Início / Romance / La Huella / Vacía riqueza

Compartilhar

Vacía riqueza

last update Data de publicação: 2022-12-16 02:53:09

Suena el eco de los pasos apresurados de un empleado nervioso tras su jefe que se dirige a la oficina.

—Buenos días Sr. Bustamante. ¿Cómo está? —Su jefe se gira un poco para mirar de quién se trata, pero no se detiene.

—Rodríguez... —Es la única respuesta que emite levantando su ceja.

—Tenemos un problema...

—Termina de hablar Rodríguez.

—Nuestro relacionista público ha renunciado. —Bustamante se detiene en seco y mira al jefe de recursos humanos como si lo fuera a atacar.

—¿Qué has dicho?

—Nuestro...

—Si si, te escuché. ¡A mi oficina ahora! —Continuaron caminando hasta llegar a la oficina.

—Buenos días Sr. Bustamante, Sr. Rodríguez. — Les saluda la asistente de Bustamante.

—Hola Lucy, vamos a estar en reunión.

—Ok señor. —Ambos entraron a la oficina.

—¿¡Cómo puede renunciar justo ahora que necesitamos publicitar el nuevo casino!? —Bustamante golpea la superficie de su escritorio.

—Este año es el segundo relacionista que renuncia, con todo respeto señor, le temen. —Bustamante sabe que todos le temen, por lo que no objeta. Rodríguez sigue estando nervioso pero logra mantener su compostura.

—No hay tiempo para contratar a alguien y ponerlo al corriente con lo que respecte a la inauguración del casino. Yo personalmente me encargaré de esto y me reuniré con una agencia de publicidad.

—Entendido. Le enviaré los datos de contacto a Lucy para que pueda agendar la reunión.

—Ok. Puedes retirarte.

Albert Bustamante es un adinerado empresario gruñón, quien es apodado “el ogro Bustamante”. Tuvo que enfrentarse al mundo empresarial y a tener grandes responsabilidades cuando tenía veinte años. A los diecisiete sus padres y hermana se fueron a un importante evento de negocios en otra localidad y tuvieron un accidente aéreo en el que perdieron la vida, él estaba en plena etapa de rebeldía adolescente y se negó rotundamente a ir con ellos.

—¡No iré con ustedes papá! ¡Déjenme en paz! Además, ustedes no fueron a mi partido de fútbol, tenía la ilusión de que irían. ¿Por qué debo ir yo a su estúpida reunión de negocios?

—No tengo tiempo para estas tonterías Albert... Ok, te quedas pero estás castigado, cuando volvamos conversaremos mejor sobre esto. Le daré instrucciones a Doris. —Joseph, su padre, salió de su habitación con un fuerte portazo. Fue la última conversación con él.

Después de esta catástrofe tuvo que cortar de raíz con esa rebeldía, quedó a cargo de su tío Dorian hasta los veinte años, éste era frío y distante, no estaba interesado en hacerse cargo de las empresas, ya que él tenía sus propios negocios. Dorian orientó, pagó los mejores cursos e instructores de economía y finanzas para su sobrino, debido a que Albert próximamente iba a estar a la cabeza de Bustamante's Corporation a temprana edad. Este futuro era abrumador para el joven, su único e incondicional apoyo era el de su nana Doris, una mujer amorosa y comprensiva que lo había cuidado desde que nació y lo amaba como si fuera su hijo, lamentablemente, unos pocos años después ella también falleció.

Han pasado quince años desde entonces, ahora Albert es un hombre de treinta y cinco años, atractivo, elegante, 1.80 metros de estatura, de tez media, abundante cabellera castaña y unos profundos ojos cafés. A pesar de ser tan joven cuando tomó el mando de las empresas de su padre, demostró ser muy inteligente y tener grandes habilidades para los negocios, ampliando así su herencia; ahora es dueño de una red hotelera cinco estrellas, restaurantes, centros comerciales, edificios, entre otros, y continúa exandiendo sus inversiones y fortuna. La personalidad que da a conocer es la de un hombre estricto y calculador en los negocios, prepotente con sus empleados, adicionalmente es mujeriego, superficial, egocéntrico y arrogante, detestado en secreto por muchos. Son escasas las personas que conocen quién es él realmente, ha creado una coraza que no permite penetrar, pero en ocasiones va a sitios donde sea un completo desconocido y poder ser él mismo, cree que así no perderá su esencia.

