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Capítulo 2

Auteur: M.T
last update Date de publication: 2023-12-17 08:21:37

Tessa camino esquivando las ramas de los árboles, cosa que en realidad habría sido relativamente fácil de no ser por la lluvia y el suelo húmedo lleno de hojas secas. 

Sus botas se resbalaban por el camino mientras intentaba apresurar el paso y es que conforme caminaba, la lluvia se intensificaba, era como si la misma naturaleza le impidiera el paso para buscar a su padre, pero entonces luego de varios minutos de camino, finalmente llego, pero lo que encontró no fue bonito ni mucho menos agradable, sino que parecía una escena de película de terror.

El poste en el que se suponía estaba la conexión telefónica, estaba partido a la mitad, por lo que había algunos cables rotos regados por el suelo, la caja de la conexión estaba rota, más no como si ahí hubiese caído el relámpago que había causado que su llamada terminara. Era más bien como si aquel lugar hubiera sido atacada por un animal salvaje, uno bastante grande como para que rompiera el poste de madera, uno bastante grueso, quizás un oso.

Tessa, enseguida, se preocupó al no ver indicios de su padre, pero con el torrencial tan fuerte que caía sobre ella y ese bosque, su voz era prácticamente inaudible. 

—¡Papá!—gritaba lo más fuerte que podía, pero a pesar de que gritaba con todas sus fuerzas, era imposible opacar el ruido de la lluvia; sin embargo, mientras caminaba siguiendo el rastro de las ramas rotas y las pisadas gigantes que aquel animal había dejado sobre el fango, finalmente vio lo que parecía ser sangre— ¡Mierda! ¡Mierda y más m****a!

Intento correr, aunque sus botas a veces se atoraban en el fango, lo hizo hasta que finalmente cayó hacia el suelo, víctima del miedo y la desesperación. Entonces, estando ahí tirada, escucho un ruido aterrador, un rugido tan fuerte que el sonido de la tormenta se escuchaba apenas como un susurro en el bosque.

El cuerpo de Tessa se estremeció al deducir que la cosa que había emitido tal sonido había atacado a su padre mientras él trataba de arreglar la conexión telefónica y que la sangre que había visto en el suelo era la confirmación de que su padre había conseguido huir, pero quizás se encontraba herido.

Su lado racional le decía que se levantara del suelo y fuera en busca de ayuda, pero su instinto le dijo otra cosa, después de todo la casa más cercana estaba a diez minutos de la suya, así que tardaría mucho tiempo en conseguir que alguien viniera en auxilio de su padre, así que se levantó y continuo siguiendo aquel rastro aterrador que cada vez mostraba indicios de que alguien había estado desangrándose.

Tessa continuo hasta llegar a una zona del bosque que ya no reconoció, su padre muchas veces le había advertido que nunca debia cruzar más alla del sitio donde estaba situada la conexión telefónica, puesto que era una zona peligrosa, caminos que te llevaban a un acantilado donde muchos habían ido en busca de su fin y otros simplemente lo habían encontrado por mera casualidad.

Conocía los peligros, pero en ese momento no le importo ni su seguridad ni su propia vida, sino encontrar a su padre, que si bien no había sido el mejor, pero seguía siendo su progenitor, el único de los dos padres que le había dado la vida que se había quedado con ella y la había criado a pesar de sus propios problemas mentales.

—¡Papá!— lo intento de nuevo mientras cruzaba por un sendero lleno de musgo, que al final termino por hacerla caer y por poco la llevo hacia la orilla de lo que parecía ser una caída bastante fuerte, qué mínimo la habría dejado varios meses en silla de ruedas.

Nadie respondió, solo la lluvia que continuaba cayendo sin parar. No obstante, mientras empezaba a caer en la desesperación, a lo lejos vio una figura caminar hacia ella, un hombre que llevaba algo en los brazos, su impermeable. 

