INICIAR SESIÓNSalgo de la universidad y voy por la calle caminando buscando está dirección, por fin llegue, será que me perdí, esto es una pocilga y es la dirección que me dio Manuel, me debe estar engañando, la puerta está abierta voy a entrar ya mismo; estoy caminando por un pasillo oscuro y largo qué hay voy muy asustada este lugar se ve muy aterrador, llegué al primer piso de la casa y no hay nadie por ningún lado hay unas escaleras, voy subiendo por ellas temblando del miedo, la verdad no tengo nada para defenderme ya se utilizaré el portátil, veo que hay una mesa centrada con unas velas rojas, dos copas de vino y pétalos de rosas, qué es esto miro hacia todos lado y no veo a nadie por ningún lugar parece una broma lo mejor es que me vaya.
—Sara no te vayas, no seas paranoica esta es una sorpresa para ti, quiero que tengamos un momento íntimo los dos no me malinterpretes, es un espacio para conocernos un poco más allá no hemos tenido la oportunidad de hablar déjame decirte algo, estás hermosa ese vestido rojo te marca toda la silueta te hace ver muy sensual date la oportunidad de conocerme no te vas arrepentir, no te hagas la santa conozco perfectamente a las mujeres ambiciosas como tú, tú eres una, voy a ser muy claro contigo mira todo este dinero qué tengo en mis manos me lo gané trabajando duramente realizando extorsiones a ricos a ellos les sobra el dinero ahí tienes la información que querías Sara tú decides si te vas o te quedas. —Él me mira a los ojos y toma mi mano.
—No veo porque me tengo que ir, no podemos desperdiciar estas dos copas de vino, está todo muy romántico y sabes Manuel lo que más me gusta es tu compañía eres muy interesante. —Levanto mi copa y la llevó lentamente hasta mi boca dejando caer un poco de vino alrededor de mi pecho, me siento en una de las sillas que están ahí, cruzó mi pierna, con mi mano subo un poco mi vestido, lo miró fijamente y muerdo mis labios.
—Sin tener duda alguna eres hermosa Sara, tú siempre serás mía te lo aseguro cueste lo que sea, lo mejor es que tú sí tienes un precio.
Me voy sobre el de una forma muy descontrolada, seduciendolo con mi cuerpo y mis encantos, nos acercamos frente a frente se siente que los dos tenemos la respiración acelerada el deseo no se puede evitar, me lleva sobre su cama y empieza a contemplar mi cuerpo me toca con sus manos ásperas y resecas las cuales están cargadas de lujuria y deseo, él comienza a desvestirse rápidamente, es muy atractivo sus brazos me hacen sentir vulnerable y verlo a él muy fuerte, me comienza a desvestir lentamente pasándome por mi cuerpo sus manos ásperas, empieza a besar todo mi cuerpo no deja un solo espacio de mi cuerpo sin rozar sus labios llenos de deseo y placer.
—Para Manuel, no puedo seguir haciendo esto apenas te conozco y no me siento segura de lo que estoy haciendo —le hablo con mucha preocupación.
—Pensé que era lo que querías, por la forma en que me insinuabas, que pretendes obtener Sara dinero, ¿cuánto quieres? yo te lo doy. —Él se pone muy molesto y me frunce sus hombros.
—Manuel si tienes toda la razón, lo que más me importa es el dinero, pero ni por todo el dinero tendría sexo contigo, me das asco y ten algo claro me sobra mucha dignidad para fijarme en alguien tan insignificante como tú, necesito un hombre a mi lado qué me tenga como una reina no un pobreton como tú porque el dinero que tienes no te pertenece a ti. — Lo miró con desprecio.
—Sara pensé que eras más inteligente pero veo que me equivoqué solo te gustan los encorbatados, no te das cuenta que yo puedo colocar el mundo a tus pies si así lo deseas, además este pobretón qué tiene mucho dinero por cierto, también es peligroso así que mejor procura pensar un poco las palabras qué me vas a decir porque no sabes el psicópata que llevo dentro de mí, y así como tú eres capaz de hacer lo que sea por dinero, yo soy capaz de hacer lo que sea por tener a la mujer que quiero a mi lado y cómo te parece qué esa mujer eres tú, así que colócate la ropa ya mismo y lárgate no te quiero ver, largo Sara.
