INICIAR SESIÓN¡Hola, queridos lectores! 😊 Quería contarles que he hecho algunos cambios importantes en la trama para mejorar la historia y hacerla más emocionante. Esto significa que es posible que mañana, cuando se aprueben los cambios, los primeros capítulos aparezcan nuevamente como “nuevos” en la plataforma. ¡No se los pierdan! Releean porque hay detalles nuevos que les encantarán y harán la historia aún más emocionante. 💜 Gracias por su paciencia y por acompañarme en esta aventura. 💜 Si de su corazon desean regalarme diamantes para ayudarme a llegar a más personas, estaré aún más agradecida. Nos leemos más tarde, cuénteme que os parece. De nuevo, gracias infinitas.
Magnus escuchó atento y no se atrevió a decir nada, después de todo, ella parecía tener toda la razón en lo que decía y no quiso entrar en una discusión que claramente no podía ganar.Tampoco se movió un ápice ni la interrumpió, dejó que se desahogara como mejor le pareció y porque en la mirada colérica de Tessa podía ver el resentimiento y todo aquello que llevaba cargando desde hacía tiempo.—¿Sabes lo miserable que ha sido toda esta situación para mí? —susurró Tessa y en su voz había algo que le hacía sentir un cerdo. Vio sus lágrimas correr por las mejillas y sus ojos empañarse con un dolor que no podía esconder—. Cada día fue un desafío. No sabía si estabas feliz, enojado, contento o simplemente de mal humor. —Lamento que te hayas sentido así. Mi intención nunca fue hacerte daño, al menos no de forma deliberada —confesó con sinceridad mientras intentaba que ella dejara de llorar—. En mi defensa diré que no lo planeé. La marca solo se dio y ya.—¿Por qué me odias? —preguntó la jo
Magnus observó el cuerpo de Tessa desmoronarse. Por un instante se quedó pensativo, sabiendo que apenas un minuto antes ella estaba discutiendo con él y al siguiente estaba en el piso.No necesitó verla para saber lo que pasaría. Tampoco la vio tambalearse, algo dentro de él se disparó hacia ella como si una cuerda invisible lo hubiese jalado.La vio tambalearse y caer.—¡Tessa! —exclamó antes de apresurarse a ir por ella.Magnus no podía definir la sensación que lo embargó cuando vio el cuerpo de Tessa dejar de sostenerse. Viéndola ahí, con los ojos se cerrados y su cuerpo desplomado sin fuerzas, entendió lo mucho que le importaba.El impacto de saber que ella era una de sus mayores debilidades le hizo sentir miedo, un miedo inmediato, brutal e incontrolable.—¡Tessa! —gritó de nuevo pero al ver que ella seguía inconsciente, la desesperación comenzó a embargarlo.Ella no reaccionó.Magnus la sujetó con fuerza para evitar que siguiera en la dureza del piso. La cabeza de Tessa cayó co
La furia se instaló en él al recordar que su marca parecía más un veneno para ella que una bendición.Sentir en ella un olor diferente lo hizo sentir enervado. La rabia que le embargó fue indescriptible, pero a medida que la marca le permitía sentir cada cosa que ella vivía, era imposible no sentir que había otro.De cualquier forma, no pensaba dejarla partir para que otro la tomara, pero tampoco podía ignorar la situación o aquello solo se tornaría peor.La situación se estaba complicando, desde el mismo momento en que su olor no era lo suficientemente fuerte y conciso para evitar que otro la rondara.Sus instintos estaban… apagándose. No del todo, pero lo suficiente para irritarlo y para que se diera cuenta de que ella no era completamente suya, no si él seguía negando el vínculo.Sin embargo, también sabía que la manada pequeña que tenía confiaba en él y deseaban una alianza poderosa, una que los devolviera a la gloria, incluso si no lo externaban, Magnus sabía que era así y su pro
En medio de la bruma, sintió sus cómo las manos llegaron hasta la fina tela de sus bragas y poco después la hacía a un lado para rozar su sexo, con los nudillos. Sintió que los nudillos masajeaban su coño, pero en medio de la bruma, ella solo podía dejarse llevar. Sumida aun en su sueño, cerró los ojos, mordiendo ligeramente sus labios mientras disfrutaba de las sensaciones.Sintió el ligero masaje en su sexo, sintiendo los primeros estertores del inminente orgasmo. Los vestigios de su humedad rezumaban por toda su piel y escurrían impunes por la cara interna de sus piernas.Sintió el peso del hombre cernirse sobre ella, al mismo tiempo que sus dedos tocaban descarados entre sus pliegues. Los retiró y pudo escuchar el suspiro del hombre inhalando. Abrió los ojos un poco, apenas lo suficiente para entrever.Se sentía adormitada, profundamente cansada y no podía distinguir más allá de una silueta, pero sí que pudo ver perfectamente los labios del hombre y lo observó lamer los dedos qu
La mujer se giró lentamente hacia la voz que resonó detrás de ella. Miró a todos lados de forma discreta, intentando encontrar cómo escapar antes de tiempo.Con temor miró el rostro del hombre. Se sorprendió de ver que a pesar de las marcas en su cara y ese semblante sombrío y aterrador, el sujeto era extremadamente guapo.Sus intrigantes ojos se posaron sobre ella, quien instintivamente se vio retrocediendo pero a medida que lo hacía él avanzaba hacia ella.Tessa intentó huir, pero de inmediato fue tomada del brazo por el hombre, cuyos ojos se volvieron rojos en un instante y apenas por unos segundos. Se vio arrastrada lejos, sin que nadie hiciera nada a pesar de que ella exigió que la liberara.Tan pronto como pudo, él se la echó en hombros y corrió a una velocidad sobrehumana. Terminó de confirmar que no era humano.—¿Quién eres y qué quieres de mí? —preguntó nerviosa, alejándose de él en cuanto este la lanzó al piso cual costal de papa—. No sé lo que eres…—Deja de fingir que no sa
Tessa despertó y lo primero que hizo luego de comprobar que el bebé estuviera bien, fue ir a buscar a Magnus. Tuvo que hacer una pausa en el camino cuando sintió que la herida de la marca del Alfa, dolía. Se bajó la blusa para comprobarla y la vio inflamada, con un color extraño y provocándole un dolor punzante.Volvió a subir la manga de su blusa y caminó hacia el comedor, pero no lo encontró ahí. Preguntó al Beta y este le respondió con claridad:—Debe estar en su torre de caza, arriba. —Tessa miró la imponente escalera que la llevaría al lugar—. Va ahí cuando está estresado, así que seguramente lo encontrarás. Suele acostarse a dormir y descansar por horas para aclarar sus pensamientos.—Gracias. No quiero molestarlo, pero me gustaría curar su mano —respondió diligente y el otro asintió, señalándole que fuera a buscarlo.Tessa sonrió y agradeció; no obstante, se encontró con Rabel, quien le bloqueó el paso y le miró con aire de superioridad.—Iré a la ciudad en un par de horas, nece







