Compartir

Capítulo 7.

last update Fecha de publicación: 2025-09-09 10:44:12

A la mañana siguiente Alena y todas las chicas nuevas se encuentran en una especie de fila a la espera de indicaciones…

Para sorpresa de absolutamente nadie, Minerva aparece con una vara de madera flexible en su mano.

—  Les daré ordenes por parejas, deben hacerlas en completo silencio y ser mucho menos que sombras en este lugar, nuestro Señor es de muy poca tolerancia y nada de lo que ustedes se propongan va a servir para hacerlo caer en sus garras…— Ella se dirige directamente a la mujer cacheteada el día anterior— Mucho menos si son cosas tan pequeñas como ustedes.

La mujer estaba dispuesta a hacerle frente pero una mano la detiene, por lo visto había encontrado a una aliada en este mar de basura.

Alena y Johana observan cómo van desapareciendo todas por la puerta principal y ellas se quedan por varias horas en silencio y buscando una respuesta en la mirada de la otra quien se encontraba igual o más de confundida.

“¿Debería salir de aquí ahora?  Necesito encontrarlo, y hablar con él”  Piensa Alena aunque algo dentro de ella le gritaba que no se moviera, podría llamarse instinto pero definitivamente sentía algo extraño en el ambiente.

Aquí Minerva entra haciendo silbar el aire con su vara poniendo la piel chinita de ambas mujeres.

— Bien se mantuvieron en silencio, ustedes serán las encargadas de limpiar los pasillos. Síganme.

Alena y Johana comienzan a caminar confundidas hasta que se encuentran con unas escaleras enormes y altas que lo único que les indicaba era que la construcción del castillo era mucho mas grande de lo que pensaban.

En el puro centro cada ciertos pisos se encontraba una especie de telaraña con varias cadenas entrelazadas.

Ambas chicas se voltearon a ver confundidas eso no auguraba nada alentador.

— Subirán hasta el último escalón, y desde ahí comenzarán a limpiar con estos trapos y cubetas con agua, al llegar a un piso deben dejar las escaleras y limpiar los pasillos, quiero todo impoluto y brillante, no pueden tener descanso a menos que vaya yo misma por ustedes…— En ese momento ella se acerca a las jóvenes— Y si las llego a encontrar descansando como les acabo de prohibir… serán castigadas.

SShhh

La vara silbó cortando el aire.

— — — * * * * — — — * * *

Después de un tiempo incontable, Alena y Johana jadeaban ante el cansancio abrumador que las rodeaba…

— Yo no puedo mas Al…— Dice Johana, ese había sido el “nombre” que le dio Alena cuando finalmente se lo había pedido.

 Ella se levanta para traer otra cubeta con agua pero solo es cuestión de cargar esa enorme cosa para que tropiece cayéndose de lleno.

— Johana ¿Estás bien? — pregunta Alena al mismo tiempo que se acerca a la joven y la levanta con cuidado.

En el instante en que ambas están paradas, pero para su mala suerte en ese momento llega Minerva como si fuera llamada por un poder oscuro.

— ¿Qué creen que están haciendoooo— Fue todo lo que se escuchó Minerva salió volando para caer de una en el suelo…

— ¡¿Quién?! ¡¿Quién fueee?! — Gritó Minerva furiosa al mismo tiempo que se levantaba con el rostro rojo de coraje.

Las chicas se voltearon a ver y en ese momento de manera instintiva Alena da un paso hacia el frente.

— Yo… yo lo hice, fue un accidente lo…— no pudo terminar el silbido de la vara de Minerva fue todo lo que se escuchó seguido de un …

!pas!

Ante el impacto sobre la piel morena. 

— Sólo fueron necesarias unas cuantas horas para que sacaras tu verdadero yo maldita inútil…

La piel de Alena ardía como si estuviera inundada de fuego sin embargo ella sabía que éste no sería el único golpe que iba a recibir si pensaba mantenerse con vida el tiempo suficiente para  conseguir apoyo de parte del Señor y pelear por su pequeño cachorro.

Después de eso todos los escalones de esa enorme construcción fueron bajados a base golpes con la vara hasta que llegaron a una puerta que iba  directo al nivel subterráneo donde la esperaba otra especie de suplicio.

— ¡Señora! ¡Señora!— llega una mujer en ese momento bajando las escaleras desesperada— ¡El señor! ¡El señor!— dice en medio de frustración y terror.

Minerva jadea exasperada era cansado, agotador educar a cada una de esas nuevas criaturas.

— Te dije que no quiero conocer la voz de ninguna de ustedes, son solamente herramientas, ¡es todo lo que son!— grita Minerva y lanza a  Alena al suelo y se dirige a la pequeña  y delicada mujer.

