FAZER LOGINCapítulo 56— Enfrentar al mismísimo diabloNarradorLlegando al lugar antes señalado por su hombre, Herodes fue el primero en bajar del auto. No solo se había llevado a la mujer que amaba con locura, sino al pequeño que llevaba en su interior.Ingresando a la bodega haciendo caso omiso a los llamados de Ricardo quien sabía que era un peligro entrar así nada más sin asegurar el lugar a pesar de estar armado hasta los dientes. Herodes recorrió la bodega con su mirada, y descubriendo que esta se encontraba completamente vacía, se regresó sobre sus pies para preguntarle al asustadizo chofer, tomándolo del cuello de su camisa.—¿Fue de aquí que se la llevaron?Titubeando, y asintiendo un par de veces, el hombre apenas logró responder, y señalando a los demás acompañantes acordonar el lugar, dijo refiriéndose a Ricardo.—Que busquen en cada maldito hueco, fosa... En donde sea, quiero a baby a mi lado en este preciso momento.Asintiendo enseguida, este también se unió a la búsqueda, y pasand
Capitulo 55— Hagamos negociosNarradorLa noche empezaba a emvolver la ciudad, y con ella la insertidumbre de no saber como se encontraba Barbara empezaba a embargar a Herodes mientras si conrazon palpitaba con fuerza. No solo se la habian arrebarada a la fuerza, sino que tambien desconocia como se encontraba ella, y el pequeño que crecia en su interior.Bajando del auto una vez llegaron al lugar señalado, en donde presuntamente Augusto la mantenia cautiva deeteniendose a una distamcia prudente para no ser descubierto Herodes estudio a los hombres en el, y contando al menos unos unos ocho.— Rodeen el lugar.. Necesito sacar a Barbara de ahi lo antes posibleSeñalandole a Ricardo sin siquiera detenerse a pensar un plan detallado para sacarla de alli sin sufrir bajas algunas, este apoyo una mano en su hombro, y tras precionar ligeramente, se atrevio a responder sin importar que lo mandara a la mierda por ello. Despues de todo era el unico que se atrevia a hacerlo— Herodes creo que debe
Capítulo 54— Enfrentar al mismísimo diabloNarradorLlegando al lugar antes señalado por su hombre, Herodes fue el primero en bajar del auto. No solo se había llevado a la mujer que amaba con locura, sino al pequeño que llevaba en su interior.Ingresando a la bodega haciendo caso omiso a los llamados de Ricardo quien sabía que era un peligro entrar así nada más sin asegurar el lugar a pesar de estar armado hasta los dientes. Herodes recorrió la bodega con su mirada, y descubriendo que esta se encontraba completamente vacía, se regresó sobre sus pies para preguntarle al asustadizo chofer, tomándolo del cuello de su camisa.—¿Fue de aquí que se la llevaron?Titubeando, y asintiendo un par de veces, el hombre apenas logró responder, y señalando a los demás acompañantes acordonar el lugar, dijo refiriéndose a Ricardo.—Que busquen en cada maldito hueco, fosa... En donde sea, quiero a baby a mi lado en este preciso momento.Asintiendo enseguida, este también se unió a la búsqueda, y pasand
Capítulo 53—NarradorCon la respiración agitada y bajando del auto tan rápido como pudo sin importarle los gritos del chofer que Herodes le había asignado, Bárbara se apresuró a ingresar a la bodega en donde presuntamente le había señalado Fabián que se encontraba. Independientemente de todo lo que le había hecho de venderla a Herodes, sabía que si ella no llegaba a tiempo posiblemente lo encontraría muerto.Pensando que había sido abandonado a su suerte como había sucedido en un par de ocasiones pasadas tras recibir una fuerte golpiza, Bárbara sentía que tenía que auxiliarlo, al menos por una última vez, y abriendo la puerta que se encontraba a medio cerrar una vez en su interior trató de localizarlo.— ¡Fabián! ¡Fabian! ¿Estás aquí?Entrando poco después el chofer, quien antes de seguirla intentó llamar a su jefe para decirle que estaban allí pero que no respondió por asuntos de trabajo, el hombre estudió la bodega, y siendo inmovilizado por la espalda al ser apuntado con un arma, e
Capítulo 52— No me tientesNarradorAbriendo los ojos tras un intenso encuentro que no sólo retumbó en cada espacio de su cuerpo, sino también en cada espacio de su alma, Bárbara desvió la mirada a un lado para observar a su esposo quien descansaba plácidamente.Que si bien estaba siendo un poco crédula al seguir como si nada tras descubrir la verdad, ninguno estaba libre de pecado como para cuestionarla. Elevando su mano con la intención de acariciar su mejilla mientras descansaba, Bárbara mordió ligeramente su labio inferior al recordar todo lo sucedido entre los dos la noche anterior.—¿Empiezo a gritar ahora... O después que termine de despertar? Me siento acosado.Soltando con voz ronca debido a su letargo, Herodes bromeó, y tomando una de las almohadas a su lado, Bárbara la estampó en su rostro para que terminara de despertar.—Es cierto, Baby... Pareces una acosadora mirándome mientras duermo.Rodeando el cuerpo de Bárbara con sus fuertes brazos cuando esta intento colocarse de
Capítulo 51— Amar sin reservasNarradorApenas cruzó la puerta de la habitación, Herodes cerró de un golpe y sin darle tiempo a reaccionar, la tomó de la cintura y la empujó contra la madera, atrapándola entre su cuerpo y la puerta. Bárbara dejó escapar un suspiro ahogado, pero no se apartó. Al contrario, sus dedos se aferraron a su camisa con una necesidad que delataba todo lo que no se había atrevido a decir. Herodes bajó el rostro hasta el de ella, su aliento caliente chocando con sus labios entreabiertos.—Te amo, Bárbara Prat... Te amo con todo mi puto ser— Herodes le sostuvo la mirada mientras la mantenía acorralada entre la pared a sus espaldas, y su cuerpo — Sí, me equivoqué, pero te amo... Tenía miedo de que una vez que supieras la verdad me odiaras, y no me equivoqué.Bárbara pasó saliva sintiendo cómo esa primera palabra la paralizó ¿Herodes la amaba de verdad, tanto como para hacer todo lo que hizo para tenerla?—Salvé a Fabián aquel día porque sabía que si le pasaba algo







