INICIAR SESIÓNSU HEREDERO
Luego miro al hombre y le entrego el animal y este le corto la cabeza a su mascota.
―No… ¡No! ¡Por qué! No…
La impotencia y el dolor la abrumaron por completo. Los hombres se divirtieron con su sufrimiento y dejaron caer el cuerpo del animal. Mientras Aylin seguía negando con incredulidad. Sus lágrimas cayeron sin control y de repente la rabia se apoderó de ella.
― ¡Eres un maldito! ¡Eres peor que una bestia! ― intentó abalanzarse sobre Jason, pero este la detuvo con una bofetada, haciendo que cayera al suelo con fuerza.
―Será mejor que reconozcas tu lugar a partir de hoy Aylin, recuerda que ya no eres la prometida del alfa. ―luego le escupió el rostro ―Ahora no eres nada más que una simple paria, una rechazada y como si fuera poco, una traidora.
Sienna se apresuró a abrazar a su hija y Aylin se permitió llorar en la seguridad de su abrazo.
― ¡Sácalas! ―Jason ordeno. Y Sienna lo miro como si no entendiera.
― ¿Por qué…? ―apenas tuvo tiempo de preguntar cuando las dos estaban siendo arrastradas hacia afuera. ―Es nuestra casa, ¿por qué nos echan?
― ¿Su casa? ―Jason chasqueo la lengua y negó con su dedo ―Ustedes ya no tienen nada, desde hoy no tienen hogar, ni familia, ni estatus, nada.
― ¿Quién te dio la orden? ¡¿Fue Logan?!
Jason se inclinó hacia Aylin y apretó su barbilla con fuerza.
―No mereces ni siquiera llamarlo por su nombre ― apretó un poco más ―Así que, a partir de hoy, lo llamaras alfa Logan y bajaras la mirada como corresponde, ¿está claro?
La sangre hervía dentro de Aylin, pero no iba a provocarlo, así que asintió.
―Bien, así me gusta, que seas una perra obediente. ―dijo y palmeo su cabeza como si estuviera acariciando a su mascota.
― ¡Aticus!
― ¿Señor?
―Tal como se ordenó, destruye todo. Logan no quiere que quede ningún rastro de la familia Fox en sus tierras.
El hombre asintió y junto con otro comenzó a rociar la casa con combustible.
Aylin y su madre se sorprendieron y se pusieron de pie rápidamente.
― ¿Qué estás haciendo? ¡Es nuestra casa! ―Aylin enfrento una vez más Jason, pero este le sonrió y luego la ignoro.
―Te lo dije, ya no tienes nada Aylin, será mejor que te acostumbres ―en ese momento, uno de los hombres dejo caer un encendedor y las llamas comenzaron a devorar todo lo que Aylin alguna vez amo ―Agradece que antes de morir, voy a convertirte en mi perra personal, no muchas tienen ese privilegio.
Ella ignoró sus palabras, porque ahora todo lo que podía hacer, era mirar, mirar cómo se consumía su infancia, sus recuerdos felices, toda su vida.
Pero si Aylin creyó que todo había terminado, su dolor apenas acababa de comenzar. Aticus, bajo las órdenes de Jason, sujeto a Aylin del brazo y comenzó a caminar.
― ¡¿A dónde la llevan?! ― Sienna, estaba a punto de correr, cuando otro de los hombres que acompañaban a Jason, la detuvo.
―Llévala junto a sus hermanas ―dijo Jason con tono despectivo ―Es hora de que vuelva a lugar del que nunca debió salir.
Pero Sienna no dejaba de mirar a su hija, poco le importaba lo que sucediera con ella.
― ¿Qué vas a hacer? ¡¿Qué vas a hacer con mi hija?!
Por su parte, Aylin forcejeo con el lobo que la sostenía, mientras miraba con tristeza a su madre.
― ¡Déjame!
―Quédate quieta, Aylin, no empeores tu situación.
― ¿Peor? ¿Qué peor puede ser? ―sus ojos no dejaban de mirar a su madre ― ¿Qué van a hacer con ella? Aticus, te lo imploro, dime, ¿Qué pasará con mi madre?
El hombre apretó los dientes tratando de no dejarse influenciar por su expresión dolorosa, pero le resultó imposible. Había crecido junto a Aylin, incluso alguna vez se llevaron bien, para él también fue una sorpresa descubrir que su padre había asesinado al viejo alfa.
Suspiro y finalmente hablo.
―Tu madre será enviada con el resto de las omegas.
