FAZER LOGINSky comió poco y bebió mucho menos, ya que toda su atención iba a Morgana, a sus hijas y, especialmente, a Kaelith, Por supuesto que no eran miradas fijas e incisivas, sino más bien miradas furtivas, aun así, fueron más que suficientes para que Sky pudiera ver el panorama con mayor claridad, porque había anotado algo que tal parecía a nadie le importaba.—Ella no mira a nadie —susurró, en el momento exacto en el que aposaba La Copa de oro sobre sus rojos labios, si alguien la estaba viendo no hubiese notado aquel movimiento, y quienes estaban cerca, sólo eran sus lobos, y aun así Sky sabía muy bien que cada suspiro dado aquella noche podía costarle la vida.Kenan que estaba a su lado giró apenas la cabeza, siguiendo la dirección de su mirada, percatándose de que Kaelith mantenía los ojos fijos siempre en el mismo punto, el borde del plato, las manos, la copa, atreviéndose a elevar la vista solo cuando Morgana le hablaba, y aun así, solo lo hacía un instante, pero no fue solo eso lo qu
Sky logró dormir solo cuando el cansancio fue más fuerte que el dolor, entonces se dejó caer en el colchón, aún con la espalda ardiendo bajo la piel donde las alas habían rasgado carne y nervios, Kenan había insistido en que descansara, Jano le había dado una poción suave “solo para relajar los músculos”, y Taylor se había negado a salir de la habitación hasta verla cerrar los ojos y cuando el sueño, por fin, la atrapó, no llegó la oscuridad, sino el bosque.El bosque que no existía en el Reino Demonio, pero que vivía en su memoria de cuando vivía en el reino lobuno, los árboles altos, y aire frío, tierra húmeda bajo sus pies, y de pronto tres sombras la rodeaban, enormes, familiares, el lobo negro de Kenan, el pardo de Taylor y el negro verdoso de Jano.Sky miró hacia atrás, en el sueño, sus alas estaban fuera, rojizas, pesadas, sangrando por las junturas como si cada pliegue arrancara un pedazo de su columna.—Duele —murmuró, sin darse cuenta de que hablaba en voz alta, tanto en el
—Espera… —murmuró Kenan, más para sí que para los demás— Morgana tiene el poder de la hipnosis a través de sus palabras, pero solo funciona un tiempo limitado, sin embargo, los efectos sobre el Rey parecen… permanentes, eso significa que su poder no viene solo de ella.Zarek lo miró, aprobando su razonamiento.—Su padre —dijo— Aunque nadie lo dice en voz alta, lo he visto, y gracias a mi poder, sé cuándo alguien intenta engañarme, sé qué tipo de influencia ejercen, el Rey descubrió el poder de Morgana por accidente, cuando ella intentó usarlo contra la Reina, pero él la detuvo, y ella fingió que había despertado un don nuevo por el embarazo, pero lo que casi nadie sabe es lo que ocurrió después, cuando el Rey fue a enfrentarse al padre de Morgana… y desde entonces, cada vez que sale de hablar con él, actúa como si nada estuviera mal.Kenan apretó los dientes.—No fue que el Rey decidió mirar hacia otro lado —concluyó— Es que lo forzaron a mirar hacia otro lado, el poder del padre de M
Kenan no solo recordaba los problemas económicos del palacio, más bien veía el mapa completo del reino desmoronándose, había escuchado a Jano quejarse de falta de recursos para pociones básicas, a los capitanes de guardia suplicar por armaduras nuevas, a los sirvientes murmurar sobre raciones reducidas y jornales atrasados, y afuera, en las ciudades, los rumores eran aún peores, hambre, comercio estancado, rutas peligrosas y, sin embargo, las arcas del Reino Demonio nunca deberían estar vacías.La familia de Morgana llevaba generaciones como tesorera real, y los libros de cuentas pasaban siempre por sus manos antes de ser presentados al Rey, en teoría, eran los guardianes del oro, pero en la práctica, el oro no llegaba donde tenía que llegar.Kenan había estado observando en silencio, como cada vez que el Rey se reunía con el padre de Morgana, entraba furioso y salía… extrañamente tranquilo, sin órdenes nuevas, sin auditorías, sin castigos, sin cambios, como si todo estuviera en orden
Nyra tenía los ojos llenos de lágrimas; Ronan observaba las alas como si viera materializada una profecía, e incluso Zarek se separó de la pared, notablemente impresionado.—Esto también soy —dijo Sky al final, cuando el temblor remitió un poco— Fuego, veneno, sombras… y estas malditas alas que todavía no sé usar sin sentir que me desgarro por dentro, y no quiero seguir escondiéndolo, porque si vamos a enfrentar a Morgana, a sus hijas y a un reino podrido hasta los cimientos, necesito que sepan exactamente de qué soy capaz… y qué me cuesta.Con un gemido ahogado, Sky comenzó a replegar las alas, su carne volvió a cerrarse con un sonido húmedo, la sangre evaporándose antes de tocar su vestido y el sudor le perlaba la frente y un pequeño gemido se le escapo cuando la última membrana desapareció bajo la piel, y por supuesto que Taylor ya estaba a su lado, con una mano firme pero cuidadosa en su brazo, preparado por si se desplomaba, Kenan también se colocó al otro lado, sosteniendo sin i
Bien entrada la noche, cuando el Pabellón Cielo ya había quedado en un silencio apenas roto por el crepitar lejano de las antorchas, Sky se incorporó en la cama, el cuerpo le pesaba, pero la decisión era más fuerte que el agotamiento.—Kenan —murmuró.El alfa mayor abrió los ojos al instante, debía de haber estado medio dormido en la butaca cercana, pero su aura de control no se resquebrajó ni un segundo.—Dime.—Necesito que mandes a buscar a Maelor, Ronan, Nyra y Zarek. —Lo miró sin vacilar— Esta noche, ahora.Kenan la sostuvo la mirada un latido de más, evaluando el cansancio en sus ojeras, y la firmeza en sus iris desiguales.—¿Estás segura de que quieres hacerlo así, tan rápido?—Si espero, Morgana no esperara a que me recupere. —Su voz salió baja, pero acerada— Y mis hermanos no confiarán en mí del todo, hasta que sepa exactamente qué soy.Kenan asintió, y sin discutir, se puso en pie con un movimiento silencioso.—Despertaré también a Taylor y Jano, no pienso dejarte sola en un







