5 Respuestas2025-12-14 15:53:29
Descubrí la historia de María Lejarraga casi por casualidad, navegando por artículos sobre escritoras olvidadas del siglo XX. Su colaboración con Gregorio Martínez Sierra es fascinante: ella escribía, él firmaba. Me impresiona cómo su talento quedó opacado por las convenciones de la época. Leí «Canción de cuna» sintiendo su pluma detrás de cada línea, mientras él recibía el reconocimiento.
Hoy reivindicar su figura es justicia poética. Su legado demuestra que el arte trasciende nombres, aunque duele pensar cuántas obras maestras perdieron su auténtica autoría.
3 Respuestas2026-01-11 08:24:54
Me puse a rastrear sus canales oficiales y esto fue lo que encontré: no hay, por ahora, una fecha o lugar confirmado públicamente para la próxima conferencia de Gregorio Luri en España. He repasado anuncios en redes habituales, páginas de conferencias y agendas culturales, y lo más habitual es que si hay una charla importante se publique con antelación en la web del organizador o en la del propio autor. En su caso, suele ser fácil detectarlo porque sus intervenciones aparecen anunciadas en páginas de universidades, ateneos y fundaciones dedicadas a la educación y la cultura.
Si necesitas una pista más concreta, mi método ha sido siempre revisar tres sitios claves: la web de su editorial o su página personal, las redes sociales oficiales del autor y los portales de eventos de grandes ciudades (Madrid, Barcelona y otros centros universitarios). También suelo mirar la agenda de ciclos de conferencias sobre educación y filosofía: cuando Gregorio anuncia algo, aparece ahí pronto y con detalles prácticos. Personalmente, me entusiasma cuando anuncia charlas porque suelen abrir debates muy interesantes sobre escuela y sociedad; mientras no salga una confirmación oficial, tocará estar atento a esos canales.
En definitiva, no puedo señalar un recinto exacto ahora mismo, pero sí puedo decir que la confirmación suele aparecer públicamente con tiempo en los sitios mencionados; yo estaré pendiente y me encanta la idea de volver a escucharle en directo cuando lo anuncien.
3 Respuestas2026-01-11 19:31:00
Este libro me llegó en un momento en que estaba releyendo mis apuntes sobre cómo enseñábamos hace veinte años, y me atrapó desde la primera página: el último libro publicado por Gregorio Luri se titula «El valor de educar». En la obra, Luri vuelve a su terreno favorito: la educación vista como tarea humana y moral, no sólo como técnica o política. Aborda con claridad cómo la familia, la escuela y la sociedad comparten la responsabilidad de formar personas con criterio, y critica las modas pedagógicas que ponen el énfasis en lo instrumental en lugar de en lo formativo.
Me gustó especialmente que no recurra a tecnicismos innecesarios; su estilo es directo, con anécdotas y reflexiones que cualquiera puede seguir. Propone recuperar la autoridad del maestro entendida como guía legítima, y reclama una educación que no renuncie a transmitir contenidos significativos ni a exigir esfuerzo. Lo leí con lápiz en la mano y subrayé varias ideas que me parecieron útiles para debatir en clase y en tertulias. Al terminar, me quedé pensando en cómo aplicar algunas de sus propuestas en la vida real, porque no se queda en la crítica: sugiere pasos concretos para familias y centros educativos, y eso le da una dimensión práctica que agradezco como lector crítico y curioso.
3 Respuestas2026-01-11 19:12:25
Me fascina cómo a veces el reconocimiento no se mide solo en estatuillas: en el caso de Gregorio Luri, su prestigio procede más de su presencia constante en debates sobre educación que de una ristra de grandes premios literarios. He seguido su trayectoria durante años y, por lo que conozco, Luri no es un autor que haya acumulado decenas de galardones nacionales de narrativa o ensayo; su influencia ha venido por el boca a boca, las reseñas en medios y la adopción de sus ideas por docentes y divulgadores. Esa visibilidad le ha traído, eso sí, menciones y distinciones en foros educativos y culturales, además de invitaciones a conferencias y ciclos de debate donde su voz se considera autorizada.
Como lector crítico y aficionado a la educación, pienso que esa clase de reconocimiento habla de impacto real: profesores que usan sus argumentos en clase, periodistas que le citan y plataformas educativas que reseñan su obra. No puedo enumerar aquí una larga lista de premios literarios nacionales porque no es lo que define su carrera; su sello ha sido más práctico y profesional, orientado a la influencia pedagógica. En lo personal, valoro eso: prefiero a un autor que cambie conversaciones en aulas y cafeterías antes que a uno que solo gane trofeos, y Luri, para mí, encaja en esa categoría.
