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Capítulo 98BriennaAl entrar, él cierra la puerta y me lleva hasta la cama, sentándome allí, suelto una queja cuando sus brazos se alejan, pero él se sienta a mi lado. Le tomo la mano casi de inmediato.—Esa ropa es hermosa. —¿No crees que es mucho? Y sé sincero. —He sido sincero, te acabo de decir que es una prenda muy hermosa. Imagino que como el resto que hay abajo, ¿qué tanto compraste?—Tanto como tu hermana quiso.—Eso suena a demasiado. —No fui tan inocente, lo admito. Me dejé llevar un poco, y me gustó, de pronto me vi envuelta en todo eso, ropa de calidad, la textura contra mi piel, lo hermosa que me veía… Lo siento. —¿Por qué te disculpas? Sabía que si yo lo intentaba, no me dejarías. En cambio, con mi hermana no te iba a quedar de otra. —¡¿Fue una emboscada?! —Tomé su rostro entre mis manos y uní nuestras frentes—. ¡Eso es trampa!—Estás hermosa.—Con eso no me vas a convencer. —Ah, ¿no? —pregunta, desliza un dedo por mi labio inferior y yo suelto un suspiro—. Luces
Capítulo 97Brienna—¿Qué se siente ser parte de los Holt?—Soy nueva en esto —confieso. —Que seas aceptada, ya tiene mucho méritos, seguro que se te dará bien. —¿Y boda? ¡¿Cuándo se casan?!—Basta ya… No me la asusten, como ya dijo, es nueva en todo esto, poco a poco, paso a paso —intervino mi cuñada antes de que me siguieran atiborrando a preguntas. Sin darme cuenta ya llevaba unas dos mimosas. Pasa el tiempo volando. El café se convierte en risas, y las risas en una sensación de pertenencia que no esperaba encontrar hoy. Sin embargo, en un rincón de mi mente, sigo pensando en Drex. Echo de menos su presencia sólida, su silencio reconfortante y la forma en que parece entender lo que pienso sin que diga una palabra.—Bueno —digo en un momento en que la conversación se calma—, ha sido una momento increíble, de verdad. Pero… creo que debería ir volviendo. Quería estar con Drex antes de que se haga más tarde.Ella se inclina hacia atrás, observándome con una sonrisa de suficiencia mi
Capítulo 96BriennaSi la primera tienda fue una lección de humildad, las dos siguientes fueron un curso intensivo de supervivencia social. Ella no se detiene; no conoce el concepto de "suficiente" ni entiende que las tarjetas de crédito tienen límites, aunque sospecho que la suya realmente no lo tiene.A media tarde, el Mercedes negro parece un almacén de lujo. Hay cajas de zapatos apiladas hasta el techo y bolsas de papel de alto gramaje con logotipos que antes solo veía en las revistas que dejaban en las salas de espera. Lo más extraño es que ya no llevo mi ropa de antes. Ella me obligó a cambiarme en la última boutique, asegurando que era un "crimen contra la estética" volver a subir al coche con mi ropa anterior.Me miro de reojo en el cristal de la ventanilla. Llevo un conjunto de dos piezas en un tono crema tostado que se funde con mi piel de una forma casi mágica. La tela es tan suave que apenas la siento, pero tiene una estructura que me obliga a mantener la espalda recta, d
Capítulo 95 BriennaDespués del desayuno, el aire en el jardín seguía cargado de esa mezcla de testosterona y segundas intenciones. Yo intentaba recuperar mi dignidad, o al menos el color normal de mi cara, mientras veía cómo Arders desaparecía por el pasillo.Pero el alivio me duró poco.Siento una presión repentina en el brazo. No es Drex. Es ella.—Bueno, basta de hombres por hoy —anuncia su hermana, estrechándome contra su costado con una confianza que yo no le he dado, pero que ella se toma por derecho de sangre. He olvidado como se llama, porque en mi cabeza la he empezado a llamar "el torbellino"—. Brienna y yo nos vamos. Tenemos asuntos mucho más urgentes que discutir que la política de herencias de mi padre.Drex levanta una ceja, todavía con esa calma exasperante del que sabe que tiene todas las de ganar.—¿Ah, sí? ¿Y cuáles son esos asuntos? —pregunta él, divertido.—Ir de compras, por supuesto —ella me da un beso sonoro en la mejilla, invadiendo mi espacio personal con un
Capítulo 94: BriennaConforme más pensaba en ello, más me daba cuenta de que… anoche hicimos mucho ruido.Si por mí fuera, me habría quedado encerrada en esa habitación hasta que todos los presentes en esta casa se hubieran mudado de continente. Pero Drex me lleva de la mano, y su agarre es firme, casi divertido, como si no le importara caminar directo hacia un foso de lobos.Bueno, técnicamente lo es.Bajamos las escaleras y el murmullo de voces en el jardín trasero nos indica que el "comité de bienvenida" ya está en posición. El aire de la mañana es fresco, pero el calor que siento en las mejillas no tiene nada que ver con el clima. Todavía noto el rastro de sus labios en mi cuello y esa sensación de vulnerabilidad que te queda cuando alguien te ha desarmado por completo hace apenas unos minutos.Salimos al jardín. La mesa es inmensa, digna de los Holt. Harlan preside la mesa con esa presencia imponente que te hace querer enderezar la espalda al instante. A su lado, la tensión tiene
Capítulo 93: BriennaDespierto con su boca sobre la mía.No es un sobresalto, es una transición lenta. Mi cuerpo se entera de lo que pasa antes que mi cabeza. Primero llega el calor, luego su peso, y al final su respiración mezclándose con la mía. Sus labios se mueven despacio, sin ninguna prisa, como si el día no fuera a empezar nunca.Abro los ojos un poco. La luz entra tenue, lo justo para ver esa media sonrisa que apenas se le marca en la comisura.—Buenos días… —susurro. Tengo la voz pastosa, pegada al sueño.Drex no dice nada. Solo vuelve a besarme, más intenso esta vez. Siento cómo se acomoda mejor contra mí y sus manos empiezan a recorrerme con una memoria exacta, como si supieran de antemano dónde voy a estremecerme.—Drex…Él sigue a lo suyo. Me besa la mejilla, baja por la mandíbula y se entretiene en mi cuello. Su boca baja hasta ese punto exacto. Donde está la marca.Mi cuerpo reacciona solo. Me arqueo, se me corta el aire y suelto un sonido que no puedo frenar. Él se det







