Compartir

Capítulo 4

Autor: Nelsy Díaz
last update Fecha de publicación: 2023-10-09 07:31:15

La razón no la entendía, por más que analizó la situación en su mente, para Joseph no hubo más respuestas que solo lo que un ser egoísta podía hacer.

Pero las palabras del padre de Keyla aún le causaban esa fisura en su pecho, aún tenían un poder extraño que ella también percibió al verlo apretar los dedos en el volante.

Miró a la mujer a su lado y aunque claramente tenía algunas diferencias en su físico, era ella. Era la misma chica que le hacía problema por todo años atrás.

No, en realidad estaba más hermosa. Algo distinto pero no supo qué, solo que su belleza era mucha más. Su corazón se aceleró, pero había algo peligroso en ello que creyó extinto y ahora...

__ ¿Vamos a algún lado en especial? - se atrevió a preguntar, sacándolo de su ensimismamiento. Este aclaró su voz.

__ ¿Alguno que creas sea especial? - preguntó él.

__ No sé. Yo voy a los parques, son más...

__ Naturales. - completó Joseph por ella, la chica giró a verlo y no entendió cómo supo lo que diría. No podía leer mentes ¿verdad?...¿verdad?

__ Lo repetías todo el tiempo. - aclaró él.

Keyla quiso decir algo más, poder entender a qué se refería cuando le hablaba de un pasado donde convivieron, pero en su mente hubo un click, algo que la hizo llevarse la mano a la cabeza, algo que en lugar de ser un alivio fue un martirio.

__ ¿Que ocurre? - preguntó Joseph con preocupación.

__ Detente....por favor, detente. - pidió ella y Joseph no tardó en hacerlo dándole el tiempo de que ella saliera a un lado de la autopista, inhaló y exhaló como la psicóloga le enseñó.

Recordó lo que debía hacer, pero aún todo junto no ayudó.

Su cabeza dolía más, su pecho se movió con fuerza y sus labios temblaron al no poder decir lo que sentía. Sus piernas no la sostuvieron como debían y cuando se doblaron...

__ Keyla, mírame. - la voz ronca y firme de Joseph la dejaron sin respirar, a la vez que la sostuvo de los hombros para que no cayera - Estás teniendo una ataque de pánico. Pero mírame.

Ella obedeció, los ojos profundos de ese hombre la hicieron contener lo que en su pecho vibró.

__ Fíjate en lo que hago y repítelo. - la orden fue clara y en cada vez que él llenó sus pulmones de aire, ella también lo hizo. Sin despegar los ojos del desconocido, realizó cada acción que vio, hasta que sus latidos se normalizaron al punto de no sentir su pecho apretado.

Solo al verla bien Joseph la soltó, indicando que lo haría, dando un paso hacia atrás.

__ ¿Mejor? - preguntó y ella movió la cabeza en señal de afirmación. - Bien, tengo agua.

Vio la duda en si separarse de ella o no, sabía que podía intentar escapar de nuevo.

__ No me iré, no podría correr. - dijo ella con la voz entrecortada.

Él aún dudó, pero necesitaba verla bien por lo que fue por la botella con agua que le entregó sin tapa. Hidratar su garganta le fue de ayuda, sin embargo aún tenía muchas dudas y pensó que si se ponía a exponerlas frente a ese desconocido, entraría en otro ataque.

__ ¿Como es que estás viva? - la pregunta que salió de la boca de Joseph la dejaron congelada. Ya la había escuchado muchas veces en esas pocas horas y ella tampoco entendió nada.

Pero por más que se lo preguntara, su voz no salió.

__ Yo te vi ahí... con... él me dijo...- Joseph se ofuscó, estaba enojado, con todos, consigo mismo y con todo aquel que llegara a su mente.

Aún tenía en la cabeza como aquel día el padre de Keyla lo culpó a él y a Sara de la muerte de su hija. Recalcó que por querer estar con ellos, había muerto y tantas veces esa palabra crearon en él un bloqueo que duró meses en donde recuperarse fue un proceso difícil.

__ Keyla, te vi. Te atacó, te disparó y...

__ ¿Como sabes que soy a quién buscas? Quizá solo me parezco físicamente a esa persona y...

__ No, no podría confundirte jamás. - le aseguró el mafioso. - Esto es tuyo. Esto me lo diste tú días antes que me atacaran antes de que...

Sacó el collar que tenía un medallón de un símbolo celta en metal. Eso la congeló, negó con su cabeza, quedándose sin habla al descubrir que ese símbolo que ella recordaba en sueños estaba frente a ella.

No lo alucinó. Su padre le dijo que era algún sueño, él también...