3 Respuestas2026-01-11 13:34:45
Tengo una debilidad por las estanterías bien surtidas y he encontrado que localizar «los libros de Gregorio Luri» en España es más fácil de lo que parece si sabes por dónde mirar.
Para compras rápidas y garantía de stock suelo recurrir a grandes tiendas online: «Casa del Libro», «FNAC» y Amazon.es suelen tener varios títulos disponibles en papel y en digital. En «El Corte Inglés» también aparecen con cierta frecuencia y ofrecen la ventaja de recogida en tienda. Agapea es otra opción sólida para envío nacional, y si prefieres leer en dispositivo, suele haber ediciones para Kindle, Kobo o Google Play Books.
Si quiero apoyar librerías independientes, uso Todostuslibros.com para localizar ejemplares en tiendas locales o pedir que lo traigan bajo pedido; muchas librerías pequeñas aceptan reservas y pedidos si les das el nombre del autor. Para ediciones agotadas o más baratas miro en Iberlibro (AbeBooks) y en mercados de segunda mano como Wallapop o Milanuncios. También reviso el catálogo de la biblioteca municipal o WorldCat si solo necesito consultar el texto.
Mi consejo práctico: buscar por autor y verificar el ISBN antes de comprar, así evitas ediciones diferentes. A mí me gusta comprar en librerías locales cuando puedo, pero no negaré que la comodidad del envío rápido es difícil de superar. Al final, depende de si quiero tener el libro en mano al instante o darle soporte a la librería del barrio.
3 Respuestas2026-01-09 00:36:04
Me quedé pensando en cómo Kafka convierte a Gregorio en espejo de la modernidad.
Al leer «La metamorfosis» veo a Gregorio como una figura atrapada entre obligaciones económicas y pérdida de identidad: su transformación es literal pero funciona como símbolo de la deshumanización del trabajo. La prosa impasible de Kafka acentúa lo absurdo —no hay gran explicación del cambio— y eso obliga a enfocarse en las consecuencias prácticas: la incapacidad para ir al trabajo, la reacción fría de la familia, la creciente marginación. Para mí, ese frío cotidiano es lo más aterrador, porque muestra cómo una persona puede ser juzgada sólo por su utilidad. Se siente la presión de una sociedad que mide el valor por productividad.
También lo leo desde una vertiente psicológica: la metamorfosis puede representar una depresión profunda o una crisis de identidad, donde el cuerpo expresa lo que la mente no puede. Las pequeñas escenas —la comida que ya no le gusta, la puerta cerrada, las miradas— son trazos precisos de aislamiento. Al mismo tiempo hay una lectura social: el padre, la hermana, el entorno simbolizan clases y expectativas que se desploman cuando el sostén económico desaparece. En ese choque, la narrativa revela crueldades y debilidades humanas.
Al cerrar el libro me quedo con una mezcla de tristeza y reconocimiento: el terror no está en el insecto, sino en cómo responden quienes rodean a Gregorio. Esa frialdad me sigue resonando, como un examen incómodo sobre lo que valoramos en los demás.
3 Respuestas2026-01-11 02:42:45
Tengo una debilidad por los libros que sacuden las certezas cotidianas, y Gregorio Luri es uno de esos autores que siempre vuelve a la discusión pública.
A mis cuarenta y tantos he leído varias de sus obras y me quedo, sobre todo, con «La escuela contra la democracia». Es un texto que aborda con claridad y algo de filo la tensión entre ciertas ideas pedagógicas y lo que la escuela necesita realmente: orden, transmisión de saberes y criterios compartidos. No es un tratado técnico; es un ensayo crítico que invita a pensar la educación más allá del discurso idealista.
Otro libro que recomiendo es «Por una educación sensata», que recoge esa misma apuesta por el sentido común educativo y por límites pedagógicos razonables. Y, para familias, su título «¿Qué hacemos con nuestros hijos?» (o libros con enfoque similar en su obra divulgativa) ofrecen consejos prácticos y reflexiones sobre la responsabilidad educativa de padres y docentes. En conjunto, sus textos son provocadores pero útiles: te obligan a replantearte ideas cómodas y, si quieres debatir sobre escuela con amigos o en un foro, funcionan como excelentes disparadores. Personalmente me dejan con ganas de discutir en voz alta y tomar notas.