FAZER LOGINBriana no se quedó en la casa, fue detrás del grupo de Alfas que metieron al hombre en los calabozos y lo ataron a los amarres de cicuta.
Ella en cuanto vio la cara del hombre, el recuerdo de su padre muriendo regresó como si estuviera viviéndolo de nuevo.
Se movió hacia él con la intención de matarlo y Kevin que siente su dolor se movió tan rápido como ella y la contuvo.
—¡Suéltame, es uno de los que mató a mi padre! —gritó Briana desesperada por soltarse de Kevin.
Él la arrastró fuera a hipervelocidad.
—No podemos matarlo aún, necesitamos información —trató él de razonar con ella.
A Briana no le interesa lo que el lobo deba decir, solo quiere venganza.
Kevin la abrazó muy fuerte.
—Él fue, él desgarró su corazón…
Kevin la escucha sollozar y él mismo siente muchas ganas de llorar y es más que la conexión que comparten, una vez más el deja vu lo golpea.
No es la primera vez que escucha a una hija clamando por su padre.
—Sé que quieres acabar con él, pero antes debemos saber sus planes.
Briana dejó de resistirse y lloró con mucho dolor.
—Vé a la casa, no tienes que ver esto.
—No…, quiero y necesito estar aquí —Briana se limpió los ojos y se quitó de él—. En cuanto nos diga lo que necesitamos, yo quiero matarlo.
Kevin siente una horrible sensación de pensar en ver a Briana enfrentar a un rogue abominable, pero sabe que ella necesita de esto.
—Entremos entonces…
Liderando el interrogatorio está Gerald, Kevin toma a Briana por la cintura de manera casual, pero la mantiene cerca de la pequeña puerta, él sabe que su amigo tiene especial destreza para la tortura, pero este lobo es más fuerte que un rogue común.
—¿Quién es tu líder? —le preguntó Gerald al rogue.
El hombre lo ve con una sonrisa conspiradora.
—Yo no tengo lider.
Gerald toma un puñado de semillas de cicuta y arruga la cara de dolor cuando aprieta la mano machacandolas, abre la boca del lobo y se las mete en la boca.
Estas de inmediato hacen horribles llagas que empiezan a sangrar en la boca del lobo y el mismo efecto hace mientras traga las que no puede evitar y da alaridos de dolor.
—Creo que ahora serás más colaborador, ahora contesta, ¿Quién da las ordenes que vienen del reino?
—Está bien, hablaré, por favor, necesito agua —clama el hombre desesperado por el efecto de la gran cantidad de cicuta que es tóxica para los lobos.
—Habla rápido, si te desmayas antes de hablar te mato, danos respuesta y te daré agua.
—No conozco al líder, un amigo me prometió tierras y una recompensa, yo solo soy un soldado.
—Entonces de nada me sirves —Gerald agarró su cabeza y Briana le gritó:
—No, yo lo mato, él mató a mi padre.
Gerald aflojó su presa y el lobo tembló de miedo tratando de moverse y sintiendo como la cicuta lo despelleja en los amarres.
—Adelante Alfa Briana —ella caminó hacia el reo con Kevin pegado a ella.
—Sé su nombre —exclamó el rogue—, les juro que no lo conozco, pero sé que el líder se llama Gerald Volkova.
Murmullos se escucheron entre todos los Alfas presentes.
—Mientes asquerosa sabandija —le gritó Gerald tomándolo del cuello para arrancarselo y se veía rojo de furia.
—Un momento —gritó un Alfa—, dejalo que hable Alfa Gerald, ¿o tiene miedo a lo que él diga?
—Maldición, no sabía que era tú —dijo el rogue impresionado—, perdón, por favor no me maten —suplicó.
El Alfa que objetó, buscó agua y se acercó al rogue, levantó la jarra y la puso en la boca.
En cuanto el lobo sintió el aroma del Alfa antiguo y con Luna desde hace cientos de años liberó un brazo sin importarle dejar la piel en los amarres y la clavó en el pecho del Alfa, tan rápido y certero, que nadie pudo ni parpadear, el enorme y poderoso Alfa cayó al piso y Gerald tomó la mano del rogue para que no comiera el corazón, Kevin empujó a Briana lejos y fue el Alfa Ryan quien dio un salto y arrancó la cabeza del rogue.
