Me encanta seguir la pista de autores internacionales y ver cómo sus ideas viajan a otros idiomas; en el caso de
ryan holiday la historia es más de difusión que de coautoría directa. Holiday es conocido por escribir en solitario obras como «El obstáculo es el camino» (traducción de «The Obstacle Is the Way») y «Ego es el enemigo» («Ego Is the Enemy»), y no existe un historial público de libros coescritos por él con autores españoles. Sus textos suelen salir en inglés y las ediciones en español aparecen gracias al trabajo de editoriales y traductores locales, no como proyectos de coautoría estricta con escritores de España o de habla hispana.
Dicho eso, la relación entre Holiday y el panorama literario hispanohablante sí tiene otras formas de colaboración y contacto. Sus ideas han sido difundidas por medios españoles, ha participado en entrevistas y charlas que llegan a audiencias de España y América Latina, y algunas veces autores y periodistas hispanohablantes citan, comentan o dialogan públicamente con sus conceptos en artículos, podcasts o mesas redondas. Es frecuente ver interacciones en redes sociales entre él y creadores en español: intercambios, recomendaciones, reseñas y participación en eventos. Eso no es lo mismo que coescribir un libro, pero sí significa que su trabajo se integra en conversaciones creativas con autores y pensadores de habla hispana.
Si la pregunta apunta a colaboraciones formales —por ejemplo, una obra firmada a medias con un autor español— no hay pruebas destacadas de que eso haya ocurrido. Holiday suele publicar bajo su propio nombre y mantiene un control editorial sobre sus proyectos; las adaptaciones al español aparecen como traducciones y localizaciones. Ahora bien, colaboraciones más informales sí existen: prólogos escritos por terceros, entrevistas conjuntas, contribuciones en antologías o apariciones como ponente en congresos y festivales literarios en España. Esos encuentros permiten que sus ideas se mezclen con las de autores españoles, aunque el crédito principal de autoría siga siendo suyo.
En mi opinión, ese tipo de interacción tiene mucho valor: las traducciones y las conversaciones públicas permiten que obras como «El obstáculo es el camino» conecten con lectores y creadores locales sin necesidad de coautorías formales. Si alguien quiere rastrear vínculos concretos entre Holiday y autores españoles, lo más efectivo es revisar las ediciones en español de sus libros para ver créditos de traductor y prólogo, buscar entrevistas en medios españoles y consultar agendas de festivales literarios donde suele participar. Sea como sea, su influencia en la comunidad de habla hispana es clara y gira más en torno a intercambio de ideas y presencia mediática que a proyectos escritos en conjunto.