Pero tenía miedo de que me descubrieran.Giré la cabeza, sin atreverme a mirar a mi tía.En voz baja dije:—Fue la tía Vio quien me sedujo.Al escuchar esas palabras, mi tía se quedó paralizada, mirándome con los ojos abiertos de par en par.—¡Fabián! ¿Qué estás diciendo? Fuiste tú quien me sedujo primero.Se abalanzó hacia mí intentando agarrarme, pero Ramiro la detuvo de un jalón.—Maldita zorra, ¿todavía quieres pegarle? ¡Ya me tienes harto!Levantó la mano y le dio una cachetada, tirándola al suelo. Mi tía cayó con los ojos rojos de tanto llorar, mirándonos con rencor.Mi mamá, furiosa, le dio una patada.—Mi hijo apenas tiene 19 años, ¿cómo puedes ser tan desgraciada? ¿Ni a un chico de 19 años respetas?—¡Vete al diablo, eres una cualquiera!Todos empezaron a insultarla, uno tras otro.Yo mantuve la cabeza girada hacia un lado, sin atreverme a ver esa escena.Pronto, Ramiro los detuvo, diciendo:—Ya, ya, hermana, cuñado.—Ya no quiero a esta mujer, mejor me voy a divorciar. Que ha
อ่านเพิ่มเติม