Mag-log in–Observa detenidamente la cara de tu precioso trofeo, Adrián –interviene Bianca Moretti en la grabación, presionando levemente el filo de la navaja contra la mejilla de Valeria hasta hacer brotar una gota de sangre. – esta es la mujer por la que destruiste mi compromiso, la secretaria insignificante por la que me expulsaste de la cúpula y por la que arruinaste el prestigio de mi apellido ante todos los carteles de la región, de manera que ahora vas a pagar el precio de tu arrogancia en moneda de sangre.–Escucha muy bien las condiciones del rescate si es que pretendes volver a ver a esta mujer respirar con vida, Volkov –exige Kuznetsov tomando a Valeria del cabello para obligarla a mirar directamente a la lente de la cámara. – exigimos la entrega inmediata y la transferencia legal de todos tus terrenos en la zona industrial, el traspaso definitivo de los puertos secos del norte a mi organización y tu presentación pública en el muelle central para ejecutar tu rendición incondicional a
Pocos minutos después, en la penumbra helada del sótano de piedra, Valeria comienza a recuperar gradualmente el conocimiento mientras intenta mover las manos en la oscuridad, descubriendo que sus muñecas permanecen sujetas con grilletes de acero a los apoyabrazos de una pesada silla metálica fijada al suelo de concreto. La luz parpadeante de un foco halógeno colgado del techo ilumina tenuemente la habitación sin ventanas, donde el olor a humedad y a salitre revela la cercanía con el muelle de embarque.–Veo que la secretaria finalmente decidió regresar al mundo de los vivos después de la dosis de sedante que le administraron mis hombres en el camino –expresa una voz femenina desde la sombra de la puerta, avanzando hacia el centro del sótano con una sonrisa gélida.–Bianca… –alcanza a articular Valeria con la voz rasposa y seca por el efecto de la droga, intentando levantar la cabeza a pesar de la debilidad física. – Eres una miserable… ¿Qué pretendes ganar secuestrándome de esta man
Al cabo de veinte minutos de trayecto veloz por las rutas perimetrales, la furgoneta negra reduce la marcha y se adentra en un enorme complejo industrial en ruinas que colinda con el muelle de embarque de los astilleros abandonados. El vehículo ingresa por una pesada compuerta metálica que se cierra de golpe tras su paso, quedando estacionado en el centro de un taller mecánico de techos altos y vigas oxidadas.–¡Atención a todos las unidades de guardia, mantengan los puestos de tiradores en las ventanas superiores y no permitan el ingreso de ningún vehículo civil al perímetro de los astilleros! –ordena Kuznetsov caminando a pasos rápidos hacia la furgoneta en cuanto el motor se apaga. – ¡Abran los portones traseros y muestren a la rehén de inmediato para verificar que la captura se ejecutó según lo planificado!El comandante del operativo salta del vehículo, abre la doble puerta posterior y señala el cuerpo inconsciente de Valeria, que yace tendido sobre la colchoneta táctica de la
–¿Qué está sucediendo afuera? ¡Nos van a destruir el vehículo si nos quedamos atrapados contra este muro de piedra! –exclama Valeria desde el asiento trasero, apretando el bolso de mano contra su pecho mientras observa a los hombres armados desplegarse por la calle.–Señorita Valeria, quédese agachada en el piso del coche y proteja su cabeza con los brazos, porque nos están atacando mercenarios profesionales con armamento pesado –instruye el escolta cortando los cartuchos de su carabina de asalto. – Vamos a resistir la posición dentro de este blindaje hasta que el equipo de cobertura de la avenida logre romper el bloqueo de las calles laterales.En cuestión de segundos, dos furgonetas oscuras se cruzan en diagonal sobre el carril central de la avenida, bloqueando la circulación en ambos sentidos mientras un grupo de diez hombres fuertemente armados con fusiles de asalto y trajes tácticos desembarca a gran velocidad de los vehículos. Los mercenarios de Kuznetsov abren fuego sin conte
–Señorita Valeria, necesito que revise inmediatamente la correspondencia que llegó esta mañana a la recepción del bufete, ya que no son documentos legales ordinarios sino una serie de notas anónimas dirigidas directamente a usted –informa el abogado principal del despacho jurídico ingresando a la oficina privada con varios sobres negros en la mano. – puesto que el personal administrativo se encuentra sumamente consternado por el contenido amenazante de estos escritos que mencionan que pronto todo va a cambiar en este lugar.–Entrégueme esos sobres de inmediato, doctor, y le pido disculpas por los inconvenientes que mi presencia pueda estar causando en la dinámica de trabajo de esta firma –responde Valeria tomando los documentos con manos temblorosas mientras intenta mantener la compostura tras la trágica pérdida de Richard. – dado que he intentado mantener mi rutina laboral en este despacho como secretaria para no perder la cordura en medio de este luto terrible, pero es evidente que
–Atención a todas las unidades de escolta, mantengan la distancia de seguridad entre las camionetas blindadas y no reduzcan la velocidad bajo ninguna circunstancia mientras cruzamos el cruce de la avenida principal –ordena Enzo a través de la frecuencia de radio privada de la guardia de élite, ajustando la mira de su arma mientras observa los edificios abandonados del sector industrial. – Las lecturas de radar indican que el Perímetro Alpha está despejado, pero la gente de Kuznetsov puede estar esperando el momento exacto en que cambiemos de carril para atravesar los camiones de carga y activar los inhibidores de frecuencia.–Mantengan la formación en diamante y aseguren los flancos de la camioneta central sin desviarse del trayecto establecido hacia la clínica privada –instruye Adrián Volkov desde el asiento posterior del vehículo de mando, mirando fijamente la pantalla táctil que monitorea las cámaras de vigilancia de las calles. – Bianca y Kuznetsov pensaron que nos tomarían por s