Albert no es feliz, tiene un enorme vacío que lo carcome cada día; aunque tenía algunas diferencias con su familia, siente que ellos se llevaron consigo parte de él, luego Doris. No tiene con quien compartir sus logros ni riquezas, no tiene con quien ser feliz, ni siquiera se ha enamorado. Muchas veces intenta llenar desesperadamente ese vacío haciendo grandes fiestas casi todos los fines de semana, rodeándose así de personas adineradas y banales, alcohol, lujos y sexo.

Esta noche él no había tomado ni una sola gota de licor y tampoco tenía muchos ánimos de hacer sus excentricidades en la mega fiesta, puesto que se sentía algo melancólico. Albert ya estaba agobiado de todo ese ambiente trivial, a su vez, ese día había perdido un objeto muy valioso para él, el cual llevaba con sigo a donde quiera que fuera, un obsequio de su nana antes de morir y por ello le preciaba como ningún otro en el mundo. Durante largo rato estuvo de pie, apoyado contra la pared y las manos en sus bolsillos, alejado de la multitud pero podía observar dentro del gran salón, todos bebían, comían, se divertían, reían y gozaban de todo aquello que él estaba auspiciando; observaba lo superficial de su vida y círculo, aceptando que esto jamás llenaría su gran vacío ni le daría la felicidad que tanto añora. Fue en ese momento, que eso que estaba reteniendo en su interior y que lo consumía terminó de surgir con una fuerza descomunal. Aquella profunda tristeza y soledad estancada estallaron con lágrimas que brotaban a borbotones. Albert corrió hacia un apartado jardín del salón que, para su fortuna parecía estar solo; nadie se percató de nada. Cruzó sus brazos sobre el borde de una barandilla y hundió su cabeza entre ellos, llorando desconsoladamente como un niño.

Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App

Último capítulo

  • La Huella   Despedida

    Un hecho, un instante o simplemente una frase, pueden cambiar el rumbo de tu vida, seguir aquel nuevo camino impuesto por el destino dependerá de cuán fuerte seas para sobrellevarlo. Mis días en este plano me enseñaron que cuando luchas un poco más sin rendirte, tendrás momentos invaluables e insuperables que podrán tachar tus penas y reescribir aunque sea por poco tiempo, pero que quedarán en tu alma por la eternidad.Mi querida Corina, si estás leyendo esto, significa que ya me he ido. Perdóname si en algunas ocasiones fui mandona, insistente y sobreprotectora, no podía dejarte hundir por las huellas de tu pasado; no podía permitir que mi hermanita se resistiera a vivir teniendo tantos puntos a su favor y si, siempre te consideré mi hermanita, crecimos juntas y tus padres me brindaron el amor y cariño que nunca conocí de los míos; fui lo que fui gracias a ustedes. Escribo esto con las últimas fuerzas que me quedan, mi cuerpo está agotado, aunque mi voluntad sea continuar para sumar

  • La Huella   Sorpresa

    Pasado mediodía Albert despierta lentamente, toca a ambos lados de la cama y nota que está solo en ella, por lo que se levanta brúscamente; haciéndose preguntar si su encuentro con Corina la noche anterior había sido un sueño o producto de la imaginación debido al cansancio. Al poco tiempo ella sale del baño envuelta en una toalla, lo que hizo que Albert soltara un suspiro de alivio al verla, Corina se le acercó con una tierna sonrisa al darse cuenta de que había despertado.—Hola cielo, buenos días... —Ella le dio un cálido beso. —¿Dormiste bien?—Buenos días linda... Dormí como no lo había hecho desde hace meses... ¿Y tú?—También... Extrañaba tu calor... —Corina le da un beso más y comienza a alistarse.—¿Vas a algún lado sin mi?—Oh... Iba a comer algo, tu bebé está reclamando por comida... No quería molestarte, parecías muy cansado.—Pues de ahora en adelante me vas a despertar cuando necesites algo, sin importar la hora que sea. Ya estoy aquí para ustedes. ¿Ok?—Pero... —Albert l

  • La Huella   "Estoy aquí"

