Inicio / Romance / El enigma del amor / Capítulo 73 Mensaje Incriminatorio

Compartir

Capítulo 73 Mensaje Incriminatorio

Autor: yulicame
last update Fecha de publicación: 2025-04-26 08:19:34

Mientras Valentina se alejaba de la casona, la rabia comenzaba a mezclarse con una punzada de duda. ¿Y si, a pesar de su manipulación habitual, Gustavo realmente tenía algo importante que decirle? La imagen de su rostro demacrado y su aparente angustia volvía a su mente, sembrando una pequeña semilla de incertidumbre en su enojo.

Sin embargo, la memoria de su secuestro en ese mismo lugar, la forma en que Gustavo la había utilizado en el pasado, rápidamente sofocó cualquier atisbo de duda. No po
Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App
Capítulo bloqueado

Último capítulo

  • El enigma del amor    Capítulo 84 Un Nuevo Comienzo Bajo el Sol de Villa Esperanza speranza

    Valentina se acercó a Richard, su rostro reflejando la profunda angustia que la embargaba tras la terrible revelación. Sus ojos estaban llenos de lágrimas y su voz temblaba ligeramente al hablar.—Richard... me siento tan angustiada —susurró, tomando sus manos entre las suyas—. Mi padre... fue él quien mató al tuyo. ¿Cómo... cómo podemos superar esto?Richard apretó sus manos con ternura, su mirada llena de amor y comprensión. Se acercó a ella y la abrazó con fuerza, permitiéndole sentir su apoyo incondicional.—Mi amor —dijo con voz suave pero firme, apartándose delicadamente para mirarla a los ojos—. Lo que pasó... lo que tu padre hizo... fue un acto terrible, pero eso no va a afectar lo que siento por ti. Tú no eres responsable de sus acciones.Continuó, con una sinceridad que llegaba al corazón de Valentina.—Lo que siento por ti es verdadero, profundo. Nada de esto va a hacer que deje de amarte. Eres la mujer que amo, mi compañera. Juntos superaremos esto, como hemos superado tan

  • El enigma del amor    Capítulo 83 El Peso de la Evidencia

    La llegada del señor Contreras a la mansión fue un torbellino de angustia y desesperación. Apenas unas horas después del terrible suceso, su vehículo irrumpió por el camino de entrada a toda velocidad, deteniéndose bruscamente frente a la casa. Se bajó del coche como un torbellino, su rostro pálido y demacrado, sus ojos inyectados en una mezcla de terror y furia.Sin prestar atención a los policías que aún se encontraban en la escena, irrumpió en la mansión gritando con una voz desgarradora que resonó por toda la casa:—¡Javier! ¡¿Dónde está mi hijo?! ¿Qué ha pasado aquí? ¡¿Dónde está Javier?!Su mirada frenética recorrió el recibidor, deteniéndose en los rastros de la confrontación en el comedor, en las manchas oscuras que aún quedaban en el suelo. Su angustia se intensificó al no ver a su hijo de inmediato.El señor Contreras irrumpió en el comedor como un volcán en erupción, su voz retumbando con una mezcla de furia y desesperación. Su mirada frenética se clavó en Richard, luego en

  • El enigma del amor    Capítulo 82 Por Amor a un Hermano

    —Y no voy a permitir que vea lo que hay en su interior —concluyó Gustavo, avanzando lentamente hacia la mesa donde descansaba el cofre recién abierto. Sus ojos oscuros se clavaron en Valentina, destilando un odio frío y obsesivo. Los dos hombres que lo acompañaban se desplegaron a sus flancos, observando al grupo con una amenaza silenciosa. El comedor, se había convertido en el escenario de un enfrentamiento peligroso. Richard se interpuso entre Gustavo y Valentina, con los puños apretados. —No te dejaremos acercarte, Gustavo. Este cofre pertenece a Valentina. Javier se colocó al lado de Richard, su rostro mostrando una mezcla de rabia y determinación. —Te advertimos que te mantuvieras alejado. No tienes nada que ver con esto. Magaly se aferró al brazo de Javier, temblando pero sin apartar la mirada de Gustavo. Incluso la madre de Javier y Elena, aunque confundida, parecía percibir el peligro y se acercó un poco más al grupo, como buscando protección. Gustavo soltó una

  • El enigma del amor    Capítulo 81 A un Paso del Secreto: La Emboscada en el Comedor

    De vuelta en la cabaña de Elara, la urgencia llenaba el aire mientras desplegaban las viejas mantas sobre la mesa de madera. El tejido suave y descolorido evocaba recuerdos de una infancia lejana, pero ahora contenía la promesa de desvelar un secreto largamente guardado.Valentina y Richard extendieron las mantas con cuidado, alineándolas una junto a la otra. Tal como recordaba Valentina, los patrones de flores tejidas se entrelazan de forma armoniosa, creando una conexión visual entre las piezas.—Miren —dijo Valentina, señalando un detalle específico—. Son cuatro líneas principales de flores que parecen converger en un solo punto. ¿Lo ven?Magaly se inclinó sobre la mesa, observando con atención. —Sí, tienes razón. Y son flores de diferentes colores, tal como estaban en el jardín. Azul, amarillo, rojo... y parece haber un cuarto color, un tono Naranja, que también se une en ese punto central.Richard observó el punto de convergencia con una mirada analítica. —Tengo una idea. Si la

  • El enigma del amor    Capítulo 80 Flores que Hablan

    Con el corazón latiéndoles con fuerza y la imagen de la risa escalofriante grabada en sus mentes, cada uno se retiró a la habitación que había elegido. Valentina y Magaly se encerraron juntas, asegurando la puerta con el pestillo y colocando una silla como barricada adicional, a pesar de lo inútil que sabían que sería contra una amenaza real.El silencio en la habitación era casi tan opresivo como la risa lo había sido en el comedor. Cada crujido de la madera, cada susurro del viento contra las ventanas, los hacía saltar. La comida que habían llevado consigo permaneció intacta en la mesita de noche, sus estómagos anudados por el miedo.—¿Crees que era un fantasma de verdad? —susurró Magaly, acurrucándose junto a Valentina en la cama, con los ojos muy abiertos y mirando fijamente la puerta.Valentina la abrazó con fuerza, intentando transmitirle un poco de seguridad que ella misma no sentía del todo. —No lo sé, Magaly. No creo en fantasmas, pero... esa risa no sonaba humana.En su prop

  • El enigma del amor    Capítulo 79 La Risa Helada

    Las horas se arrastraron lentamente en la oscuridad del dormitorio. Lo que al principio fue sorpresa y frustración se convirtió en una creciente desesperación. El tenue resplandor de las baterías de sus teléfonos comenzó a parpadear, amenazando con sumirlos en una oscuridad total.—¡Ayuda! ¡Hay alguien ahí! —seguía intentando Richard, aunque su voz era estaba ya más apagada.Valentina se sentía débil, con el estómago vacío rugiendo en protesta. La falta de agua era cada vez más agobiante, la boca pastosa y ya con dolor de cabeza punzante. La energía que habían tenido al entrar en la mansión se había disipado, reemplazada por un agotamiento físico y mental.Javier y Magaly se acurrucaban juntos en una esquina, tratando de conservar el calor corporal. El silencio entre ellos era pesado, cargado de incertidumbre y temor. La pregunta de quién los había encerrado y por qué seguía sin respuesta, alimentando la paranoia.¿Era Laura, que los había descubierto y quería retenerlos hasta que él

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status