Compartir

Capítulo 5

Autor: EugeMD
last update Fecha de publicación: 2024-02-20 20:52:03

26 de junio de 2016

Querido diario,

Siento que estoy caminando en un sueño del que no puedo despertar. Todo esto de la manada y los lobos parece una historia sacada de un libro de fantasía, y no sé cómo manejarlo. Es demasiado loco para ser real, ¿verdad?

Me da mucho miedo pensar en contarle esto a mamá o a alguien más. ¿Y si piensan que estoy loca? ¿Y si se ríen de mí, o peor aún, se preocupan seriamente por mi cordura? Me siento atrapada en mis propios pensamientos, y cada día que pasa se hace más difícil.

He estado encerrada en casa por unos días, diciendo que me siento mal, pero esa excusa ya no puede durar mucho más. Además, no puedo seguir ignorando las visitas constantes de Max, Kallie y Owen. Ellos han estado viniendo a mi puerta, llamándome y enviándome mensajes. Puedo oír sus voces llenas de preocupación al otro lado de la puerta, preguntándose qué me pasa. Siento una mezcla de gratitud y ansiedad por su persistencia. Por un lado, me siento querida y cuidada; por otro, me siento acorralada y sin salida.

No sé qué hacer, diario. Siento que tengo que hacer algo pronto, tomar una decisión, enfrentar esta realidad o seguir escondiéndome. Pero la idea de enfrentar todo esto me llena de un miedo que no puedo describir. Es como estar al borde de un precipicio, sabiendo que tengo que saltar, pero sin poder ver lo que hay debajo.

Tengo que encontrar la manera de hablar con ellos, especialmente con Owen. Quizás él pueda darme las respuestas que necesito, o al menos ayudarme a entender mejor lo que está pasando. Pero el miedo a lo desconocido, a lo que podría descubrir, me mantiene paralizada.

Con cariño, Grace.

Grace

—Grace, abre la puerta, —resonó la voz de Owen desde el otro lado, cargada de preocupación. Con un suspiro, me levanté de la cama, sintiendo cada músculo de mi cuerpo cansado y pesado. Mis pasos hacia la puerta eran lentos, como si caminara a través de una espesa niebla.

Cuando finalmente abrí la puerta, Owen entró rápidamente, como si llevara horas esperando ese momento.

—Grace... —susurró al ver mi rostro. Mis ojos estaban hinchados y rojos por las lágrimas que había derramado en soledad.

—Siéntate, estoy bien, —le dije, aunque mi voz temblorosa contradecía mis palabras. Lo dirigí hacia la silla frente a mi escritorio, donde estaban esparcidos todos los papeles y notas sobre lobos y manadas que había estado investigando.

Owen se sentó lentamente, sus ojos recorriendo los papeles esparcidos antes de volver a mirarme.

—Max y Kallie me explicaron lo que pasó, —dijo, su voz suave pero firme. —¿De verdad no sabías nada?

Sus palabras me hicieron sentir aún más vulnerable.

—Lo estás confirmando, ¿no? —respondí, sentándome de nuevo en la cama, mis rodillas abrazadas contra mi pecho. Me acurruqué, buscando consuelo en mi propia cercanía.

—Sí, —admitió Owen con un suspiro, como si le costara aceptar la situación. —Al fin de cuentas, tu mamá se casó con un Beta.

—¿Y nunca me dijo nada? —pregunté, con una mezcla de sorpresa y confusión.

Owen asintió lentamente.

—Creo que quería protegerte, mantenerte alejada de todo esto hasta que fuera necesario. Pero quizás subestimaron cuánto ya eras parte de todo.

Me sentía abrumada, con mil preguntas dando vueltas en mi cabeza.

—¿Y qué significa esto para mí? ¿Soy diferente también?

—No, Grace, no eres como nosotros en ese sentido, —explicó Owen. —Pero eres parte de nuestra comunidad, de nuestra manada, por así decirlo. Eso te hace especial para nosotros, y te queremos y protegemos igual.

—Yo… —comencé, con un hilo de voz, —si todo esto es verdad... si realmente hay... lobos, ¿eso significa... que me harán daño?

En ese momento, vi una chispa de ira cruzar por los ojos de Owen. Se levantó bruscamente de la silla, sus manos apretadas en puños a los lados.

—¿Cómo puedes pensar eso, Grace? —exclamó, su voz elevándose en frustración. —¿De verdad crees que nosotros, que yo, te haríamos daño?

Me encogí un poco, sorprendida por su reacción.

—No lo sé, Owen. Es todo tan nuevo y... y aterrador para mí, —admití, sintiendo un nudo en la garganta.

Owen dio un paso hacia mí, luego se detuvo, como si luchara por controlar sus emociones.

