INICIAR SESIÓNMattheo Morgan
—... Sería de mucha ayuda para mis prostíbulos tu dinero, Mattheo. Ya sabes, necesito hacer algunos ajustes—me sonríe Francisco Azzoli, uno de mis socios de Nueva York
—¿Para tus prostíbulos o manejo de drogas, Francisco?—me acomodo en mi asiento
—Ambas—confiesa
Relamo mis labios antes de beber un trago de mi Whisky, Francisco le hace una seña a una puta que tenía a sus servicios y está llena mi vaso antes de irse a una esquina sin interferir en el negocio.
—¿Qué gano yo?—pregunto—. Porque no te daré mi dinero así como así sin tener nada a cambio. ¿Qué ganaré?
—Podrás llevarte a cualquiera de las mujeres a Los Ángeles. Virgenes hay muchas por acá
—No quiero tus putas Francisco. Una puta no me traera de regreso mi dinero—le digo
—Pero te complacería. Son buenas en la cama—me alienta
—No me interesa—remarco en un tono duro
Francisco tensa la mandíbula. Era un viejo gordo y canoso que lo único que sabía hacer era prostituir a las mujeres que pillaba en la calle.
—Tienes dos meses para darme mi dinero de regreso. Haré que Christopher te haga llegar el dinero pero en dos meses lo quiero nuevamente en mis manos. Dos meses Francisco—finalizo.
—Vas a tenerlo Mattheo. Es una promesa
—Oyeme bien Francisco—lo miró fijamente—. Si en dos meses no me has regresado mi dinero, voy a venir a Nueva York y haré m****a todo tu negocio. Matando a cada persona dentro de él y haré que veas como tu preciado negocio se cae a pedazos frente a ti. ¿Está claro?
—Si. Claro—asiente
—Largo de aquí—ordenó
Francisco se larga y yo termino de tomar mi trago antes de ponerme de pie y seguir con mis negocios
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—Espero que tu llamada sea importante y no sea alguna cagada que te has mandado—digo apenas atiendo la llamada de mi hermano
—Hola a ti también, hermano mayor. Me alegra saber que aun no tienes una bala pegada a la cabeza. También estoy bien gracias por preguntarme
—Ve al grano
—Te he conseguido una secretaria. Una muy buena y sexy secretaria
—¿La conseguiste?—pregunto
—Así es. Una hermosa mujer de veinticuatro años que está soltera y vive aquí en Los Ángeles, ah y si, tiene una hija
—Genial. Ahora tolerare el llanto de un crío
—Tiene cuatro años, no creo que sea problema
—Todo crío es un problema. Lloran todo el dia—declaró
—Pero en fin mi querido hermano. Tienes a tu secretaria y dejame decirte que está jodidamente buena. ¿Puedo tirarmela una noche?
—¿Y luego tener que tolerar corazones rotos? No, gracias Chris
—Qué amargado. Si la vieras me apoyarias
—¿Cuándo empezará a trabajar?—cambio el tema
—Este Lunes debe de presentarse así la conoces
—Espero que valga la pena realmente—bebo de mi vaso
—Valdrá la pena hermanito. Creeme
—Bien. Adios
Cuelgo la llamada y suspiro antes de acomodarme en mi lugar
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Lunes.
Odiaba los lunes y más cuando el dolor de cabeza quería partirme en dos. Era claro que desvelarte tomando tragos y revisando documentos no es lo mejor que uno puede hacer.
Necesitaba una taza de café. Junto unas píldoras para el dolor de cabeza. Bostezo sin evitarlo. Mejor dos tazas de cafe
Llegando al piso de mi oficina al salir del ascensor pude ver como Christopher estaba apoyado en la mesa que era el puesto de trabajo de mi nueva secretaria. Ruedo los ojos bajo los lentes negros al verlo tratando de coquetear a la mujer que estaba sentada en su lugar revisando las carpetas.
—Christopher alejate de ella—le ordeno a mi hermano
—¡Mattheo!—me llama Christopher y me quejo ante la punzada en mi cabeza—. Ven aqui asi te presento a tu nueva secretaria
Trato de no soltar un bufido y me acerco a él. Me quito los lentes para dejarlos a un lado y enfocarme en la mujer que trabajaría ahora conmigo. Ella abre los ojos sorprendida cuando me ve
Sus ojos verdes claros me miran fijamente con sorpresa mientras que las carpetas aún estaban en sus manos. La reconocí. Ya había visto antes esos ojos verdes. ¿Dónde? No lo recordaba, pero estaba seguro que con esta mujer yo ya me había pillado.
Sus labios se entreabren con sorpresa a la vez que oía a Christopher decir algo. Era baja de estatura y no me alcanzaba más allá del pecho. Traía puesto una blusa sencilla color blanca junto a una falda ajustada formal. Su cabello castaño largo estaba semi recogido y unas pecas decoraban sus pómulos.