― ¿Qué? No… no pueden, ella…
―Aylin, ¿es que no te das cuenta? Ya no eres la niña mimada del gran guerrero beta. Tu estatus dentro de la manada cambio y pasará igual con tu madre…
Ella lo miro en silencio y finalmente cerro los ojos, era consciente de que su madre soportaría muchas calamidades y desprecios.
En la manada Cazadores de la luna, el viejo alfa Alaric, no hizo distinciones entre los distintos rangos, si bien las omegas era el escalón más bajo, él los trataba con respecto, a excepción de aquellos que cometían grandes faltas. Estos eran calificados como parias y considerados prácticamente esclavos, eso era su madre, a partir de ahora, una esclava para la manada.
[…]
Mientras tanto, dentro de la mansión Blackwood, en el estudio, la tensión podía cortarse con un cuchillo.
― ¡Repite lo que acabas de decir!
Uno de los ancianos suspiro y miro con complicación a Logan.
―No hay nada que hacer, tu padre, nombro a Cassian como su heredero. Por lo tanto, él es nuevo alfa de la manada Cazadores de la Luna.
― ¡No! ¡No! ―Logan no pudo contener su frustración y barrio todo lo que estaba sobre el escritorio ― ¡Eso no es posible! ¡Mi padre no me haría eso! Tiene que haber un error.
―No hay ningún error, Logan. ―el anciano dijo con firmeza ―Deberás respetar su última decisión.
Sus manos apretaron con fuerza la madera y sus garras se incrustaron en él. Los ojos de Logan se oscurecieron y brillaron con furia contenida. Miro a Cassian y lo señalo.
― ¿Lo sabías, verdad? ¡Sabías que él te nombraría su heredero! Ahora entiendo todo, por qué apareciste de la nada, y que mi padre muera el mismo día que regresas.
Cassian que se había estado controlando, frunció las cejas y dio un paso adelante.
― ¿Qué es lo que intentas decir?
―No te hagas el imbécil. ―Logan gruño ―A lo mejor tú también tienes que ver con el asesinato de mi padre. ¡Eres quien más se benefició de su muerte!
Sin previo aviso, la mandíbula de Logan fue sujetada con fuerza. A pesar de que Logan era un alfa, no podía compararse con la fuerza de Cassian, siendo más grande y viejo, su poder era superior.
―Cuida tus palabras, Logan. Recuerda a quién tienes delante de ti. ―lo soltó y dio un paso atrás.
Había optado por mantener la calma, si se dejaba llevar por sus instintos, habría más derramamiento de sangre y no era lo que buscaba.
De repente, un rugido resonó dentro de la habitación y Logan cambio a su forma salvaje.
―Logan… ―uno de los ancianos trato de mediar la situación. Sin embargo, él parecía no escucharlo, ahora era preso de sus instintos y estos les decían que necesitaba conseguir retribución.
VALIENTES ALFAS. La luna, en su apogeo, derramaba su luz benevolente sobre el claro del bosque, un santuario natural donde todos se había congregado para celebrar el último viaje que, aunque llegaba a su fin, marcaba el comienzo de algo aún más hermoso. La noche estaba en calma, y el mundo parecía contener la respiración en honor a su reunión. Cassian y Aylin estaban juntos, sus pelajes oscuros y plateados entrelazados, reflejando la luz de la luna. Ellos, que habían perdido la fe en el amor, ahora se miraban con ojos llenos de una devoción inquebrantable. Su amor era un testimonio de que incluso las almas más heridas podían encontrar sanación en la aceptación y la ternura. Lorcan y Daphne se sentaban uno al lado del otro, sus colas rozándose suavemente. Ellos habían aprendido que el corazón podía renacer de sus cenizas, que una segunda oportunidad no era solo un sueño. Su unión simbolizaba la promesa de que cada día traería una nueva oportunidad para crecer juntos. Leandro e Irene
ESCENA EXTRA (UN NUEVO DESTINO) Tobías se detuvo ante la puerta de la casa de citas, su expresión era un cuadro de dudas y necesidades no resueltas. Sabía que entrar allí podría aliviar la tensión que sentía. Su lobo interior estaba tranquilo, pero eso no significaba que no anhelara la conexión más carnal. Con una decisión repentina, empujó la puerta y entró. El recuerdo de Sebastián mencionando este lugar le arrancó una risa breve, y la imagen de la sorpresa de Braelyn aún le calentaba el pecho. Apenas había dado unos pasos dentro cuando varias lobas Omegas se le acercaron, cada una más dispuesta que la anterior. A pesar de probar su suerte, su lobo interior permanecía indiferente. Con una sonrisa educada, pero distante, las despidió, provocando algunos pucheros desilusionados. Se acomodó en una mesa y soltó un suspiro. «Otra búsqueda infructuosa» se dijo. Fue entonces cuando una voz lo sacó de sus cavilaciones. ―¿Desea algo? ―levantó la vista hacia la fuente de esa voz y se enco
ESCENA EXTRA (UN FUTURO LLENO DE PROMESAS)La habitación estaba bañada en la suave luz de la luna, las sombras danzaban suavemente sobre las paredes adornadas con imágenes de bosques y montañas. En una cuna de madera tallada, un bebé de ojos curiosos miraba hacia arriba, hacia su madre, Braelyn, cuyos ojos grises destellaban con una mezcla de amor infinito y la melancolía de antiguas memorias, acariciaba suavemente la cabeza de su hijo, sus dedos deslizándose por los suaves mechones de cabello negro igual al de su padre. Con una voz que llevaba el peso y la calidez de generaciones, comenzó a cantar.―"En las noches, cuando la luna se alza alta, y las estrellas te susurran su luz, mi amor, mi pequeño, aquí estaré, tejiendo sueños en el cielo nocturno…"La canción flotaba en el aire, una melodía que parecía más antigua que el tiempo mismo, llena de palabras de poder y amor. Sebastián, quien había estado apoyado en el marco de la puerta, observando la escena, no pudo resistirse a unirse.
