffati que se puso a verga en el cumpleaños de su hijo.—¡Déjame hermano! ¿A dónde me llevas? ¡Yo no me quiero ir sin mi mujer! —Dice Nataniel, pero Kervin sabe que solo es parte de su trastorno borrachero que lo hace delirar.—Tu mujer ya está en la habitación y te está esperando en la cama. —Le dijo para que él colaborara en su caminar.Al llegar a la habitación lo empujó y antes de que







