*—Ezra:Al Dante inclinarse para besarlo, Ezra sintió su aliento cálido rozar sus labios… y en el último segundo, giró el rostro.El beso no ocurrió. El deseo sí, este ardía en su pecho, en su vientre, en cada rincón de su cuerpo. Lo quería. Mierda, lo quería, pero no así. No tan fácil.—No… espera —dijo Ezra, levantando la mano—. Aún no.Dante se detuvo de inmediato. Bajó las manos y dio un paso atrás, aceptando la negativa sin reproches.—Tengo que pensarlo —continuó Ezra, mordiéndose el labio—. Yo…Dante soltó una carcajada suave.Ezra alzó la vista. Dante lo miraba con una expresión tranquila, serena… sin rastro de enojo.—No te preocupes —dijo, acariciándole la mejilla—. Dije que haría las cosas bien y si no quieres besarme, no te obligaré. Jamás.Ezra negó con la cabeza, incrédulo.—¿Quién eres en realidad?—Dante Delacroix —respondió, como si fuera la cosa más simple del mundo.Ezra puso los ojos en blanco.—Por favor…Dante rió. Una risa genuina, natural, tan distinta a todo l
Última actualización : 2026-02-08 Leer más