5 Respuestas2026-02-19 21:40:01
Me encanta hurgar en las estanterías en busca de cómics que te dejan un sabor metálico en la boca, y en España hay autores que no tienen miedo de explorar lo mórbido. Miguel Ángel Martín me viene siempre a la mente por su estilo directo y provocador; obras como «Psychopathia Sexualis» siguen causando revuelo por su mirada fría y sin concesiones. También pienso en Guillermo El Torres, que ha hecho un buen trabajo trayendo el terror moderno a editoriales españolas con relatos que mezclan suspense, gore y folklore urbano.
Además, no puedo dejar de mencionar a Sergio Bleda, cuyo tono sentimental y oscuro a la vez me atraviesa cada vez; tiene historias que rozan lo gótico y lo grotesco sin perder humanidad. Víctor Santos, por su parte, suele moverse en el terreno del thriller y el noir con toques sombríos que encajan en esa etiqueta de mórbido. Y, aunque son internacionales, autores nipones como Junji Ito, Hideshi Hino y Shintaro Kago se publican en España (editoriales como ECC, Planeta o Norma) y traen ese horror visceral que muchos buscamos.
En resumen, si te gustan los cómics que miran al lado más oscuro de la condición humana, en España tienes tanto voces locales como traducciones de maestros del terror que hacen que las noches de lectura sean intensas y memorables.
5 Respuestas2026-02-19 08:59:08
Me apasiona toparme con esos cortos que son más retorcidos que un acertijo; por eso he seguido varios festivales que consistentemente programan animación mórbida y retorcida.
En Europa, el «Annecy International Animation Film Festival» y «Animafest Zagreb» suelen incluir secciones de cortos experimentales donde no faltan propuestas macabras y surrealistas. Enríquecen la selección con piezas que juegan con lo grotesco y lo inquietante, a menudo en bloques nocturnos o selecciones de vanguardia.
En el circuito de género, festivales como «Fantasia» (Montreal) y «Sitges» (Cataluña) mezclan horror y animación en programas de medianoche, donde encontré cortos que combinan humor negro con estética mórbida. También vale la pena seguir a «Fantoche» en Suiza y al «Ottawa International Animation Festival», que muchas veces presentan antologías o retrospectivas con tonos oscuros.
Personalmente me conmueve cómo esos eventos permiten ver la animación como algo más que entretenimiento: son vitrinas de ideas atrevidas que me dejan pensando días después.
4 Respuestas2026-02-19 20:02:01
Me encanta cuando la literatura española se atreve a hurgar en lo oscuro. Hay obras contemporáneas que no se conforman con un susto: investigan la descomposición moral, la fascinación por la muerte y la violencia íntima.
Si buscas suspense con un corte muy crudo, te recomiendo a Carmen Mola y su «La novia gitana» (y las siguientes entregas). Su prosa y su ritmo meten al lector en escenas que rozan lo mórbido con una frialdad que incomoda y engancha. En otra clave, «La piel fría» de Albert Sánchez Piñol usa la soledad y lo monstruoso para hablar de lo humano desde un ángulo casi gótico: hay frío, cuerpos y una sensación de amenaza permanente.
Y no puedo dejar fuera la trilogía del Baztán de Dolores Redondo, con «El guardián invisible» como puerta de entrada: ritos, muertes rituales y un paisaje que convierte la violencia en algo casi mítico. Estas novelas me dejaron con la piel erizada y pensando en cuánto puede jugar la literatura española con lo mórbido sin perder pulso narrativo.
5 Respuestas2026-02-19 11:34:33
Me llama la atención cómo en España la crítica suele moverse entre la fascinación formal y la sospecha moral cuando habla del cine mórbido. He leído reseñas que celebran la valentía técnica de películas como «Tesis» o «El día de la bestia», destacando la escritura, la tensión sonora y el montaje como herramientas que transforman lo grotesco en propuestas cinematográficas contundentes. A menudo la prensa especializada y los festivales de género, sobre todo Sitges, elevan estos films por su atrevimiento y su capacidad de romper tabúes.
Sin embargo, también hay críticos que apuntan a una delgada línea entre provocación artística y sensacionalismo barato. Es común encontrar columnas que cuestionan la ética de ciertas imágenes explícitas, la explotación del sufrimiento o la banalización de la violencia. En esos debates se mezclan criterios estéticos con preocupaciones sociales y culturales.
Para mí, lo más interesante es cómo la crítica española no es monolítica: algunos defienden la función catártica y subversiva del cine mórbido, otros exigen responsabilidad contextual. Al final, esa tensión alimenta conversaciones ricas y, muchas veces, estrenos más cuidadosos y conscientes.
5 Respuestas2026-02-19 22:51:32
Me encanta rastrear sitios que venden el lado más oscuro del merchandising de series; hay un placer especial en encontrar esa figura, camiseta o póster que parece sacado de una escena macabra.
En tiendas grandes como Hot Topic, BoxLunch o Spencer's (más orientadas a Estados Unidos) suelen aparecer colecciones licenciadas de series como «The Walking Dead» o especiales de terror con camisetas, pins y accesorios tipo altar. En Europa, EMP es un buen punto para ropa y merch con estética gótica y bandas, mientras que Mondo se luce con ediciones limitadas, pósters y vinilos artísticos que abrazan lo siniestro.
Para piezas más artesanales o raras voy a Etsy o Redbubble, donde artistas independientes hacen desde collares con motivos óseos hasta prints inspirados en «American Horror Story» o «Castlevania». Y no olvides las tiendas locales góticas y los mercados de coleccionismo: ahí a veces aparecen reliquias únicas. Personalmente disfruto combinar compras mainstream con hallazgos de creadores pequeños —tiene más alma y siempre apoyo a artistas emergentes.