FAZER LOGINEl grupo de hechiceros continuaron viendo al frente, pero no podían ver a Valta, el lobo de Bradley.
—Es muy tenue lo que se percibe —declaró un hechicero más joven—, no estamos tan lejos del Castillo de Dragos Vlad, cualquier embrujo de sus ineptos hechiceros puede haber dejado rastro.
El resto de los hechiceros dieron la vuelta, no lo hizo la más anciana.
—Igual quisiera estar atenta a este bosque —expresó no muy convencida de querer alejarse, sin embargo lo hizo.
En cuanto Bradley ya no pudo verlos se impulsó tan rápido hacía la casa que casi lo hizo volando, siendo sigiloso y apenas tocando el suelo.
—¡Hechiceros de la corte! —dijo con apremio en el mismo momento que se transformó en hombre—, sospechan de la magia que esconde el lugar y lo mantendrán vigilado —Bradley tomó aire—. Pienso que no probaron porque eran pocos, solo los más allegados al rey August.
—Viste a mi madre entonces —declaró Agata—. Esto que le ocurre a mi piel deja una firma, por más que el trabajo de ocultamiento de Kiara es maravilloso, mi madre conoce el hedor de la abominación, lucha contra ello cada día de su existencia.
—¿Puedes decirle a tu Alfa que deje de jugar a la casita? —espetó Dragos dirigiéndose a Bradley—. Nos urge un plan e irnos de aquí.
Kevin y Briana regresaron, todos estaban preocupados al sentir que en definitiva no avanzan y la amenaza de la corte ahora está oliendo sus traseros.
—Señores vamos a calmarnos, ya todos estamos sanos, menos mi padre que está en la corte.
—Si sigues tratando de salvar a todo el jodido mundo pasarás lo que te reste de vida corriendo —exclamó Dragos impaciente.
—Rey sanguijuela, quizás tú odias a tu padre, pero yo no, además sacarlo debería ser fácil tenemos tres hechiceros poderosos.
—Zack puede sacarlo, pero en el momento que lo hagamos los hechiceros sabrán a dónde lo llevan —advirtió Agata.
—Entonces para ese momento debemos tener un frente para enfrentar a August —contestó Kevin...
—Necesitamos soldados —interrumpió Dragos y miró a Gerald—, tú eras el general supremo de la corte, ¿con cuantos hombres cuentas?
—Con ninguno, quizás haya lobos en la corte que deseen la caída de mi padre, pero no se atreverán a hacer nada.
—No es tu padre, si lo fuera tuviéramos alguna ligera esperanza —murmuró Dragos con sorna.
—Solo te quejas, eres el puto rey de los vampiros —lo acusó Kevin—, has venido a ofrecer tu ayuda, ¿que nos traes?
—Lobo, te puedo crear un ejército fiel en solo horas, pero los vampiros resultamos indefensos ante los hechiceros de la corte.
—¿No hay híbridos suficientes vivos? —preguntó Briana—, quizás a los híbridos se les pueda hacer un ajuste —aventuró viendo a las hechiceras.
—Es como sacar carne de una sopa, seguirá sabiendo a carne —respondió Agata comiendo de un tazón de comida, estaba preocupada, pero feliz de comer comida deliciosa.
—Podría hacer algo —murmuró Kiara—, si la diosa lo permite, y creo que dado que la profecía se cumplió podría estar de acuerdo.
—Yo soy rey de los vampiros, no de otra cosa —enfatizó Dragos con desprecio.
—Los vampiros pueden ayudar en el momento que tomemos a los hechiceros —explicó Agata—. El plan es: tomar a los hechiceros, inmovilizar al ejército de August y luego matarlo.
—Obviamente has pensado mucho en eso —musitó Gerald observándola.
—Pienso que los vampiros no deben hacer ejércitos utilizando a humanos —enfatizó Briana.
