FAZER LOGINSus ojos se fueron abriendo ligeramente. La luz blanca y cegadora los obligaron a cerrarse otra vez hasta que pudo abrirlos e irlos acostumbrando. Aun así, sus pá
La brisa de la noche era agradable, golpeando contra el rostro tranquilo de Leticia. Estaba en paz, como nunca antes se había sentido. Su cabello se movía suave y fresco, escuchando cómo la puerta de la terraza que daba a la habitación era abierta. No estaba el olor familiar de feromonas, pero sí el del perfume que el alfa estaba usando y que era agradable y reconfortante. Una cálida manta fue puesta sobre sus hombros y el cuerpo de Rayan se sentó a su lado entre los cojines del sofá.-¿Ya acostaste a Peter?- le preguntó Leticia, recostando su cabeza sobre su hombro.Rayan alzó su mano y le acarició la mejilla con ternura. Estar así con ella era lo más reconfortante del mundo. siempre había soñado por estar así, sin preocupaciones, sin miedos, sin tener que ocultarse.-Estaba agotado, así que nada más bañarlo y vestirlo se quedó dormido. Estaba realmente emocionado por tener con quiénes jugar a partir de ahora. Realmente Cassandra se lo tenía bien escondido.Leticia sonrió recordando
El patio de la casa estaba iluminado con varios focos de luz cálida. La mesa ya acomodada tenía varios platillos puestos que habían mandado a comprar a un restaurante. Rayan ayudó a Leticia a llegar hasta donde estaba Cassandra conversando con Gavel, y que al sentirla se giró hacia ella.-Prima- la beta, enfundada en un vestido blanco con bordes dorados, sonrió enormemente y caminó hacia ella. La abrazó besando su mejilla, haciendo que se tambaleara-. Pensé que ese maldito alfa te iba a acaparar y no dejarte venir.Rayan gruñó detrás, poniendo una mano sobre la espalda baja de Leticia para que no se cayera. Y bien que decía Cassandra que había que cuidarla y era la que se le lanzaba encima al punto de casi tumbarla al suelo.-No sé para qué te sigues mortificando si sabes cómo es- Gavel se rio apenas acercándoseles-. Te ves bien, Leticia- le sonrió.La omega la había visto en algunos viajes que solían hacer cuando los visitaban y recordaba las veces en que la había ayudado en el pasad
Peter estaba desesperado por ver a su papá. Adoraba los días con sus abuelos, pero siempre terminaba extrañándolo. Así que en cuanto el auto se detuvo abrió la puerta y salió corriendo sin escuchar los gritos de Alex de que se podía caer.Lo que no esperó era que al entrar a la casa encontrara a una persona sentada en la sala. Y esa persona no era cualquiera. Abrió muy grandes sus ojos y la señaló.-La esposa de papá.Leticia, que escuchó sus palabras, se quedó pestañeando. Esposa. En sus recuerdos había fragmentos de varias personas llamándola así. Por lo visto la costumbre no cambiaba. No pudo evitar soltar una leve risita. Con que Rayan sí le había hablado bastante al cachorro.-Un gusto, soy Leticia- inclinó la cabeza-. Disculpa si no puedo levantarme para saludarte.-No te preocupes- el niño caminó hasta ella-, mi papá me dijo que tu salud no es muy buena y hay que cuidarte- estiró su pequeña manito-, mi nombre es Peter.Para ser un cachorro de 4 años, parecía bastante inteligent
-Te la dejo unos minutos y la haces llorar- Rayan entró gruñendo a la habitación viendo el rostro de Leticia.Cassandra chasqueó la lengua.-Yo puedo, tú no- lo escuchó jadear mientras retiraba el suero de su brazo y le ponía una curita sobre el pinchazo.Leticia se preguntó si ellos de verdad se odiaban o se querían. Sonrió intentando sentarse en la cama. Al momento los dos estuvieron a su lado ayudándola.-Estoy… bien.-Sí, lo que tú digas. Ya tu fiebre bajó un grado, pero necesitas descansar- Cassandra ya le ponía sus lentes para que pudiera ver mejor.Leticia sonrió de lado.-¿Puedo desayunar abajo? No quiero pasarme todo el día en la cama.-Leticia- Rayan se apretó el entrecejo-. ¿Acaso no escuchaste que debes descansar?-Sí, pero quedarme aquí acostada solo hará que me ponga peor. Muchas veces tomar aire fresco me ayuda- habló con una seguridad que hizo que los otros dos soltaran un suspiro.-Ven, déjame ayudarte- Rayan la cargó en brazos y la acomodó contra él-. Vamos a desayun
Una lágrima corrió por la mejilla de Leticia. Después otra, otra, hasta que comenzó a sollozar. Abrazándose fuerte a Rayan, perdiendo el control y llorando sin consuelo. Como si algo dentro de ella se hubiese roto y algo se moviese dentro.Rayan alzó su cabeza preocupado y la vio llorar. Le quitó las gafas y acunó sus mejillas empapadas.-Shhhhh. Estoy aquí. No llores, no llores, Leti -le besó la frente-. ¿Te duele? Lo siento.Era como si ocurriera otra vez; ver a Leticia así le partía el corazón.Pero ella negó, confundida, aturdida. Con escenas que se movían en su mente. Abrumada, con miedo, con todas las emociones a flor de piel. Rayan solo pudo abrazarla y girarla para que ella quedara arriba y más cómoda sobre su cuerpo. Sus manos le acariciaron la espalda mientras la omega lloraba contra su pecho.***No supieron cuánto tiempo estuvieron así. Leticia fue calmándose poco a poco. Tan lento que fue tortuoso y sus ojos quedaron rojos e hinchados. Rayan no sabía si hablar o no. Esper
Leticia… no podía moverse. Esta sensación, este sentimiento que la calentaba, que la recorría. Ya lo había sentido antes. Quizás no en la misma cama, pero sí… con esas mismas manos, con esa boca.«¿Se sintió bien?»«¿Lo disfrutaste?»Preguntas que venían a su mente una y otra vez con la misma voz de ese alfa que ahora estaba en silencio. Cerró los ojos un momento intentando regular su respiración cuando sus gafas fueron retiradas.Abrió los ojos y, como era normal, todo su alrededor era difuso, solo reconocibles las siluetas a su alrededor, como la que se estaba moviendo. Rayan terminó de limpiar los cristales para colocarle las gafas de nuevo y que pudiera ver bien.-Hay que cuidarlas -se rio cuando las pupilas de la omega lo volvieron a enfocar.Leticia respiró profundo, controlando su respiración.-Tengo también… lentes de contacto, aunque no suelo usarlos mucho -sus mejillas estaban sonrojadas.Rayan soltó una leve carcajada.-Quizás para cosas como estas son prácticos, si deseas







