El amor que quedó atrás
Camote Locoesposa quebrada que ele se arrepende de perderel camino de un médico marcial hacia la venganzala inocente esposa del ceola esposa invisible se volvió salvaje
Nunca debí hacerle caso a mi abuela ni casarme contigo.
Instintivamente, miré a Celia.
Tal como imaginaba, en sus ojos brillaba un destello de triunfo.
En el mismo instante en que el paciente me apuñaló, ella me susurró al oído:
—Clara, ¿quieres apostar? Bruno solo me quiere a mí. Aunque te mueras delante de él, no va a mover ni un dedo.
Y claro... Bruno le creyó cada palabra.