—Me voy a ir pero porque yo quiero me das asco Manuel, no te atrevas a acercarte a mí — le hablo con mucha rabia.
Voy saliendo de la casa de Manuel creo que es su casa, no estoy segura de que sea miente tanto, me siento tan humillada no le costaba nada entender no me sentía preparada para tener intimidad con él, es un idiota y que ni crea qué tengo miedo a sus amenazas porque yo también soy capaz de hacer cosas inimaginables por quitarlo de mi camino si me daña los planes, no entiendo qué me pasó no es la primera vez que voy a tener sexo con alguien sin quererlo nunca me he enamorado, pero solo pienso en Sebastián no entiendo porque, si el no tiene nada para ofrecerme aunque es inteligente, caballeroso está pendiente de mi creo que le importo, y muy guapo, el no tiene dinero y ese es mi objetivo, Sebastián lo único que puede ser para mí es una distracción hasta le podría decir mi juguetito, además la estúpida de Cristina me cae demasiado mal no me incomodaría para nada arruinarle superfecta vida, y su padre me interesa mucho es muy adinerado el si puede complácerme todos mis caprichos y de paso dejó en la calle la miserable de Cristina y a su pobre madre qué no es suficiente para Jerónimo, en cambio yo soy demasiado para él todos mis planes se me van a ir cumpliendo poco a poco voy a sacar de mi camino esas piedras qué me están obstaculizando todo qué se cuiden, no saben de lo que soy capaz de llegar a ser, por el momento voy a buscar la manera y decir muchas mentiras para qué Sebastian se aleje más de Cristina esa infeliz merece estar sola con mis encantos lograre que Sebastian solo tenga ojos para una mujer y esa seré yo que misma, ninguna idiota va estar en la vida de él.
4 años despuésLlegó el día de sentir lo más bonito que es la libertad, espero que las chicas que quedan aquí tengan un cambio para su vida, soy una nueva Sara, me lleva una de las guardas hasta la puerta y me liberan, ya mis manos no tendrán esa atadura tan fea que me detenía a continuar, pero que con los años me llenó de fuerzas, un ejemplo de eso es que disminui un año es un orgullo, apenas tocó la calle y el viento sopla sobre mi cabello es un fresquito bonito, miro para los lados y nadie esta me dejaron sola, lastimosamente fue una de las cosas que exigi, intentó levantar el maletín que esta bastante pesado, y me detiene una voz sobre mi espalda, me estremezco porque es la de Sebastián, doy la vuelta y con un abrazo lo recibo, él me aprieta esta vez más fuerte para no soltarme y estoy completamente segura que será para toda la vida. —Mi amor, pensaste que me iba a perder esto no señora, oye que demora la tuya para salir de ese sitio epa ya me quería marchar, jajajaja mentiras se
Sara Estoy en el infierno no creía que lo conocería antes de morir, las ratas entran a esta celda y se sienten como de la familia ella se mueven hasta subirse por encima de nosotras, al menos a ellas yo les interesó, daría todo por cambiar y recibir una oportunidad. —Señorita, a levantarse —la guardia me dice, como no vamos a sentir miedo nosotras las reclusas y estas señoras solo nos gritan ni que fuéramos brutas y no entendieramos. —Pero yo no he hecho nada, estoy juiciosa limpie todos los baños tal y como me mandaron, no me vaya a dejar en ese cuarto oscuro donde escuchó que todas gritaban desesperadas. —Me arrodillo, es inmenso el temor cualquiera coge y me golpea por razones que no comprendo. —Lo sé, Sara deje de ser tan llorona, sabe que usted se nota que es de esas que transforma todo si se propone puede disminuir el tiempo de su condena, hay unos premios por las labores, afuera en los patios hay dos personas que la desean ver y usted me debe contestar de una vez si acepta