    El avión privado aún no terminaba de detenerse en la pista cuando Albert se encontraba ansioso por bajar, cuando al fin puede bajarse, recoge su equipaje de mano y sale con rapidez; Frank lo esperaba con el auto estacionado cerca del avión en la pista.—Hola sr. Albert. ¡Gusto en verlo! —Albert estrecha su mano.—¡Frank! Es agradable verte de nuevo... —Él abrió la puerta del auto para que Albert subiera.—¿Cómo estuvo su viaje?—Uff, me pareció eterno y bastante agotador.—Fueron muchas horas... ¿Lo llevo a casa para que descanse? —Pregunta Frank poniendo el motor en marcha.—No, necesito que me lleves al departamento de Corina lo más pronto que puedas. —Frank esbozó una sonrisa.—Me alegro que quiera reunirse con la señora Corina, pero ella no está en allá ahora.—¿Cómo? Por la hora supongo que está con Diana o Avril entonces... Si es que las cosas no han cambiado.—Tampoco está allá. Está de viaje. —Claro, no todo podía ser tan fácil. Pensó Albe

  • La Huella   El tiempo no se detiene

    Charlotte Moncada masajea suavemente los hombros de Albert con sus delicadas manos.—Estás rígido... tenso... —Le susurra seductoramete.—¿Te puedes sentar y dejar de hacer eso? No entiendo por qué lo haces. —Dice Albert un poco incómodo por el tacto de Charlotte.—¿Por qué? ¿Temes que te guste? —Le dice cuando busca sentarse frente a él, éste la mira con dureza.—¿Me explicas por qué esa actitud seductora? —Coloca su taza de café sobre la mesa, están cenando en un lujoso restaurante de la ciudad.—Shhhh, es que están unos amigos de papá con los ojos puestos en nosotros y tengo que hacer creerles que tenemos algún acercamiento romántico. —Albert levanta una ceja y la sigue mirando con dureza.—Sigo sin entender... —¡Oh! Pero qué antipático eres... ¡Felicidades! Ya eres el amargado de hace algunos años atrás, otra vez.—Ajá... ¿Entonces me vas a explicar qué ocurre o no? —Pregunta Albert, a lo que Charlotte resopla.—Es que la nueva ocurrencia de

  • La Huella   Verdades y anécdotas

    Corina observa ensimismada desde la cama hacia la ventana de la habitación cómo a las afueras nubes grises empiezan a formarse. Se exalta cuando escucha a Edmundo entrar de repente con gran preocupación. —¡Cora! ¿Cómo estás hija?—¡Papá! —Edmundo le da un fuerte abrazo y un beso en la frente.—¡Por Dios! Pudiste decirme tan pronto te ingresaron, no debiste esperar dos semanas para eso.Durante las últimas semanas Corina había mantenido comunicación constante con su padre sin informarle sobre lo que estaba viviendo, éste día, después de dos semanas se lo comunicó y sin pensarlo dos veces, él se fue inmediatamente a verla.—Papá, no deberías recibir emociones fuertes. Ya estoy un poco mejor y tu nieto se está fortaleciendo. —Edmundo esboza una gran sonrisa de felicidad al escuchar nuevamente a Corina decir que está mejorando y además, que será abuelo.—Desde que me lo contaste esta mañana, no puedo dejar de pensar que seré abuelo. Felicidades mi princesa...

  • La Huella   Confesar, aceptar y olvidar

    Corina llegó a su departamento, silenciosa, distraída, parecía andar aún procesando lo que Rubén le había dicho hacía pocos minutos. Se sirvió un vaso de agua con las manos algo temblorosas, se empezaba a convertir en un nido de emociones. —Corina Méndez, ¿por qué no habías mencionado que te ibas a ver con ese individuo? —Preguntó Diana al darse cuenta de que Corina había llegado.Al poco tiempo, Diana y Avril notaron a su amiga algo extraña.—Cora, ¿qué sucedió allá? ¿Rubén te hizo algo? —Cuestionó Avril con preocupación, mientras Diana estaba atenta, a lo que Corina negó con la cabeza.—No... se portó muy bien... Debo ir ya mismo a hacerme esa prueba de embarazo y buscar a Albert... —Se empezaba a agitar, a caminar de un rado a otro, quería hacer todo a la vez.—Hey, calma. ¿Qué fue lo que te dijo Rubén exactamente? —La detiene Diana sujetándola por los hombros.—¡Rubén nunca pudo ni podrá tener hijos Diana! —Se sorprenden al escuchar eso, después de

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status