Início / Mafia / DINASTÍA DI SANTI-LING / LA DINASTÍA PARTE CUATRO

Compartilhar

LA DINASTÍA PARTE CUATRO

last update Data de publicação: 2026-08-22 07:48:58
El silencio en la mansión ya no era solo un recordatorio de la tragedia; poco a poco, entre las grietas del dolor, comenzaba a colarse una fuerza extraña. Mientras los herederos creían que se ahogaban solos en su propio infierno, las piezas empezaron a moverse: llegaban aliados, refugios inesperados y, sobre todo, secretos que sacudirían los cimientos de la dinastía.

Damián estaba arrodillado al borde de la cama, con las manos juntas y la frente apoyada en los nudillos. La habitación estaba a
Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App
Capítulo bloqueado

Último capítulo

  • DINASTÍA DI SANTI-LING   FALTA DE OXÍGENO

    La atmósfera en los oscuros y húmedos subterráneos de la base principal era densa, cargada de un olor a óxido, sudor y desesperación. Alessandro, Damián, Bianca, Yang y Alessia caminaban en fila por el pasillo de concreto, con pasos firmes y la mirada impregnada de una furia gélida. Habían decidido tomar la justicia por su propia mano.Al final del corredor, en una celda blindada y fría, se encontraba Mein Ling.La mujer que alguna vez comandó imperios y sembraba el terror estaba irreconocible. Llevaba días encerrada, atada a la pared con pesadas cadenas de acero que le laceraban las muñecas cada vez que intentaba moverse. El aislamiento absoluto, la oscuridad y el eco de su propia culpa la estaban empujando al borde de la locura total. Tenía el cabello revuelto, la mirada extraviada y los ojos inyectados en sangre por las horas de llanto y gritos sin respuesta.A pocos metros de la celda, recargado contra la pared con los brazos cruzados y una expresión seria pero analítica, el docto

  • DINASTÍA DI SANTI-LING   LA LLAMADA CON CASSANDRA PARTE TRES

    Cassandra caminó con paso firme y decidido por el pasillo principal, cruzando el umbral del estudio privado de Ángelo. Detrás de ella venía Clara, con el ceño fruncido y una extraña sensación de incomodidad recorriéndole el cuerpo.—Clara, ven aquí, siéntate —ordenó Cassandra con la voz seria, cerrando la puerta con pestillo para asegurarse de que nadie interrumpiera—. Hija... lo que te voy a decir es muy fuerte, necesito que mantengas la calma.Clara se detuvo en seco, sintiendo que el aire se le trababa en la garganta al ver la mirada destellante de su madre.—Mamá... ¿qué pasa? Me estás asustando.Cassandra dio un paso al frente, apretando los puños con una rabia sorda que apenas podía contener.—Ángelo y Li Wei están vivos, Clara. Fingieron su muerte. Luciana se enteró hoy por accidente y por eso terminó en el hospital.El mundo pareció detenerse para Clara. Sus ojos se abrieron de par en par, el color se le esfumó del rostro y un temblor incontrolable le sacudió las manos.—¿Qué.

  • DINASTÍA DI SANTI-LING   LA LLAMADA CON CASSANDRA PARTE DOS

    Del otro lado de la línea, la respiración de Ángelo se volvió rápida y entrecortada, un eco lejano de pura desesperación.—Espera... C-Cassandra... —balbuceó Ángelo, con la voz temblando y rompiéndose por los nervios, intentando ganar tiempo—. ¿Cómo... cómo tienes tú el teléfono de Enzo? ¡Eso no tiene sentido!Cassandra soltó una risa seca, cortante y helada que sonó como un latigazo en los oídos del jefe de la mafia.—¿Te preocupa el teléfono, Ángelo? —escupió Cassandra con veneno puro—. ¿Por qué no me explicas mejor cómo es que finges estar muerto, nos dejas de luto, y andas por la vida jugando a los soldaditos mientras tus hijos y yo sufrimos el infierno? ¡Exijo una respuesta ahora mismo!—Te lo puedo explicar, Cassandra, juro que te lo explicaré todo... pero antes necesito saber, por el amor de Dios, ¿cómo está Luciana? —suplicó Ángelo, desesperado al notar que el plan se le desmoronaba por completo.—No me cambies el maldito tema, Ángelo —le cortó Cassandra con una furia implacab

  • DINASTÍA DI SANTI-LING   LA LLAMADA CON CASSANDRA PARTE UNO

    El ambiente en la zona de la piscina transcurría entre risas y charlas casuales hasta que el portón lateral se abrió. Los pasos de Luciana y Enzo resonaron sobre el suelo de losetas. Luciana caminaba con la rigidez de una estatua, manteniendo una distancia prudente de él, con la mandíbula apretada y una tormenta de reproches acumulados reflejada en la mirada. Enzo venía detrás, cargando con el peso invisible de la culpa, el rostro pálido y la incomodidad a flor de piel.Cassandra, que los observaba desde su tumbona, entrecerró los ojos al notar la tensión eléctrica que los rodeaba, mientras Clara dejaba la copa sobre la mesa con evidente sospecha.—Pero miren quiénes llegaron —anunció Cassandra con una ceja alzada, levantándose para recibirlos—. ¿Qué pasó? Te ves muy pálida, Luciana, y tú, Enzo, pareces haber visto a un fantasma.Enzo tragó saliva con dificultad, sintiendo que las miradas de todas las mujeres de la familia se posaban en él como cuchillos.—No es nada grave, suegra...

  • DINASTÍA DI SANTI-LING   LO QUE NO PASÓ

    La habitación estaba envuelta en un calor denso, cargado de respiraciones aceleradas y de un deseo que ya no admitía espera. Todo en el aire parecía arder. El vapor que aún escapaba del baño se mezclaba con el calor de sus cuerpos desnudos, con el olor de la piel húmeda, con el temblor de una pasión que llevaba demasiado tiempo conteniéndose y que ahora, por fin, había estallado sin remedio.Damián estaba sobre Tamara, sosteniéndose apenas con los brazos a ambos lados de su cuerpo, como si incluso el colchón fuera incapaz de soportar la intensidad de aquel momento. Sus labios venían de recorrerle la boca, el cuello, la línea de la clavícula, dejando besos profundos, hambrientos, de esos que roban el aire y nublan el juicio. Sus manos no conocían descanso: le acariciaban la cintura, la espalda, las caderas, descendiendo con una devoción inquieta y posesiva, como si quisiera aprenderse cada curva de memoria.Tamara temblaba debajo de él. No de miedo. De anticipación.Tenía los labios hi

  • DINASTÍA DI SANTI-LING   LO QUE NO DEBIÓ PASAR

    El bullicio y la tensión del mundo de la mafia y las traiciones se sintieron muy lejanos por un instante. Nico había querido romper con el caos que los rodeaba, así que decidió llevar a Bianca a un restaurante sencillo, de barrio, de esos con mesas de madera desgastada, manteles a cuadros y el olor inconfundible a comida casera recién hecha.Bianca aceptó la invitación con un nudo en el estómago. Estaba nerviosa, con las manos entrelazadas sobre las piernas y la mirada un poco esquiva al principio, intentando procesar que, en medio de tanta tormenta, alguien se tomara el tiempo de ofrecerle un respiro de normalidad.La comida llegó a la mesa: platos humeantes, sencillos pero reconfortantes. Al principio, el silencio predominaba, pero poco a poco la charla fluyó. Entre bocado y bocado, empezaron a hablar de cosas simples, de sus gustos personales, de pequeños detalles de la infancia y manías que el otro no conocía. Por un momento, las armas, los enemigos ocultos y el peligro parecieron

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status