INICIAR SESIÓNLana Glower
Ese hombre que unos breves minutos me pareció interesante resulta ser Connor Fray, mi prometido.
Si, no detengo este malentendido ahora, está noche se convertirá en un desastre.
—Suelta a mi prometida Morgan —Dice con molestia Fray.
—Vaya Fray ni siquiera conocías a tú futura esposa, ahora estás todo territorial exigiendo.
Se burla Caleb manteniendo sus brazos sobre mi cintura de forma retadora.
Ellos se conocen es el pensamiento que acude a mi mente al escuchar que hablan con tanta familiaridad, aunque de manera hostil.
Fray ni siquiera responde a su provocación. Solo le recuerda su situación a mi amigo.
—Sabes bien que los Morgan no son bien recibidos, mucho menos a un festejo Fray perteneces a una familia que hace muchos años cayó en desgracia. No, arrastres a los Glower contigo.
Sus palabras me molestan como se atreve a restregarle en la cara eso a Caleb. A la mención de su familia mi amigo tenso más su cuerpo, se lo que se avecina y no estoy dispuesta a permitir que continúen provocándolo por mi causa.
—Caleb, por favor solo mantén la calma voy a resolverlo de acuerdo —El me mira directamente a los ojos ignorando a Fray que no está nada contento con mi intervención.
Pero no me importa Caleb es mi amigo no me interesan los sentimientos de nadie más.
—Estarás bien —Pregunta Caleb, no muy convencido. Asiento seguro para tranquilizarlo no quiero que por mi culpa entre en una pelea.
Coloca su frente sobre la mía aceptando mi petición silenciosa, ese simple gesto desata una reacción que no me esperaba de Fray que me toma por el brazo arrastrando mi cuerpo que antes estaba en contacto con Caleb al suyo.
¡Que se cree este hombre!
Su acción de inmediato provoca a Caleb que se pone en guardia listo para entrar en una pelea, lo conozco perfectamente desde niños, no va a retroceder a pesar de encontrarse en desventaja.
—Caleb, no por favor, no, caigas en provocaciones, déjame arreglarlo de acuerdo —Digo, mientras ruego al cielo que entre en razón —Sofía sácalo de aquí —Digo al notar que mi amigo se mueve en mi dirección.
Sofía asiente tomando el brazo de Caleb en mi mente solo le ruego que lo contenga. Ella, me estudia con su mirada para asentir de nuevo. Mientras soy llevada por la fuerza por Fray.
Connor Fray
Esa mujer es mi futura esposa, cuando llegue dónde se encontraba fue lo menos que esperaba. Solo seguí a la chica que llamo mi atención, pero al verla entre los brazos de un hombre retrocedi disculpándome.
Hasta que la otra mujer llegó pronunciando su nombre fue una sorpresa nada agradable en especial cuando preste más atención en su acompañante.
Caleb Morgan, que hacia ella con él.
Me molesta ver sus brazos rodeando su cintura. Mientras intercambian unas cuantas palabras eso termina de enfurecerme tomo de su brazo con mas fuerza de la que pretendía arrastrando su cuerpo contra el mío.
Por mi acción noto a Morgan con toda la intención de enfrentarme. Pero su impulso se frena por Lana, que habla con voz firme.
—Caleb, por favor, no, caigas en provocaciones, déjame arreglarlo de acuerdo —Escuchar su voz preocupada por Morgan hace que me hierba la sangre —Sofía sácalo de aquí.
Así que está otra chica también lo conoce es bueno saberlo,
Caleb me reta con su mira con intención de venir por ella. Al escuchar las súplicas de Lana y Sofía se detiene. Sin embargo, se contiene por ella, de lo contrario a juzgar por su mirada es un hecho que desea destrozar mi garganta.
¡Vamos atrévete! Lo reto con mi mirada.
Pero la otra chica lo retiene, me hubiera gustado saber hasta donde es capaz de llegar el cachorro de los Morgan. Por hoy solo me quedo con el mal sabor de boca.
