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capítulo XIX: Una deuda que pagar

last update Data de publicação: 2024-03-01 00:09:34

Al lado izquierdo, había una puerta que daba acceso a la cocina. El lugar era al aire libre. El techo solo cubría el área de la mesa y un costado donde estaba la hornilla. El piso rojo llegaba a unos metros lejos de la pared antes de convertirse en tierra. En las sillas que rodeaban la mesa al lado derecho, Samuel y Matías se habían acomodado con la vista a la pared; puesto que la mesa estaba topada a ella dejando solo espacio de uno de sus lados.

-tía, ¿usted sola hizo todo ese pan?
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    No sabía cuánto tiempo había pasado cuando volvieron a entrar los guardias. Llegaron a esposarlo sin tener consideración por el daño que podían causar las esposas. Lo arrastraron hacia afuera donde se topó con sus hermanos. Sus caras habían adquirido el color opaco de la habitación. Sus ojos apenas se abrían por la claridad que les golpeaba la cara. Al verlo, el rostro de Samuel quiso mostrar alegría; pero sus gestos estaban cansados, al igual que su garganta; por eso, no habló. Tomaron el camino que los guardias les indicaron. Fueron escoltados hacía el lugar donde se llevaría a cabo el juicio.El área parecía más una arena de pelea donde la gente se acomodaba alrededor para observar el sufrimiento ajeno. Les ordenaron pararse justo frente al alto podio que se alzaba para que los jueces tuvieran una vista completa de todo el lugar. Isaac, barrió su vista borrosa por todo el lugar. Las caras satisfechas de las personas que asistieron se grabaron en su memoria. Sintió miedo

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