3 Respuestas2025-12-12 13:46:08
Me obsesioné con la ergonomía después de pasar tres días seguidos jugando «World of Warcraft» y terminar con el cuello tieso como un palo. Lo primero que hice fue ajustar la altura de mi silla: los codos deben formar un ángulo de 90 grados al escribir, y los pies apoyarse completamente en el suelo (o en un reposapiés si, como yo, tienes piernas cortas).
Cambié mi monitor a la altura de los ojos usando un par de libros viejos —«Cien años de soledad» y «El señor de los anillos» hicieron el trabajo— para evitar inclinar la cabeza. También compré un teclado ergonómico con reposamuñecas, aunque confieso que los primeros días tecleaba como si estuviera aprendiendo a escribir de nuevo. La postura ahora es otro mundo.
3 Respuestas2025-12-12 11:58:05
Me encanta hablar de ergonomía porque cambió mi forma de trabajar. La ergonomía es la ciencia que estudia cómo adaptar el entorno laboral a las necesidades físicas y psicológicas de las personas. En mi caso, ajusté la altura de mi silla y monitor para evitar dolores de espalda después de horas frente al ordenador. También uso un teclado ergonómico que reduce la tensión en las muñecas.
Pequeños cambios hacen una gran diferencia. Organizar los objetos de uso frecuente al alcance de la mano, tomar descansos cortos cada hora para estirarme y mantener una postura neutral son hábitos que adopté. La iluminación adecuada y reducir el brillo de la pantalla también ayudan a prevenir fatiga visual. Al principio puede parecer molesto, pero el cuerpo lo agradece a largo plazo.
3 Respuestas2025-12-12 17:33:48
Me encanta hablar de ergonomía porque pasé meses investigando después de que me diagnosticaran dolor lumbar. Lo primero que hice fue invertir en una silla ergonómica con soporte lumbar ajustable, y la diferencia fue abismal. También coloqué mi monitor a la altura de los ojos para evitar flexionar el cuello, y uso un reposapiñas cuando trabajo muchas horas seguidas.
Otro detalle clave es la iluminación: en España, con tanta luz natural, aprovecho para trabajar cerca de ventanas pero con cortinas que difuminen la luz directa. Tengo un pequeño termo de agua siempre cerca para mantenerme hidratado sin tener que levantarme constantemente. Cada dos horas, pongo una alarma para estirar las piernas aunque sea cinco minutos - mi gato ahora ya sabe que es momento de su pausa juguetona también.