Compartilhar

Capítulo 9.

last update Data de publicação: 2025-03-06 05:27:34

Como cualquier otro ciclo,  la  noche da paso al día, Oleika respira profundo un momento antes de abrir la puerta de la habitación de Alfa líder Malcolm.

Pero sorpresivamente se encuentra con la habitación completamente vacía, a excepción de otra chica que se encuentra cambiando las cobijas de la cama.

— ¿Qué pasa? ¿Dónde se encuentra el alfa? — Cuestionó Oleika con una voz tímida y evitando hacer contacto visual.

En todo reino hay jerarquías y una persona libre que hiciera las labores de limpieza era digna de respecto de parte de una esclava, como ella.

“Además” se dijo “no quería provocar una lucha contra ella y el alfa solo por hablarle, no sabía lo que había sucedido realmente ayer pero no quería arriesgarse”

— Hoy se encuentra haciendo un recorrido de todos los territorios colindantes, normalmente se tarda todo el día, hasta el oscurecer.

Oleika siente un alivio envolvente, no tendría que verlo pronto.

“Me aterra pensar que quiera castigarme por haber entrado anoche” Piensa.

— ¿ Y qué haré hoy?— Oleika no había tenido un solo día de descanso desde que había llegado aquí.

No sabía que era lo que tenía permitido hacer, aunque el rostro de desconcierto de la muchacha no le  ayudo demasiado.

— ¿Cómo?— En ese momento la joven le sonrió de forma amistosa.— Lo que quieras hacer.

El corazón de Oleika se inflamó ante la alegría que la consumía.

“Puedo hacer lo que quiera” Pensó “Puedo conocer fuera de las paredes del castillo, después de la clínica no conozco nada y lo necesitaré para cuando escape”

Sin decir más, solo sonrío y se fue dando saltos de alegría con su largo cabello moviéndose como péndulo con cada movimiento.

Había caminado demasiado.

— Oleika debiste detenerte después de no saber cómo regresar. — En este punto ella estaba abrazándose a sí misma al mismo tiempo que veía en todas direcciones en busca de algo que le pareciera familiar.

El aire había refrescado y su vestido era de tela delgada, no le ayudaba en nada en este momento.

La luz del sol apenas se filtraba entre las copas tupidas de los pinos, haciendo unas sombras absolutamente siniestras por todos lados.

“No debí creerme valiente, siempre estoy equivocada con mis ideas” Se reclamaba a sí misma “Diosa mírame, me salvas la vida de forma constante y yo misma me pongo en peligro, soy una burla para ti, ¿Cuál  es mi destino?  ¿Por qué no solo me matas y ya evitamos tanto sufrimiento?  O hacerme ilusiones estúpidas.

En ese momento de introspección, detrás de uno de los troncos se escuchó un ruido extraño.

La espalda de Oleika estaba alerta y su nuca sintió un frio sepulcral.

“Creo que la solicitud fue muy rápida” Pensó Oleika  “¿Y si la cancelo?” Le pidió a la Diosa Luna al mismo tiempo que comenzaba a correr en dirección contraria del ruido.

Pero un gruñido fue el siguiente indicio que no estaba segura.

La caza fue una especie de broma, en cuestión de segundos Oleika estaba tirada en el suelo con alguien sobre ella aplastándola.

— Lo siento… Lo siento… — Comenzó ella —  No conozco el lugar si entré en su territorio fue sin querer.

Sabia de licántropos que no podían vivir en sociedad, así que se aislaban y eran muy obsesivos con que nadie se adentrara en su territorio.

Un silencio arrollador fue su respuesta. Poniendo a Oleika los nervios de punta.

— Desde hace mucho que estas siempre en mi camino— La voz la dejó confundida.

Ya había escuchado ese tono antes pero… ¿de quién?

La licántropo la tomo como un costal y la arrojó contra el tronco de un pino.

El golpe fue tan fuerte que saco el aire de los pulmones de Oleika.

— Te dije que me las pagarías.

Ahí de frente con la boca abierta haciendo un fuerte intento por respirar, Oleika se dio cuenta de quién era.

— ¿Tu?

Era la esclava que la había rechazado cuando ambas estaban en la jaula, cuando las habían bañado a ambas con agua helada, porque ella había querido calentarse un poco al acercarse a ella.

— Si yo, tu maldito chiste me costó días de recuperación en la clínica.

— Pero… ¿Por qué estás  haciendo esto?

— Porque ahora soy más que tú, y puedo disponer de ti.

Oleika no comprendía. Y su rostro lo mostraba, confusión completa.

Una carcajada de parte del licántropo la hizo estremecerse.

— ¿No lo sabes? Eres bastante estúpida— se acercó a Oleika hasta que quedó con el rostro solo a unos centímetros. — En esta aldea no existe la esclavitud, de hecho por eso nos rescataron para liberarnos — La licántropo saboreó cada palabra.