—No me digas —acotó Dragos irónico—. Loba bonita, en una guerra lo que más mueren son soldados y esto no será algo corto, habrán batallas…
—Pero necesitamos a la diosa de nuestra parte, ya basta, no podemos seguir pasando la maldición de una especie a otra —inquirió Briana—. La diosa acaba de dar una oportunidad al pueblo vampiro, no sabemos de qué manera castigará a los lobos, a los humanos y la naturaleza deberemos preservarla, sin contar con que nos expondremos, hoy en día los desaparecidos no son simplemente olvidados, ahora con el internet el mundo no olvida.
—Bueno está bien, pero no te prometo nada, de ser necesario tú misma agradecerás si consigo algunos humanos para que mueran por cuidar a tus seres queridos.
—Lo mejor ahora sería irnos de aquí, en cuanto regrese Zack comenzaremos a buscar adeptos, una nueva guerra se aproxima, ahora contra el rey de los lobos, a ver si de una vez adoptamos un régimen más democratico —comentó Kevin.
—La diosa nos permitió elegir, el pueblo metió la pata, lo mejor será que la diosa ponga ella misma un rey.
—O no ponga a nadie —replicó Kevin con ironía.
—Podemos ir a mi aquelarre —exclamó Kiara—, es el destino más seguro y al que puedo llevarlos a todos con la ayuda de su fuerza mágica y Agata, por supuesto —dijo mirando a Agata.
—Prometí no volver a tu aquelarre —expresó Agata con un mohín—, muchos recuerdos… —expresó con pena ya que no estaba Zack.
Dragos rió de forma perversa.
—Cada sapo tiene su sapa —replicó burlón.
—Cuidado garrapata, puedo hacerte un lomo y hacerte bizco, para un hombre tan pendiente del aspecto físico como tú sería una tortura.
—Ya vámonos —ordenó Kiara y sin decir palabras se paró en medio de Arthur y Bradley—. Por favor, todos tómense de las manos —Emma se paró junto a Bradley—. por favor Emma al lado del mal encarado.
Emma suspiró y tomó la mano de Arthur con el ceño fruncido.
—¿Dónde nos ponemos? —preguntó Briana.
—Tú y el Alfa Kevin junto a Bradley, Agata junto a Emma, Dragos junto a Agata, Gerald junto a Dragos y Rhiannon junto a Kevin.
Cuando todos estuvieron tomados de la mano una luz brillante iluminó sus manos, Kiara dijo algunas palabras en lengua de hechiceros y Agata las repetía como un eco y todos desaparecieron como estrella fugaz. En cuanto volvieron a abrir los ojos estaban dentro de una enorme fortaleza, era un pueblo pequeño, todos los presentes los vieron extrañados, sobre todo los niños.
—Bienvenidos a mi hogar… —Kiara les dio la bienvenida.
No pasó mucho rato cuando llegó Zack.
—Las manadas, están en New York, entre humanos, es el lugar más seguro para ellos —contestó Zack—, Ryan está muy en deuda conmigo, esa cabaña me gustaba mucho.
Los hombres se alejaron, Briana no pudo reunirse con ellos, muchos querían hablar con ella y Emma de Zulma.
—Al parecer no te quieren por aquí —le dijo Dragos a Zack.
—No, que va; a mí me adoran, los ven mal a ustedes.
—Sabandija mentirosa —murmuró Arthur.
—Debemos partir al amanecer —exclamó Kevin—. Usando la magia lo menos posible y paseandonos entre humanos, y en treinta días nos encontramos en New York, allá está la población más grande de lobos jóvenes, en ellos están las esperanzas, entre los antiguos muchos son fieles a August.
—Yo me voy de una vez —declaró Dragos—, nos vemos en New York en treinta días.
Dragos desapareció corriendo de allí y los hechiceros no le pusieron trabas para que se fuera.
Para Briana y Emma fue muy triste estar entre gente que quería a Zulma y le decían que ella se quedó en la manada del Alfa Albert porque sentía que era su deber ayudarlos, pero que con los años se hizo parte de la familia Lewis y hablaba de todos con cariño.
Briana y Emma salieron de la casa a ver donde podían acomodarse para dormir y vieron a Agata conversando con Kiara mirando el cielo, la luna estaba en su esplendor.
