INICIAR SESIÓNTerminamos de comer el silencio y de vez en cuando nos dábamos una mirada, pero rápidamente la apartábamos.
—Creo que ya me debería de ir —Dijo levantándose del sofá.
—Sí, creo que es lo mejor.
—¿Te parece si continuamos con el trabajo mañana?
—Sí, nos vemos mañana.
Nos despedimos y salió de mi casa, eso fue muy intenso, cada vez me hacía más a la idea de que yo a él no le interesaba en absoluto, solo acepto hacer el trabajo y ya.
Para mi ese momento fue especial, a pesar de que nuestros labios nunca se tocaron, me encanto estar así de cerca de él, sentir su respiración y ver sus ojos tan de cerca... fue encantador mientras duro, creo que solo me estoy haciendo ilusiones.
El resto del día paso de lo más normal, solo espero que me sigo hablando, me costó dos años hacerlo y solo porque mis amigos me ayudaron, si no seguiría observándolo de lejos.
Bien ya es otro día y estoy muy nerviosa por lo que pueda pasar hoy, si va a hacer como si nada paso o que va a hacer, creo que no debería de tocar el tema y que lo mejor va a ser seguir normal, terminar el trabajo y alejarme de él lo antes posible.
—Hola —Digo saludando a todos.
Platicamos un poco antes de entrar al salón, trate de comportarme lo más normal, pero sé que estuve distante y callada, lo cual es muy raro ya que yo siempre estoy hablando, y ellos lo
notaron, me preguntaron un par de veces si estaba bien, pero siempre contestaba que sí, creo que ellos se dieron cuenta de que por ahora no quería decir lo que pasaba.
Al entrar al salón lo vi ahí como siempre, me senté y no dije nada, solo me dispuse a sacar mis cosas de mi mochila. Pasaron unos cuantos minutos y el hablo.
—Hola.
—Hola —Dije un poco cortante.
—¿Estás bien?
—Sí, ¿Tu?
—Igual bien.
—Me alegra.
—Sobre el trabajo, hoy no puedo quedar.
—Ok, igual yo tampoco podía —Dije mintiendo, yo no tenía nada más que hacer. No se por qué me estoy comportando así.
—Bien.
—Pues bien.
—¿Te pasa algo? —Pregunto mirándome.
—¿Por qué habría de pasarme algo? —Respondí tratando sonar normal.
—Bueno, creo que estás un poco extraña —Dijo nerviosamente.
—No me pasa nada y si así fuera creo que no te importaría.
Yo sabía que me estaba comportando como una niña malcriada y no estaba bien, sabía perfectamente que mi comportamiento era horrible, pero me molestaba que hiciera como si no pasara nada, que olvidara lo que paso o lo que no paso el día de ayer y si ya se dije que lo iba a olvidar y comportarme normal, pero es imposible. No sé cómo puede lucir y comportarse tan normal, o igual si se, para él no significo nada.
—Oye está bien, disculpa si te ofendí —Dijo un poco confundido.
—Lo siento —Contesté agachando la cabeza.
—No pasa nada, entiendo que puede que no estés en tus mejores días, a todo el mundo le pasa.
No conteste nada, solo nos vimos fijamente por unos segundos.
Las clases empezaron y paso una tras otra hasta la hora de receso, estaba un poco confundida, así que quería tomar aire y estar sola por un momento.
Antes de salir del salón le dije a los chicos que iba a estar en el patío.
—¿Segura que vas a estar bien? —Pregunto Jocelyn.
—Sí, no se preocupen, solo necesito un tiempo —Respondí con una sonrisa débil.
—Bueno, cualquier cosa nos avisas he —Contesto Fernando.
—Sí, ahora vallan a comer.
Como hoy no iba a estar con ellos no le dije nada a Said, caminé hasta el patio, busqué un buen lugar en donde estuviera vacío, encontré un árbol bastante grande que hacía sombra.
Me senté y me coloque los audífonos, puse música a todo volumen, me recargue en el tronco del árbol y cerré los ojos.
Estuve así durante unos cuantos minutos, hasta que sentí la presencia de alguien, alguien me estaba observando.
Abrí lentamente los ojos y ahí estaba él... Said, viéndome, me quedé viéndolo, estaba sorprendida y me preguntaba que hacía aquí.
