Compartir

Capítulo 3.

Autor: Nelsy Díaz
last update Fecha de publicación: 2024-06-17 12:24:34

Bennett.

“Mis manos aprietan sus caderas ensartando a la mujer con mi p0lla que palpita dentro suyo, el éxtasis recorre cada músculo y ella comienza a balancearse dificultando mi respiración con la intensidad que su interior me provee.

Me aprieta y mi miembro quiere explotar pero la dejo inmóvil. Nunca había sentido el placer que estoy sintiendo y no quiero parar.

Su abdomen tiene gotas de sudor y comienzo a recorrer los ojos por su piel marfileña hasta que en su costado veo esa marca en forma de serpiente, en lugar de quitarla por ser la posible asesina de un agente infiltrado, más me aferro a sus caderas, sus manos me acarician los pectorales sosteniéndose de ahí para brincar descontrolada sobre mí. Abrazo su cintura con una mano y la risa que baila en sus labios me pone más.

Es jodidamente delicioso sentir como sus paredes me quieren ahogar la p0lla pero resisto. No la voy a dejar ir tan fácil.

—Mierd@— siseo inhalando aire para llenar mis pulmones. Hebras de su cabello caen cubriendo sus pechos y lo huelo antes de quitarlo y prenderme de estos, chupo, pellizco y muerdo la piel que se torna roja pero me siento insaciable.

Me levanto con ella poniéndola contra la pared, entierro mis dedos en sus caderas estampando su espalda contra la fría superficie, que suena con cada golpe que solo me empeora las ganas de follarla en todos lados, pues sus gritos son de placer y no lloriqueos de dolor como todas las anteriores.

—Joder...

Salivo mis dedos con el descaro que la ponen peor, como si los jugos que suelta no me mojaran lo suficiente ya. Se arquea y muerdo su cuello, encajando los dientes con tal fuerza que creo sentir la sangre en mi boca, pero solo recibo más gemidos que me descontrolan. La marca roja queda en su cuello y sus manos se pasean por mi espalda sudorosa.

—Mi comandante. —Musita y me detengo de golpe.

La dejo caer y miro su rostro. Esos ojos azules... sus labios se estiran en una risa cínica y burlona que me llena de ira. La marca en su abdomen desaparece y la que dejé en su cuello sangra pero ella no deja de reír cual maniática.”

Me levanto de golpe cuando la alarma suena despertando del sueño tan estupido que tuve. Mi pecho sube y baja con una velocidad bestial en tanto las imágenes no desaparecen. Me paso las manos por la cara pero esa imagen no sale de mi cabeza. Bruja infeliz, hasta en mis sueños mojados se cuela.

El azul maldit0 me persigue.

Me levanto de mal humor, con la polla adolorida, la cabeza palpitando y hambre.

Las dos de la tarde.

Preparo café y me meto a bañar para quitarme el sinsabor. Ni para pajearme tengo ánimos.

Paso la camiseta por mi cabeza y tomo la taza que bebo con calma revisando los correos que llegaron mientras estaba dormido. Son del ministro, de Adam, el técnico del comando Alfa y uno de Giasintti, el abogado que quiere vaya por la cenizas de no sé qué familiar lejano que apenas conocí, así que me vale tres quintales de m****a de quien se trata.

—Tiralas a la basura o quedatelas —respondo cuando llama para insistir.

—Es de un primo de su padre, merece...

—Daselas a quien quiera. No me traigas cosas que no me son de utilidad.

No lo dejo contestar y corto subiendo al vehículo pero vuelve a sonar.

—Ya te dije que...

—Dejó una cuantiosa herencia para el único familiar vivo que conocen. —me interrumpe el abogado de nuevo.

—Ya sabes donde depositar el dinero y como poner las propiedades a mi nombre así que tome sus honorarios y haga su trabajo.

—Está bien señor, le pasaré el informe de todo a su...

Arranco el auto hacia la central donde debo estar buscando más información sobre la bendita marca que me puso hasta a tener sueños eróticos con una desconocida.

Sopeso la idea de irme y dejar esta mierd@ porque aún no tengo nada y paciencia es lo que menos poseo.

Recibo la notificación con la confirmación de la dichosa herencia. Solo leo el correo y no contesto. Lo revisaré a fondo después.

Me enfoco en contestar la pendejada de Aarón que también tiene harto a Giordano. Los tres comandantes nos hicimos de un nombre, pero uno de ellos no madura del todo y el otro me harta con su m*****a costumbre de joderme la existencia.

"Vete al diablo", es lo que envío viendo que ambos están en una discusión tonta sobre los integrantes de sus comandos que por una apuesta deben intercambiar.

Abren la puerta cuando llego, entrando a la sala donde ya está el resto del equipo. Mientras Kelly trabaja, Adam y George están leyendo un periódico.

—Jefe —me siento, sigo en lo que estaba. Ponen una carpeta frente a cada uno de los cuatro.