__ ¿Te lo di yo? - preguntó y Joseph asintió. - No es posible... no puede ser posible. Esto tiene que ser una especie de...

__ Keyla, no te miento. Tú y yo nos conocemos desde hace años. Cuando Sara se casó con mi hermano tu la acompañaste en todo momento, viviste en nuestra casa, cuidaste a tu sobrino, jugaste ajedrez con mi abuelo.

Cada cosa que escuchó le pareció tan irreal que era como si fuera otra persona de quién hablaban. Ella no conocía a esa mujer que llamaban Sara, no tenía ningún sobrino y tampoco intentó jugar ajedrez nunca.

Al menos esos cinco años que estuvo en España no hizo, mi vivió nada de esas cosas y le estaban diciendo que sí.

¿Como debía tomarlo? ¿Aceptarlo como si nada?

No podía ser cierto, si eso era verdad, entonces significaba que...

__ No, yo necesito hablar con...

__ ¿Donde estuviste estos años? - le preguntó Joseph. - Porque si estuviste en esta ciudad significa que pude haber...

__ Yo viví en Madrid cuatro años...con... necesito una píldora. - buscó en su bolsillo. Siempre las llevaba ahí, pero cuando buscó se dió cuenta que las había perdido.

La desesperación llegó. Solo esas píldoras podían calmarla y relajar su cuerpo para no sentir que se ahogaría. La presión en su pecho comenzó de nuevo, sus pulmones ardieron y cuando tocó su garganta Joseph entendió que estaba teniendo otro ataque.

Era un tontería lo que iba a hacer, pero recordó que le dijeron en broma que funcionaba, no perdía mucho si lo intentaba.

Sin prever nada Keyla sintió los labios de aquel desconocido sobre los suyos. Apoderándose de su boca como si los conociera más que ella, porque su cuerpo comenzó a relajarse al sentir aquel beso tan necesitado, lo más extraño del caso era que esa necesidad también iba de su parte.

Como si su cuerpo reconociera a ese desconocido.

Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App
Comentarios (3)
goodnovel comment avatar
isabel lopez
lo sabía q no podía estar muerta y q desgraciado el papá invertarle todo eso y q emoción tuvo un hijo de el
goodnovel comment avatar
Raquel
me encanta espero que recupere la memoria,ahhhh pobre de su padre la que se le va a armar
goodnovel comment avatar
stella Pantas
... Está casada..!!
VER TODOS LOS COMENTARIOS

Último capítulo

  • Mimada por el mafioso.    UN ÁNGEL PARA LA BESTIA. Extra: Hielo y fuego.

    ¿Que tan peligroso era un Crown? Desde años memorables la mejor manera de atacarlos siempre fueron diferentes, tratando de cubrir partes de ellos que no pudieran defender. Pero ninguna funcionó para desestabilizarlos tanto como para hacerlos perder definitivamente. Al menos no de forma letal. Pues Sara pudo caer rendida ante los brazos envolventes del hombre que mostraba su posesividad sin problemas. A ella le gustaba verlo tener ese miedo a perderla, aún cuando no pasaría, pero eso era algo tierno en un hombre que jamás se dejaba intimidar de nadie. Keyla por su parte, tenía una afición muy grande por los besos y caricias ligeras o demandantes del sujeto que pidió su mano para llevarla a la pista de baile y presumir que su esposa solo tenía ojos para él, aún cuando otros buscaban su atención. Aarón y Luisa no dejaron de verse con ese inmenso amor que nació, estuvo en pausa y tuvo su continuación cuando ambos supieron volver al otro. Marcelo a un lado de su mujer, solo admiraba

  • Mimada por el mafioso.    UN ÁNGEL PARA LA BESTIA. Epílogo.

    Ver a sus hijos dormir plácidamente, ir a reuniones del colegio del mayor de ellos o ir a mostrar el apoyo en competencias escolares, oír a su esposa hablarle de cosas simples como la compra de algo en el camino, solo por que le gustó o su trabajo en el laboratorio, como también sus reuniones con grupos, debido a su cargo de primera dama. Todas esas cosas eran el día a día Marcelo con su familia. Cotidiano y simple, pero único para él, quien no quiso perderse nada, pues el tiempo volaba y sus hijos ya contaban con seis semanas y para él seguían viéndose como el primer día. Siempre se verían así. A lado del otro, vió a ambos dormir, con sus pijamas y la mata de cabello castaño, mientras su pecho se movió con cada respiro. Era maravillosa la forma en que parecían disfrutar de eso y lo mejor del caso, era que luego de comer, era lo único que hacían, dándole así la oportunidad de verlos por más tiempo. __ Entonces la cena benéfica será en dos noches. Así no interfiere con tu videoconfe

  • Mimada por el mafioso.    UN ÁNGEL PARA LA BESTIA. EXTRA: Negociable condena.