—¿Qué haces aquí? —Pregunte incorporándome y quitándome los audífonos.
—Bueno, antes de que me juntara contigo venía aquí y hoy me pareció buena idea.
—Bueno, me voy —Respondí levantándome.
—Espera, ¿estas molesta?
Su pregunta me sorprendió, no me esperaba para nada que me lo preguntara, y en ese momento quería responderle SÍ, estoy molesta por que haces como si todo estuviera bien cuando no es así y me gustaría aclarar si hay una posibilidad de que pase algo más entre tu y yo... Pero no tenía el valor suficiente para hacerlo a pesar de que me intrigaba lo que pasara por su mente, lo que pensaba de lo que pudo pasar ayer.
—No estoy molesta, solo no me siento bien.
—Espero te mejores, ¿te podría dibujar hoy? —Dijo un poco nervioso. —entiendo si no te sientes bien, creo que esto podría ayudar a despejar tu mente.
No sé si sería la mejor idea, a quien engaño no es una buena idea, cada vez que digo que me voy a alejar nunca pasa.
—Está bien.
—Entonces, podemos ir al parque.
—Sí, ¿te molesta si llevo a mi hermano?
—Para nada, es genial —Dijo con una sonrisa.
—Bien, nos vemos en el parque.
Caminamos juntos hasta el salón ya que la campana sonó.
Las clases pasaron hasta que llegó la hora de la salida, nos pusimos de acuerdo para ir primero a mi casa por mi hermano y después ir a él parque.
—¡Said! —Dijo Alan entusiasmado, mientras corría a abrazarlo.
Me sorprendió tanto por que él es un niño que no se lleva bien con cualquier persona, al parecer con tan solo convivir con él en dos ocasiones había sido suficiente para encariñarse con Said. Y no lo culpo me paso lo mismo, no había hablado con él hasta hace un par de días, todo esto pasaba tan rápido.
Se saludaron y unos momentos después salió mi madre de la cocina.
—Oh no me dijiste que teníamos visitas.
—Mamá, él es Said.
Se saludaron con un apretón de manos.
—Bueno, solo veníamos por mi hermano, vamos a ir al parque.
—Muy bien, yo me tengo que ir, cuida de mis hijos —Contesto refiriéndose a Said.
—¡Mamá!
—Adiós, nos vemos.
Nos despedimos y le ofrecí tomar algo, solo me pidió un vaso de agua y después de un tiempo salimos hacia el parque.
Una vida nueva, el vuelo de Dallas a Carolina del Norte es de dos horas y unos cuantos minutos, después de despedirme de mi madre, hermano y mis dos mejores amigas aborde el avión junto a mi padre.—Te voy a extrañar mucho hija. —Confesó sollozando.—Yo igual mami, pero puedes visitarnos, te amo. —Respondí para después abrazarla.—Las voy a extrañar chicas. —Comenté separándome de mi madre para abrazarlos a ellas. —Nosotras también tonta, prometo visitarte cuando podamos.Y aquí venia una de las despedidas más difíciles para mi, mi hermano. Alan y yo somos muy unidos, lo voy a extrañar tanto, el prometió no decir nada a los chicos y se que va a cumplir su promesa.Me agache para abrazarlo y nos quedamos así por unos segundos. —Te voy a extrañar Samy. —Confesó —Yo más pequeño. —Declaré limpiándole las lagrimas de sus mejillas. —Todo va a estar bien, puedes decirle a Mamá que te lleve conmigo en vacaciones, así pasamos tiempo juntos, no olvides nuestra promesa.—No lo haré Samy Y así
Me abrazo cálidamente y rompí en llanto, mamá me dijo que había estado muy triste estos dos días, y me lo imagino debió de ser muy difícil para él. Nos separamos y levantó la vista para encontrarme con mi padre.—No sabes lo preocupados que estaba por ti. —Dijo abrazándome fuertemente mientras me acariciaba el cabello.—Todo esta bien papá, no hay nada de que preocuparse.—Debemos avisarle a los chicos, se pondrán muy felices. —Exclamo con una sonrisa.—¡No! —Grite.—¿Qué te pasa? Ellos necesitan saberlo, te están buscando como locos, todos están muy preocupados por ti.—Lo se, pero tengo que contarte algo, mi madre me va a apoyar, espero y tu también lo hagas.Nos sentamos en una mesa y comencé a contarle todo, desde que caí al piso, que Marco y su padre me encontraron y me cuidaron hasta hoy, lo que había pasado con Aron y Said. Podía ver la sorpresa en su rostro, se que no se imaginaba esto, pero es lo que quiero hacer.—¿Cómo puedes pensar en hacer
