เข้าสู่ระบบCuando Dreston salió del baño, la habitación ya estaba en silencio.Cassienne se había quedado dormida.Se detuvo junto a la cama y la observó sin decir una palabra.Su cuerpo estaba relajado y su respiración era lenta y regular. Algunos mechones de cabello habían caído sobre su rostro, y los ojos de Dreston siguieron el suave movimiento de su pecho al respirar.Había algo en la forma en que se veía que lo hizo detenerse.Una pequeña sonrisa apareció en sus labios antes de que siquiera se diera cuenta.No entendía por qué estaba sonriendo.Pero se sentía natural.Como algo que había hecho muchas veces antes.Se acercó y acomodó cuidadosamente las mantas sobre ella, asegurándose de que estuviera cómoda.Sus movimientos eran lentos, pero precisos.Como si no quisiera interrumpir su descanso.Después se dirigió al otro lado de la cama y se acostó.Sin embargo, no se durmió de inmediato.Sus ojos permanecieron sobre Cassienne.La observó en silencio, contemplando la tranquilidad de su ros
Cassienne lo besó profundamente, sin contenerse.En ese momento, no le importaba si él lo recordaba todo o no.Solo lo quería a él.Al hombre que amaba.Al hombre que casi había perdido.Dreston tampoco retrocedió.Sus brazos se cerraron con más fuerza alrededor de ella, atrayéndola más cerca como si todavía quedara espacio entre ambos.Pero no lo había.Cassienne se movió ligeramente y se acomodó mejor contra él, con el cuerpo pegado al suyo mientras el beso se profundizaba.Había algo familiar en la forma en que él la sostenía.En cómo sus manos se movían con cuidado, pero con seguridad.Como si ya hubiera hecho aquello muchas veces antes.Aunque no pudiera recordarlo.Dreston la besó con urgencia.Como si no quisiera detenerse.Como si necesitara aquello más de lo que él mismo comprendía.Los dedos de Cassienne se deslizaron suavemente entre su cabello, con cuidado de no ejercer demasiada presión porque todavía recordaba su condición.Seguía siendo cuidadosa.Incluso en un momento
Cassienne apoyó la cabeza sobre su hombro y se permitió relajarse contra él.El brazo de Dreston permaneció alrededor de ella, firme y cálido, manteniéndola cerca de una forma que se sentía familiar y, al mismo tiempo, nueva.Ninguno de los dos habló.El silencio entre ellos ya no era pesado.Se había transformado en algo tranquilo.Algo que casi se sentía correcto.Entonces sonó el teléfono de Cassienne.El sonido rompió el momento y ella se estremeció ligeramente.Se apartó con suavidad.—Disculpa —dijo en voz baja.Dreston dejó caer el brazo a un lado mientras ella buscaba dentro de su bolso y sacaba el teléfono.La pantalla se iluminó con el nombre de su secretaria.Cassienne respondió de inmediato.—Hola —dijo con voz suave.Dreston giró ligeramente la cabeza y la observó.—Señora, el señor Sandler quiere confirmar si ya terminó de revisar la propuesta.Cassienne se tocó ligeramente la sien en cuanto escuchó el nombre.—En realidad, olvidé revisar la propuesta —respondió—. Solo d
Finalmente, Cassienne sonrió.No fue una gran sonrisa.Pero fue real.De esas que suavizan el corazón y traen alivio.Dreston vio su reacción y, durante un momento, no apartó la mirada.Se descubrió observándola más tiempo del necesario.La forma en que cambiaba su expresión.La manera en que sus ojos se suavizaban cuando sonreía.Había algo en aquello que se sentía…Correcto.Y eso era precisamente lo que lo confundía.Porque, por lo que recordaba, las cosas entre ellos nunca habían sido así.Su relación había sido distante.Controlada.Casi sin emociones.Pero ahora…La estaba viendo de otra manera.Dreston frunció ligeramente el ceño para sí mismo.¿Siempre fue así… y yo fui demasiado ciego para darme cuenta?El pensamiento permaneció en su mente más tiempo del que esperaba.Cassienne no notó lo que ocurría dentro de él.Simplemente estaba contenta de que hubiera tomado aquella decisión sobre Tina.Le producía una especie de alivio tranquilo que no había sentido en días.Dreston te
El espacio entre ellos se sentía diferente.Estaba lleno de algo que ninguno de los dos sabía cómo abordar.Cassienne permaneció inmóvil durante un momento después de girarse hacia él, con el corazón inquieto por la forma en que Dreston la había mirado.Esta vez no había frialdad en sus ojos.Pero tampoco había calidez.Era algo intermedio.Algo curioso.Dreston no dijo nada.Simplemente la observó, como si intentara comprender algo sobre ella que no tenía sentido para él.La señora Rawlings percibió el cambio de inmediato.—Los dejaré solos —dijo con suavidad, apartándose.Cassienne asintió.—Gracias.Cuando la mujer se alejó, el silencio regresó.Dreston se giró ligeramente hacia la casa.—Entra.Su tono era tranquilo y neutral.Pero Cassienne lo siguió sin vacilar.Entraron juntos, caminando uno al lado del otro sin tocarse.El silencio entre ambos se prolongó.No era incómodo.Pero estaba cargado con todo lo que no estaban diciendo.—¿Cómo te sientes? —preguntó Cassienne con suavi
Los motores zumbaban suavemente mientras el último de los coches salía de la propiedad.Dreston estaba de pie justo fuera del gran vestíbulo, con una mano metida en el bolsillo y la otra ligeramente levantada en un gesto breve y educado de despedida.Su expresión era tranquila.Casi indiferente.Pero sus ojos siguieron los vehículos hasta que desaparecieron por completo más allá de las puertas.El coche de Joseph salió primero.Después el de Sheila.Jessica se inclinó ligeramente hacia fuera antes de que su coche se alejara y le lanzó una mirada.Mitad juguetona.Mitad cómplice.Pero Dreston no reaccionó.Simplemente asintió hacia ella.Y así, la casa quedó en silencio.—Señor, ¿quiere que me quede con usted? —preguntó Steve desde detrás.Dreston negó con la cabeza.—No. Estaré bien.Steve vaciló.Dreston se giró ligeramente.Su tono fue firme, pero no duro.—La señora Rawlings está aquí. No necesito seguridad dentro de mi propia casa.Bueno, eso era cierto.Pero no del todo.Steve lo