Medio la miro y leo el nombre de mafia rusa en el encabezado por lo que guardo el celular. Ver la marca me regresa a mi pesadilla reciente y más cuando un azul me hace recordar la m@ldición que se carga en los ojos.

—Algo negro, contrario a la luz del día —dice George mientras leo la información.

—El alma del comandante —volteo a ver la estupidez y ellos estallan en risas, que se apagan cuando ven que no estoy de humor para soportarlos.

Kelly se remueve incomoda y yo quiero romper dos cuellos que me están jodiendo ahora mismo.

—Póngase a trabajar, bola de inútiles —espeto y se enderezan dejando el crucigrama que estaba resolviendo.

—Comencemos.

Es el teniente encargado el que empieza a leer el informe y pasar las diapositivas en la pantalla frente a nosotros.

:Podemos infiltrarnos en ese evento pero llevará tiempo elegir quienes irán, porque solo aceptan parejas, es como una condición. —explica Kelly —Bueno también que estén dispuestos a gastar suficiente dinero como para sacar de la pobreza a una ciudad. —trata de bromear pero no me causa gracia por lo que los demás se callan —Llevará trabajo ponerlos al tanto de quien es cada quien y que actúen tal cual la gente que asiste. Además tendremos que solicitar un presupuesto más amplio por si tenemos que hacer apuestas.

Me quedo analizando lo que Kelly dice.

—Me ofrezco como tributo —se mete Adam —Siempre he querido saber qué se siente apostar más de 100 libras.

—Apostaste 500 la última vez —empieza George.

—Pero en montos de 25 cada uno —contesta el otro idiota.

—Aquí no venimos por experiencias, si quieren gasten su sueldo en eso. Venimos a trabajar, atenganse a eso. —me fastidia ver que no cogen seriedad ni estando en el trabajo. Son eficientes pero el parloteo que agarran siempre me harta.

—Mandaré la solicitud. Estoy segura que sabiendo que es para recaudar más información, el ministro no se va a oponer —se levanta Kelly

—Deja eso. Iré yo.

Las tres miradas de mi equipo y hasta la del teniente se clavan en mí

—Preparen lo que tengo que llevar, las reglas no impiden que vaya a un evento en un casino. Es mi dinero y me hace falta una salida. Kelly vienes conmigo.

—De todos modos me hacía falta tomar un trago y ver viejos tontos perder su dinero tratando de impresionar —responde la pelirroja.

—Pendejo, a mí no me invitas ni un trago —reclama Adam mientras George solo se ríe con diversión —Me vestiré de mujer a ver si así puedo sacarte algo, tacaño.

—Ponte una tanga y después hablamos —salgo rumbo a mi oficina.

—¡No me retes, Bennett! - gritan a mis espaldas.

Ser bueno no es lo que quiero. Ser reconocido por tumbar clanes ya lo tengo pero voy por algo más grande. Una organización entera.

Así deba pasar por encima de quien sea. Y sobre todo de quitarle la máscara a la dueña de esa marca que me está quitando la paz, y aún no le veo el rostro.

Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App
Comentarios (1)
goodnovel comment avatar
Claudia Rivero
en el sueño te están dando las pistas de que son la misma persona
VER TODOS LOS COMENTARIOS

Último capítulo

  • Condenado por la astuta rusa (Sentence)   Epílogo: parte 3.

    Bennett. —Soy más de invertir en bienes raíces que en las compañías en picada. —comento. —Se corre riesgo de invertir en algo que inevitablemente se vaya al piso y las pérdidas no se puedan recuperar. —En cuestiones de compañías es más habitual invertir en las que tuvieron éxito en un intervalo de un año, se pueden recuperar. —me dice Damien. —Buen ojo. —Tú siempre apuestas por negocios muy riesgosos. —le dice Zarya. —No sé cómo encuentras tantos desesperados en busca de inversores. —Se hallan más en clubes. —escucho al escorpión. —Son los que más apuestan, piden alcohol del barato y se ven con aspecto de no dormir durante días. —O su mal actuar, endeudándose con dinero que saben no podrán recuperar. —añado. Ni siquiera sé cómo demonios la conversación sigue en la que se incluyen otros, perdiendo totalmente la noción del tiempo en el que las preguntas sobre unos cuantos empresarios surgen. A algunos los conozco y doy mi opinión sobre lo que podría servir, mientras el escor

  • Condenado por la astuta rusa (Sentence)   Epílogo: parte 2.

    Bennett En mi niñez siempre me vi solo, las salas eran grandes, pero no había más que un sirviente dispuesto a lamer mis pies si se lo pedía. Nadie más. Al morir mi madre, Joseph se hundió en su despacho ignorándome por días en los que solo coincidíamos por mera casualidad. Las pocas veces que nos encontramos se le iba la lengua de más hasta quedar dormido, mientras regresaba a mi dormitorio a lo mismo, soledad.Con su muerte me dejó peor. Ni siquiera tenía a un fantasma cerca. Mis tres marcas son un gran incentivo de no ser así con ellos. Por más que quiera dejar de verlos no puedo, son tan magistrales que le genera un cierto peso a mis hombros cada vez que estoy frente a ellos. Sumado a eso vienen consigo la familia extensa que tienen, no dejan de estar pendientes de ellos por cualquier cosa. Lo que me indica que no estarán solos si les llego a faltar, esa es una de las razones por las que tolero a todos. No está en mis planes pero todo puede pasar. Sobre todo con las nuevas am

  • Condenado por la astuta rusa (Sentence)   Epílogo. Parte 1.