—¡Papá! —grito Tessa al reconocer a su padre y conforme se acercaba a ella, descubrió qué lo que llevaba en sus brazos era un cuerpo, al principio creyó qué sé trataba del animal qué lo había atacado, quizás pensaba ayudarlo a pesar de todo, pero cuando Tessa logro reincorporarse se percató de que en realidad, era una persona—¿Papá, que pasó? 

Su padre no respondió, tenía la mirada pérdida, fija en algún punto delante de sí mismo, se trataba de una de sus regresiones. 

Tessa se aproximó a su lado, pero justo al mirar el cuerpo de la persona que llevaba en sus brazos, se dio cuenta de que se trataba de Avery Midleton, la chica más popular de su preparatoria, una chica que por mucho tiempo se había ocupado de hacerle la vida imposible. 

—¡Por Dios, papá! ¿Qué pasó?—intentó indagar, pero él seguía perdido en su propia mente. 

Al ver que, a pesar de que su padre no se encontraba en sus cinco sentidos, los estaba guiando de nuevo a casa, Tessa intuyo qué su padre pronto volvería en sí y finalmente podría contarle qué había pasado y cómo rayos había encontrado a Avery a mitad de la montaña, cuando ella vivía en el pueblo a pocas calles de la escuela. No tenía nada que hacer allí, a menos de que algo malo le hubiese pasado.

Cuando Tessa reconoció el sendero qué llevaba hasta su casa, corrió, esta vez muy segura de que sus botas no le fallarían. Lo hizo con el fin de buscar, entre las cosas de su padre, la radio qué utilizaba para comunicarse con la oficina. 

El alcance qué tenía esa radio era bastante amplia a su parecer, ya qué había visto a su padre utilizarla en diferentes ocasiones, aunque ninguna exactamente en el interior, necesitaba alejarse de la casa para intentar alcanzar señal y por supuesto, rogar para que alguien estuviera aún ahí o de lo contrario tendría que manejar e intentar llevar a Avery al pueblo ya qué su padre no se encontraba en la mejor condición para hacerlo, pero conducir no era precisamente una cualidad qué sé le diera bien y mucho menos con una lluvia tan densa como esa. 

Entró a la casa completamente empapada y llena de fango. Busco la maleta de su padre y mientras él terminaba de entrar, Tessa finalmente encontró la radio, la cual por suerte aún tenía batería, así que sin perder un solo segundo más salió de la casa para tratar de comunicarse con alguien. 

—¿Hay alguien ahí? —preguntó al alejarse unos metros de la casa, justo en el camino que conectaba el sendero con el pavimento de la carretera—por favor, necesito ayuda. ¿Alguien puede escucharme?

No recibió respuesta, así que de nuevo ese sentimiento de desesperación la invadió, necesitaba hacer algo, pero ella sola no podía, sintió qué no podía hacer nada para resolver esa situación.

—Línea 968. Te escucho, adelante—respondió una voz femenina.

—Por favor, necesito ayuda—repitió con voz nerviosa—mi padre encontró a una chica en el bosque, necesito una ambulancia, me parece que está herida.

—Línea 968. ¿En qué área se encuentra localizada?—preguntó la mujer, manteniendo la calma, cosa que a Tessa le sorprendió mucho, puesto que ella apenas si podía mantenerse de pie debido a los nervios. 

—Estoy en la calle de State Lines—anunció Tessa leyendo el cartel qué estaba situado justo en la esquina del camino qué llevaba a su casa, aunque por supuesto, ese letrero lo había colocado su padre algunos años atrás, puesto que habían tenido algunos problemas para recibir paquetes, creían qué la calle terminaba ahí y no había continuación— número 1-A.

—Línea 968, la ayuda va en camino—la escucho decir y entonces como si el alma le hubiese regresado al cuerpo, sintió alivio de saber que pronto vendría la ayuda. 

Volvió a la casa, creyendo qué tal vez su padre ya habría recuperado la cordura, las regresiones no duraban más de unos minutos, así que pensó que finalmente podrían hablar de lo que había pasado, pero al entrar en la casa descubrió qué las cosas eran distintas de lo que ella había imaginado. 

