FAZER LOGINEl se cree cazador... jajajaja
Capítulo 195 —Extra 2 —La bancaNarrador:La luna bañaba el jardín con un resplandor plateado que se deslizaba sobre ellos como un testigo silencioso. Roman sostenía una copa de vino, los ojos perdidos en el reflejo del cielo. Sentados en la banca, su banca.—No puedo creerlo —murmuró con una sonrisa apenas torcida —Ya somos abuelos.Aylin rió con dulzura, pero había fuego en su mirada.—Y eres un abuelo jodidamente sexy, Diablo.Él soltó una carcajada grave, esa que retumbaba hasta en el aire. Luego se inclinó hacia ella, con el brillo del deseo latiendo en sus pupilas.—Sexy, sí… pero viejo. Ya me siento cansado.Ella le quitó la copa sin decir nada. La dejó sobre el suelo y se sentó a horcajadas sobre sus piernas. El movimiento hizo que su vestido se deslizara hacia arriba, dejando ver la piel suave de sus muslos.—Viejo no, amor mío —susurró rozándole la boca —Estás exactamente como me gusta.Y lo besó, lento, profundo, hasta que el silencio volvió a envolverlos. El beso que le dio
Capítulo 194 —Extra 1 —Sicilia, el principio de todoNarrador:El mar parecía un espejo inmenso aquella tarde. Sofía se recostaba sobre el pecho de Renzo, en la terraza de la finca, con una copa de jugo y el cabello revuelto por el viento. Sicilia la había conquistado. No solo por su belleza, sino por lo que significaba: el lugar donde él había crecido, el punto donde las heridas parecían cicatrizar sin esfuerzo.—Podríamos quedarnos un tiempo —dijo Sofía, mirando el horizonte.—¿Un tiempo? —repitió Renzo, sonriendo —¿O para siempre?Ella se rió.—Dije “un tiempo”. No me hagas decidir cosas grandes con la cabeza llena de sol.Renzo la besó en la sien, sin insistir. Habían planeado pasar allí una semana. Terminaron quedándose casi dos meses.Cuando Sasha dio a luz, regresaron a América para conocer al pequeño. Sofía no pudo evitar llorar al tenerlo en brazos:—Es precioso, Sasha… ¿al final, cual de todos los nombres escogieron?—César Escalante —respondió Sasha, con esa serenidad que so
Capítulo 193 —Más regalosNarrador:Ella seguía recostada al pecho del ahora, su flamante esposo, cuando depronto levantó la cabeza y lo miró intrigada.—No puedo creer que hiciste todo esto —dijo, con la voz temblorosa de emoción —Toda la boda, cada detalle… era exactamente lo que soñé desde chica. ¿Cómo lo hiciste, Renzo? ¿Cómo lograste que todos te ayudaran?Renzo sonrió, acariciándole el cabello con los dedos.—Hablé con Sasha. Le expliqué lo que quería hacer, lo que significaba para mí darte esa boda. Ella se encargó del resto. Todos colaboraron porque te aman.—¿Y cómo pudiste casarte por iglesia si ya estabas casado por ella? —preguntó ella, incrédula.Renzo suspiró, tomó su mano y entrelazó sus dedos.—Eso fue… un poco más complicado.—¿Complicado cómo? —insistió, frunciendo el ceño.—Cuando fui a Italia. Hablé con Isabella y la chantajeé, básicamente.Sofía se incorporó de golpe.—¿La chantajeaste?Renzo asintió, sin inmutarse.—Sí. Le dije que si no me firmaba los papeles y a
Capítulo 192 —Suegro... SuegraNarrador:Todos ingresaban al salón, donde todo estaba reluciente, esperando para la gran celebración.La música cambió a un ritmo más alegre, y las risas se multiplicaron entre las mesas.Sofía, todavía deslumbrante con el vestido, antes de entrar, se adelantó unos pasos con el ramo en la mano, giró hacia las invitadas solteras y alzó la voz entre carcajadas.—A ver, ¿quién quiere ser la próxima en casarse? —gritó divertida.Unas chicas invitadas y Alessia se pusieron en posición, riendo y empujándose entre sí.Detrás de ellas, Gaia, la hermana de Renzo, apenas participaba, con una sonrisa tímida, mirando la escena sin mucho interés.—¡Una, dos... y tres! —gritó Sofía, lanzando el ramo por encima del hombro.El ramo voló en el aire, girando entre pétalos, hasta aterrizar justo en los brazos de Gaia.El grupo estalló en un grito general.—¡Noooo! —dijo Gaia entre risas, con las mejillas encendidas —¡Esto es una trampa!Renzo, levantó una ceja divertido.—
Capítulo 191 —La chiquilla testarudaNarrador:El cielo estaba claro, como si incluso las nubes hubieran decidido hacerse a un lado para dejar pasar la promesa que estaba por sellarse. Frente al arco cubierto de flores blancas y rosadas, Renzo aguardaba en el altar, el traje negro impecable, los ojos clavados en el pasillo.Junto a él, Lorena murmuró con una sonrisa torcida:—Relájate, Renzo. Pareces un condenado esperando sentencia.Renzo exhaló un suspiro.—Nada de eso, pero no puedo evitar temblar.Dominic, un par de bancos más atrás, se rió por lo bajo. Natalia le dio un codazo, pero tampoco pudo contener la sonrisa. Dante estaba en silencio, con el gesto firme, y Alessia se limpiaba discretamente las lágrimas antes de que empezaran.Franco, sentado junto a Eros y Sasha, observaba la escena con una mezcla de respeto y afecto.—Quién lo diría —murmuró él —El italiano domado.—No domado —corrigió Sasha, sonriendo —Enamorado, que es distinto.La música comenzó y el murmullo se apagó.
Capítulo 190 —Solo me queda rendirmeNarrador:Sofía seguía con el rostro empapado en lágrimas cuando Aylín le tomó las manos.—Hija, no hay tiempo para llorar ahora —le dijo, entre risas nerviosas —Tienes que vestirte.—¿Qué? —balbuceó Sofía, todavía sin entender.—Sí, mi amor —intervino Sasha, con una sonrisa cómplice —Te casas en dos horas. Renzo ya va camino a la iglesia.Sofía la miró como si le hubieran hablado en otro idioma.—¿Cómo que en dos horas? ¡Yo ni siquiera…! —Se llevó las manos al rostro —¡No tengo maquillaje, no tengo peinado, no tengo nada listo!Aylín soltó una carcajada entre lágrimas.—Y por eso estamos aquí. No creas que Sasha vino con esa panza solo a darte la sorpresa. Trajo medio ejército de gente, maquilladores, peluqueros… hasta la manicura.Sasha sonrió ampliamente.—Exacto. Todo lo que necesitas . Renzo lo planeó al milímetro, Sofía. No dejó nada al azar.—Dijo que quería verte caminar hacia él con el vestido que soñaste —agregó Román, cruzado de brazos ju