—¡Estas loca!, como piensas hacer eso, de ninguna manera vas a hacer eso, ¿sabes lo preocupados que están todos?, tuve que salir con el pretexto de que iba a tomar aire, tu padre tuvo que venir de emergencia para buscarte y quieres fingir tu muerte!Sí esa fue la reacción de mi madre cuando le dije “mi plan" creo que ver tantas películas me hicieron daño, y ahora estas son las consecuencias.—bueno puede que no mi muerte, pero si podemos fingir que no me has encontrado y que no hay rastro de mi—Hija de verdad entiéndelo, eres muy joven, vendrán más muchachos, no tienes que fingir tu muerte solo paro no hablar con dos chicos que están enamorados de ti—Es que de verdad no puedo, necesito tiempo, necesito alejarme de todos, quiero empezar de cero—Entonces por que mejor no nos mudamos, así de simple—Por que no quiero despedirme de ellos y se que buscarían la manera de visitarme, llamarme y otras cosas, por favor, solo le diremos a papá a Alan y a las chicas,
*hablando por llamada*—Hola mamá, siento no haberte contestado. —Dije con un nudo en la garganta.—Hija, no sabes lo preocupada que me tenías, ¿ estás bien, te paso algo?, ¿Dónde éstas? —pregunto alterada dándole vueltas a la habitación en donde estaba.—Si estoy bien, no te preocupes, es algo difícil de explicar—Bien, ahora mismo les aviso a todos y voy por ti, ¿Dónde estás? —exclamo tomando su bolso.—¡No!, mamá por favor no se lo digas a nadie, te lo ruego. —suplico.—¿estas loca?, los chicos están muy preocupados por ti, Alan y tu padre también, ¿ por qué no quieres que le diga a nadie?—Ahora te lo explico, solo no le digas a nadie, en unos momentos te paso un a dirección para que vengas—esta bien ahora mismo
Mi cara era una mezcla de asombró, confundida, babeando por el chico pero a la vez asustada en fin un remolino de emociones.—¿Quién eres tú? —Pregunté a la defensiva.—Oye, no te voy a hacer daño, ¿por qué traes la lámpara de la habitación? —Preguntó alzando una ceja.—¿Quién eres tú?, respóndeme ahora—vale, debes estar hambrienta, ¿te parece si desayunamos mientras te explico todo?—Esta bien, pero como te quieras pasar de listo te estrellare la lámpara en la cabeza—Está bien, como tu digas —Dijo levantando las manos.Nos sentamos en el comedor y sirvió pan tostado, huevos fritos con tocino y jugo de naranja.Comenzó a comer y yo solo me quede viendo de brazos cruzados como comía sin preocupación alguna, hasta que el se percató y hablo.—Bien, te lo contare todo—Puedes empezar ahora mismo—¿no tienes hambre?—No, ahora ¡cuéntame todo ya ¡—vale, hace dos días te encontré tirada afuera de una calle,
CAP.24 MÍRAMECuando Aron se percató de la presencia de Said se tensó en un instante, Said se colocó a su lado derecho y abrió el lavabo para lavarse las manos, Aron terminó lo más rápido posible y se dispuso a retirarse.Pero no sirvió de nada, ya que Said se atravesó en su camino.—¿Te puedes mover? — dijo Aron tratando de no alterarse.—No, no lo voy a hacer —Respondió Said cruzado de brazos con una sonrisa burlona.Aron rodeó los ojos para después responder —No sé que pretendes, pero no pienso caer.—Será que tienes miedo de pelear?—Deja que me ría un momento, esto es tan gracioso —dijo para después soltar una carcajada y después cambiar totalmente su expresión a una fría —No te tengo miedo, pero Sam me importa realmente y esto le afectaría—Así que estas aceptando que Sam te gusta —Dijo Said apretando la mandíbula.—Así es, y a mi si me importa lo que siente, ¿por qué no mejor te alejas de ella?