El rostro del licántropo era tenebroso disfrutando de ser quien tenía el poder, de ser quien le arrancaría la vida.

— Pero yo soy… El alfa…— Oleika no podía comprender nada, recordaba perfectamente cuando se lo había dicho Alfa Líder Malcolm.

“A partir de hoy, serás mi esclava personal” Esas habían sido sus pal abras.

El licántropo le tomo el cuello y comenzó a apretarlo, Oleika comenzó a lanzar golpes pero la fuerza de ella era incomparable con la de Oleika.

— Eres poco menos de basura, de todas las rescatadas eres la única que sigue siendo una esclava, m*****a defectuosa, seguro el alfa Líder Malcolm sabe que no tienes loba y por eso no te da la virtud de la libertad.

Los pulmones de Oleika ardían y su boca se abría desesperada por aire, pero nada llegaba.

Hasta veía puntitos de colores, pero  en ese momento el licántropo la arrojó de nuevo al suelo.

Oleika comenzó a jadear desesperada por llenar sus pulmones de aire.

— Cómo… Lo… sabes… — cuestionó Oleika sin poder hablar bien.

— Todas las que estábamos en ese maldito lugar lo escuchamos, tenemos excelente oído, es lógico pensar que eras algo defectuoso, m*****a inútil, ¿ Que harás en caso de ataque? ¿Correr y llorar como ahora?

Oleika sintió que algo perforaba su corazón, la historia se repetía, aunque había intentado dejar el pasado atrás, siempre la alcanzaba, seguía siendo una inútil para los ojos de los demás.

“Pero no quiero rendirme” Pensaba decidida, en ese momento tomó un montón de tierra y se la lanzó al rostro, para iniciar la carrera de nuevo. “No voy a rendirme”.

— ¡Suficiente de consideraciones!, eres solo un montón de basura, no mereces ser la esclava del Alfa Líder, ¡le haré un favor al matarte!—gritó la licántropo.

En ese momento la licántropo se transformó en una enorme loba, fue cuestión de un salto largo y derrumbó de nuevo a la  pelirroja.

Sus colmillos estaban expuestos y Oleika podía ver la felicidad en sus ojos, estaba atascando sus garras en su pecho, abriéndole la piel, iba a disfrutarlo.

No quería ver su propia muerte, así que cerró los ojos en espera de su último golpe.

Alana Aguilar

De nuevo a punto de morir!! Oleika tiene la sangre salada...

| 99+
Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App

Último capítulo

  • Esclava del Alfa Inmortal   Capítulo Final…

    Luisa se encuentra en medio de una especie de nube, donde no puede tocar el suelo con sus pies y su cuerpo parece flotar en el aire.— ¿Qué hago aquí?— Cuestiona ella en voz alta buscando en todas partes una forma de ubicarse.Sin embargo el frío que se encuentra de forma permanente en la palma de sus manos y la planta de sus pies le indican que no es algo normal o regular el lugar donde se encuentra en ese momento.Una especie de luz se abre frente a sus ojos como si fuera la puerta a una realidad alterna, sin embargo lo que se presenta frente a ella es un halo de luz igual al del maná concentrado que había estado durante décadas en la gema de su collar.Poco a poco la forma de un cuerpo femenino se forma como una sombra que va juntando partículas del ambiente.— ¿Quién eres? — Cuestiona ella con el corazón latiendo desesperado en tu pecho…— Luisa.. Luisa mi pequeña y dulce niña— La voz de su mamá se escuchó como si fuera una caricia que la arrulla justo antes de dormir como cuan

  • Esclava del Alfa Inmortal   La última promesa del vampiro  Capítulo 28.

    —¡No! —se escucha la voz, arrogante y segura de Yasuke detrás de él. —Hijo —responde Timothy—, esta es una humana cualquiera. Es una bruja desgraciada que solamente está cumpliendo la misión que le ha entregado su abuela. Torturarme y tú solo eres un pequeño peón utilizado para eliminarme.—No —repite Yasuke—, no estoy dispuesto a perderla.—Ya… su… —dice ella al mismo tiempo que se esfuerza, pero su magia es bloqueada, sigue con los efectos de la madera blanca.Sin embargo, no va a parar de luchar. Golpea una y otra vez, de forma repetida, con sus manos, el agarre del vampiro.Pero esto solamente ocasiona una risa divertida en el vampiro original.—Vamos, golpéame, golpéame, que tengo comezón —dice él, burlándose de la poca fuerza que tiene la humana.Después de eso Yasuke se acerca a solo unos cuantos pasos.— Suéltala, este problema es entre tú y yo.—No —dice él— la gema. —Dame la maldita gema.—Me la he tragado —dice Yasuke.— Libérala y después si quieres abre mi cuerpo.- El v

  • Esclava del Alfa Inmortal   La última promesa del vampiro  Capítulo 27.