— Lo siento… lo siento— dice ella— pero el señor… —Ella se muerde el labio—no me quiere arriba me expulsó, me corrió — dice ella.

En ese momento un ¡zas! se escucha  en todo el lugar, una bofetada atraviesa el rostro de la recién llegada haciéndola que caiga por los escalones de manera escandalosa.

— ¡¿Qué parte de son invisibles, ciegas, sordas, mudas no entienden?! Obviamente que el señor las va a correr porque ustedes no existen, ¡porque ustedes no forman parte de su realidad! — grita Minerva.

En ese momento toma a la joven mujer y sin cuidado alguno y se comienza a escuchar el tintineo de unas enormes llaves de acero.

— Como no me sirves por hoy, pagarás las consecuencias— declara la mujer al mismo tiempo que se escuchan gritos…

—  No… no… lo siento… lo…— dice la joven.

— ¡Cállate!— Grita exasperada Minerva al mismo tiempo que con una mano mueve un pequeño mueble que se encuentra cubriendo una jaula que está soldada a la pared.

La estructura es de no más de cincuenta centímetros de alta, muy pequeña y obliga a cualquiera que esté dentro a sentarse y hacerse un ovillo para tratar de evitar llagas por fricción.

— Agradece que eres pequeña— dice Minerva al mismo tiempo que arroja dentro de las barras de metal a la joven en medio de gritos y súplicas.

— ¡No! ¡no por favor! ¡por favor!— grita ella al mismo tiempo que se escucha el click del candado cerrarse dejándola completamente encerrada.

— Bien ahora…— dice Minerva al mismo tiempo que vuelve a cubrir la jaula con un pequeño mueble haciéndolo insonoro a los gritos desgarradores de la pobre mujer. — ¿Quién será la siguiente voluntaria?

En ese momento la mirada fría y desconcertante de Minerva atravesaba el cuerpo de cada una de ellas, sin embargo Alena  hace un movimiento inesperado.

— Yo— dice al mismo tiempo que  se levanta del suelo— Yo soy voluntaria.

Todas se mantienen en un absoluto silencio, a tal grado que puede escucharse el latido del corazón de todas y unas cuantas risitas burlonas.

— Veremos si sigues tan valiente, aunque un día es más que suficiente para hacerte saber tu lugar.

 “Tengo que encontrarlo y convencerlo de ayudarme, todo depende de eso.” piensa Alena al mismo tiempo que avanza en soledad por ese largo y tedioso  pasillo. “Tengo que descubrir la manera de ganar este juego.”

Sólo con pensarlo un escalofrío recorre su espalda. 

Aunque al mismo tiempo que ella se encuentra caminando el sonido de las voces que atravesaban la madera de una puerta llega a sus oídos sin contemplación.

— ¡Detente!— Se escuchó una voz fuerte e imponentemente gruesa.

Sólo esa frase hizo que Alena se detuviera en automático.

Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App

Último capítulo

  • Destino Robado. Unidos por venganza.   NOTA DE AUTOR

    Hola queridos amigos!Espero que hayan tenido un maravilloso momento de Navidad rodeados de su familia y seres queridos, les agradezco haberme acomapañado hasta aqui... espero que hayan disfrutado el final de esta historia y la felicidad de nuestos amigos Alena y Randolf...Super ganado se lo tenían.... Los invito a que vayan a leer mi nuevo proyecto se llama La cruvy del Ceo oscuro....Los espero alla !!!Un abrazo, Saludos ...

  • Destino Robado. Unidos por venganza.   Capítulo 184.

    Los guerreros se concentraban en inmovilizar a cada uno de los atacantes, pero eran muy rápidos.Randolf con ayuda de Gilmer inmoviliza a Elliot.Ese guerrero sabía perfectamente cómo torturar a cada uno de sus prisioneros y Elliot había causado demasiados problemas como para detenerse solamente con compasión.Sin dar oportunidad a juicio ni a represalia, Randolf se arroja en contra de Elliot y declara.— Has tratado de arrancarme todo y lo único que he tenido hacia ti es compasión. Ahora ya no te daré otra oportunidad para destruirme, maldito desgraciado.En ese momento se escucha como cada una de las terminaciones nerviosas y la columna se despegan de la cabeza de Elliot, haciéndolo morir en el acto.— ¡Nooooooo!- Grita la curandera.Tamara desesperada comienza a correr y a volverse licántropo.Estaba completamente loca.En ese momento una loba completamente blanca con los ojos rojos se presenta lanzando zarpazos y aullidos desesperados que atravesaban el vacío y el silencio del bo

  • Destino Robado. Unidos por venganza.   Capítulo  183.

