Compartir

Capítulo 0.2

last update Fecha de publicación: 2022-06-13 10:10:57

Ignatiev.

Se había marchado por tres años, el día en que se despidió de Kisha había dejado a una dulce niña de dieciséis años llorando desconsoladamente, ahora no podía reconocer en absoluto a la mujer que tenía frente a él, observandolo sin un mísero sentimiento en aquellos ojos.

El tiempo no había hecho más que embellecerla, ya no era una niña se había convertido en toda una mujer capaz de quitarte el aire tanto por su sensualidad, como por esa aura densa y oscura que la envolvía.

—Odio las sorpresas.

Fueron las únicas palabras que salieron de aquellos carnosos labios antes de marcharse.

Ignatiev quedó paralizado en su lugar. Se había imaginado mil veces aquel reencuentro, en ninguno de ellos se apreciaba este final.

Espero un reguero de lágrimas en aquel rostro dulce que recordaba con tanto anhelo, un abrazo cálido, quizás una bofetada por irse, no esa indiferencia que se clavó en su pecho como un puñal caliente, haciéndolo sentir dolor.

La sala se vació en menos de cinco minutos, sólo su padre Marck se quedó allí, observando con una mueca de tristeza desfigurando su rostro.

—¿Qué le sucedió?.

No oculto la estupefacción en su tono, la dejó fluir, clavando sus ojos en los de su padre, estupefacto.

—Ella ha cambiado un poco

—¿Un poco?. — bufo —Si parece un maldito demonio sacado del infierno, papá

Dirigió su mirada al pasillo vacío, donde el cuerpo de aquella mujer se había perdido minutos atrás.

—Cuando te fuiste sucedieron cosas que cambiaron a Kisha. Lamentablemente ese cambio no es reversible.

—¿Qué cosas?. — observó nuevamente a su padre. El recuerdo de aquel rostro femenino adornado por la sangre volvió a su mente. ——¿Ella realmente le ha cortado la cabeza a un tipo? ¿Se la mando a Lombardi?, ¿Qué demonios tiene que ver, Kisha, con el Rey de la mafia Italiana?.

Las preguntas se aglomeraron en su cabeza sin parar. Marck palmeó su hombro con suavidad.

—Sí ella ha hecho eso. La sangre en su rostro lo prueba, no es sorpresa, Ignatiev, Kisha cometió las peores atrocidades, pero no soy yo quien te las debe contar. ¿Qué tiene qué ver ella con los italianos?, fácil. Hace tres años se metió en nuestro negocio, ¿Has oído hablar sobre la princesa sangrienta?.

Ignatiev asintió, incapaz de pronunciar palabra alguna. 

Los rumores de la princesa sangrienta eran leyendas dentro de los clanes rusos en Estados Unidos, una sádica miembro de la mafia, autora de crímenes que no eres capaz de oír sin un estómago fuerte. Se decía que tiene la apariencia de un ángel pero el alma del diablo, una auténtica máquina de matar sin sentimientos algunos.

Ignatiev no podía entender que tenía que ver aquella mujer con su luz.

—Hace dos años que Kisha se ganó ese apodo, ¿No te has detenido a pensar?. Ella es la princesa de la mafia rusa, Ignatiev.

—¿Qué...?, no....

—Las cosas cambiaron, muchacho. Aquella joven dulce y llena de luz no volverá jamás.

Miró a su padre con la incredulidad prendida en su cuerpo como una enfermedad en fase terminal. No podía creer aquello, su muñequita, su ángel, la luz en la oscuridad que lo rodeaba, no podía ser ese ser mezquino.

—¿Qué le ha sucedido, papá?.

—No puedo decírtelo, no está en mis manos.—los ojos de Marck se nublaron por las lágrimas contenidas. — Lo único que te puedo revelar es que fue algo tan inhumano que la convirtió en un cuerpo sin alma. Ve a descansar, muchacho. Lo necesitas.

Se fue, dejándolo sólo, con mil dudas en la cabeza y un agudo dolor en el corazón.

¿Qué te hicieron, Kisha? ¿Qué fue tan horrible como para asesinar tu alma, muñequita?.

Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App

Último capítulo

  • Muñeca de la Mafia.   Agradecimientos.

    Agradecimientos. No sé si haya alguien del otro lado leyendo estas palabras, en casi de que si, son todas para ti. Gracias a ustedes, los que leen, es que esta obra fue capaz de ser y llegar a su fin. De todo corazón les digo gracias a los que me acompañaron hasta aquì y a los que se quedaron por el camino. Para un escritor un libro es como un hijo al que le dedicamos tiempo, amor, tristeza y hasta rabia, no saben lo que significa culminarlo. Quedarse con ese saborcito de que fue capaz de llegar a su fin. Muchas gracias por leer. Atentamente: Miss Peregrine.

  • Muñeca de la Mafia.   Epilogo.