    La energía que emanaba del cuerpo de Yasuke era todo lo que estaba siendo necesitado por Timothy.La energía que lo haría inmune a cualquier ataque por el tiempo que pasara el ritual y todos los astros estaban acomodándose el tiempo se terminaba. —¡No! ¡Maldición! —grita él al mismo tiempo que trata de acercarse a Yasuke sin poder hacerlo.Una capa invisible que parecía ser sacada de una leyenda antigua lo protegía por completo.Yasuke ya no era solo un vampiro ahora era la combinación perfecta entre la oscuridad del lado de los vampiros y la luz del maná expulsado por los brujos…Luisa mantenía la respiración pausada en el deseo inherente de ver a Yasuke de nuevo a los ojos.Y sucede.En ese momento, el cuerpo del vampiro comienza a recuperarse con más rapidez de la que era posible de formular.Al jalarse de las extremidades, los agarres se eliminan y los ojos de Yasuke, que regularmente eran rojos, esta vez se mantenían en un tono dorado brillante como si fuera oro sobre el fuego,

  • Esclava del Alfa Inmortal   La última promesa del vampiro  Capítulo 26.

    — ¿Qué tiene que ver ella?— Cuestiona Luisa, al mismo tiempo que siente que habló demasiado.— Esa maldita bruja se encargó de eliminar muchas posibilidades en mi existencia— Susurra Timothy— ¡Y ve el destino! ¡Nos ha unido!En ese momento, Luisa recuerda que puede canalizar el poder de su magia y de el maná curativo de su dije, y decide hacer algo muy arriesgado.— No me importa qué es lo que ella haya hecho. Ahora, la que está aquí frente a ti, soy yo— declara Luisa de una manera completamente segura y autosuficiente.— ¿Quieres el dije? Pues podemos llegar a un acuerdo para que lo obtengas.— ¿Sí?— Dice él.— Y tú estás aquí solamente para entregarme el dije que tienes en tu poder.Ella extiende la única mano que tiene libre y toma la roca que la había unido con sus ancestros durante tanto tiempo, en sus momentos más difíciles, como este.— Bien— dice ella— te lo entregaré con un par de condiciones.— ¿Tú me pones condiciones? — Cuestiona con una risa incrédula Timothy, al mismo

  • Esclava del Alfa Inmortal   La última promesa del vampiro  Capítulo 25.

    En ese momento Yasuke siente la necesidad de explotar con todo lo que tenía décadas cargando solo. — Sin embargo, tardé un tiempo en saber que estaba maldito.Yasuke aprieta más el agarre de Luisa.— La bruja que se había enamorado de mí, me torturó para toda la eternidad, maldiciendo a cualquier mujer que yo amara. ¿No te das cuenta?— Cuestiona Yasuke, desesperado — tienes los mismos síntomas que Estrella tuvo en ese momento.En ese momento el baja el rostro avergonzado.— Tú, y solo tú, eres la única mujer a la que he poseído más de una vez, a la que he poseído en más de una ocasión. He durado siglos resistiéndome a crear cualquier clase de apego o desarrollar algún sentimiento más profundo que el de la observación pero contigo… ha sido completamente diferente.— Entonces, ¿qué es lo que sigue?— Cuestiona Luisa interesada, intrigada y sobre todo nerviosa ante la emoción que la invadía, porque a pesar de saber que estaba en riesgo de muerte, Yasuke acababa de aceptar que la ama

  • Esclava del Alfa Inmortal   La última promesa del vampiro  Capítulo 24.

    Ahí, en la habitación, ella se queda en silencio al observar que Yasuke se mantiene petrificado, observando su rostro.— ¿Qué tengo? ¿Qué pasa? ¿Qué sucede?— Cuestiona ella, desesperada, hasta que siente que la mano de Yasuke rosa debajo de su nariz.Era sangre.Estaba corriendo sangre.“No, la maldición ha comenzado…” piensa Yasuke, frustrado y desesperado, por haber caído en la tentación, cuando lo único que tenía que hacer era rescatarla, eliminar su maldición y volver a llevarla al lado del alfa que sí podía protegerla.— Yo tengo la culpa— susurra él, inmerso en sus pensamientos, sin darse cuenta que lo había dicho en voz alta.— Yo tengo la culpa.— ¿De qué? ¿Por qué? ¿Por qué te culpas?— Cuestiona Luisa, sin entender que eso era solamente abrir la caja de Pandora para una línea de confesiones que Yasuke había evadido por demasiado tiempo como para ser contado.Yasuke, al finalmente darse cuenta de lo que había dicho en voz alta, simplemente toma entre sus brazos a Luisa y la co

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status