—¿Qué quieres que te pida, perdón Sara? — reclama ella consternada.Nunca tragaré a Victoria, ni dejaré a mi hijo solo con ella sin supervisión. Sin embargo, no soy tan resentida. Me siento tan feliz, y bendecida últimamente, que no hay espacios para odio en mi corazón.—A mí no me tienes que pedir
Última actualización : 2024-10-31 Leer más