—Grace, tienes que entender algo. Ser parte de una manada, ser lo que somos... no se trata de hacer daño. Es sobre protección, sobre familia. Y tú... tú eres parte de esto ahora, lo quieras o no.

Sus palabras me envolvieron como una manta, calientes y confusas al mismo tiempo.

—Pero yo no soy... no soy como ustedes, —dije, sintiendo una oleada de incertidumbre.

—Quizás no de la misma manera, —respondió Owen, su voz suavizándose. —Pero eso no cambia cómo nos sentimos acerca de ti. No dejaríamos que te pasara nada, Grace. Nunca.

Miré a Owen, viendo la sinceridad en sus ojos.

Aún con la incertidumbre anudada en mi estómago, decidí hacer una de las preguntas que más me quemaba por dentro.

—Owen, ¿eres el líder de la manada? ¿Por eso todos llaman 'Alfa'?

Owen se pasó una mano por el cabello, suspirando antes de responder.

—Aún no, Grace. En unos meses, tengo que irme a otro lugar para entrenar. Es parte de convertirme en el Alfa.

Me quedé mirándolo, tratando de asimilar esa información.

—¿Y Dan? ¿Qué pasa con él?

—Dan vendrá conmigo, —dijo Owen. —Él se está preparando para ser el Beta. Es una tradición, el Alfa y el Beta entrenan juntos, aprenden a liderar y proteger la manada juntos.

La idea de ellos yendo a algún lugar lejano y desconocido para entrenar me hizo sentir un poco nerviosa.

—¿Y qué significa eso para... para ti y para los demás? —pregunté, intentando entender cómo funcionaba todo.

—Significa responsabilidad, liderazgo, —explicó Owen. —Significa proteger a los nuestros, tomar decisiones difíciles. No es solo sobre fuerza, sino también sobre sabiduría y comprensión. Y cuando regresemos, será con el conocimiento y la experiencia necesarios para guiar a la manada.

Su voz era firme, pero podía ver en sus ojos que la idea de esa responsabilidad pesaba sobre él. Por un momento, lo vi no solo como el chico popular de la escuela, sino como alguien que estaba a punto de asumir un rol mucho más grande y desafiante.

—Debe ser un gran cambio para ti, —dije suavemente.

Owen asintió.

—Lo es, Grace. Pero es parte de lo que somos. Y aunque suene intimidante, es también un honor. Es nuestra forma de vida.

Miré a Owen, mi curiosidad creciendo con cada revelación.

—Entonces, ¿qué más implica ser lobos o vivir en una manada? Debe haber más que entrenamientos y jerarquías, ¿no?

Owen se recostó en la silla, pareciendo reflexionar sobre cómo explicar.

—Sí, hay mucho más, —comenzó. —Uno de los aspectos más importantes es el vínculo de compañeros. Es un lazo profundo, más allá de la simple amistad o incluso el amor tal como lo entienden los humanos. Es una conexión que une a dos almas, haciéndolas compañeras de por vida.

Me quedé mirándolo, sorprendida por la intensidad de sus palabras.

—¿Compañeros de por vida? ¿Eso significa... como almas gemelas?

—Algo así, —respondió Owen. —Es un vínculo que se siente en lo más profundo, una atracción que va más allá de lo físico. Y cuando dos lobos se unen como compañeros, es un compromiso para siempre. Se protegen mutuamente, comparten una conexión que no se puede romper.

—¿Y eso sucede con todos en la manada? —pregunté, intrigada por esta nueva información.

—No necesariamente con todos, —aclaró Owen. —No todos encuentran a su compañero. Pero cuando sucede, es algo especial. Y la manada respeta y protege ese vínculo.

La idea me parecía fascinante y un poco abrumadora.

—¿Y qué más? —insistí, queriendo saber todo sobre este mundo desconocido.

—Hay muchas cosas, —continuó Owen. —Como la transformación, la conexión con la naturaleza, el respeto por las jerarquías y las tradiciones de la manada. Todo se basa en el respeto y la protección. Ser un lobo no es solo sobre el poder, sino sobre ser parte de algo más grande que uno mismo.

La palabra ‘transformación’ resonaba en mi cabeza, y sentí una mezcla de curiosidad y miedo al mismo tiempo.

—Owen, ¿qué pasa con la transformación? ¿Cómo es eso?

Owen se inclinó hacia adelante, apoyando los codos en las rodillas.

—La transformación es un rito de paso para nosotros, —explicó con seriedad. —Cuando un lobo cumple 18 años, su lobo interior despierta. Es un momento poderoso y a menudo desafiante, ya que es la primera vez que nos transformamos en nuestra forma de lobo.