Todo pasó en un segundo y los presentes se miraron unos a otros sin comprender la destreza, rapidez y efectividad del abominable, el resto de los Alfas presentes que apreciaban al asesinado y que solo quería respuestas, claman una explicación a Gerald, mirándolo de manera acusatoria.
—Usted tiene mucho que explicar, Alfa Gerald —dijo uno de los Alfas.
—Lo que ese hombre dijo es mentira…
Exclamó Gerald con actitud fría.
—Entonces ¿A qué vino usted?, está seguro que el rey mandó a esos rogues, pero ¿por qué lo mandó a usted? —preguntó el Alfa que pidió explicaciones.
—Salgamos todos, lo resolveremos en asamblea general —inquirió otro líder.
Briana estaba impresionada, pero sentía el terror de Kevin, su mirada estaba fija en el rogue en el suelo que aún muerto sostenía el corazón en la mano.
—Kevin —lo llamó ella y él no contestó.
«¿Kevin estás bien»
Kevin parpadeó al escuchar la voz de Briana en su cabeza.
«Salgamos de aquí»
Ellos salieron y Bradley y Arthur quisieron acercarse, pero Kevin les hizo señas que esperaran, tomó a Briana en su espalda como cuando aún ella no podía seguirle el paso y no paró hasta llegar al río.
Kevin se lavó la cara tratando de poner en orden sus pensamientos.
—Son muy rápidos y letales esos lobos, aún no lo puedo creer, él se veía reducido por la cicuta, pero era mentira.
—Sí estaba reducido por la cicuta, pero no pudo resistir tener el corazón del Alfa tan cerca y no tomarlo.
—Pudo matar a tu padre —murmuró Briana y se acercó a él para consolarlo—. Y si me hubieras marcado me habría matado a mí.
Kevin se levantó y tomó su rostro apartando su cabello para mirarla a los ojos.
—Haré lo que sea para protegerte, aunque a menudo no me comprendas y pienses que puedes con todo.
—Kevin, agradezco que quieras protegerme, pero yo tengo la capacidad de enfrentarme a todo, incluso de protegerte a ti.
Kevin negó con la cabeza y escucharon una algarabía nuevamente y no pudieron seguir conversando, esta vez regresaron ambos corriendo uno junto al otro.
A Gerald lo sacaban amarrado con las ramas de cicuta y lo pusieron de rodillas ante todos los lobos, Kevin preocupado se acercó a sus hombres.
—Deja que él responda, Kevin —le indicó Bradley—, el Alfa muerto era un hombre justo y muy querido, su manada clama venganza y ni tu padre pudo calmarlos,, la cosa es que ahora ustedes son familia de Gerald.
—Responda Alfa Gerald ¿acaso usted trajo a esos rogues para culpar a su padre y darle un golpe de estado?
—Yo no vendría hasta América a buscar una revolución —contestó despectivo.
—Pero no puede mentirnos y todos sabemos que usted quiere gobernar.
—Esos rogues llegaron aquí antes que yo —se defendió Gerald—, la Alfa Briana identificó al rogue como el asesino del Alfa Albert, yo no tenía nada en contra de él.
—A mí me parece plausible que usted despertara una revolución matando a uno de nuestros libertadores, eso no le convenía a August si al caso vamos y el rogue lo acusó a usted.
La gente vitorearon y clamaron, la ejecución de Gerald.
—Señores, por favor su atención —pidió Kevin—. Todos queremos respuestas, pero no la conseguiremos atacandonos.
—Él es un Volkova —gritó la luna que quedó viuda—. Si vamos a acabar con los Volkova empecemos con el hijo.
—Señores estás son mis tierras, aquí no vamos a ejecutar al Alfa Gerald —dictaminó Briana.
—Lo mataremos en mi manada —gritó el hijo que ahora es Alfa de la manada que perdió a su líder y todas las manadas que llegaron lo secundaron.
Briana miró a Kevin, no pudo hacer nada, ellos eran mayoría.
—Señores él tiene derecho a un juicio —exclamó Kevin y ahora todos callaron.