    — Quiero ser feliz, quiero ser feliz, quiero finalmente darme una oportunidad para disfrutar lo que siento, sin embargo no a costa de la felicidad de mi hermana.Varya sigue llorando, cubre su rostro con sus manos, sin embargo siente que no es suficiente.— Me gustas, Alfa, me agradas, me atraes, Alfa, pero tú también eres lo que quiere ella. Jamás voy a interponerme entre los deseos de mi hermana. No me siento capaz, no soy una traidora.En ese momento ella se da cuenta de que Alfa John no ha dicho una sola palabra y en el instante en el que busca su rostro él la mira con ternura y con una sonrisa en los labios. ¿Qué?La observa detenidamente, sin parpadear.— ¿Qué? ¿Qué está pasando?— Cuestiona Varya, completamente desesperada, sintiendo un escalofrío recorrer todo su cuerpo.— Finalmente— dice el alfa, como una especie de susurro— te diste cuenta de que no puedo estar con nadie más que no sea contigo, que n podras vivir con nadie mas que no sea yo.— ¿Cómo? ¿Qué?— Cuestiona Vary

  • Destino Robado. Unidos por venganza.   Capítulo 182.

    Ella está sin habla…~ No lo puedo creer, pero tal vez podríamos recuperarlo~ susurra Varya por el enlace mental.~ Asi es, no podemos volver a perderlo~ declara su loba emocionada y aullando ante la posibilidad de finalmente estar con el macho que había necesitado desde el primer instante en que lo había conocido.Varya corre, desesperada y concentrada en llegar al punto de encuentro, en el instante en el que ella se detiene.Busca por todas direcciones para encontrarse con el olor, la imagen, el rostro de Alfa John.Sin embargo, un par de ojos fríos y contundentes le regresan la mirada.— Vaya bienvenida— dice Bonnie de forma contundente.— Sabía que eras una vil traidora de esas que les gusta amar en la oscuridad.— ¡Cállate! ¿Sabes cuántos cachorros dañaste? ¿Sabes a cuántas hembras hiciste sufrir de manera permanente? ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Por qué hacer tanto daño, Bonnie?— Grita Varya desesperada, ignorando el dolor de su corazón al saber que había caído en una trampa y que Joh

  • Destino Robado. Unidos por venganza.   Capítulo 181.

    En ese momento Nikael se acerca cubriendo a Romina con su sombra.— Lo sospeché, te cuestioné y ahora solamente se ha descubierto la verdad.La mirada de él se desvia hacia el Beta.Aunque despues lo ignora.— La decisión siempre fue tuya, pequeña llama de fuego.En ese momento el aire se vuelve tenso, difícil de respirar y la tensión se concentra como una masa.— Ahora que sé la verdad, mi presencia en este lugar no tiene sentido— declara el Alfa Nikael con su rostro completamente atrayente y atractivo.Sin embargo, un instante después desaparece para transformarse en su forma lúpina, fuerte, poderosa e intrigante.Un instante después desaparece en medio del bosque con todos sus guerreros detrás de él de forma leal.Igor se acerca y abraza, se acerca y se arrodilla en el suelo junto a Romina.— Gracias, gracias, gracias, gracias— repite él— por ser más fuerte que yo, por luchar por una oportunidad ante nosotros.En ese momento los pasos de alguien llegando se hacen presentes y la voz

  • Destino Robado. Unidos por venganza.   Capítulo 180.

    El cuerpo de Alfa Gordon se altera de inmediato pero decide confesar la verdad.— ¡No sabes lo que pasó!— grita Gordon de forma contundente.— Él… él asesinó.— ¡Lo sé!— grita ella, apretándose aún al cuerpo de Igor.— Lo sé, lo sé todo, sé perfectamente el dolor que nos ha provocado, sé que él se ha equivocado, padre, pero…Los soyosos destruyen el alma de Igor.— Te lo juro por la Diosa luna que no puedo opacar el instinto de estar a su lado, ese que me grita que el es el único camino hacia mi felicidad, eso vence el dolor de no tener a mi tía a mi lado.Gordon se acerca con la garganta seca ante la sorpresa.— No, no puedes quererlo a él, precisamente a él— dice Gordon— yo también llegué a aceptarlo— continúa Gordon— pero ahora al saber que ha estado frente a nosotros riéndose de nuestro desconocimiento solamente…Romina lo interrumpe levantando su rostro y enfrentarlo.— Te regresó una vida por una vida— declara Romina de forma suplicante.— Padre, él te regresó una vida por una que

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status