—¿Y todos pasan por eso al cumplir los 18? —pregunté, sorprendida por la idea de un cambio tan radical.

—Sí, todos, —confirmó Owen. —Es una parte esencial de ser lo que somos. Y no es solo sobre la transformación física; es también cuando podemos empezar a sentir el vínculo de compañeros.

—¿Así que no puedes encontrar a tu compañero hasta que te transformes? —pregunté, intentando entender.

—Así es, —dijo Owen. —Nuestro lobo interior nos ayuda a identificar a nuestra compañera. Es una conexión que se siente a un nivel más profundo, algo que solo el lobo puede percibir realmente.

—¿Así que tu lobo te ayuda a encontrar a tu compañera? —pregunté, fascinada por la idea de un vínculo tan profundo y natural.

—Exactamente, —dijo Owen. —El lobo en nosotros tiene un sentido más agudo para reconocer a la compañera predestinada. Y en el caso de los Alfas, como yo, a veces podemos intuir y descubrir el vínculo de compañeros incluso antes de la transformación, aunque es más raro.

—¿Eso significa que ya podrías haber encontrado a tu compañera? —pregunté, la idea me llenaba de asombro y un poco de temor.

Owen me miró, y por un momento, su expresión fue indescifrable.

—Es posible, —respondió finalmente.

Después de escuchar todo lo que Owen había compartido, sentí una mezcla de gratitud y alivio. Era mucho para procesar, pero su sinceridad había hecho que las piezas del rompecabezas empezaran a encajar.

—Owen, —comencé, mirándolo directamente a los ojos. —Gracias. Gracias por ser tan honesto conmigo sobre todo esto.

Él asintió, su mirada reflejando un sentido de comprensión.

—Grace, es importante para mí que lo sepas todo. No quería que te enteraras de esto de una manera que te asustara o te confundiera más.

—Realmente aprecio eso, —dije, sintiendo una calidez en mi pecho. —Es... es mucho que asimilar, pero saber que puedo confiar en ti, que me cuentas la verdad, significa mucho para mí.

Owen sonrió, una sonrisa suave y genuina.

—Siempre seré honesto contigo, Grace. Y si tienes más preguntas, o si necesitas hablar de todo esto, estoy aquí.

—Gracias, Owen. Eso significa mucho para mí, —repetí, sintiendo que, a pesar de la confusión y el miedo, tenía a alguien en quien confiar en medio de este nuevo y desconcertante mundo.

Continúa leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la App

Último capítulo

  • Confesiones a la Luna   Epílogo

    7 de mayo de 2009Querido diario,¡Vivir con Rafe, mi mamá y mis hermanastros ha sido muy emocionante! Antes solo éramos mi mamá y yo, pero ahora tengo una familia grande y divertida que me encanta.Rafe siempre hace chistes y nos lleva a pasear por el bosque. Dan es genial, jugamos juntos y me enseña muchas cosas. Mamá está feliz y siempre nos hace deliciosos pasteles.Aunque Anya todavía está un poco distante conmigo, estoy segura de que con el tiempo nos llevaremos mejor.Cuando sea grande, quiero tener una familia como la mía, llena de amor y risas. Quiero tener muchos hijos y jugar con ellos todo el día. Estoy muy feliz ahora y quiero que todos tengan una familia tan bonita como la mía.Con cariño, Grace.GraceMe levanté de la cama como todos los días, bien temprano para preparar el desayuno de Connor. Mis ojos se dirigieron inconscientemente al otro lado de la cama.Owen estaba allí, recostado pacíficamente, como si hubiera estado todo el tiempo con nosotros. La realidad de su

  • Confesiones a la Luna   Capítulo 69

    OwenMiré a los dos jóvenes en el suelo, observando cómo el lobo que había estado a mi lado se transformaba de nuevo en forma humana y se acercaba a ellos con un semblante cargado de emotividad.—Heider... —susurró él, su voz llena de tristeza y preocupación.—Él está volviendo... No te preocupes, Alfa —respondió ella, su rostro iluminado por una sonrisa esperanzadora.Sus palabras y gestos me dejaron perplejo, pero antes de poder comprender completamente lo que sucedía, la joven dirigió su mirada hacia mí y su expresión cambió repentinamente.—Gracias a ti, descendiente Larsen, has cambiado la historia. Es hora de volver.Sin más explicaciones, todo ocurrió tan rápido como había llegado. La esfera de luz que me había transportado a este extraño lugar hizo lo mismo nuevamente, llevándome de regreso al lugar del que provenía.Me encontré de vuelta en el mismo lugar donde había estado con Grace antes de que la Bruja Madre me enviara a donde sea que me envió, en medio del bosque silencio