—Hermano ella es Kamila Stuart. Es tu nueva secretaria. Kamila él es mi hermano y dueño de la empresa. Mattheo Morgan—nos presenta Christopher
Kamila...
Si. Ya me había pillado con ella pero no sabía donde.
—Un gusto Kamila—entrecierro los ojos mirándola fijamente
—Un gusto señor...—balbucea un poco
—¿Ya sabes que hacer?—le preguntó
—Si, su hermano ya me explico todo—responde
—¿Te explico o te ha estado coqueteando?—pregunto
Sus mejillas toman un color carmesí delatando la respuesta. Christopher a mi lado se ríe ligeramente y relame sus labios antes de pasar sus dedos por su cabello.
—Sigue con tu trabajo. Te dire si necesito de tu ayuda. Chris ven conmigo
Camino a mi oficina y mi hermano me sigue. Entramos en ella y cierra la puerta apenas entra, me quito la chaqueta y Christopher se acomoda en el sofá.
—No tontees con ella—demandó
—¿Por qué no? Está soltera y es joven. Y muy pero muy sexy—sonríe de lado
—Parece que la conozco—le digo
—¿Qué dices?—se confunde
—Creo que ya la he visto. ¿Cuándo? No lo se pero estoy seguro que yo la vi y fue acá en Los Ángeles
—Mhm—hace una mueca
—No quiero que tontees con ella. No mientras no sepa de donde salio y donde la vi por primera vez—demandó
—Está bien—suspira—. ¿Por qué vienes con resaca? ¿Saliste de fiesta y no me llevaste contigo? Eso no es ser un buen hermano, Mattheo
—Me desvele nada más
—¿Follandote a Katherine?—pregunta Chris
—No la he visto y espero que siga así. Se ha vuelto insoportable
—Lo se, y se volverá aún más insoportable cuando vea a la mujer que tienes de secretaria—se ríe
—¿Podrías parar con ella?—le pido
—que gruñon estas—se ríe
Minutos después se va con la excusa de tener cosas que hacer, me apoyo en mi silla antes de mirar por el gran ventanal la ciudad de Los Ángeles. Marco un numero de telefono y llevo mi celular a mi oído
—Mattheo... ¿En qué puedo ayudarte?
—Necesito de tu ayuda, Marcos—relamo mis labios
—Dime. ¿Qué se te ofrece?
—Tengo una nueva secretaria. Pero siento que ya la he visto en algún lugar pero no se en donde. Necesito con urgencia que me saques su información y me la traigas a mi empresa. Lo más rápido posible
—Claro. Enviame sus datos a mi correo
—Lo haré en unos minutos
—¿Cómo se llama? Quizás la pueda conocer
—Kamila Stuart
—Stuart... Creo que se de donde podría venir
Asiento para luego colgar la llamada. Dejo mi celular en el escritorio y miro la vista de Los Ángeles mientras pensaba en donde había visto a la mujer que se acababa de convertir en mi secretaria.
Emilia MorganNoviembre 2028—Hace dos noches tuve mi primera vez con Nick y fue un tierno—dice Sophia a mi ladoLa miró fijamente mientras relata el como su primera vez Nick uno de nuestros amigos cercanos había sido el primero de ella, relata lo bien que la trató y el cómo luego la abrazó diciéndole lo mucho que la quería.Juego con mi comida mientras que sentía mi cuerpo cansado, tomó una profunda bocanada de aire mientras que me recalca que llegando al piso me tomaría nuevamente la medicina e iría a la bodega a distraerme por un rato.—Emilia—me llama Jenny—. ¿Ya has tenido tu primera vez?—No—niego—Oh—se ríen y ruedo mis ojos mientras imaginaba el como cortar sus gargantas y enviar los restos de su cuerpo a sus familias.—Aún eres una niña—dijo Camille—Y tu aun eres una estúpida al creer que por tener un polvo con un chico te convierte en una mujer—le respondo fríamente—No me hables asi—se molesta—¿Perdón?—la miró fríamente y ella se encoge en su lugar—eso creíaTomó la bande
Valentina MillerLa pantalla de mi celular se iluminaba anunciando una llamada, era un número que no conocía. Frunzo el ceño. Estaba en la sala de espera mientras que Kamila estaba con Emilia.—¿Si?—pregunto—Joder, pensé que no sería tu numero—Christopher se oye a través de la línea—¿Cómo mierda tienes mi número?—Eso no importa—dice—. ¿Sabes dónde está Kamila?—Estamos en el hospital—¿Otra vez?—Si—¿Qué ha pasado?—Emilia no está bien. ¿Dónde mierda está el donador de esperma de tu hermano?—En el hospital también—¿Qué?—Si, lleva unas horas ahí—¿Donará la médula?—Si, creo que si—Joder—siento el alivio—. AdiósCuelgo la llamada y le envió un mensaje a Kamila.Kam💖Christopher me ha llamado05:27amMattheo está acá05:27amEs posible que done la médula05:28amApago la pantalla de mi celular mientras me recostaba en la silla de la sala de espera.•••••••••••••••••••—¿Cuánto ha pasado?—preguntó Kamila a Christopher. Estábamos en la sala de espera del área de operaciones. Matt
