LOGINDante se va poco después, dejando atrás el ambiente animado que había provocado su presencia durante la mañana. Lia intenta concentrarse en el trabajo y, aunque algunas de sus compañeras todavía comentan en voz baja sobre él, decide no prestar atención. Tiene demasiadas cosas pendientes y no quiere que su regreso a Aurion se convierta en una jornada de conversaciones sobre su vida personal.Pasa las siguientes horas completamente atareada en el taller. Revisa algunos diseños, supervisa detalles de la colección y responde varias preguntas que se habían acumulado durante los días que permanece alejada. Poco a poco vuelve a sentirse parte de aquel lugar. Hay algo reconfortante en regresar a su rutina, en tener las manos ocupadas y la mente concentrada en aquello que realmente sabe hacer.Cuando finalmente llega la hora de marcharse, Lia recoge sus pertenencias y sale del edificio.Apenas pone un pie en la vereda, nota que varias personas continúan allí y que algunas miradas se dirigen ha
Han pasado cinco días desde que Lia volvió al departamento. Axel estuvo fuera de casa durante todo este tiempo debido a una misión diplomática, algo que forma parte de sus obligaciones militares y que, después de tantos años de matrimonio, ella ya conoce bastante bien. No es la primera vez que sus responsabilidades lo mantienen lejos durante varios días y, aunque en otras ocasiones su ausencia le provocaba inquietud y preocupación, esta vez la sensación que experimenta es diferente.Estar sola en casa se siente bien.Más tranquilo. Más fluido.Lia puede levantarse sin preguntarse a qué hora regresará Axel, puede organizar sus cosas sin encontrarse con él en cada habitación y, sobre todo, puede respirar sin sentir que existe una tensión permanente entre ambos. Después de todo lo ocurrido, esos días de distancia le permiten recuperar un poco de la calma que había perdido.Es lunes y, desde temprano, Lia decide que ya no puede retrasar más su regreso a Aurion. Thomas se ha mostrado basta
En la habitación, Lia se acomoda nuevamente entre las almohadas y toma su celular de la mesa de noche. La pantalla está llena de notificaciones. Hay mensajes de Yvy, de Dante y de Thomas, además de varias conversaciones que no tiene ganas de revisar en este momento.Abre primero los mensajes de Yvy. Su amiga quiere saber cómo se encuentra y le recuerda que debe descansar. Dante también le pregunta cómo está y si necesita algo. Lia responde brevemente antes de abrir el chat de Thomas.No puede evitar soltar una pequeña risa cuando lee el mensaje.Thomas prácticamente le prohíbe regresar a Aurion Haute Couture hasta que se recupere por completo. Le informa que el portero ya está avisado y que tiene instrucciones de no dejarla entrar a trabajar aunque aparezca con la intención de discutir.—Este hombre está loco —murmura Lia, todavía sonriendo.Sin embargo, sabe que Thomas tiene razón. Escribe una respuesta cediendo para que pueda leerlo al despertar. Los tratamientos de Yvy siguen sien
—Marcela me dio esta pomada. Voy a ayudarte a aplicarla sobre tus heridas —dice Axel mientras saca un pequeño frasco del bolsillo.Lia lo observa con cierta sorpresa.—Yo puedo hacerlo por mí misma.—¿Por qué no dejas que te cuide? ¿Temes que te haga daño? —se queja él mientras aleja el frasco de las manos de Lia—. ¿Qué hay de malo en que quiera aplicártela?Lia permanece callada.En realidad, no hay nada de malo en ello.—Está bien —cede finalmente.Axel abre el frasco y toma un hisopo. Con cuidado, empieza a aplicar la pomada sobre la herida que tiene en el hombro. Sus movimientos son suaves, muy diferentes de la firmeza que suele mostrar cuando está trabajando o dando órdenes. Incluso parece hacerlo con miedo.Lia permanece quieta.El medicamento produce una sensación fresca sobre la piel y, poco a poco, el ardor disminuye.Axel continúa por su brazo, revisando cada zona antes de colocar un poco más de pomada.—Date la vuelta.Su tono no es autoritario. Es más bien suave.Lia duda
Axel permanece en silencio durante unos segundos.Entonces comprende que Lia no está rechazando la habitación principal.Simplemente está estableciendo un espacio propio dentro del departamento.Su rostro se relaja.Axel hace una señal hacia Martin.Él entiende inmediatamente.—Yo me encargaré de todo, señora —dice Martin—. Estará listo mañana mismo.Lia asiente.—Gracias.—Yo me encargaré del sistema —dice Kai—. Haré que mi equipo lo instale mañana a primera hora.Lia asiente.—Gracias, Kai.—Todo lo que necesites, solo pídelo —agrega Axel.Ella vuelve a asentir.Por supuesto que va a pedir todo lo que necesite. Si él quiere que permanezca allí, entonces no tiene ninguna razón para limitarse. Necesita un espacio adecuado para trabajar y piensa conseguirlo.Además, no ha regresado para sentirse incómoda en su propia casa.Axel toma la bolsa de Lia y se la entrega a una de las empleadas.—Lleva las cosas de la señora a la habitación principal y acomódalas. Asegúrate de que sus cosas es
—El guardia entendió mal las cosas —trata de defenderla Axel—. Solo estaba haciendo su trabajo. Por eso actuó de esa forma. No tienes que pensarlo demasiado.Lia gira lentamente el rostro hacia él.—Por supuesto —responde con una calma que deja claro que no está convencida—. Si todos creen que Ravenna tiene el poder de hacer y deshacer en Helix Group y el CEO no es capaz de aclarar las dudas, cualquiera podría cometer un error como este.Axel guarda silencio.Lia vuelve la mirada hacia la ventana antes de continuar.—Al final, yo soy una nadie. ¿Qué podría hacer contra la favorita del dueño?Las palabras quedan suspendidas dentro del vehículo. Martin y Kai se miran entre sí.Axel aprieta ligeramente la mandíbula, pero no responde de inmediato. Lia ha tenido motivos para pensar que Ravenna cuenta con una posición especial dentro de su entorno.—Nunca he dicho que seas una nadie —responde finalmente.Lia suelta una pequeña risa, pero no hay humor en ella.—No necesitas decirlo para que