Ella me debe estar detestando, nada tengo por hacer me lo merezco por defraudar su confianza, pero la amo y ella a mi también solo que la rabia la cubre con un manto frío, me acerco y su cabeza va volteando lentamente la baja debe sentir tanta vergüenza, pero yo no la tengo a pesar de que me enamore de una delincuente que siempre mantuvo bajo perfil, ella respira profundo para agarrar fuerzas y hablarme. —Sebastián, ¿Por qué me hiciste esto? Crees que merezco sufrir, si es cierto que soy de lo peor, pero te juro que solo necesitaba dinero y ya, me salio muy caro el chiste, vi como solución que nos fuéramos lejos del país ocultando todo la verdad, que descaro el mio te iba a pedir que lo intentaras. —Ella está llorando, lo que más detesto que haga solo nos queda vivir antes de que se nos pase nuestro momento. —Necesitabas pagar por tus actos, Helena si lo deseas saldré de tu camino, eso sí aunque sea a tus espaldas estare al pendiente de tu caso, tal vez si necesita tu corazón manten
Sebastián Sostengo a Sara y mi cuerpo ya está cubierto de sangre, me esta doliendo mucho es insoportable no poder haber cambiado los planes, solo quería que ella aprendiera que nada de lo que hacia estaba bien, pero le pedire al cielo que el castigo de Sara no se convierta en irse para siempre de esta tierra, Manuel camina para atrás muy nervioso intentando escapar como un cobarde que es, pero la justicia más tarde que temprano llega y esta noche está sorprendiendo a este miserable lo agarran por la espalda y él no se opone está arrepentido Sara no era solo una obsesión en realidad la ama por ese motivo esta tan afectado, a ella la suben sobre una camilla y mientras la estan estabilizando con oxigeno no podre aguantar las ganas de decirle la verdad a este imbecil. —Este es su destino terminar tras las rejas para toda la vida, cuando ya le den salida va estar tan anciano que ni fuerzas podrá mantener, lamentablemente usted hundió a mi mujer solo por ambición, y ella cayó a lo mejor e
Creo que hasta aquí llegaron mis ilusiones de ser feliz, ya que ni escapar con las manos vacías vamos a poder, por la presión que este infeliz está imponiendo, cierro mis ojos para no ver ese chorro de sangre que va salir eso me dejará impactada ya que sere la siguiente, me despierta del sueño en que deseo estar el sonido de una bala, abro los ojos tan despacio solo por continuar con mi cobardía, y ellos dos están en una pelea, Sebastián me esta dejando muda con la fortaleza que le salio, los pensamientos ambiciosos se comienzan a pronunciar en mi, que tal si me voy corriendo con ese maletín, pues tocaría sin el amor de mi vida, siendo millonaria solo me faltara conseguir otra víctima para cuando el dinero se me agote, no estoy loca eso será imposible tal vez la culpa ni me permita continuar, los dos caen al suelo acostados y tengo miedo que ese se dispare, contra nosotros. —No más, paren estoy a punto de infartarme solo por la inmadurez tuya Manuel, te repito quédate con este dinero
Dentro de poco va llegar, él me esperara en toda puerta tal y como yo lo tengo planeado, en el maleta de la ropa escondo todo el dinero, dejándolo suelto, este maletín tan preciado regresara a las manos de Manuele, pero sin nada para el pobre, ya sus extorsiones le harán buscar una nueva víctima, para sobrevivir al igual es para lo único que le alcanzara. Salgo de la recamara dejando la puerta abierta, caminó descalza con los zapatos en mis manos para no llegar hacerle ruido a Manuel, bajo las escaleras y logró salir, nada pudo haber sido mejor planeado, no veo por ningun lado a Sebastián él no me dejaría plantada sabiendo que me ama tanto, ufff solo un poquito de paciencia lo que ya está desapareciendo, Siento una mano en mi cintura, bajo mis ojos y el tono de piel no es para nada similar al de mi amor. —¿Para dónde va mi reinita? —es la voz de Manuel, porque cuando ya todo pintaba de maravilla en este imbécil se despiertan sospechas. —Lejos, porque descubrí que nosotros ya no nos







