INICIAR SESIÓNJennek el intenso, le dicen... pobrecito, pero Jennek era un gran guerrero antes de quedarse con sus hijas, así que no es que sea un debilucho, solo él lo cree, vamos a ver que pasa con los amigos de Lyra, que le está costando mantelerlo y seguir como Luna.
Ragnar… Había sufrido tanto y había pasado tanto en la oscuridad sufriendo, desde la muerte de mi padre, mi búsqueda de la venganza con el Rey Vampiro, esa maldición de la herida, hubo un momento en qué me resigné a que ya no podía tener nada más y nunca pensé que viviría para ver algo así.Ni guerras, ni rugidos, ni sangre… solo nieve, risas y olor a carne con varios ingredientes, aún no sé que se supone que están cocinando, parece que en Navidad las personas se ponen locas y cocinan demasiados platillos, aunque yo encantado, puedo comer sin ningún límite y todo es delicioso.Antes odiaba está época del año, es posible que fuera el día más frío y distante en la casa de la manada, pero ahora las cosas han cambiado un poco o mejor dicho bastante, veo a todos alrededor. Sí, esta era mi casa ahora. Y, por la Diosa Luna, nunca había estado tan llena.La manada del Norte se veía diferente esa noche. Las luces colgaban de los balcones, el fuego de las chimeneas crepitaba, y el aire estaba
El sol caía sobre los límites del territorio Norte, la batalla había durado más de lo que esperaban, pero había sido una victoria y eso era suficiente. El cielo se veía de color oro y escarlata los campos donde antes había reinado el caos. El aire olía a tierra húmeda y a sangre seca, pero también a esperanza. Los guerreros, exhaustos, patrullaban los alrededores, atentos por si algún enemigo osaba regresar. En el corazón de la manada, un murmullo comenzó a crecer, primero leve, luego poderoso, hasta volverse un clamor de celebración.Ragnar llegaba.Los lobos se apartaron para abrirle paso. Dean lo seguía, con la mirada firme y la espalda erguida, aún con rastros de la batalla sobre la piel. Cuando Ragnar cruzó la frontera, los guerreros se inclinaron, uno a uno, reconociendo lo inevitable. No solo era su Alfa. Al derrotar a Bertulf, se convertía en un Alfa superior por tener el territorio más amplio, Ahora Ragnar era su Rey.El rugido del viento pareció responder al mismo tiempo qu
El aire estaba cargado de tensión. Desde el amanecer, los lobos patrullaban sin descanso, moviéndose por los límites del territorio, atentos a cualquier sonido o movimiento extraño. El viento traía un olor metálico, anticipando la guerra antes de que comenzará.Jennek caminaba al lado de Nolan, observando a los guerreros que corrían de un punto a otro. —Todo está en su sitio —dijo con tono firme—. Los grupos norte y oeste ya patrullan la frontera.Nolan asintió, revisando el mapa extendido sobre una roca. Sus dedos trazaron la línea del bosque. —Quiero dos parejas más en el extremo del río. Si Bertulf planea un ataque, será por ahí.Jennek soltó una risa breve. —A veces olvido que no eres solo un sabio como lo era tu padre, sino un estratega —dijo, dándole una palmada en el hombro.Nolan sonrió levemente. —No me subestimes, Jennek. En la guerra, los sabios también sangran.Hubo un silencio breve, solo roto por los pasos de los guerreros. Jennek observó el horizonte, como si buscar
El aire del valle era denso, cargado de un silencio que no pertenecía al mundo de los vivos. Ragnar podía sentirlo en la piel, en los huesos, en la respiración contenida de los guerreros que custodiaban el círculo de piedra donde los ancestros aguardaban. Habían pasado años desde la última vez que estuvo allí… y aún recordaba la sangre sobre ese lugar.Dean caminaba unos pasos detrás de él, atento, con el cuerpo en tensión y el instinto alerta. No habían encontrado a Lyra a pesar de lo mucho que la buscaron. Ragnar podría estar inquieto, no estar concentrado por la situación, no le gustaba la forma en que iban las cosas y estaba seguro que Bertulf tenía que ver en eso. Dean observó a Ragnar y recordó a Bertulf, sabía que aquel duelo no era solo un enfrentamiento por poder, sino un juicio de los dioses antiguos. Ragnar respiró hondo. Su marca ardió bajo la piel, esa línea de energía viva que lo unía a Lyra. Ella estaba lejos y no tenía la menos idea de dónde se encontraba, pero su pres
Sena fue hacía el lugar donde se encontraba la llave de la celda y luego fue hacia la puerta, Lyra la mirada sin entender lo que estaba haciendo, y no lo hizo hasta que se dio cuenta que abrió la celda y en sus manos tenía un arma. —¿Qué estás haciendo? —preguntó. —Lo que tengo que hacer —respondió Sena con calma, mientras avanzaba —. Le dí a Bertulf la posición de Alfa en la manada Sur porque me prometió que te cazaría y te mataría, pero es obvio que no lo hará, así que me tengo que encargar yo misma. Lyra no apartó la mirada del arma en sus manos. —Sena, nunca fue mi intención hacerte daño. —¡Pero lo sabías! —exclamó Sena —. Sabías que mi manada estaba acabada y luego encerraste a Sierra en esa celda, era mi única familia. —No fue mi decisión, ella tomó sus propias decisiones. —¡Tonterías! —movió las manos junto con el arma —. Podías haberla ayudado, habían otros caminos, pero eso no te importaba, solo pensaste en tí, en tu venganza contra esos vampiros, en tu querido Ragna
El silencio en la celda se había vuelto un enemigo invisible. Las gotas que caían del techo marcaban el paso del tiempo con una precisión cruel. Lyra se encontraba sentada contra el muro, abrazando sus rodillas, mientras su respiración se guiaba con el ritmo irregular de su corazón. No sabía cuánto tiempo había pasado desde que Bertulf la visitó; quizás horas, quizás más o menos, el tiempo en ese lugar era una tortura. Lo único que sabía era que el miedo inicial había empezado a transformarse en otra cosa, duda, y luego, reflexión.Miró su mano. Las quemaduras por la plata habían comenzado a cerrarse lentamente. Había lavado las heridas con el poco agua que le dejaron y ahora la piel, aunque enrojecida, mostraba signos de curación. También había logrado vendarse con retazos de su blusa. El cuerpo dolía, sí, pero lo que más le dolía era el alma.Las palabras de Bertulf resonaban una y otra vez en su mente. "Ragnar hizo un trato conmigo… para usarte y acabar con los vampiros."Cuando l