Valentina MillerNoviembre 2017Hospital—¿No tienes novio tía Vale?—pregunta EmiliaSonrió mientras la miro, Kamila había ido a la cafetería a comprar algo.—No tengo novio—respondo—¿Por qué no? Eres hermosa como mami—dice Emilia—Te agradezco el alago—le sonrio—pero no tengo novio porque no es mi prioridad tener novio ahora mismo—Una vez mami dijo que tu tenias un amigo que se llama Camilo y que la ayudó a conseguir trabajo, ahí conoció a su amigo ChristopherAsiento dándole la razón—Camilo es un amigo de mi universidad nada más, pequeña cotilla—le digo—¿Tendré amigos algún día?—pregunta Emilia—Tendrás muchos—le aseguro y decido burlarme un poco de ella—. ¿Fuiste valiente cuando te pincharon?—Si, tía Vale, aunque llore, pero mami me dijo que fui valiente—sonríe orgullosa—Entonces no has sido valiente—digo—¿Cómo que no?—se preocupa—Los niños valientes no lloran—sonrió—Mentira, mami dijo que fui muy valiente—asegura—Pero llorasteElla se molesta ante mi burla y en ese insta
Qué hubiera pasado si Kamila hubiera dicho la verdad desde un inicio... pte3Kamila Stuart-Beso-Mattheo le pone la mejilla a nuestra hijaSeco el cabello de mi hija con una toalla sacando el exceso de agua, Emilia besa la mejilla de Mattheo mientras que tomaba su ropita interior.Emilia estira sus brazos hacia Mattheo para que la cargue pero miro a mi hija.-Espera que te estoy vistiendo-Papi-llama a MattheoTomo la blusa y la paso por su cabeza, levantó su brazo y mi mirada recae en los hematomas que estaban en el. Dejo aun lado la manga de la blusa y la siento en mis piernas.-¿Qué pasa?-pregunta-¿Has zamarreado a Emilia?-lo miro seriamente-Joder, Kamila, ¿Como crees eso? Jamás le tocaría un pelo, es mi princesita-Pues mira-le muestro los hematomas y Mattheo gruñe-Princesa, ¿Alguien en la guardería te ha tocado?-pregunta Mattheo a Emilia-Ño-¿Te has caído?-miro a mi hija-Ño mamiTérmino de vestirla bastante preocupada mientras que Mattheo hacía unas llamadas, cargo a mi hija
Si Kamila hubiera contado su embarazo dede un comienzo parte 2....Segundo mesBien, no podía negar que no estaba cómoda en este piso porque mentiría. Todo era demasiado tranquilo y siempre la ama de llaves, Marie me atendía de buena forma y se preocupaba que estuviera cómoda.Luego de unos días de haberme mudado hacia acá recibí una llamada de mi madre y ella le exigió saber porque había abandonado la residencia así como así y tuve que contarle todo.¿Le gusto? Puf para nada, tanto que ya han decidido que no soy su hija pero no me importaba, jamás tuve buena relación con ellos.Dejaron de pagar la carrera así que ahora no estaba estudiando aunque Mattheo se ofreció a pagarla, me negué solo porque no deseaba estudiar algo que no me gustaba para nada.Hasta el momento mi embarazo iba bien sin contar los vómitos y mareos.Me salgo de la cama a tropezones cuando unas ganas de vomitar me ganaron, corro al baño donde me encierro y dejo que el vómito salgo de mi estomago con horribles arcad
Qué hubiera pasado si Kamila hubiera dicho del embarazo de un inicio.Kamila StuartPositivo. Joder un maldito positivo.Estaba embarazada y tenía graves problemas. Un embarazo que no deseaba para nada y ni siquiera conocía perfectamente al padre de la criatura. Dios matate de una vez.-Estoy embarazada-miro a Valentina-¿¡Qué!? ¡Joder Kamila!-¿Qué carajos haré?-susurro-Pues lo obvio, dile al padre de ese bebe-Ahm, podría decirle si supiera de él, solo se que se llama Mattheo y es de acá de Los Ángeles-le digo a Valentina-¿Jamás entablas una conversación con los hombres? Siempre te salvan de casos como estos-Créeme que mis ganas de follar eran más altasValentina niega y se sienta en el sofá, teclea en su computadora mientras veía la prueba de embarazo sobre mis manos. Mis padres iban a odiarme después de todo esto. Vaya mierda.-Bueno, hay demasiados Mattheo pero por fotografía podríamos reconocer quien sea el padre de tu bebéAsiento sentándome a su lado pero detengo el trabajo