    Epilogo. Kisha Ivanova. Este era el día más feliz de mi vida, bueno el segundo día más feliz, me encontraba vestida de blanco parada en un hermoso altar construido a bace de flores y madera blanca. Mi vestido era una cosa sencilla y corta, de tul y encaje. Nos encontrábamos en una playa celeste como el cielo más despejado, la arena blanquecina se colaba en mis pies descalzos. Y allí, al principio de un corto pasillo, se acercaba el flanqueado por tres pequeñas cabelleras negras que correteaban sonriendo. Ignatiev llego a mi lado con una sonrisa enorme agarrándome la mano, con nuestros hijos de dos años revoloteando a nuestro alrededor. Nunca iba a sentirme tan feliz como en aquel momento en el que di el sí. La fiesta siguió hasta que la noche toco la tierra y luego se fue como un suspiro dándole paso a un nuevo día. Me encontraba sentada en la arena, mirando a mis tres angelitos plácidamente dormidos en la falda de sus abuelos, uno para cada uno, uno para todos. Lágrimas de fe

  • Muñeca de la Mafia.   Capítulo 5.3

    Capítulo 5.3 Ignatiev. No había soltado a aquel niño en ningún momento, llevaban dos horas en la casa observando como el doctor lo controlaba y arreglaba lo que Kisha había hecho para mantenerlo con vida. Parecía una maldita mama oso, gruñéndole a todo aquel que quisiera acercársele. — Es un niño muy sano y fuerte, eso es lo que lo mantuvo con vida. - El hombre observo fijamente a Kisha. — ¿Puedes amamantarlo? — Hace un tiempo comenzó a salirme calostro, mi obstetra me explico que se debe a las hormonas de un embarazo doble. Ignatiev estaba atento a la conversación, a cualquier movimiento del hombre. — Muy bien, solo tienes que colocarlo en tu pecho varias veces al día. El solo estimulara la producción de leche. La sonrisa con la que Kisha miraba a aquel ser le hacía revolver el estómago, era el hijo de un maldito bastardo que intento poseerla, asesinarla. No podía aceptarlo. — ¿Eso no afectara a los bebes cuando lleguen? Pregunto, ganándose una mirada fulminante por parte d

  • Muñeca de la Mafia.   Capítulo 5.2

    Capitulo 5.2 Cinco meses después. Kisha. Aún faltaban tres meses para dar a luz, sin embargo, sentía que estaba a punto de explotar. Tenía seis meses de embarazo y parecía que se encontraba a término gracias a la gran protuberancia que salía del vientre. Se encontraba acomodando unas ropas en su maleta, últimamente le costaba moverse, la cansaba demasiado hacer cualquier cosa. La doctora le había dicho que era normal, los bebes estaban muy sanos, creciendo con normalidad. No iba a llegar a término, se quedarían sin espacio mucho antes de tiempo, aun así, los pronósticos de la doctora parecían ser los mejores. — ¿Te ayudo? Kisha giro la cabeza, observando a su madre entrar a la habitación. Asintió con la cabeza ante su pregunta, sentándose en la cama con una mano en el vientre. — Parezco una bola de hormonas que se agüita metiendo ropa en una maleta. - Frunció el ceño, alcanzo su botella de agua encima de la mesita. — Ni siquiera puedo mirarme la vagina. Nikkita carcajeo, acar

  • Muñeca de la Mafia.   Capítulo 5.1

    Capítulo 5.1 Kisha. Habían pasado tres días desde la votación, no tenía noticias por parte de Dimitrios aún. Y su familia tampoco tenía ningún indicio de la mujer embarazada, nada. Ni un rumor, ninguna cosa que los pudiera guiar. Se encontraba metida en la biblioteca, con un chocolate caliente en las manos, cuando Dimitrios entro por las puertas en silencio. Kisha clavo la mirada en él, observando lo que llevaba en las manos. Un pequeño papel arrugado, el cual dejo en su mano. —Esto es lo único que pude averiguar, su número telefónico. Fue difícil rastrearla, no quise colocar la dirección ya que sospecho de quien se trata. Kisha observo los números allí garabateados, sabiendo lo que tenía que hacer. —Borra la información, quiero que la vuelvas un fantasma que no se pueda rastrear. Protégela por un tiempo, hasta que se olviden de lo que quieren. - Dimitrios asintió, sus orbes cargados de dudas. — Te debo una muy grande por mantenerme el secreto. —Eres lo más cercano a una amig

  • Muñeca de la Mafia.   Capítulo 5.0

    Capítulo 5.0 Kisha. Aquella noche durmieron abrazados uno junto al otro, sin poder cerrar los ojos, intentando disfrutar al máximo el contacto del otro. Kisha se encontraba sumergida en sus pensamientos, percibiendo un aura extraña en Ignatiev, algo que parecía tener atorado, sin tener las agallas para decirle. —¿Qué te sucede? Se revolvió entre las sábanas, disfrutando de la mano masculina en su vientre, intento girar la cabeza para mirarlo, él no la dejo presionándole con más fuerza. —Nada, ¿Por qué lo dices? Carcajeo en medio de la penumbra, amando el ambiente intimo que había entre ellos. — Porque tengo miedo de que te ahogues con las palabras que no salen de tu boca. - Bufo, colocando una de sus manos encima de las suyas. — Te conozco desde niña Ignatiev. Sintió el momento justo en el que ocultaba su rostro entre su cabello, lo escucho aspirar con fuerza, soltando un lento gemido. —Me conoces muy bien, querida Kisha. Nunca firme el divorcio, jamás existieron esos papele

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status