    La reunión llegó, una donde el acuerdo no se diera por medio de una bocina que les impidiera verse las caras para demostrar que no había temor por ninguna parte. Afuera se veía la tensión que cubrió el edificio entero. Vehículos se detuvieron, de los cuales bajaron los sujetos que parecían un muro alrededor de Leonardo. Desde que entraron se dieron cuenta de la seguridad que pusieron en cada rincón del lugar. Una fortaleza cuasi perfecta para dejar ver que no porque los Crown dominaran la ciudad entera, significaba que los Bassett estuviesen indefensos. El concejo se hizo presente ante ellos, cinco hombres con la mirada fija en los Crown. Esperando el mínimo indicio de no poder cumplir con el acuerdo, para desatar una guerra en su contra.Cárter Bassett fue el primero en asomar, con la mirada puesta en Leonardo, quien permaneció sin inmutarse, aún sabiendo que todos querían matarlo. Cole apareció junto a Grayson, siendo ellos los últimos en sentarse. En lo que Adrián solo vio a los

  • Mimada por el mafioso.    UN ÁNGEL PARA LA BESTIA. Extra: Pieza necesaria.

    Los diarios se llenaron con la noticia del nacimiento de dos pequeños Crown más, los cuales llegaron para afianzar el amor de la feliz pareja que no dejó de ver a los dos seres hermosos que dormían a lado de la madre que pasó la yema de su dedo por la curva de sus narices.El intenso pero agradable olor que emanaron inundó su nariz y la hizo inhalar mucho más. Ese aroma solo lo sintió con Johan cuando nació y lo tuvo pegado a su pecho todas las noches, siendo esa la única forma en que podía dormir y permitirle a ella hacerlo. Todo había cambiado con ellos. Mientras con su hijo mayor tuvo que estar en precariedad, ahí se encontraba con todas las atenciones posibles, como si quisieran retribuir todo lo que había pasado con la antigua experiencia. Incluso el pequeño Johan parecía dispuesto a eso, queriendo no hacer ruido cuando llegó y caminando de puntillas, logrando la risa que desencadenó una acción tan inocente. __ El baño está listo para...Johan se llevó el dedo a los labios, si

  • Mimada por el mafioso.    UN ÁNGEL PARA LA BESTIA. Capítulo 38.

    Pese a los días ocupados que comenzó a tener, Gálata siempre tuvo el tiempo de quedarse solo sintiendo las patadas de sus hijos cuando se volvían locos, más cuando Marcelo se hacía presente en el lugar. Como si reconocieran quien era, desde que comenzaron a moverse, no pudo detener la aceleración que ocurrió en su abdomen cuando el gobernador aparecía por la puerta. Para él ver el crecimiento de sus hijos día con día fue una experiencia que no quiso perderse, por lo que sus días desde que tomó el mando de dicho cargo, siempre fue junto a ella. Desde que comenzó a hacerse visible el embarazo, Gálata no solo era vista con el amor que este jamás podía disimular, sino con una fascinación por como adquirió una belleza única en esa etapa también. Su estilo no lo perdió nunca, pero sus ojos si tenían ese brillo excepcional que dejó claro la ilusión que le hacía conocerlos. Más cuando iba a recoger al pequeño Johan al colegio, este siempre depositaba dos besos en su abdomen.__ Uno para ca

  • Mimada por el mafioso.    UN ÁNGEL PARA LA BESTIA. Capítulo 37.

    La respuesta de lo que haría Marcelo la estaban esperando. Todos en la familia se encontraban ante la expectativa que este debía resolver para ellos. Ya solo faltaban dos semanas para la llegada de las elecciones y de retirarse, prácticamente estas se harían por mero protocolo, pues no había competencia en un solo candidato. O podrían tomarse más decisiones con respecto a lo que podría pasar. Las noticias se inclinaron sobre que fugarse fue la única opción para César Bari, repugnando por completo su nombre, como también todo lo que representaba. Por lo cual Braulio solo esperó paciente a la llegada de su hijo, de quién le avisaron que su auto se aproximaba a la mansión Crown. Leonardo siguió peleando con la niña que le gustaba verlo discutir que no le picaría galletas, para al final terminar cayendo en la mirada que está ponía para lograr lo que fuera de él. Anthony junto a su madre se rieron de ellos dos. Siempre era lo mismo con sus discusiones y sabían que jamás cambiaría tal

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status