FAZER LOGIN¿Que les pareció este capítulo?🫂 Ese Bruno si que es el más gracioso de los gemelos?¿A quien habrá salido ? por qué Don Edinson es bastante serio y Sofía no la veo así ...¿ De que signo serán los gemelos? Rio de Janeiro los espera .....
Capítulo — Conversaciones del Corazón Era una tarde templada, en Colonia , Julián dormía plácidamente en el sillón y había caído rendido después de la escuela, con una sonrisa diminuta, mientras Julia terminaba de ordenar el living. Alejandro estaba arreglando los planos en su rincón de trabajo .Recién había llegado de Montevideo donde había ido a una reunión de equipo. Aquella imagen bastaba para llenar de ternura toda la casa. El timbre sonó. Julia se limpió las manos y fue a abrir, sin imaginar la sorpresa que la esperaba. —¡Aydén! —exclamó al ver a su sobrino parado en la puerta. Él sonrió con ese aire encantador que siempre lo caracterizaba. —Hola, tía Julia. ¿Se puede pasar? —¡Por supuesto! —respondió ella, abrazándolo con emoción—. No puedo creer lo lindo que estás… Detrás de él apareció Milagros Saavedra, la hija de Clara y Martín. Julia sonrió al reconocerla enseguida. —Milagros… qué linda estás, mi amor. No puedo creerlo, te tuve en brazos cuando eras una b
Capítulo — El Primer Mes de Julián El sol entraba por la ventana de la habitación con una luz dorada y tibia. El reloj marcaba las nueve de la mañana y el canto de los pájaros parecía mezclarse con los suaves balbuceos del pequeño Julián, que movía sus piernitas en la cuna como si ya quisiera descubrir el mundo. Alejandro se levantó con una sonrisa somnolienta, despeinado y con la camiseta del revés. Julia, desde la cama, lo miraba divertida. —Te juro que sos el papá más aplicado del planeta —le dijo, riendo—. Te levantás más rápido que yo. —No quiero perderme nada —contestó él, acercándose a la cuna—. Este pequeñito crece por minuto. Lo tomó con cuidado, con esa torpeza tierna de los padres primerizos que todavía temen apretar demasiado, y lo apoyó sobre el cambiador. —Bueno, campeón, llegó la hora del pañal nuevo —le dijo con voz dulce. Julia lo observaba desde la cama, entre divertida y conmovida. Alejandro hablaba con su hijo como si el bebé entendiera cada palabra.
Capítulo — El Milagro de Julián La madrugada en Colonia estaba tranquila, como si la ciudad entera se hubiera detenido para esperar un acontecimiento especial. En la casita recién renovada, Julia se movía inquieta en la cama. Sus manos acariciaban el vientre mientras sentía esas contracciones intensas, diferentes a las anteriores. —Ale… —susurró con un hilo de voz, despertando a Alejandro, que dormía junto a ella en a la cama. Él abrió los ojos de golpe, como si hubiera estado esperando ese momento desde siempre. —¿Qué pasa, Juli? Ella lo miró con los ojos brillantes, entre miedo y emoción. —Es el momento… nuestro hijo quiere nacer. Alejandro sintió un vuelco en el corazón. Le acarició la cara y se inclinó para besarle la frente. —Respirá conmigo, mi amor. No voy a dejarte sola. Mientras Guillermo y Lili llegaban a la casa para llevarlos al hospital, Alejandro sacó el celular y con manos temblorosas escribió en el grupo familiar. “Papá, mamá, Juli entró en trabajo de parto. E
Capítulo — El Baby Shower de Julián Julia despertó lentamente, acunada por un calor distinto: los brazos de Alejandro rodeándola, su respiración acompasada contra su cuello, la calma de haber dormido juntos después de tanto tiempo de palabras y anhelos contenidos. Se movió apenas y él abrió los ojos, sonriendo con esa mezcla de cansancio y felicidad que la hizo estremecer. —Buen día, novia —susurró, con la voz ronca. Julia rió bajito, escondiendo el rostro en su pecho. —Buen día, Ale. Él le acarició el cabello, apartándole un mechón de la cara con delicadeza. —No sé cómo explicarlo, Juli, pero soy muy feliz. No voy a mentirte: no sé si esto es amor todavía… capaz que sí, capaz que está naciendo. Pero lo que sí sé es que tengo muchas ganas de que funcione. —Le acarició la panza con ternura—. Y que nuestro hijo viva en un hogar de verdad, con un papá y una mamá que lo cuiden juntos. Julia lo escuchaba con el corazón latiendo fuerte. Le gustaba esa sinceridad cruda, sin ad
Capítulo — Una Noche Escrita por el Hado El domingo., Julia estaba recostada en el sillón, hojeando un libro que no lograba concentrarla. Alejandro, mientras tanto, parecía inquieto. Caminaba de un lado a otro, con esa energía contenida de quien está a punto de desvelar un secreto importante. —¿Qué te pasa, Ale? Estás como un león enjaulado —preguntó ella, arqueando una ceja con una mezcla de curiosidad y dulzura. —Nada… bueno, en realidad sí. Estaba pensando… —se detuvo frente a ella, con esa sonrisa que mezclaba nerviosismo y una suave determinación—. ¿Querés salir conmigo esta noche? Una cita. Julia parpadeó, la sorpresa dibujada en su rostro. —¿Salir? ¿Así… de novios, en serio? —Exacto —contestó él, inclinándose para tomarle la mano con firmeza y calidez—. Dejar un rato la casa, el bebé, las preocupaciones. Solo vos y yo, caminando por Colonia como cualquier pareja que se está descubriendo. Una pausa en este remolino. El corazón de Julia dio un vuelco. Era lo que ambos necesit
Capítulo — Un Fin de Semana de Ellos La casa estaba en calma. El sábado había comenzado con el desayuno donde, entre nervios y sonrisas, Alejandro le había pedido a Julia que fueran novios. Ella había aceptado con esa prudencia que la caracterizaba, aclarando que lo harían “despacio”. Pero la chispa ya estaba encendida, y los dos lo sabían. Desde entonces, la convivencia fluyó con una naturalidad sorprendente. Alejandro, que hasta ese día había dormido en el hotel, decidió quedarse en la casita de Julia. Cocinaba, ayudaba en lo que podía y, sobre todo, buscaba la forma de hacerla reír. —Contame, ¿qué te gusta comer, Julia? —preguntó él mientras revisaba la heladera. —Me gusta casi todo… menos el pescado. —¿En serio? ¡A mí me encanta! —se rió. —Bueno, yo no le voy a cocinar pescado a Julián. Así que vos le enseñás o lo llevás a comer a algún lado —respondió ella con picardía. —Hecho —contestó Alejandro, inclinándose para besarla. No perdía oportunidad de acariciar su vientre y