—La diosa nos vigila —musitó Kiara viendo la luna.
—Kiara, ¿por qué todos dicen que era la responsabilidad de Zulma quedarse en la manada de mi padre?
Kiara sonrió.
—¿No saben la historia de su origen?, es una tontería, más bien que este aquelarre sirva a los Lewis es tradición.
—Yo creí saber todo, pero al parecer lo que relatan los libros de historia no es correcto —dijo Briana con un mohín.
—Así es, August ha suprimido cada aspecto de la historia que no le conviene —contestó Agata.
—Les contaré desde el principio, porque todo lo que está en los libros está mal; los licántropos no son realmente hijos legitimos de la diosa Selene, son sus hijos amados, pero en realidad son adoptados —dijo Kiara.
—Ya va —inquirió Emma alzando la palma—. Los vampiros sí son hijos de la diosa y nosotros no.
—¡Exacto!, aunque no lo crean —respondió Agata riendo—, cómo les dije el primer vampiro fue un hombre ambicioso que quería el poder de la oscuridad y sedujo a la diosa, ayudado por una hechicera codiciosa, el poder de seducción de los vampiros viene de ese hechizo. La diosa no quiso acabar con sus hijos, por el contrario los unió a los descendientes de los licántropos. De esa manera la diosa que alguna vez quiso ser humana tuvo familia.
—Cuenten la verdadera historia de los licántropos —exclamó Briana interesada.
Briana y Kevin como Alfas supremos tenían muchas ocupaciones en el mudo entero, no fueron reyes que exigieron respeto e impuesto a todos para ellos pasear con una corona en la cabeza, por el contrario, en persona apoyaron donando muchísimo dinero para organizar nuevas manadas, todos los lobos se inclinaban solo al verlos, esta vez no eran reyes elegidos por el pueblo, si no impuestos por la diosa Selene. —Kevin nos toca ir a Siberia —vio Briana en el itinerario que le había enviado Emma que estaba en Alaska con Arthur reconstruyendo Luna de Hielo, ahora fusionada con la manada Celeste. Briana y Kevin estaban en su casa de New York, ella en el escritorio siempre organizada y Kevin con su traje de corbata porque debía ir a la empresa e iba a despedirse. —Bueno, si te llega el celo en Siberia, Baly disfrutará mucho con Kila. Briana casi escupe el agua que tomaba riendo. —No puedo creer que esa gente se niegue a tomar su forma humana, pero con este calor me agradará ¿tú no tienes calor
Más tarde Briana, Emma y Rhiannon estaban con Sophia que estaba muy emocionada, el largo cabello lo peinaron hasta dejarlo brillante y lacio, la túnica blanca era de un color blanco muy bonito. —Hija que hermosa te ves —expresó Thalia mirándola desde la puerta—. Ahora sin esas sombras oscuras que te pones que creías que te hacen ver mayor, pues te digo que hoy así vestida de blanco te veo como una mujer muy hermosa. Zulma entró con la cara muy seria, Sophia aún no la había visto, cuando la miró lloró de emoción y llamó con desesperación para que ella se acercara. —Zulma, por favor ven conmigo, ¿estás viva de nuevo? —No, me quedé por tu primera transformación, pero tengo deberes en el siguiente plano a este —respondió Zulma aun seria. —Pero Zulma, yo te necesito más que los muertos. —¿Cuándo dejarás de ser tan egoísta y verás las necesidades de otros? Sophia bajó la cara. —¿Por qué todos ven tan fácil mis defectos y ninguno ve lo que yo sufro? Zulma abrazó a