ESCENA EXTRA (UNA NUEVA VIDA)El sol se deslizaba hacia el horizonte, su luz desvaneciéndose en un abrazo cálido que parecía querer detener el tiempo. Sebastián y Callum, dos amigos de alma contemplaban el atardecer, sus siluetas recortadas contra el cielo ardiente que prometía el fin de un capítulo y el inicio de otro.Callum rompió el silencio primero, con una voz que llevaba el peso de mil memorias.―¿Recuerdas cuando nos conocimos? El mundo parecía tan grande, tan imposible…Sebastián sonrió, su mirada perdida en el ocaso.―Y ahora míranos. El mundo sigue siendo grande, pero lo imposible… eso lo hicimos posible.Callum asintió, pero la incertidumbre teñía su tono. Sebastián se volvió hacia su amigo, su semblante sereno pero sus ojos revelando una profundidad de emoción.―He encontrado la felicidad, Callum, ―comenzó, su voz tranquila, pero llena de convicción. ―Sin embargo, hay algo que falta… y es que no estaré completo hasta que tú también la encuentres.El Beta exhaló un suspiro
PEQUEÑO GUERRERO (EPÍLOGO)En la calidez de la habitación adornada con flores silvestres y ramas de eucalipto, Braelyn se encontraba rodeada por las Omegas de la manada, quienes murmuraban palabras de aliento y ajustaban los últimos detalles de su atuendo. La luz del atardecer se colaba por la ventana, bañando la habitación en tonos dorados y rojizos, como si el mismo cielo participara en la preparación. Braelyn, con la mano posada suavemente sobre su vientre redondeado, sentía las mariposas de la anticipación revoloteando en su estómago. El pequeño ser dentro de ella parecía danzar al ritmo de su nerviosismo, pateando y girando con una energía que solo podía ser interpretada como alegría. Con cada movimiento, ella sonreía más ampliamente, susurrando palabras de amor y calma que solo su futuro hijo podía escuchar.Una de las Omegas, una loba de mirada tierna y manos hábiles se acercó y le colocó un delicado tocado de flores en el cabello.―Está lista, luna ―le dijo con una sonrisa tra
ELLA ES MI VIDA AHORA. En el estudio de la manada Luna Roja, Sebastián y Callum se encontraban sentados frente a frente, el aire estaba impregnado de una tensión que se desvanecía lentamente, reemplazada por un sentimiento de amistad y esperanza. Callum, miró con ojos llenos de alegría a Sebastián, su amigo de toda la vida. ―Así que tu hijo es el futuro guardián… ―Sí, Brae me contó que mientras estuve inconsciente, un anciano que protegía el templo se lo dijo. La pluma lo eligió, por eso cuando Sedrik quiso usarla, ella no respondió. Callum soltó una carcajada sincera, un sonido que parecía extraño en medio de la solemnidad del estudio. ―¿Quiere decir que el maldito se molestó para nada? ―Así parece. La verdad es que Sedrik estaba lleno de odio y envidia; nunca superó que papá tuviera más confianza en mí… y mira cómo terminó. Sebastián sacudió la cabeza con pesar mientras Callum bebía de su copa, el líquido reflejando las llamas danzantes. ―Pudimos ser dos Alfas. O le hubiera