Sin prestar más atención que la necesaria me marcho arrastrando a Lana.
Ahora solo necesito aclarar está situación con mi prometida la pequeña Lana Glower. Sin la interferencia de nadie.
Olvidando mis modales la llevo conmigo sujeta de su brazo lejos de la mirada de curiosos al otro extremo del lago. Ella pierde el equilibrio en varias ocasiones por tratar de llevar mi paso.
Eso me molesta por qué deje de ser un caballero con ella para convertirme en un déspota en este momento.
Pero solo recordarla en los brazos del cachorro Morgan me enfureció.
Se que ni siquiera la conozco, pero es la mujer que eligieron para ser la madre de mis hijos y mi compañera. No voy a permitir ser el hazmerreir de todos porque ella decidió cambiarme con el integrante de una familia que es repudiada por todos.
—¡Ay puedes caminar más lento! Destrozaras mis tobillos —Suelta molesta.
Detengo mis pasos por su protesta por lo que ella choca con mi espalda. Es tan pequeña y frágil que me da miedo lastimarla. Pero no pienso detenerme por lo que suelto su brazo para luego cargarla sobre mi hombro.
—¡Oye! ¿Qué se supone que haces? Bájame ahora mismo tú…
Golpea con sus pequeños puños mi espalda ni siquiera con la suficiente fuerza para hacerme daño. Eso me hace sonreír por qué a pesar de su desventaja tiene el coraje para enfrentarme.
Pequeña Glower eres muy interesante definitivamente no nació para ser una ama de casa como se burló de mí Simón.
Connor FrayLa atmósfera en la habitación estaba cargada de una tensión difícil de disipar. Caleb, incapaz de mantenerse en silencio por más tiempo, se atrevió a preguntar, su voz rompiendo el pesado mutismo que se había instalado.—¿Qué sucedió con Lara? —pregunta, eligiendo cuidadosamente sus palabras tras varios minutos de un silencio ensordecedor. Sus ojos buscaron una explicación—. ¿Notaste su mirada?La pregunta resuena en el ambiente y, por un instante, pero no sé qué responder. El recuerdo de aquella mirada, fría y ajena, flotaba aún en mis pensamientos.Su mirada…Un escalofrío recorrió mi espalda, pues aquella expresión en Lara no era la que solían conocer. Parecía como si una parte de ella se hubiese perdido en el camino.¿Qué paso en ese lugar?—Perdí la conciencia al volcarse el automóvil, no sé qué sucedió ahí —respondo finalmente, bajando la mirada contemplando el rostro de Lara, incapaz de ofrecer una respuesta.El silencio volvió a instalarse, pero ahora era distinto:
Lana GlowerHoras más tarde, la carretera donde nos atacaron ha quedado atrás. Connor conduce en silencio, con el rostro cubierto de cortes y los nudillos ensangrentados. Yo voy en el asiento del copiloto, con la mirada perdida en el reflejo de la ventana. Pero no miro el paisaje. Miro mi reflejo.Hay algo diferente en mis ojos.Ya no son completamente míos. ¿Qué esta sucediendo conmigo?—¿Estás segura Lana de que estás bien? —pregunta Connor sin apartar la vista del camino.Tardó en responder. Siento todavía un leve susurro en el pecho, como si algo respirara lento y profundo dentro de mí. Silencioso. Paciente.—No lo sé —respondo finalmente.Connor aprieta el volante. No dice nada más. Pero sé que él también lo sintió. No solo el poder... sino la conciencia detrás de ese poder que fue capaz de terminar con la vida de esos licántropos nauseas invaden mi boca recordando su sangre en mi rostro ni recuerdo como llego sobre mi piel, pero estoy segura de que Connor si tiene una idea que o