—¿Pero quién será el juez?, ¿llamaremos a la corte? —preguntaban entre ellos
—Exacto —exclamó Kevin—, veamos que hace el rey por su hijo, les apuesto que ordenará que lo entreguen junto a mi hermana y es exactamente lo que Gerald no desea, esto es una trampa de August.
—Formaremos un comité, lo juzgaremos nosotros mismos y espero que comprendan y colaboren, la manada Celeste y Luna de Hielo —sentenció el joven Alfa que debe buscar el cadáver de su padre.
Kevin afirmó con la cabeza, más no podía hacer.
Gerald fue llevado al calabozo después de sacar los cuerpos. Kevin fue a verlo.
—Mi papá nos lleva mucha ventaja, Kevin, él siempre ha sido un brillante estratega, debiste dejar que me mataran.
Kevin se sentó en una butaca, toda la rigidez y elegancia en Gerald perdida.
—Ciertamente muerto me sirves más, pero supongo que después de todo eres mi amigo y tengo esperanza.
Gerald sonrió de lado.
—¿Desde cuándo?
—Necesito tenerlas, pero aunque lo logremos, debes prometerme que rechazarás a mi hermana.
—Cómo siempre no tienes moral para exigir.
Kevin suspiró y se levantó.
—Sé que no tengo moral, pero soy el único con quién cuentas.
Kevin se fue después de darle una palmada en la espalda.
Gerald se quedó pensando que ni porque trató de prepararse por 500 años logra igualar la inteligencia de su padre, él no quiere morir, pero en su vida tampoco brilla la esperanza.
«¡Psss!» —escuchó Gerald en su cabeza—, no sé si puedes oírme, mi loba me dijo que funcionará.
«¿Rhiannon?»
Briana y Kevin como Alfas supremos tenían muchas ocupaciones en el mudo entero, no fueron reyes que exigieron respeto e impuesto a todos para ellos pasear con una corona en la cabeza, por el contrario, en persona apoyaron donando muchísimo dinero para organizar nuevas manadas, todos los lobos se inclinaban solo al verlos, esta vez no eran reyes elegidos por el pueblo, si no impuestos por la diosa Selene. —Kevin nos toca ir a Siberia —vio Briana en el itinerario que le había enviado Emma que estaba en Alaska con Arthur reconstruyendo Luna de Hielo, ahora fusionada con la manada Celeste. Briana y Kevin estaban en su casa de New York, ella en el escritorio siempre organizada y Kevin con su traje de corbata porque debía ir a la empresa e iba a despedirse. —Bueno, si te llega el celo en Siberia, Baly disfrutará mucho con Kila. Briana casi escupe el agua que tomaba riendo. —No puedo creer que esa gente se niegue a tomar su forma humana, pero con este calor me agradará ¿tú no tienes calor
Más tarde Briana, Emma y Rhiannon estaban con Sophia que estaba muy emocionada, el largo cabello lo peinaron hasta dejarlo brillante y lacio, la túnica blanca era de un color blanco muy bonito. —Hija que hermosa te ves —expresó Thalia mirándola desde la puerta—. Ahora sin esas sombras oscuras que te pones que creías que te hacen ver mayor, pues te digo que hoy así vestida de blanco te veo como una mujer muy hermosa. Zulma entró con la cara muy seria, Sophia aún no la había visto, cuando la miró lloró de emoción y llamó con desesperación para que ella se acercara. —Zulma, por favor ven conmigo, ¿estás viva de nuevo? —No, me quedé por tu primera transformación, pero tengo deberes en el siguiente plano a este —respondió Zulma aun seria. —Pero Zulma, yo te necesito más que los muertos. —¿Cuándo dejarás de ser tan egoísta y verás las necesidades de otros? Sophia bajó la cara. —¿Por qué todos ven tan fácil mis defectos y ninguno ve lo que yo sufro? Zulma abrazó a