    DamienLa plenitud que siento de estar frente a ella es asombrosa, una brisa golpea mi rostro con una imagen fascinante que me obliga a no desear dejar de verla. Es hermosa. Con sus ojos azules y sonrisa calienta mi corazón al grado de creer estar frente a una chimenea en una noche helada, pero entiendo perfectamente que no se trata de eso sino de la personita frente a mí. El olor a bebé que tiene me gusta sentirlo cuando toca con su mano pequeña mi mejilla, soltando esas risas divertidas que me hacen seguirla. Tiene rasgos de su madre muy marcados, sumados a los de mi padre que no pierde oportunidad para recalcar lo preciosa que se ve. Dante puede ser todos los calificativos que usan para describirlo, pero con los nietos pierde la postura.Como dice él, son la forma de la vida para decirle que su sangre no es de las débiles. Se siente orgulloso por ello. Dejo que Tamara se mueva sobre sus rodillas, alcanzando el moño rosa que vuelve a lanzar, entretenida con lo mismo de nuevo. Par

  • Condenado por la astuta rusa (Sentence)   Capítulo 230.

    Zarya Le coloco la camisa a la copia de Bennett, quien es más silencio que calma, lo que no deben confundir porque siendo una miniatura ya tiene los mismo gestos de su padre. La fotocopiadora Mikhailov me dicen. Hago lo mismo con los otros dos escuchando las anécdotas de Leska, en lo que me hago cargo de mis pequeñas marcas. —Tú haz lo que tanto te gusta, Leska. Que si decides ser monja también te vamos apoyar. —le recuerdo. —Mi papá sería el más gustoso de que sea monja. —se ríe. —Pero seré teibolera, ese es mi sueño. —¿Que serás qué cosa? —volteo para ver a mi padre parado en el marco de la puerta con los ojos clavados en su hija menor. —Una teibolera. Ya estoy ensayando y tengo tres propuestas en las que la paga es muy buena. —contesta ella hundiendo los hombros. —Haré crecer mi patrimonio con esa profesión que debo decir deja mucho sabiendo aprovechar. —Haberlo dicho antes, así cancelo todas los pagos que se harían a tu universidad. —se molesta Dante con cara se

  • Condenado por la astuta rusa (Sentence)   Capítulo 229.

    ZaryaMeses después...Mi cuerpo sufre la más exquisita ola de placer que se extiende por mis extremidades, no puedo controlar mis jadeos ni las manos que se pasean por los pectorales del comandante. El aire frío de la mañana me vuelve más susceptible a las caricias calientes y la boca tibia del hombre a quien monto. Mi espalda se arquea, mientras mi cabello le baña la piernas y sus labios merodean mis pezones erectos, en lo que cabalgo la verg@ que me abre por completo. Mis piernas tiemblan, mis jadeos no los puedo calmar y sinceramente no quiero callar el placer que el maldit0 del comandante me está dando. Reclama mi boca con ímpetu, dando esas estocadas feroces que me ponen a vibrar. Me enamoré del infeliz más perverso del mundo, de ese hombre que besa como un demonio y tiene fuego en la mirada, ese que es un pecado que exista siquiera, pero disfruto el infierno que creamos juntos. —¡M@ldición, Zarya! —sisea con lentitud en lo que me muerde los pezones con rudeza, sin soltarme

  • Condenado por la astuta rusa (Sentence)   Capítulo 228.

    Bennett Con el cuerpo adolorido, las heridas sangrando y los puños ardiendo debido a la reciente misión, me arranco los auriculares para no perder tiempo. La herida de mi costado duele con cada movimiento que hago y los pies los tengo cansados, sin embargo; nada me va a detener, no lo hizo cuando el aviso llegó y no lo hará ahora.Ni toda la sangre que tengo encima puede quitarme el afán que tengo de llegar. Taddeo aterriza en la azotea de la casa, pese al mal estado del tiempo que complicó mi transporte desde Italia hasta aquí, pero el aviso que me lanzó el dichoso programa me tiene con el corazón disparado. Bajo los escalones de cuatro en cuatro con Aarón y Taddeo atrás de mí, con el mismo aspecto. Agotados y con señales de casi morir, nada alejado de la realidad. No me importa nada más, ni siquiera saber quién me quiere muerto. Solo quiero llegar. Escucho un grito y mi cuerpo reacciona a la carga de adrenalina que me avasalla el tórax al saber de quién se trata. —Señor Evans, d

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status