  • Confesiones a la Luna   Capítulo 68

    OwenVer el combate entre Alex y Grace me mantenía al borde de la desesperación. Mientras ellos luchaban en la plaza, yo me encontraba ocupado despejando el lugar de los hombres que intentaban avanzar e intervenir contra mi compañera.Los hombres que se cruzaban en mi camino eran una distracción necesaria pero peligrosa. Me movía con rapidez y precisión, usando mis habilidades para incapacitarlos sin causar daños mayores. La adrenalina me impulsaba, y cada movimiento estaba imbuido de urgencia.Aunque mi atención estaba en los hombres a mi alrededor, mi mente y mi corazón estaban con Grace. Sabía que ella era fuerte y capaz, pero verla enfrentarse a semejante amenaza me llenaba de ansiedad.Finalmente, logré despejar el área lo suficiente como para permitir que Grace tuviera espacio para enfrentar a Alex sin distracciones adicionales. Respiré profundamente, tratando de mantener la calma mientras me preparaba para unirme a ella en el desenlace de esta confrontación decisiva.Cuando reg

  • Confesiones a la Luna   Capítulo 67

    GraceRoma, ella no merecía eso. La visión de mi amiga atada y herida despertó una furia ardiente dentro de mí."Mataré a ese hijo de puta", gruñó Thyra en mi mente, sus emociones de ira resonando en cada fibra de mi ser."Es nuestro", respondí entre dientes, dejándole el control para liberarla. La necesidad de venganza se apoderó de mí, mezclándose con la rabia de Thyra.Todo sucedió en un abrir y cerrar de ojos.Sentí mi cuerpo transformarse, la piel estirándose y el pelaje emergiendo. Mi conciencia se desvaneció ligeramente mientras daba paso a mi loba.En cuanto las patas de Thyra tocaron el suelo, comenzamos a correr en dirección a Alex con una determinación implacable. Cada músculo en mi cuerpo vibraba con energía, cada paso resonaba con el deseo de justicia.El aire fresco de la noche golpeaba mi pelaje, agudizando mis sentidos. Podía sentir cada detalle del entorno: el crujir de las hojas bajo nuestras patas, el aroma a tierra húmeda y el sonido distante de la lucha en la plaz

  • Confesiones a la Luna   Capítulo 66

    OwenLidiamos con la urgencia de la situación organizando rápidamente a un pequeño grupo de lobos. Cada movimiento estaba imbuido de una tensión palpable, alimentada por la amenaza latente de Alex y la incertidumbre sobre sus próximos movimientos.Temía que la nota enviada por Alex a Rafe fuera una trampa cuidadosamente elaborada. La posibilidad de caer en una emboscada nos mantenía en alerta máxima, listos para cualquier eventualidad una vez saliéramos de la ciudad.Dejé a Dan a cargo de observar a su padre, consciente de la carga emocional que enfrentaba.—¿De verdad crees que nos va a traicionar? —preguntó Dan, su voz cargada de dudas y preocupación.No pude evitar que el dolor se filtrara en mi voz al responder.—Maté a su hija, a tu hermana... —admití, sintiendo el peso de esas palabras sobre mis hombros, no por el hecho en sí, sino por el dolor que había causado en ellos.Dan pareció comprender lo que quería decir, no hubo necesidad de más palabras entre nosotros.Caminábamos co

  • Confesiones a la Luna   Capítulo 65

    GraceSentí un escalofrío recorrer mi espalda al leer una y otra vez las palabras en la nota. La tinta roja parecía brillar en contraste con el papel blanco, y cada letra se grabó en mi mente como una advertencia ominosa.Observé la cabeza de mi padre en medio de la sala, su expresión inerte y los ojos fríos mirando directamente hacia mí. El shock y el horror se apoderaron de mi ser mientras las palabras de la nota resonaban en mis pensamientos.Alfa: tendrás el mismo destino, A.A.—Maldito Alex —Owen gruñó entre dientes, su expresión cargada de ira contenida mientras se acercaba y me tomaba de los hombros.Traté de levantar la mirada, pero mis ojos estaban nublados por las lágrimas que amenazaban con caer, fijos en lo que quedaba de mi padre.—Grace, mírame —insistió Owen, sus ojos buscando los míos con urgencia.Finalmente, logré enfocar mi vista en él. Sus ojos azules estaban llenos de preocupación y enojo, pero también reflejaban la misma angustia que sentía yo.—Grace, escúchame

Más capítulos
Explora y lee buenas novelas gratis
Acceso gratuito a una gran cantidad de buenas novelas en la app GoodNovel. Descarga los libros que te gusten y léelos donde y cuando quieras.
Lee libros gratis en la app
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status