—Ayuden a Briana por favor —exclamó Kevin sujetando a Briana mirando a los hechiceros. Todos los hechiceros comenzaron a hacer todo lo que sabían e incluso combinaron sus fuerzas, aunque más que Zulma que estaba consagrada a este territorio no podía hacer. —Kevin, no quiero morir, pero no tengo miedo de hacerlo, por favor, no sufras mucho tiempo por mí —Briana apenas podía hablar, porque sus pulmones estaban llenos de sangre—. No quiero que sientas que te ahogas en un mundo sin mí. —Yo no puedo vivir sin ti Briana. —Kevin, me pediste que yo lo hiciera por ti. —Pero yo no soy tan fuerte como tú —Kevin lloraba desconsolado—. Pensé que ya te habías dado cuenta que eres más valiente que yo. —Viviste más de quinientos años sin mí, podrás con quinientos más, pero espero que no siendo un cretino, esa fue mi misión, ya salvé tu vida, ahora cambiaste nuestro mundo y debes ver que haces con ello. Todos se acercaron a ver a los Alfas líderes sufriendo, menos Jay que no se d
Kevin más allá escuchó la voz de Arthur impaciente por atacar. —Espere —pidió Kiara a Kevin—, mi Alfa, Zulma nos ha dado otra ventaja, la sacerdotisa Dora quiere tanto su venganza que no sabe el error tan grande que cometió al dejarse llevar por August. —Kiara dile a Dragos que viene llegando que esté atento con sus hombres, no están los hechiceros que esperábamos, estará muy contento. —Enseguida Alfa… Detrás de August y Ava, o más bien Dora, salió un ejercitos de lobos rogues, tenían cerca del tamaño de un Alfa, pero estos tenían ojos por completo negro y un olor a azufre los impregnaba, algunos atacaron la primera linea convencidos que esto sería una masacre. Kevin esperó su momento para aparecer y Briana ardía de empezar a pelear, pero esperaba la aprobación de Kevin. Bradley luchaba como sabía hacerlo, sin saber que ahora contaba con un don que jamás creyó posible, se dio cuenta cuando estuvo en medio de dos lobos y él se duplicó, él fue el primer sorprendido, pero s
Ryan saludó a su gente y atendió a los necesitados, Kevin y Briana necesitaban reunirse con su manada. —¿Dónde están los hechiceros? —preguntó Kevin. —Justo a tiempo —dijo Zack apareciendo junto a ellos con Agata, Kiara y Thalia con Sophia y Carrey con la pequeña Cassie—. Dragos viene con una legión de vampiros y los siberianos en avión. —Yo conseguí a varios híbridos que estaban escondidos y nos apoyarán —declaró Gerald y sonrió negando con la cabeza—. Los lobos nunca confiaron en mí, pero sin buscarlos, los híbridos me aceptaron cómo líder. —Pues debemos movernos, August se dará cuenta que algo pasa y no podemos perder el factor sorpresa —dijo Kevin y recibió el abrazo de su madre, dio un beso a la pequeña Cassie y ya Ryan las esperaba. —Alfa Kevin, estás hermoso de nuevo y ya nos extrañas, que bello —expresó Agata contenta y le dio un beso en la mejilla y Briana la haló del brazo. —Suelta a mi macho, bruja. Agata se echó a reír y abrazó a Briana. Bradley vio
—¿Qué quiere decir? —preguntó Kevin molesto. Briana se mantenía con la cabeza gacha . —Cree que es un error emparejar a dos Alfas —musitó Briana. —Eso no tiene sentido, Rhian y Gerald están bien —declaró Kevin—, Briana es quién le da sentido a mi vida, antes no tenía rumbo, solo es cuestión de adaptarnos. —Rhiannon y Gerald se convirtieron en algo que no conocían y eso los une, están descubriendo sus nuevos poderes y no les importa quién manda, ambos confían en ustedes para eso, pero ahora ustedes son humanos y todos han quedado sin guía —les indicó Selene. —No nos devolverá a nuestros lobos entonces —inquirió Kevin. Dragos chasqueó la lengua. —Deje de dar vueltas, ¿les dará sus lobos o no? Selene negó con la cabeza. —Solo he conseguido sufrimiento para todos mis hijos imponiendo lo que sé que es correcto para cada uno, traté de dejarlos elegir y mi hijo quiso acabar conmigo, los castigué y hubo una guerra, he perdido a muchos, ya basta. —Lo que queremos