Lana GlowerLas rutilantes llamas que amenazan con devorar vivo a Connor se desvanecen en un instante, como si nunca hubieran existido. La confusión se instala a mi alrededor como una neblina densa. Siento mi garganta desgarrada desde dentro, como si miles de espinas emergieran de mí. A lo lejos —y cada vez más cerca— los gritos de los licántropos rasgan el aire. Maldicen entre alaridos mientras su piel comienza a arder, abrasada por una fuerza invisible.—¿Qué demonios eres tú? —me escupe el hombre que hasta hace un segundo me sujetaba del brazo con una fuerza monstruosa.No tengo respuesta. No porque me niegue a hablar, sino porque algo dentro de mí me lo impide. Las palabras se ahogan antes de nacer.—Hice una pregunta. ¿Qué demonios eres, engendro?Me llama "engendro". Qué ironía viniendo de alguien que cambia de forma a voluntad, que viste una piel que no le pertenece, con garras por manos y colmillos por lengua.Una sonrisa se dibuja en mis labios, pero algo en ella no me perten
Lana Glower —¡Connor! —Grito asustada con cada roce del otro coche la contra la carrocería del nosotros. Los golpes dejaron de ser un simple aviso ellos buscan sacarnos de la carretera… mi mirada se pierde en el espejo retrovisor observando las camionetas con ventanas polarizadas. —Lana estaremos bien no tengas miedo voy a protegerte —Me asegura llamando mi atención de las camionetas con una sola misión —No dejare que te toquen me escuchas pequeña Glower. Lo siguiente a sus palabras termina con mis esperanzas de salir ilesos otra camioneta aparece de la nada frente a nosotros lo último que escucho de Connor es sujétate antes de volcarnos en su intento de esquivarlos. A la distancia escucho murmullos mi cabeza duele un zumbido en mi oído no me permite discernir que dicen las personas que rodean el automóvil mi cuerpo lo siento pesado lucho por abrir mis ojos llevando mi mano con un gran esfuerzo a mi frente tengo un corte deslizo mis dedos para limpiar el líquido viscoso que corre
Lana Glower No puede sé que nuevamente este repitiendo la misma historia parece que el solo sabe llevarme sobre sus hombros sin darme ninguna opción de negarme a acompañarlo. ¡Es un gran bruto! Trato de cubrir mi ropa interior porque estoy segura de que con este minivestido estoy mostrando más que mi conciencia a los presentes, por su culpa. En mala hora Fray se puso todo territorial como siempre desde que lo conozco. Llevo mi mano para mantener la escasa tela cubriendo mis glúteos cuando de repente siendo una nalgada que me hace dar un respingo indignado. —Si, no querías que otros vieran tus nalgas hubieras considerado traer otro vestido Glower en lugar de ese pedazo de tela —Me regaña entre dientes el muy… ¡Esto, no puede estar pasándome a mí! Mi vergüenza es mayor cuando pasamos frente a la mesa donde se encuentran Simón y esa chica que los acompañaba. Que luchan por contener sus risas ante mi lamentable desdicha. Pero no es la única que tienen su mirada en mí también Caleb
Connor FrayAprieto mi mandíbula tratando de contener la necesidad tan abrumadora de golpear a Caleb hasta que se arrepienta de seguirle el juego a mi prometida, aunque ver sus manos sobre las caderas la Lana, es mi limite para desear terminar con el cachorro de los Morgan.—Mila, acompáñame quiero bailar ahora —La mencionada abre desmesuradamente sus ojos negando.—Ni, pensarlo no me vas a utilizar para darle celos a tú prometida, si sigues ese camino Connor ella realmente se enojará contigo.—Eres mi amiga —Ella, asiente dudando ante lo que se maquina en mi cabeza —Entonces apóyame en esto Mila, si piensas que tendrás problemas con ella, despreocúpate que dudo le importe un bledo con quien me meta esta noche.—Connor, estas equivocándote amigo tú reacción es motivado por celos creme cuando te digo que una mujer no deja pasar esas cosas, además es obvio que ella no tiene nada con Caleb solo está utilizándolo para hacer exactamente lo que quieres hacer tú no caigas en el juego, ¡Oh, t