—Ayuden a Briana por favor —exclamó Kevin sujetando a Briana mirando a los hechiceros. Todos los hechiceros comenzaron a hacer todo lo que sabían e incluso combinaron sus fuerzas, aunque más que Zulma que estaba consagrada a este territorio no podía hacer. —Kevin, no quiero morir, pero no tengo miedo de hacerlo, por favor, no sufras mucho tiempo por mí —Briana apenas podía hablar, porque sus pulmones estaban llenos de sangre—. No quiero que sientas que te ahogas en un mundo sin mí. —Yo no puedo vivir sin ti Briana. —Kevin, me pediste que yo lo hiciera por ti. —Pero yo no soy tan fuerte como tú —Kevin lloraba desconsolado—. Pensé que ya te habías dado cuenta que eres más valiente que yo. —Viviste más de quinientos años sin mí, podrás con quinientos más, pero espero que no siendo un cretino, esa fue mi misión, ya salvé tu vida, ahora cambiaste nuestro mundo y debes ver que haces con ello. Todos se acercaron a ver a los Alfas líderes sufriendo, menos Jay que no se d
Kevin más allá escuchó la voz de Arthur impaciente por atacar. —Espere —pidió Kiara a Kevin—, mi Alfa, Zulma nos ha dado otra ventaja, la sacerdotisa Dora quiere tanto su venganza que no sabe el error tan grande que cometió al dejarse llevar por August. —Kiara dile a Dragos que viene llegando que esté atento con sus hombres, no están los hechiceros que esperábamos, estará muy contento. —Enseguida Alfa… Detrás de August y Ava, o más bien Dora, salió un ejercitos de lobos rogues, tenían cerca del tamaño de un Alfa, pero estos tenían ojos por completo negro y un olor a azufre los impregnaba, algunos atacaron la primera linea convencidos que esto sería una masacre. Kevin esperó su momento para aparecer y Briana ardía de empezar a pelear, pero esperaba la aprobación de Kevin. Bradley luchaba como sabía hacerlo, sin saber que ahora contaba con un don que jamás creyó posible, se dio cuenta cuando estuvo en medio de dos lobos y él se duplicó, él fue el primer sorprendido, pero s
Ryan saludó a su gente y atendió a los necesitados, Kevin y Briana necesitaban reunirse con su manada. —¿Dónde están los hechiceros? —preguntó Kevin. —Justo a tiempo —dijo Zack apareciendo junto a ellos con Agata, Kiara y Thalia con Sophia y Carrey con la pequeña Cassie—. Dragos viene con una legión de vampiros y los siberianos en avión. —Yo conseguí a varios híbridos que estaban escondidos y nos apoyarán —declaró Gerald y sonrió negando con la cabeza—. Los lobos nunca confiaron en mí, pero sin buscarlos, los híbridos me aceptaron cómo líder. —Pues debemos movernos, August se dará cuenta que algo pasa y no podemos perder el factor sorpresa —dijo Kevin y recibió el abrazo de su madre, dio un beso a la pequeña Cassie y ya Ryan las esperaba. —Alfa Kevin, estás hermoso de nuevo y ya nos extrañas, que bello —expresó Agata contenta y le dio un beso en la mejilla y Briana la haló del brazo. —Suelta a mi macho, bruja. Agata se echó a reír y abrazó a Briana. Bradley vio
—¿Qué quiere decir? —preguntó Kevin molesto. Briana se mantenía con la cabeza gacha . —Cree que es un error emparejar a dos Alfas —musitó Briana. —Eso no tiene sentido, Rhian y Gerald están bien —declaró Kevin—, Briana es quién le da sentido a mi vida, antes no tenía rumbo, solo es cuestión de adaptarnos. —Rhiannon y Gerald se convirtieron en algo que no conocían y eso los une, están descubriendo sus nuevos poderes y no les importa quién manda, ambos confían en ustedes para eso, pero ahora ustedes son humanos y todos han quedado sin guía —les indicó Selene. —No nos devolverá a nuestros lobos entonces —inquirió Kevin. Dragos chasqueó la lengua. —Deje de dar vueltas, ¿les dará sus lobos o no? Selene negó con la cabeza. —Solo he conseguido sufrimiento para todos mis hijos imponiendo lo que sé que es correcto para cada uno, traté de dejarlos elegir y mi hijo quiso acabar conmigo, los castigué y hubo una guerra, he perdido a muchos, ya basta. —Lo que queremos