Su padre estaba sentado al pie de la escalera, asustado, echo una bolita, abrazando sus rodillas mientras repetía palabras sin sentido, claves qué usaba en el ejército. 

Tessa habría ido a consolarlo y tratar de calmarlo de no ser porque su padre había puesto el cuerpo de Avery sobre la mesa, junto con su impermeable. Este escurría de agua y fango, además de sangre. 

Tessa sabía que la sangre qué había visto antes debía ser de ella, porque su padre, a pesar de estar sucio y empapado, no tenía ni una marca, así que con cierto recelo a lo que fuese a encontrar, se acercó al cuerpo de Avery. 

Si estaba sangrando, eso quería decir que necesitaba ayuda, así que debía hacer algo para ayudarla, a pesar de que ella se hubiese comportado como una m*****a esos últimos años.

Retiró el impermeable, pero al hacerlo descubrió una escena digna de un documental de asesinos seriales. Avery tenía una herida sobre el pecho y el abdomen, una herida hecho por un animal qué le había arrancado la piel y había descubierto parte de sus vísceras.

Tessa se aterrorizó al ver semejante atrocidad. ¿Qué clase de animal podría ser capaz de atacarla de esa forma? 

Instintivamente, miro su rostro, se notaba pálido, casi como la de una persona muerta, pero no quería creerlo, Avery era una perra de lo peor, pero no merecía morir, no tan joven y de esa forma, pero al colocar sus dedos sobre su cuello percibió la muerte en ella y no porque su piel estuviera helada, sino porque no había signos vitales. Avery estaba muerta. 

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  • Cazadora   Capítulo 31

    —¿No imagino el dolor que la amiga de tu mamá debe sentir en este momento?—menciono Tessa en un intento de decir algo cortes, aunque interiormente sentía un aire de satisfacción. Al final el pueblo se daría cuenta de que su padre no había sido el culpable como todos lo habían señalado, pero ¿A qué costo?Darse cuenta de que esa chica podría estar tirada en alguna parte del bosque sin vida, la hizo sentirse culpable por sentirse feliz.—Al menos el pueblo ahora sabe que no fue tu papá—pronuncio Magie en un intento por darle algo de ánimo a su amiga y mejora la extraña conversación, últimamente sus pláticas tenían que ver con algún misterio o alguna persona fallecida, pero ya nada era normal.—Eso no los redime por haberlo acusado sin pruebas—se quejó Tessa soltando un suspiro. Siempre se había sentido algo oprimida por ese lugar, quizás porque los secretos no siempre duraban en un pueblo tan pequeño como el suyo, donde al más mínimo tropiezo la gente juzgaba y señalaban sin ver más all

  • Cazadora   Capítulo 30

    Tessa regreso a la cama, apago la luz y se quedó a oscuras mirando el techo de la habitación del hospital, no se sentía cómoda durmiendo en una cama que no fuera la suya, el colchón se sentía duro y la manta demasiado liviana. Tenía frío, por eso, aunque odiaba los calcetines, esta vez no se los quito. Intento acurrucarse, se encogió y se abrazó a sí misma hasta que el sueño vino por sí solo, vino por ella, pero no como regularmente ocurría, esta vez tuvo un sueño o quizás una pesadilla.Corría en el bosque, con la respiración entrecortada, mirando en la oscuridad, escapando de un par de ojos electrificantes que la seguían, como si estuvieran persiguiéndola. Tessa corría con toda su fuerza, temiendo ser la tercera víctima de aquel terrible animal, pero aquel lobo se aproximaba a toda prisa y ella, en su pequeñez, no pudo evitar que el lobo la alcanzara, pero cuando ella se giró esperando un final abrupto, doloroso y desgarrador, pero en realidad, paso algo diferente, algo que ni ella

  • Cazadora   Capítulo 29

    Luego de que Magie y su madre se marcharan luego de un par de horas acompañándola. Tessa se sintió más sola que nunca en su vida, no exactamente porque estuviera en un hospital, sino porque nadie la comprendía. Guardaba cosas que no podía contarle a nadie más porque creerían que tal vez ese golpe en la cabeza le habría afectado más de lo esperado. Creerían que estaba loca o quizás demasiado sola para imaginar lobos gigantes habitando el bosque, pero no lo estaba y la prueba era ese hombre.Eran las siete y cuarenta y cinco cuando Tessa decidió levantarse de su cama, podía caminar, el mareo había cesado gracias al medicamento que los doctores le habrían proporcionado, pero su ánimo estaba un poco descompuesto o tal vez roto, porque tenía muchas dudas y quizás no habría nadie quien pudiera responder todas sus preguntas.Miro por la ventana, pero no para mirar afuera, sino para ver su propio reflejo, sintió que hacía mucho que no lo hacía, su cara lucia un tanto demacrada y cansada. Nece

  • Cazadora   Capítulo 28

    —¡Tessy!—entro Magie a la habitación que el personal de salud le había asignado luego de hacerle algunas pruebas solo para descartar una hemorragia interna, luego de que Tessa describiera que un oso la había golpeado al pasar corriendo al lado de ella. Había sido la explicación más extraña que había dado en toda su vida, pero por como estaba la situación en la zona, los doctores no dudaron de su versión, ya que no era la primera persona que había llegado esos últimos días por un avistamiento de oso.—¿Cómo que un maldito, oso? ¿Qué rayos estabas haciendo en el bosque? ¿Qué no sabes que hay toque de queda?—Lo sé, solo no quiero quedarme quieta mientras acusan a mi papá de algo que no cometió—se cruzó de brazos mientras soltaba un suspiro— dime ¿Es cierto lo que escuche? ¿Encontraron a otra víctima?Hasta ese momento, Tessa no había podido averiguar absolutamente nada porque no había podido levantarse de su cama y el poco personal que llegaba a presentarse a su habitación, solo lo hacía

  • Cazadora   Capítulo 27

    Un zumbido sordo la hizo despertar, pero su vista, su jodida vista no estaba del todo clara. Todo a su alrededor estaba borroso y además de eso estaba oscuro. Solo la tenue luz de la luna iluminaba el lugar donde se encontraba recostada.Parpadeo varias veces, tratando de mirar en donde se encontraba. Pasaron varios segundos antes de que sus ojos le brindaran una mejor visión y solo en ese momento descubrió que no sabía en donde estaba. Intento levantarse, pero su cabeza le imploro piedad, el dolor fue punzante, tanto como para devolverla a la suave tela que tenía debajo de la cabeza.Eso la desconcertó, darse cuenta de que había algo, una tela cómoda y caliente en donde descansaba su cabeza y tenía un aroma peculiar. Tessa se dio la vuelta o al menos lo intento, no solo para intentar ver la tela, sino para tener mayor acceso al olor que emanaba. Olía extraño, no era exactamente el aroma de un perfume masculino, pero era claro que era de hombre, olía a madera de pino y también a algo

  • Cazadora   Capítulo 26

    Tessa camino con cuidado, el piso estaba algo resbaloso, así que mantuvo la mirada sobre el suelo para no caerse hasta que recordó en donde había visto al chico, aún había sangre y también había pelo de un animal.Tessa se acercó a una de las más del árbol en donde había quedado incrustado un mechón grande, casi como si fuera una bola de pelos de un gato, solo que este pelo no parecía exactamente el de un gato ni mucho menos el de un perro, sino que cada pelo tenia un grosor ancho, casi parecía ser como el de las cerdas de una escoba, muy grueso y duro para ser el de un animal común, quizás de no intuir de que se trataba, ella habría jurado qué eran las espinas de un puercoespín, pero ella sabía que era el de un lobo gigante.Tomo el mechón de pelo y lo guardo en uno de los bolsillo de la mochila, no sabia si aquello serviría de prueba, pero quería llevarla consigo para tener algo que comprobará qué no estaba siguiendo la huellas de un fantasma, sino un animal, quizás alguna especie a

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